CINE HISTÓRICO I PARTE: EL PEPLUM (Dedicado a Alfredo)

Es totalmente comparable al abrir un libro de historia, hay que tener en cuenta que ideales posee su autor, para desde ese prisma analizar lo narrado. Por ejemplo, dentro de la historia contemporánea un acontecimiento como puede ser la guerra de Vietnam, no la narra igual Silvester Stallone que Stanley Kubrick u Oliver Stone, dado que estos dos últimos realizadores son de ideales marxistas, mientras que Stallone entran más dentro del marco de la derecha.
De este modo, aquí da comienzo el primero de una serie de aproximaciones al género histórico. Para darle dinamismo y que caer en una clase magistral de historia, saltaremos de un hecho a otro, pero empezaremos por el subgénero más famoso, el “Peplum”, como se le llama en el ámbito cinematográfico a las películas de romanos.
Se caracteriza por ser un subgénero híbrido de drama y aventuras que se identifica con facilidad por estar ambientado en la antigüedad clásica griega o romana. También se incluyen historias bíblicas y relatos con héroes y animales mitológicos en ese mismo espacio, que son claramente fantásticas. En cualquier caso, es un género que se nutre de los mitos y sucesos ejemplares de la historia y de la literatura para explotar su potencial dramático y espectacular mediante los recursos típicos de la aventura, los grandes decorados y las acciones de masas.
En palabras del realizador español, Vicente Aranda, el llamado cine de “peplum”, o si se quiere de romanos, de espadas, túnicas y sandalias, tiene dentro de la porción de “cine histórico” un espacio más que considerable (sobre todo por el grueso de producciones “peplum” de los años cincuenta y sesenta, aunque es un cine que existe desde prácticamente los inicios del cine silente), y sin embargo es el más efímero y falso. Sobre todo falso, porque a fuerza de querernos contar lo que no saben, lo que imagen que fue, acaban informando exclusivamente sobre las motivaciones comercialistas de una industria. Otra cosa es cuando el cine histórico, aunque informe equívocamente sobre los modos y formas de la época, se convierte en vehículo para una referencia más o menos explícita a la actualidad. Es el caso, por ejemplo, de Espartaco, que dirigió Stanley Kubrick en 1960, y que considero uno de los “peplums” más interesantes. (Texto perteneciente al artículo: La historia como coartada, publicado en el magazine “El Cultural” del diario El Mundo)Así pues, el acercamiento por parte de un realizador al hecho histórico puede obedecer a la explicación de un hecho presente visto desde un acontecimiento pasado. Otra razón buscar un personaje o situación desde el que realizar un objeto de propaganda; y en último lugar, por razones comerciales.
Queda un aspecto que es controvertido en sí mismo, es el acercamiento didáctico en las aulas y que sirva como elemento motivador para incentivar la curiosidad de los alumnos. Porque dependerá de las ideas subjetivas del docente la selección de los metrajes que se expondrán a los alumnos.
Otro matiz a tener en cuenta es que los espectadores buscan avales de calidad en los productos que ven. Uno de los que poseen gran repercusión mediática son los Oscars de Hollywood.
Así podemos encontrar en la historia de los Oscar muchas películas del género romano épico que lograron nominaciones, y algunas los mismos galardones. Entre ellas destaca el drama histórico de William Wyler “BEN HUR”, que en 1959 logró doce nominaciones y se convirtió en el primer filme en conseguir once estatuillas, entre ellas mejor actor a Charlton Heston y mejor actor secundario para Hugh Griffith, además de cinematografía, dirección y mejor película.

En 1960, “ESPARTACO” obtuvo seis nominaciones y logró cuatro galardones: cinematografía, dirección de arte, actor secundario -para Peter Ustinov- y diseño de vestuario.

Anteriormente, en 1951, “QUO VADIS” de Mervyn LeRoy y que contaba una historia de amor que debe luchar contra el emperador, obtuvo ocho nominaciones: dos actores secundarios, dirección artística, edición, música y mejor película, aunque a pesar de tantas posibilidades no logró llevarse ningún premio.

En la 36 edición, el filme J. L. Mankiewicz “CLEOPATRA” logró cuatro galardones de nueve nominaciones. A pesar de que Elizabeth Taylor no consiguió estar nominada, sí lo logró su compañero de reparto Rex Harrison, aunque tampoco obtuvo la tan deseada estatuilla; sin embargo, sí fue reconocido la fotografía, vestuario y efectos especiales.

En 1964, “LA CAIDA DEL IMPERIO ROMANO” de Anthony Mann, consiguió sólo una nominación a la música original.
La última película romana, “GLADIATOR” de Ridley Scott, consiguió en la edición del 2000 cinco galardones de doce nominaciones, entre ellas mejor actor a Russell Crowe, consiguiéndole un puesto dentro de los actores mas codiciados de Hollywood. También obtuvo el galardón a mejor película, efectos visuales, sonido y diseño.
Si el lector ha sido hábil se habrá percatado que los principales reconocimientos que se les otorga pertenecen a la categoría de fotografía y diseño de vestuario.

Tras el éxito de Gladiator (2000) ha empezado a resurgir un género, largo tiempo abandonado, basado en historias épicas o de romanos. En la actualidad, numerosos directores de cine están apostando por contar historias basadas en la antigua Roma y en los héroes de la Antigüedad, un género por el que cada vez más espectadores se sienten atraídos.
Los principales gazapos que podemos encontrar en estas películas son debido a errores, fallos, olvidos del director, falta de observación y de rigor histórico. Ninguna, incluso las mejores como Espartaco, Ben Hur y, más recientemente, Gladiador se salvan. Todas ellas cuentan con gran cantidad de fallos, a pesar de que las dos primeras han sido las más importantes películas épicas romanas de la historia.
Si hablamos de Espartaco, en diferentes escenas de lucha se pueden ver extras con relojes de pulsera, lo que sería todo un adelanto de la época si los hubieran tenido. También, cuando tiene lugar la lucha con los gladiadores, se observa a un gladiador romano muerto que escapa por una puerta. Por último, durante la pelea entre los soldados y esclavos, en donde se lanzan troncos en llamas, los soldados llevan protectores para no quemarse.
Por su parte, en Cleopatra, Elizabeth Taylor camina por debajo de un arco que no fue construido hasta trescientos años después de la muerte de la Reina del Nilo. Además, también es interesante ver la cicatriz que lucía Elizabeth Taylor, tras ser operada de urgencia durante el rodaje. Tengamos en cuenta que estas intervenciones quirúrgicas no empezaron a realizarse a hasta muchos siglos después.
En Ben Hur podemos ver un avión que pasa volando por encima de la carrera de carrozas, y en esta misma carrera el personaje olvidó que llevaba en su muñeca un reloj muy costoso.
El caso de Gladiador no es una excepción. Es uno de las películas con más errores y fallos, a pesar de haber obtenido premios y reconocimiento a nivel mundial. Así, durante la batalla inicial hay una escena en la que detrás de Rusell Crowe (Maximus) aparece una persona, que si observamos detenidamente va vestida con tejanos y camisa.
También en Gladiator, en otra escena de lucha, una de las cuadrigas cae y se puede ver al fondo una bombona de aire comprimido que tenía como fin hacerla saltar por los aires.
A su vez, también aparecen muchos fallos que son consecuencia de la falta de un poco estudio en la historia. Por ejemplo, y seguimos con Gladiator, los pastores alemanes utilizados en el filme no existían en la época, como tampoco los cuchillos de plástico que se ven en la lucha entre Maximus y Commodus. Por otra parte, cuando el hijo le grita a Maximus que se acercan los soldados se lo dice en italiano, precisamente en una provincia en que no se hablaba ese idioma y que utilizaba el latín. A su vez, en varias escenas se pueden ver discursos dados en la Piazza di San Marco, la cual es renacentista y no existía en esa época, ya que fue realizada por Bernini.
Por no hablar de los errores de verosimilitud, me explico en la época en la que se sitúa la acción de Gladiador las calzadas romanas estaban vigiladas por soldados, pues nuestro personaje viaja por ellas sin ser visto y en tiempo record desde lo que sería hoy Alemania hasta Merida.

Mi objetivo es generar una lista lo más exhaustiva posible para que usted elija que desea ver, aunque alguna se quedará en el tintero. Esta es la filmografía básica:
Los últimos días de Pompeya (Luigi Maggi, 1908)
Nerone (Luigi Maggi, 1909)
Il saco di Roma (Enrico Guazzoni, 1911)
QUO VADIS? (Enrico Guazzoni, 1912)
Qué cuenta: Tras tres años en el campo de batalla el general Marcus Vinicius regresa a Roma encontrándose y enamorándose de Lygia. Ella es cristiana y no quiere saber nada del general.
Qué da: Esta es la primera de las 8 versiones que conocerá el clásico de la narrativa de romanos, escrito por Henryk Sienkiewicz. Dos de ellas son en formato de serie de televisión, las realizadas en 1985 y 1993. De esta versión cabe destacar las luchas en el circo romano, todo un prodigio para la época.

La caída de Troya (Giovanni Pastrone, 1910)
Cabiria (Giovanni Pastrone, 1914)
Christus (G. Antomoro, 1916)
Los nibelungos (Fritz Lang, 1924)
Cleopatra (Cecil B. De Mille, 1934)
LOS ÚLTIMOS DÍAS DE POMPEYA (Ernest Schoedsack, 1935)
Qué cuenta: El herrero Marcus rechaza ofertas lucrativas para luchar en la arena hasta que su esposa muere por falta de asistencia médica. Tras su muerte se hará gladiador y se introducirá en empresas sombrías, que le harán ser el hombre más rico de Pompeya, mientras su hijo que Flavio hará una visita breve a Judea para conocer a Jesús. El choque de creencias religiosas tendrá lugar durante la erupción de Vesubio.

Que da: esta es la versión más famosa en Europa de las 5 versiones de este relato, llevado a la gran pantalla por los autores de la mítica “King Kong”, que habían realizado dos años antes. Como curiosidad consta como no acreditado Merian C. Cooper.
QUO VADIS? (Mervyn LeRoy, 1951)
Qué da: toda una epopeya sobre el nacimiento de la iglesia y persecución de los cristianos en la Roma de Nerón. Es la versión más famosa de la novela del autor Henryk Sienkiewicz. Típica película de Semana Santa.
Ulises (Mario Camerini, 1954)
Helena de Troya (Robert Wise, 1955)
Hércules (Pietro Francisci, 1957)
El monstruo de Creta (Silvio Amadio, 1960)
La venganza de Hércules (Vittorio Cottafavi, 1960)
El rapto de las sabinas (Richard Pottier, 1961)
El león de Esparta (Rudolph Maté, 1962)
El valle de los hombres de piedra (Alberto de Martino, 1962)
Salomón y la reina de Saba (King Vidor, 1959)
David y Golitat (Richard Pottier y Ferdinand Baldi, 1960)
Rey de reyes (Nicholas Ray, 1961)
Julio César (J. L. Mankiewicz, 1953)
Espartaco (Stanley Kubrick, 1960)
Cleopatra (J. L. Mankiewicz, 1963)
La caída del Imperio Romano (Anthony Mann, 1964)
Golfus de Roma(Richard Lester, 1966)
La vida de Brian (Terry Jones, 1979)
El Rey David (Bruce Beresford, 1985)
Gladiador (Ridley Scott, 2000)
Troya (Wolfgang Petersen, 2004)
Alexander (oliver Stone, 2004)

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4 Respuestas a “CINE HISTÓRICO I PARTE: EL PEPLUM (Dedicado a Alfredo)

  1. Muy interesante.

    Yo la verdad es que disfruto mucho estas películas y nunca me he fijado en esas “meteduras de pata” que mencionas, sobre todo en lo de la aparición de relojes, aviones, etc. Por cierto que ¿no existían los pastores alemanes hace 2000 años?

    Peor es la cuestión de errores históricos. Muchas veces son “licencias poéticas”, igual que sucede en las novelas.

    Lo de la “verosimilitud” que comentas ya es más discutible. Muchas veces estas cuestiones están en aras de la historia que se cuenta, como sucede en las películas de todos los géneros, especialmente los de acción.

    Veo en la lista que también incorporas películas de “griegos” y de “egipcios” y ahí la lista podría ser más larga, empezando por las reciente Troya protagonizada por Brad Pitt. Tampoco incluyes la reciente “Arturo”, si es que se titulaba así.

  2. Como puede apreciar mi estimado lector, todavía estoy en construcción de este largo monográfico, no sabía que quedaría tan extenso.
    He de hablar con el sector biología de mis amistades para que refrende mi suposición.
    He de darte la razón, así que quitaré las películas de faraones. Porque eso será otro capítulo. La película a la que aludes es del director de (Training day) Antoine Fuqua, y se llama King Arthur (2004) y traducida como “Rey Arturo” si no me falla la memoria.

  3. Según la Wikipedia el pastor alemán nació, como raza, en 1882. Aquí tenéis el enlace:

    http://es.wikipedia.org/wiki/Pastor_alem%C3%A1n

    Saludos a los dos

  4. Muy interesante tu exposición del género peplum. Gladiator, esa peli tan admirada por muchos, es insoportable. Recordé la cara de becerro de Russel Crowe cuando el emperador Komodo le bate en duelo en el Coliseo delante de todo el pueblo romano ¡qué gilipollez! Son detalles que dicen mucho, y más cuando recibe tantos óscars. Por cierto, creo que a Kubrick no le gustó demasiado el resultado de Espartaco.

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