EXPEDIENTE 39

REGULAR

cartel_expediente39

Una trabajadora social, especialista en asuntos familiares, llamada Emily Jenkins, ha visto horrores domésticos variados: mentiras, negligencias, malos tratos. Posee más trabajo del que es capaz de llevar, eso la lleva a trabajar por encima de sus posibilidades. Su jefe, a pesar de que lleva 38 casos le entrega el “EXPEDIENTE 39”. Se trata del caso de una pequeña de 10 años llamada Lillith Sullivan. Emily acude a la visita de rigor, pero su inquietante y reservada familia la dejan agitada y perturbada. Cuando los padres de Lillith intentan dañar a su única hija en un ritual de madrugada, Emily interviene. Conmovida por la soledad y la inocencia de Lillith, decide hacer algo que nunca antes se había permitido a sí misma: involucrarse de manera personal. Esperando hacer lo mejor por la retraída muchacha, le ofrece a Lillith un hogar acogedor y feliz hasta que pueda encontrar una familia adoptiva.Y ahí es donde empieza el auténtico terror.

expediente39_05

Esto es a grandes rasgos el núcleo central de la trama del nuevo trabajo de la actriz norteamericana ganadora de un Óscar, Renee Zellweger, que explora nuevos registros en este largometraje que comienza como el típico telefilm de las cuatro de la tarde de la cadena familiar A3. Pero de repente, se torna en un inquietante film sobre los términos educar y negociar, sobre todo dentro del marco de la asertividad. Esa es la mejor línea argumental del film, la más agobiante e inquietante, sobre todo, es un enorme reto que ya sabréis si lo resuelve bien o mal la protagonista. Así va girando la tuerca el guionista hasta que crea una madeja enorme de la que le cuesta desenmarañar, porque también quiere explorar de dónde nace el miedo, entre otras cosas, y para resolver la ecuación toma el camino más fácil, y por supuesto menos inquietante, pero un así  le queda un film correcto a Christian Alvart, del que este otoño podremos ver la esperada “Pandorum”.

expediente 39_06

En su contra juega lo previsible que son algunos aspectos del relato, porque el terror dentro del seno familiar es algo tan viejo como el propio género. Ese es su marco conceptual, así que este film se nutre de otros como “La profecía”, “El otro” de Robert Mulligan, “El buen hijo” o la última sensación del género de niños con mala uva, “Joshua” que en nuestro país se mal tituló “El hijo del mal”, y que nos brindó una de las mejores interpretaciones de Sam Rockwell, que además en aquella edición se alzó con el premio a la mejor interpretación masculina. Lo que es obvio es que en este tipo de subgénero lo más inquietante son los niños, aquí brilla con luz propia el trabajo de la joven Jodelle Ferland, que se come entera a Renée Zellweger, lleva la iniciativa interpretativa y llena la pantalla. Ya demostró su valía en la catódica serie “Hospital Kingdom” o en “Tideland” de Terry Gilliam.

expediente 39_07

Personalmente creo que es un problema de casting, que nunca debían haber contado con la escarizada actriz, es demasiado maternal, tiene cara pan, de no haber roto un plato, así que cuando se intenta poner en plan Ripley, pues como que no funciona. Pero aún así, el film sorprende y tira hacia delante, sobre todo por la gran labor de  Ian McShane y Bradley Cooper que los hemos descubierto recientemente en la serie de televisión “Kings” y “Resacón en Las Vegas” respectivamente. Interpretan personajes llenos con algún doblez que otro, y se ven expuestos a los mayores retos, sobre todo porque tienen que cambiar de registro. Cosa que la actriz principal no consigue. Así que puedo concluir que lo peor es Renee, con esa carita de buena niña, de no haber roto un plato. Las dos mejores secuencias están interpretadas por los actores anteriormente mencionados, y en ambas juegan un papel esencial el montaje, tanto de imagen como de sonido, creando en ambos casos situaciones terroríficas, sobre todo con elementos absolutamente cotidianos.

expediente39_04

Así que a pesar de tener un arranque lento y bastante catódico, se puede llegar a recomendar este film. ¡Vale!, tapándome un poco la nariz. Cuesta entrar, pero retoma el rumbo entretiene, y cierra de una forma bastante comercial y cómoda, sobre todo para el guionista que no se planteo otros posibles escenarios que podrían haber quedado más inquietantes y perturbadores, como el caso de “Joshua” del que antes os hablaba.

expediente39_03

Anuncios

6 Respuestas a “EXPEDIENTE 39

  1. Más o menos en líneas generales se puede decir que coincidimos, y es que como muy bien dice el refrán: “donde no hay no se puede pedir”.

  2. Si es que tiene una pinta espantosa.

  3. Si es que hay demasiadas piezas que parecen no encajar ni a golpes. Me dejó frío ese incomprensible final.
    Saludos

  4. Qué razón tiene mi estimado Chacal, qué razón tiene.
    Ya te digo mi estimado Kike a ti no te recomiendo esto ni tapándome la nariz.
    Mi estimado Crowley, es que ese final además de ser ligeramente absurdo, es el facilito. Yo hubeira explotado otras vias más inquietantes que no quiero decir, apra nos destripar el final.

  5. Pues a mi ver a Renée en plan Ripley me dio mucho morbo jajajaja. No en serio, a mi la película me gusto bastante. Para gustos los colores. Sobre el final, ahí coincido en que se lo podrían haber currado más. Por cierto, he puesto un enlace a tu blog en el mío ya que videodromo me encanta.

    Un abrazo.
    Álvaro R.

  6. Muchas gracias mi estimado Álvaro, es bueno que haya opiniones diferentes, siempre y cuando exista un criterio, es más sería aburrido si todos opinaramos igual.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s