La nueva película de Spike Jonze se titula “Where the wild things are” que aquí se llamará “DONDE VIVEN LOS MONSTRUOS” y se batirá en duelo con Avatar este viernes. En este caso ha adaptado un relato corto infantil escrito e ilustrado por Maurice Sendak, muy famoso en Estados Unidos, pero un tanto desconocido por estos lares. Hasta el punto que los espectadores norteamericanos acudían en masa al cine reverencialmente. Tuve la suerte de verla con unos amigos estadounidenses y ellos nos contaban que sus padres les habían contado unas cuantas veces este cuento durante su infancia. La historia se centra en Max, un niño rebelde que una noche haciendo de las suyas es castigado por su madre. Le manda a la cama sin cenar. Esto no hace más que empeorar las cosas, se enfurece y se fuga de casa. Al llegar al embarcadero se monta en una barca haciéndose a la mar. Navegará durante días y noches hasta que llegue “Dónde residen las cosas salvajes”.
Antes de regresar a España el largometraje continuaba proyectándose en el cine. Así que se ha mantenido más de dos meses en cartel después de su estreno. Independientemente de los dimes y diretes que han rodeado a su producción, que podríamos calificar de tormentosa. Lo innegable es que la expectación en Europa y concretamente en España es máxima. No me extraña. Todos los espectadores norteamericanos tenían una enorme curiosidad sobre cómo se podía rellenar dos horas de metraje porque conocían su escueta extensión del relato.
A los europeos nos despertaba curiosidad como un director tan personal e iconoclasta había elegido este material de este calado para su nuevo proyecto. A la salida no hubo decepción, aunque para los europeos nos resultó un tanto frío el visionado. Un servidor concretamente sintió la necesidad de salir corriendo como Max a una librería para comprarse el cuento. Una vez leído, te haces consciente de la gran labor y el enorme respeto que le despierta tanto a Jonze como al equipo del film este cuento.
Aprecias el talento de Jonze, ya que le sirve como punto de partida narrativo, para bucear en los personajes y crear otros nuevos, así como dotarles de una personalidad de la que carecen en el cuento. Obviamente, esto sólo lo puede hacer alguien que posea un universo personal, que sepa asimilar la idea y construir de cero algo nuevo y respetuoso. No os exagero cuando os digo que el ochenta por ciento del metraje es material original del director norteamericano inspirado el cuento y en las ilustraciones de Sendak.
La pregunta que os estará rondando la cabeza es: ¿Cómo una adaptación de estas características puede considerarse fiel? La respuesta es simple, se puede y se debe considerar, porque mantiene tanto el espíritu como la iconografía creada por el autor, aunque evidentemente se pierda la musicalidad de la prosa tanto al adaptarlo al cine como al traducirlo a cualquier idioma. Así consigue que todo el equipo integrante trabaje en esta dirección, y así podemos ver como es enorme la labor de la dirección artística que bucea en el universo de Sendak y lo amplían y lo hacen tridimensional, así las estructuras arquitectónicas es material novedoso.
Pero también la del director de fotografía que usa una paleta de colores semejante a las ilustraciones. Y obviamente quiero finalmente destacar la labor de todo el reparto que integra el largometraje, desde Catherine Keener pasando por Forest Whitaker, Helena Boham Carter al niño Max Records. Están todos en su papel, y se adentran en sus personajes con mucha ilusión y cariño, ya que ninguno está fuera de lugar.

Y ahora os dejo con una traducción que he elaborado del cuento de Sendak, y os recomiendo su lectura para iniciaros en este particular universo.
Where the wild things are. Maurice Sendak.
Esa noche Max llevaba su disfraz de lobo y había causado daños como si fuera uno de ellos, y más si cabe. Su madre le llamó “Cosa salvaje” y Max contestó: “te comeré”. Así que fue enviado a la cama sin cenar. Esa misma noche, un bosque creció en la habitación de Max, y creció, y creció hasta que del techo colgaban parras y las paredes se convirtieron en otro mundo, y un océano surgió con una barca privada para Max, Navegó día y noche, y pasaron las semanas, incluso un año hasta que alcanzó donde están las cosas salvajes. Y cuando llegó al lugar donde están las cosas salvajes, ellos bramaron sus más terribles rugidos e hicieron rechinar sus terribles dientes, giraban sus horribles ojos y mostraban sus terribles garras. Mientras Max se dijo: no tendré miedo, y los domesticó con su truco mágico de mirar fijo a sus ojos amarillos sin pestañear una sola vez, y ellos se atemorizaron y le llamaron la cosa más salvaje de todas y le hicieron el rey de todas las cosas salvajes.
“Y ahora” gritó Max, “que comience la juerga salvaje”
“Ahora parar” dijo Max y mandó a la cama a todas las cosas salvajes sin cenar. Y el rey de todas las cosas salvajes se sintió solo y quiso estar donde alguien le amara por encima de todo. Entonces a través de todo aquel lejano mundo olió cosas buenas para comer así que dejó de ser el rey de donde están las cosas salvajes.
Pero las cosas salvajes gritaban: “¡OH! Por favor, no nos abandones-te comeremos-te queremos mucho” Y Max dijo: “No” Las cosas salvajes rugieron sus más terribles rugidos e hicieron rechinar sus terribles dientes, y giraban sus horribles ojos y mostraban sus terribles garras, pero Max se subió a su barca privada y dijo adiós con la mano, y navegó de regreso durante un año, y pasaban las semanas y los días hasta esa noche en su misma habitación donde encontró su cena que le estaba esperando, y todavía estaba caliente.
















































































Comentarios recientes