Archivo mensual: febrero 2010

DAYBREAKERS-ENTREVISTA CON ETHAN HAWKE

Elvis dijo: “la verdad es como el sol,  no puedes esconderla”
Lionel ‘Elvis’ Cormac

Esta semana el estreno destacado que no es otro que el thriller futurista vampírico titulado “DAYBREAKERS” escrito y dirigido por Peter Spierig y Michael Spierig, más conocidos como los hermanos Spierig. Se que esta decisión a más de uno le va a producir un ataque de bruxismo súbito, lo digo por mi estimado 39 escalones. Si os mantenéis conectados adivinaréis el motivo. Por ese motivo hoy publicamos un especial sobre el filme, en primer lugar podréis disfrutar de mi reseña y dejo lo mejor para el final una entrevista con el actor Ethan Hawke. He de reconocer que desde que vi el trailer en EEUU la curiosidad sobre este producto era inmensa y eso me llevó a entrar completamente entregado. Y no me defraudó esta historia que nos lleva al mítico año 2019 casi todos los habitantes del planeta son vampiros. Los humanos son ahora una especie en peligro de extinción, se han convertido en ciudadanos de segunda, y se ven obligados a vivir recluidos, escondiéndose para escapar de los vampiros que se dedican a cazarlo o a criarlos en granjas donde fuerzan tanto la máquina que están a punto de causar su extinción. Edward Dalton,  es un hematólogo vampiro que intenta no alimentarse de sangre humana y está intentando dar con un sucedáneo de la sangre que pueda alimentar a los vampiros y salvar, así, a los pocos humanos que quedan. Todo parece perdido en esta carrera contrarreloj y se agotan las esperanzas de dar con una solución, hasta que Ed conoce a Audrey, una superviviente humana que le revela un impresionante avance médico.

Este es el punto de partida de una película que posee múltiples lecturas, puede que los Spierig Bros. hayan hecho su “Matrix” particular. Y por eso puede que esta película se lleve un batacazo en taquilla, porque no va de vampiros hormonados hasta las cejas y más salidos que el pico de una mesa, en la que la tensión sexual no está resuelta. Este largometraje está en las antípodas, argumentalmente hablando. Posee el mismo esquema de Matrix, mezcla acción, efectos especiales y argumento a dosis iguales con lo que el espectador está más que entretenido. Los hermanos beben de fuentes más recientes como “El ansia” de Tony Scott ya que tenemos vampiros de diseño, pero también se nutren de otras fuentes como “Abierto hasta el amanecer” del rentable tandem Tarantino-Rodriguez, pero aún hay más, podréis ver referencias a los vampiros de “Blade”.

Pero argumentalmente no se trata de un largometraje hueco, porque hay muchas lecturas que tiene que ver con los recursos naturales, el egoísmo humano y esa falacia que muchas empresas y holdings nos quieren vender llamada “crecimiento sostenible”. Estos hermanos poseen mucha mala leche y grande dosis de ironía. Así que esto no es una más del mito de “Cain y Abel”, no os quiero destriparos nada más, debéis verla. Es como las clásicas películas de ciencia ficción de los años cincuenta que hablaban de lo que ocurría en el panorama político de la época. Además, hay frases grandiosas en boca de los tres verdaderos protagonistas del filme que son los grandes Ethan Hawke, Sam Neill y Willem Dafoe. Estos tres actores son como el buen Rioja, con los años van ganando bouquet, y uno sabe paladearlo y disfrutar de sus grandes actuaciones. Esta película a diferencia de “Avatar” sus guionistas y directores han tardado dos años en desarrollar el guión, y no esa cutrez que todo el mundo está yendo en masa a verla, y que su director se jacta de haberla escrito en 15 días. Esta película posee una escena apocalíptica que pasará a la historia y espero que el resto de bloggers no hagan referencia a ella para que os sorprenda como me pasó a mi. Y sólo me queda decir una cosa: se trata de un largometraje de vampiros que no va a dejar a nadie indiferente.

Calificación: 8

Buen fin de semana a todos y ahora os dejo con una entrevista al actor Ethan Hawke que nos ha cedido amablemente la distribuidora del filme realizada en el SLS Hotel de Beverly Hills. El actor norteamericano lleva puesto un traje de chaqueta con chaleco en tono gris y camisa blanca.

P.: Tras haber interpretado numerosos papeles en tu carrera. ¿Qué te hizo decidirte en esta ocasión a interpretar un vampiro?

Ethan Hawke: Bueno, lo cierto es nunca había interpretado a uno y me apetecía. Cuando me enviaron el guión no lo leí. Junto con el guión me mandaron la película “Undead” también dirigida por los hermanos Spierig. La empecé a ver y me pareció un horror, así que decidí que no quería reunirme con los directores. Pasó el tiempo y durante el Día de Acción de Gracias mis dos hermanos, que son más jóvenes que yo, estaban viéndola en el salón de casa. De repente empecé a oír unas carcajadas increíbles y decidí ir a ver que pasaba. Les pregunté que veían y me dijeron que “Undead”, así que decidí sentarme con ellos a verla. Lo cierto es que me encantó, la primera vez no había pillado bien el sentido del humor y a los diez minutos la dejé de ver, pero en esta ocasión me di cuenta de que la película estaba muy pero que muy bien. Siempre me he considerado un actor dramático y hacer un papel así me echaba un poco para atrás debido al género al que pertenece, pero al final me decidí.

P.: ¿Crees que Daybreakers es similar en cierta forma a Undead?

E.H.: Creo que Undead se ha convertido con los años en una película de culto. Espero que con Daybreakers pase algo similar. Los hermanos Spierig son unos directores estupendos. Piensa que Undead fue producida por una ínfima cantidad de dinero, lo que demuestra que los chicos tienen una gran creatividad, que al fin y al cabo es lo que cuenta a la hora de hacer cine. Al trabajar junto a ellos en Daybreakers he podido observar lo disciplinados que son. Ahora entiendo porque Ethan y Joel Cohen han tenido tanto éxito en su carrera profesional como directores, así como los hermanos Wachowski. El hecho de ser dos creo que mejora la calidad de la película. Por ejemplo si trabajas bajo la batuta de Martin Scorsese, imagino que nadie tiene el valor de enfrentarse a él y decirle que su visión en una escena no es la mejor opción. Sin embargo cuando hay dos directores se equilibran el uno con el otro. Hay muchos directores con mucho talento pero hay otros que están llenos de orgullo y ego, por eso creo que al ser dos se compensa mucho más. Creo que los hermanos Spierig han hecho un buen trabajo, estoy seguro que llegarán lejos.

P.: El film no está basado ni en una novela gráfica ni en un libro como casi todo este tipo de películas.
E.H.: Y eso es lo que más me llamó la atención. Me pareció mucho mejor que fuera un guión original.

P.: ¿Qué consideras que Daybreakers añade a las películas que se han hecho hasta ahora sobre vampiros?
E.H.: Para variar no es una película para adolescentes. Últimamente todas las películas que se han hecho sobre vampiros están destinadas a un público muy joven, por lo que es de agradecer que se haga una que no lo es. Trata el tema de los vampiros como si fuera un virus no como una especie de submundo asociado con  la idea del cristianismo. Está más basado en un mundo futurista, un poco como Gattaca. Hay aspectos al principio del film que me recuerdan un poco a algunas películas de Bogart.

P.: ¿Tienes algo de vampiro en ti? ¿Eres una persona nocturna?,
E.H.: De hecho soy un vampiro (risas). No se, lo cierto es que se muy poco sobre el mundo de los vampiros. Lo que sin duda me llama más la atención del mundo vampírico es el hecho de que no tienen que lidiar con el miedo a la muerte. Los vampiros no tienen aspecto animal como el hombre lobo ni son monstruoso como Frankenstein, son como tu y yo y encima no se mueren. Lo que me pareció curioso  de esta película es que los vampiros están adaptados al mundo humano, tienen trabajos normales y hacen las mismas cosas que nosotros. Y además pueden fumar todo el rato porque no se mueren, lo cual encuentro muy atractivo (risas).

P.: ¿ Te atrae la inmortalidad?
E.H.: Por supuesto. Hay una frase de Woody Allen que describe muy bien lo que pienso sobre la inmortalidad “No quiero alcanzar la inmortalidad por mis películas quiero alcanzarla no muriéndome”.

P.: Hay algunas escenas en la película un poco violentas con gran cantidad de sangre. ¿Es algo divertido de rodar o simplemente asqueroso?
E.H.: (Risas) No sabes lo divertido que es parar para comer estar todo pringado de sangre falsa, intentar utilizar el móvil, no te quiero ni contar. Esas escenas son las que menos me gustaron rodar de toda la película.

P.: Los vampiros y todo lo que les rodea está sin duda muy en boga últimamente. ¿Crees que puede en cierta forma ser una metáfora por la situación política que vivimos hoy en día?
E.H.: Creo que si y creo que se deja ver muy claramente en esta película. La idea de que estamos acabando con nuestros recursos es algo que vemos a diario en las noticias. La diferencia es que en Daybreakers los recursos son los seres humanos que se utilizan para obtener sangre, pero es una metáfora bastante explanatoria sobre lo que está sucediendo en nuestro mundo. Estamos acabando con la Tierra, le estamos chupando la sangre como si fuéramos vampiros y llegará un momento en el que se quedará vacía. No tenemos más que ver lo que está pasando con los casquetes polares. Hay una canción de Neil Young de los años setenta que habla del hombre diciendo que somos vampiros, que una gran fortuna viene de chuparle la sangre a otra gente. La especia humana tiene muco en común con los vampiros, en el sentido de que estrujamos y bien sea la Tierra u otro ser humano para conseguir lo que queremos.

P.: Tienes la oportunidad de compartir protagonismo con un actor del nivel de Willem Dafoe. ¿Cómo ha sido trabajar con él?
E.H.: Tengo que admitir que el hecho de que le estuviera involucrado en el proyecto fue en parte por lo que acepté el papel. Tiene gracia porque en la película Willem no es un vampiro pero parece uno (risas). Soy muy afortunado de poder haber trabajado junto a él. Es un tipo estupendo.

P.: ¿Qué consejos darías a alguien que tenga que interpretar a un vampiro después de haber dado tu vida a uno en este film?
E.H.: Dejarte crecer las uñas (risas). Lo cierto es que no se porque razón los directores pensaron en mi. Tanto Dafoe como yo hemos hecho mucho teatro en Nueva York.  Existen muchos actores de teatro que hacen películas de género como Alec Guiness en Star Wars. Estoy orgulloso de formar parte de ese grupo.

P.: La experiencia parece haberte gustado. ¿Repetirías con otra película de género o prefieres volver a hacer películas de más enjundia como la última que has hecho con Tom Stoppard?
E.H.: Stoppard es un director fantástico, al que le gusta explorar el arte cinematográfico. Es un tipo muy creativo, pero también lo son los hermanos Spierig. No quiero elegir un tipo de películas determinadas. Ahora parece un poco raro el haber elegido hacer una película de vampiros después de la saturación de “Crepúsculo” pero también había una cantidad de shows en la televisión sobre policías (la mayoría muy estúpidos) y justo hice “Training Day” en le que daba vida a un policía y fue una de las mejores experiencias de mi vida como actor. Lo que me interesa a mi es trabajar con gente creativa que llevan la película de género a otro nivel. La experiencia de trabajar con los directores de Daybreakers ha sido lo más creativa que puedes pedir. Recuero que una cosa que me hizo mucha gracia es que habían tomado algunos planos de mi película Before Sunset y habían convertido a mi personaje en un vampiro. Tienen un pasión por el cine increíble y eso es algo que como actor valoro mucho.

P.:Ahora que mencionas Before Sunset crees que terminó de tal forma que es posible una tercera entrega?
E.H.: Creo que Before Sunset es la sequela que menos dinero ha recaudado de la historia del cine (risas), y Before Sunrise no creo que fueran a verla más de tres personas. La verdad es que cuando acabamos la primera película sabíamos que algún día haríamos la segunda parte. No se si haremos una tercera, tiene que salir natural, no forzarlo. Muchos de mis amigos cuando salgo a cenar con ellos me dan sugerencias para hacer una tercera parte.

P. ¿Pero crees que tendríais que esperar otros diez años?
E.H.: Lo que creo es que debe ser algo que no sea forzado. Tanto Julie como yo debemos estar listos.

P.: Llevas actuando veinte años. ¿Recuerdas el momento en el que empezaste a ser famoso?
E.H.: Si te soy sincero procuro no pensar de esa forma. Creo que no es bueno pensar en uno mismo como en alguien famoso. Recuerdo una vez en un restaurante tras haber hecho “El club de los poetas muertos” que la gente se levantó y empezó a gritar una frase de la película: Oh Capitán, mi capitán…! En ese momento me dije sal de aquí cuanto antes.

P.: ¿Cuando ruedas una película llevas a tus hijos al rodaje?
E.H.: Si alguna veces.

P.: ¿Los estudios de Hollywood ofrece buenas películas a actores como tu?
E.H.: Normalmente las mejores no vienen de los estudios.

Anuncios

THE LOVELY BONES

Tengo que volver a casa
Susie Salmon

Otro de los estrenos de esta semana es esperadísimo trabajo del director neozelandés Peter Jackson, llamado “THE LOVELY BONES”, basada en la popular novela de Alice Sebold. La película gira en torno a Susie Salmon, que fue asesinada cuando tenía tan sólo 14 años en diciembre de 1973 cuando volvía del colegio a su casa. Tras su muerte, continúa pendiente de su familia terrenal (mientras su asesino sigue sin ser descubierto). Atrapada en una especie de limbo, Susie descubre que tiene que decidirse entre su deseo de venganza y su anhelo por ver reponerse a los suyos y seguir su camino.

Tenemos que agradecer a Steven Spielberg que produce el largometraje el haber rescatado al Jackson de “Criaturas celestiales”. Es muy buena, nos muestra la inquietante escena del crimen, su repercusión y el conmovedor restablecimiento del orden familiar. Menos mal que se ha dejado de seres mágicos y demás tierras medias. Creo que es la persona ideal para llevar a cabo este proyecto. La banda sonora original corre a cargo del británico productor y compositor Brian Eno. Así sus psicodélicos acordes se mezclan con la poderosa estética muy naif de las imágenes del limbo de Susie. Creando momentos verdaderamente mágicos y bellos. Es heredera del movimiento hippie norteamericano de finales de los 60 y principios de los 70, desde el vestuario (esos pantalones de campana) hasta los peinados (ver el corte de pelo de Whalberg al principio de la película).

Saoirse Ronan, el gran descubrimiento de “Expiación” de Joe Wright, aquí da vida a Susie Salmon. Jackson nos muestra todos los hechos a través de sus ojos, no por eso nos ofrece una mirada pueril, para nada. Nos ofrece una interpretación fresca, que se hace intensa en algunos momentos, y hace de ella una actriz a seguir de cerca. Lo mejor su voz cálida, si podéis acudid a verla en versión original. La trama es muy curiosa. Son pocos los casos en el séptimo arte en los que el narrador está muerto, por ejemplo “El crepúsculo de los dioses” de Billy Wilder, “El sexto sentido” de Shyamalan con mentirijilla incluida o este filme.

El principal problema que le veo a este proyecto es que desde que este director descubrió las bondades de la informática, sus películas se lastran por el exceso de los efectos visuales. Me explico. Los mundos de Susie son muy alucinógenos y bonitos pero lastran el verdadero motor de la trama que es el asesinato y de cómo entre todos le van a ir acorralando. Ahí es donde radica la verdadera baza del filme, el gran actor Stanley Tucci, que esperamos que se alce con la estatuilla dorada próximamente. Es uno de los pilares de la cinta. Rachel Weisz y Mark Wahlberg están bien. Mark parece haber reconducido su carrera y sabe donde se mete. Es muy astuto. Ya que os recuerdo que en su último trabajo se codeó con Scorsese. Aquí se deja llevar por la mano firme de Jackson y consigue una conmovedora interpretación, a diferencia de “El incidente” donde también daba vida a un padre. Y la que se merecería un Oscar a la mejor secundaria es Susan Sarandon, por ese breve pero no intenso papel de abuela un tanto peculiar ¡Qué grande es esta actriz! Magnífica.

Calificación: 7

AN EDUCATION

Este viernes se estrena el nuevo trabajo de la directora danesa Lone Scherfig, autor de películas tan increíbles como “Wilbur Se Quiere Suicidar” o “Italiano Para Principiantes”, llamado “AN EDUCATION”.

Estamos ante un singular trabajo ya que ha realizado la película en el seno de un gran estudio y se trata de la adaptación de las memorias de la periodista Lynn Barber, que se publicaron originalmente en la revista literaria Granta, que os trasladará a la Gran Bretaña del comienzo de los sesenta, en plena cúspide del conservadurismo que se desarrolla tras la posguerra, y en los inicios de una década que se va a caracterizar más tarde por estar libre de convencionalismos.

En los suburbios londinenses de la posguerra, antes de la llegada de los Beatles, una joven y brillante estudiante llamada Jenny, interpretada por Carey Mulligan,  se debate entre sus estudios preparatorios para conseguir una plaza en Oxford o las mucho más excitantes alternativas que le ofrece un carismático hombre ya adulto llamado David, encarnado por Peter Sarsgaard, que resultará ser un pretendiente poco conveniente.

El guionista Nick Hornby firma una obra curiosa que formalmente está cercana al existencialismo. Una película que versa sobre los excesos en todos los sentidos. Cuando somos adolescentes no miramos que hay un más allá, un futuro, vemos el aquí y ahora. Exprimimos la vida como si se tratara de una naranja para extraerle todo el jugo. Dónde están los límites, es lo que no da respuesta el guión. Que en el fondo es de lo que se trata educar. De ahí el título del largometraje. Esa respuesta la tendrá que buscar el espectador a la salida, en un largo y agradable coloquio. Así que estamos ante un filme que da para una cervecita y charla jugosa.

He de reconocer que no está a la altura de sus dos precedentes largometrajes. Con esto no quiero decir que sea mala. Para nada, se deja ver sin muchos problemas. Mulligan y Sarsgaard han sabido crear química, y Alfred Molina está inmenso en el papel de padre de la joven. Sabe darle las dobleces necesarias para que la trama avance y sea un rato irónica. Así como Emma Thompson, que sale cinco minutos contados, en un papel que todos recordaremos. Esa mujer tiene la capacidad de llenar la pantalla y de que eclipsar al actor que tiene delante. Por eso es más de alabar el trabajo de la joven Mulligan porque tienen una batalla dialéctica de alto voltaje. Así esta película huye de ponerse nostálgica con una época determinada para bucear en las formas de vida y en realizar una disección de la sociedad del momento.

Calificación: 6,5

CINESHOCK, TODO UN TIMO

Hecho: El pasado viernes Julio Prieto, Miguel Agnes y Popy Blasco nos habían convocado por vía facebook y grandes medios de comunicación como “El Mundo”, “El País” para que acudiéramos a una sesión gratuita en los extintos cines Luna de Madrid para visionar “Demons” de Lamberto Bava, en una proyección que prometía mil y un audiocomentarios.

Los tres sinvergüenzas

Hecho: A las 20:45 horas llegamos al cine, y pudimos colocarnos bajo la marquesina del mismo. En Madrid aquella noche hacía un frío de mil demonios. Así que cuando llegó mi estimado Victor Guybrush acompañado de su maravillosa Hada a las 21:45 horas un servidor no sentía las piernas cual Stallone cualquiera y desde luego las manos hacía ya un rato que dejé de sentirlas.

Se suponía que a las 22 horas iban a abrir las puertas. Lo único que podíamos ver sin poder quejarnos era como se abría la puerta de vez en cuando para que entraran invitados pero nadie de la fila. A las 22:30 horas estábamos hambrientos y congelados. A las 22:40 horas comienzan a correr rumores de que no vamos a entrar, en ese momento gente delante nuestra comienza a gritar cánticos de “Asesinos, asesinos” y “¡Demons sí, Pelonio no!”. Con lo que comenzamos a sentir lo peor. Empezamos a escuchar que no íbamos a entrar, así que me puse a buscar a Victor y pude ver hasta dónde llegaba la cola. Había congregados varios cientos de personas. Entre los miembros de la fila pude ver a mi colega de “El Mundo” Javier Estrada de Metrópoli a la altura de la parroquia San Martín, pero la fila continuaba más allá. No me lo podía creer. Le narré todo lo que había visto. Hablaras con quien hablaras aquella noche la indignación fue generalizada.

Hecho: Para más recochineo el sábado los tres sinvergüenzas, por llamarles de un modo agradable se descuelgan con el siguiente texto en Facebook…

“Muchas gracias a todos los que asististeis ayer a Cineshock. Gracias a los que entraron y a los que se quedaron fuera. Gracias a los que entraron, por interesarse por el proyecto, por aplaudir durante la proyección. Gracias tanto a patrocinadores, prensa y aficionados que han hecho de esta iniciativa un éxito. Pero sobre todo, muchas gracias a todos los que no pudisteis entrar. El éxito también es vuestro. No imaginábamos la repercusión de Cineshock. De verdad. Que se hayan quedado cientos de personas en la calle no hace sino confirmar que hay público para este tipo de eventos.”

Resuelvo: Fue una tomadura de pelo. Este acto fue más falso que un duro de madera. Nos vendisteis a la casa comercial “Absolut Vodka” a precio de saldo. Eso es indigno. Mirad mis estimados Julio Prieto, Miguel Agnes y Popy Blasco: tenéis mucha cara. Si queréis hacer un pase privado para vuestros amigos molones, os quedáis en vuestra casa con un DVD y punto. Ya sabemos que son muchos porque el aforo de la sala es de unas 200 butacas mínimo. Así que lo que hicisteis el viernes no tiene nombre. La experiencia nos  parecía bien porque suponía que se reabría un cine ante la política de cierre generalizado dentro de la capital. No es una cuestión de acudir al cine por la filosa, era algo más, a mi no me importa pagar un precio módico, todo para no venderme a una empresa de bebidas alcohólicas. Todos queríamos que la convocatoria fuera un éxito por otros motivos ajenos por completo a los afanes mercantilistas. Henchidos de gozo cuando estaban las cámaras de televisión  a las 21 horas bien que salisteis a realizar declaraciones. Pero todavía estamos esperando una disculpa en persona, porque no se os ocurrió salir a pedir disculpas. Realmente, no lo hicisteis porque temíais las represalias públicas.

Decir que os visteis desbordados es faltar a la verdad, porque no llegaron a entrar ni 20 personas de la fila, porque no llegué a moverme de mi sitio. Los que asistimos al evento podemos asegurar es que CINESHOCK es un TIMO, como rezaban las pintadas sobre los carteles. Soy periodista especializado en comunicación de masas, y esto ha sido todo un acto de marketing, organizado para los amiguitos y muy bien orquestado. Un aficionado cualquiera lo hubiera organizado muchísimo mejor y con más entusiasmo. Vosotros amáis a vuestros patrocinadores y vuestro negocio de moda “tribal”. Vosotros queríais lucraros de forma indirecta. No hay ningún acto altruista bajo el sol, y ahora no os pongáis de seres bondadosos que lo daría si todo por el sétimo arte, lo único que hace es que crezca más aún si cabe nuestra indignación.

Veredicto: que sea el público el que lo dicte y os adjudique una gran variedad de adjetivos calificativos (que por muy fuerte que sean no los eliminaré) que seguro os merecéis, yo sólo digo que una imagen vale más que mil palabras.

“I’M NOT THERE” Y “EL SOLISTA”

Amigos, hoy viernes voy a realizar una recomendación doble, un megapost, porque hoy se estrenan dos magníficas películas que han tenido que esperar durante mucho tiempo para verse estrenadas, y ambas poseen varios nexos común: son retratos de la sociedad norteamericana, usan la música como vehículo y en ambas aparece el joven actor Marcus Carl Franklin.

 Tu crees que le importará algo de lo que hago a una persona que se levanta a las ocho para trabajar.
Jude.

Yo acepto el caos, pero no estoy seguro que él me acepte a mi.
Arthur Rimbaud.

Sólo los estúpidos se creen lo que ponen los periódicos.
Billy.

La primera es “I’M NOT THERE” de Todd Haynes realizador de joyas como “Poison” o “Lejos del cielo“. Obviamente no iba a realizar el típico biopic sobre la vida del cantante Bob Dylan. Para ello plantea un viaje a lo largo y ancho del continente norteamericano, desde lo rural a la metrópoli, desde las raíces del folk, rythm & blues hasta el pop más contracultural a través de seis personajes, como una serie de personas cambiantes, que van de lo público a lo privado, a lo fantástico, tejiendo un rico y colorido retrato de este icono americano. Nadie puede negar que Dylan es y será un poeta, profeta, fuera de la ley, fraude, estrella, mártir del rock and roll, cristiano renacido. Haynes mezcla géneros con una gran solvencia y realiza un collage con estas siete personalidades ofreciéndonos un retrato poliédrico denso y vibrante como lo es la propia vida del cantautor.

Los seis personajes son Arthur, interpretado por Ben Whishaw, es un poeta renegado, es el narrador “de facto” de la película. Woody, al que da vida el joven Marcus Carl Franklin, un niño precoz, que a pesar de tener 11 años y ser negro, se llama a sí mismo Woody Guthrie. Woody ha adoptado la postura y las formas del trovador polvoriento. Christian Bale es el encargado de meterse en la piel del primer personaje que consigue el éxito, cantando sobre su propia época,  el cantante se llama Jack, quien encabeza la escena de canción protesta en el Greenwich Village de principios de los 60 con canciones propias, potentes actuaciones y discos destacados. Jack representa a Dylan durante el revival folk de principios de los 60 con grabaciones históricas como “The Freewheelin Bob Dylan” y “The Times They A-Changin”. Heath Ledger que ya coincidiera con Bale en “El caballero oscuro” encarna a un joven actor de Nueva Cork llamado Robbie, entusiasta de las motos, se dirige hacia la fama en circuitos contra culturales con su actuación en la película biográfica sobre el desaparecido Jack.

Todos son Bob Dylan

Mientras Robbie lucha por encontrar el equilibrio entre su vida privada y la fama, Jude, papel por el que Cate Blanchett está cosechando mil y un premios, se rinde en cuerpo y alma a desafiar a su público folk. Siguiendo de cerca sus aventuras de mediados de los 60 y los clásicos del folk rock, “Highway 61 Revisited” y “Blonde on Blonde”, Jude escandaliza a sus fans abrazando la electricidad y con una personalidad nihilista, alimentada por las anfetaminas. Su nuevo sonido cosecha alabanzas de artistas como Allen Gingsberg (David Cross), o Coco Rivington (Michelle Williams) y le da fama internacional, pero enfurece a su público de toda la vida, sin mencionar a periodistas como Mr. Jones (Bruce Greenwood).

La resurrección de Jude llega a través del Pastor John (Christian Bale), que es Jack 20 años después, un predicador, cristiano renacido, que ha cambiado su carrera en la música folk por el gospel. El Pastor John representa la conversión de Dylan al cristianismo a finales de los 70, y las grabaciones gospel que produjo y grabó del 79 al 81, “Slow Train Coming”, “Saved” y “Shot of Love”. Finalmente, el último y mayor de los personajes es descubierto totalmente apartado del mundo. Billy (Richard Gere) imagina a Dylan como el forajido de la fábula “Billy el Niño”, después de sobrevivir a su famoso enfrentamiento y encontrar refugio en la metafórica ciudad de Reídle. Pero cuando se extiende el rumor de la inminente desaparición de la ciudad, se ve forzado a enfrentarse a su antiguo Némesis, Pat. Garret (Bruce Greenwood) y Billy deben abandonar su santuario y seguir adelante. Aquí la historia hace referencia a los muchos exilios de Dylan de la vida pública a través de su carrera, incluyendo su primer retiro a Woodstock en 1967 donde grabó las “Basement Tapes”. El género western refleja su continuo interés por la música country, además de por la música de raíces tradicional americana.

Haynes de esta manera se introduce en la vida de Dylan sin ataduras emocionales o morales, y nos ofrece un fresco de la época más convulsa sociedad norteamericana de finales del siglo XX provocada por revueltas raciales, laborales, la guerra de Vietnam. Todo un docudrama sobre este cantante que se erigió en la voz del pueblo, que les hizo pensar, que les influyó, que traspasó la línea de icono de la música para ser un líder generacional. En el filme se mezcla la ironía, pasión por la música y sus raíces, así como la belleza por la naturaleza. Es uno de las películas imprescindibles de este fin de semana.

Calificación: 8,5

No le puedes cambiar, tienes que ser su amigo.
Mary Weston.

La segunda película que os voy a recomendar es “EL SOLISTA” que también lleva la friolera de dos años esperando estreno en nuestras pantallas. Supone el regreso del director británico realizador de “Expiación” y de la versión de “Orgullo y prejuicio”, hablo obviamente de Joe Wright. Esta película se basa en la experiencia personal de un periodista llamado Steve Lopez y que reflejó en un libro llamado “El solista: un sueño perdido, una amistad improbable y el poder redentor de la música”. Susannah Grant se ha encargado de adaptarlo a la gran pantalla. Ella es famosa por la adaptación de otra gran experiencia personal, la de “Erin Brockovich”, con la que Julia Roberts se alzó con la estatuilla dorada hace unos años.

Wright dirige esta maravillosa historia de amistad, locura y música. En la que Steve Lopez es un columnista del “Los Angeles Times”, que un día buscando una historia se tropieza con un músico en la calle llamado Nathaniel Ayers que toca un violín con dos cuerdas. Es un vagabundo más de la gran metrópoli norteamericana, pero como todos  posee un pasado, y Steve buceará en él para intentar volver a sacarle a flote.

Esta es la premisa de partida para una hermoso largometraje en el que el trabajo de los actores es uno de los pilares. Así Robert Downey Jr. que encarna al periodista nos ofrece de lejos su mejor interpretación, con ella se ha puesto el listón muy alto. Y es más, creo que podemos decir sin temor a equivocarnos que ha entrado definitivamente en la galería de las escasas ESTRELLAS, de verdad, de Hollywood. Está maravilloso. Te conmueve, te mantiene en suspense, le da vida y es verdadero motor del filme. Le acompaña Jamie Foxx, que se mete en la vida del esquizofrénico Nathaniel Ayers. Él consigue estar a la altura de las réplicas de Downey y no sale mal parado. Para mi es su mejor interpretación hasta la fecha, no está histriónico como suele ser habitual en él. Su contención se debe en gran medida a la gran labor de Wright dirigiendo actores. Entre los dos consiguen hacer un fresco de la otra sociedad norteamericana que no suele salir en las películas habitualmente. Esa sociedad de los desheredados.

En todo el mundo a finales del siglo XX se llegó a un acuerdo que había que reinsertar a los enfermos mentales, por eso si estaban medicados podían dejar las instituciones psiquiátricas para desarrollar labores con el resto de los ciudadanos. Esto es muy bonito sobre el papel, pero en una sociedad como la norteamericana que es verdaderamente compleja, este tipo de pacientes acaban en la calle, siendo los desheredados de la sociedad. Las causas son diversas y casi todas están plasmadas en el filme, y obviamente no quiero desvelarlas para no destriparos el sólido e interesante guión firmado por Grant. Esta es la otra cara de “Alguien voló sobre el nido del cuco”, sopor el maltrato que podían sufrir en esas instituciones, no lo digo por eso. Me refiero a qué es lo que pasa cuando dejamos de atenderlos tanto a nivel familiar como social.  En él se aprecian claramente los límites de eso que todos llamáis el sueño americano. Los límites de lo que un ciudadano medio norteamericano es capaz de tolerar y asumir.

De una sociedad donde sólo hay ricos y pobres, donde la clase media ha desaparecido prácticamente, donde las diferencias son abismos insalvables. Además en el guión quedan claramente plasmadas las motivaciones y razones que rigen las vidas de los personajes, haciéndolo más grande si cabe. Pero también es muy complejo porque hace todo un ejercicio de empatía e intenta meterse en mente de Ayers para intentar reflejarnos de una manera cinematográfica como siente la música, generando la secuencia más psicodélica del largometraje, y que posee fuertes aromas de ese genio llamado Stanley Kubrick.

Dario Marianelli vuelve a firmar otra de sus grandes composiciones, os recuerdo que en su haber tiene “Ágora” y “Expiación”, para mí sus dos mejores partituras. Entre Grant y Wright crean un relato que es conmovedor, desgarrador y muy entrañable en algunos momentos. Es simplemente maravillosa, no os perdáis esta película acerca del amor, la inspiración y la fuerza que alcanzan las personas capaces de ayudarse mutuamente, salvado el aislacionismo en el que vivimos en el seno de megaciudades construidas a base hormigón y asfalto. Es un pecado de cinéfilos. Dejaos de efectos especiales y ver una hermosa y conmovedora historia como la protagonizada por Ayers y Lopez. Desde “Frances” para los de la ESO, una aproximación a la vida de la actriz Frances Farmer no había visto nada igual.

Calificación: 8,75

PERCY JACKSON Y EL LADRÓN DEL RAYO

Dedicado a Alejandro y Rodrigo.

Tu me das el rayo y yo te devuelvo a tu madre.
Hades.

El rey Midas del cine para jóvenes, Chris Columbus, creador de películas tan míticas como “Gremlins”, “Los Goonies” y “El Secreto de la Pirámide”, aterriza esta semana en nuestras carteleras con lo que está llamado a convertirse en una franquicia la mar de rentable, y que tomará el relevo definitivamente a las famosas aventuras del mago amigo de todos los niños de este país, hablo de Harry Potter, al que sólo le quedan dos telediarios para finalizar. El personaje en cuestión se llama “Percy Jackson”. Creado por Rick Riordan, encabezó la lista de éxitos del New York Times con su novela “El Ladrón del Rayo”, que es el primero de los cinco libros que integran la serie de Riordan. El resto de los títulos de la saga son “El mar de los monstruos”, “La maldición del Titán”, “La batalla del Laberinto” y la última entrega llegó a las librerías en mayo de 2009 se llamó “El último dios del Olimpo”.

Este escritor, que durante muchos años fue profesor de mitología griega en escuelas secundarias de California y Tejas, se le ocurrió la idea del primer libro de Percy Jackson después de leer las sagas de los antiguos héroes griegos a su hijo, Haley, para que se durmiera. En este caso Columbus ha contado con el joven guionista creador de la serie de animación de las Guerra Clon, Craig Titley, con el que ya había colaborado en una ocasión, para llevar este relato inicial a la gran pantalla.

El argumento de esta primera entrega se centra en Percy Jackson. Se trata de un  joven que vive en el seno de una familia un tanto disfuncional. Además posee problemas de dislexia. Su mejor amigo es Grover, otro joven minusválido afroamericano. La vida de ambos dará un giro de 180º cuando hagan una visita escolar al museo de historia y se entere que es un semidiós, mitad ser humano, mitad dios, y que su verdadero padre es Poseidón. Pero no todo son buenas noticias, porque es acusado por Zeus de haberle robarle su rayo. Así dará comienzo una cuenta atrás de siete días par que Percy con la ayuda de su inseparable amigo Grover y  la joven guerrera Annabeth encuentren el rayo y se lo devuelvan a su dueño, Zeus.

No he leído la novela, pero me imagino que han realizado cambios para trasladarla a la gran pantalla. El más notable es que Percy ya no tiene 12 años sino que en la película es todo un adolescente de 17 años. Eso da juego porque así se generan varias líneas argumentales que podemos ver en el filme como la tensión sexual existente entre Annabeth y el protagonista. Las relaciones padres e hijos son más dramáticas. Y todo ello hace que el guión sea un poco más complejo que las insípidas tramas del famoso mago. Pero son más las diferencias existentes entre ambas franquicias. El personaje toma las riendas de su destino y es capaz de resolver sus problemas, no teniendo que acudir a sus amigos para que el resuelvan al papeleta y llevarse el los honores como pasa continuamente con Potter. Y lo mejor es que estamos ante una aventura contemporánea en la que la realidad dura se mezcla con la mitología griega.

Columbus que es muy astuto ha contado con sabia nueva para dar vida a los tres personajes principales, así Logan Lerman al que recordaréis de “El Tren de las 3:10” es Percy, Brandon T. Jackson que apareció en “Tropic Thunder” da vida a Grover y la desconocida Alexandra Daddario que procede del campo catódico se mete en la piel de la semidiosa, Annabeth. Pero el principal gancho al igual que en la franquicia Potter es la galería de estupendos secundarios entre los que destacan Sean Bean “La Búsqueda” en el papel de Zeus; Pierce Brosnan “Mamma Mia” como Quirón, el centauro que dirige el campo especial de entrenamiento de semidioses, se convierte en el mentor de Percy y le explica su parentesco de sangre con los dioses.

Steve Coogan “Noche en el Museo” encarna a Hades, el insaciable señor de los Infiernos, que ansía hacerse con el arma desaparecida; Rosario Dawson “Sin City” da vida a la diosa Perséfone, hija de Zeus y esposa de Hades, víctima de encierro y sufrimiento desde hace mucho; Catherine Keener “Donde viven los mosntruos” es Sally, la madre de Percy, a quien Hades toma como rehén en los Infiernos; Kevin McKidd “Roma” interpreta al hermano y archirrival de Zeus, Poseidón, dios del mar; Joe Pantoliano “Memento”, representa a Gabe, el desastrado padrastro de Percy; y Uma Thurman “Kill Bill”, a Medusa, la mitológica gorgona.

El largometraje ha sido rodada entre Vancouver, Las Vegas, Nueva York y Nashville. A pesar de ser un capítulo inicial como “Harry Potter y la piedra filosofal”, también firmada por Columbus, esta no es mala, ya que no se hace larga. Han conseguido introducirnos en ese mitológico mundo de una manera amena y divertida. Le perdono las pinceladas infantiles que quedan un tanto ridículas, como el momento mp3 en el museo. Así que estamos ante un filme muy recomendable. Es perfecto para llevar a los más pequeños de la casa.

Calificación: 7

ENTREVISTA A LUC BESSON

Un día la naturaleza te alimenta y un día tu alimentarás a la naturaleza.
Jefe Matassalai

Este viernes se estrena en nuestro país la segunda entrega de las aventuras de Arthur, Selenia y los Minimoys llamada “ARTHUR Y LA VENGANZA DE MALTAZARD”.

El largometraje no deja de ser una mera continuación y un capítulo de transición para la tercera parte que llegará el próximo año si todo va como la productora espera y se llamará “Arthur y la guerra entre los dos mundos”. Para todos aquellos padres y tios que os haya pasado como a mí, que vuestro primer contacto con esta franquicia sea este capítulo os cuento. Se trata de una película que mezcla imagen real y de animación. Es muy infantil tanto en los aspectos formales como en los narrativos, aunque el contenedor es donde Besson intenta innovar poniendo música de Lady Gaga y otros cantantes de rabiosa actualidad adulta. Concretamente un servidor no daba credibilidad al escuchar a Lou Reed poniendo voz al malvado Maltazard, o al rapero Snoop Dogg. Los personajes actúan como adultos, con lo que el producto resultante no acaba de convencer a este humilde crítico. A diferencia de “Planet 51” esta película me dejó absolutamente frío. Lo más destacable, positivo e interesante es el mensaje de convivencia con la naturaleza y cuidado del medio ambiente.

Calificación: 4

El pasado miércoles Luc Besson pasó por Madrid para presentar esta nueva entrega de su particular franquicia, y este es el resultado…

¿Qué aprendió sobre las películas de animación tras rodar Arthur y los Minimoys, su primera experiencia en este campo?

Luc Besson: La primera película nos permitió sentar las bases de cómo queríamos trabajar dado que los ciento y pico jóvenes animadores contratados por BUF Cie también eran primerizos. Para mí, lo más importante fue adaptarnos al plazo que requiere una película animada en la que se rueda con modelos en 3-D. ¡A veces pasaba un año entero desde el momento en que se me ocurría una escena hasta el momento en el que podía verla hecha realidad! La experiencia de la primera película me ha permitido tener una idea más clara de lo que puedo conseguir con lo que esta vez he trabajado más libremente con la cámara. Quizá fui demasiado cauto con la primera entrega de Arthur. Esta vez no me he impuesto restricciones.

Exacto, da la sensación de que haya desarrollado todavía más los movimientos de cámara en la parte animada para enriquecer las secuencias rodadas con personajes reales…

Luc Besson: La primera película tenía que establecer la diferencia entre la escala del mundo humano “de arriba” y el mundo de los Minimoy “de abajo”. Esta vez podíamos saltarnos todas las explicaciones y centrarnos en la historia. Arthur conduce o se monta en cualquier cosa que se mueva o que vuele, ya sean mosquitos, arañas, mariposas, ciempiés, además de aviones y coches. Ha sido genial poder hacer que viviera todas esas aventuras con las que sueñan todos los chavales de su edad. Les pedí a los actores que dieran el 110% porque nunca se puede ir demasiado lejos con este tipo de escenas dado que el personaje en 3-D no es más que una caricatura y requiere que los actores lo den todo en sus interpretaciones. En vez de limitarles, como en Arthur 1, les dije que dieran rienda suelta a sus personajes y, viendo el resultado final, ha merecido la pena.

¿Por qué han decidido rodar la segunda y tercera parte de Arthur y los Minimoys simultáneamente?

Luc Besson: Por motivos puramente físicos. De hecho, Arthur y la venganza de Maltazard y Arthur y la guerra de los dos mundos son adaptaciones para el cine de una historia en dos episodios, con lo que la apariencia física de Arthur no puede variar demasiado y, claro como Freddie Highmore es un adolescente en pleno crecimiento, no podíamos esperar un año para rodar la siguiente película porque se hubiera notado demasiado.

La primera película presentaba los personajes y los escenarios. ¿Con qué perspectiva trabajó en la segunda y tercera parte?

Luc Besson: Quería que la acción se convirtiera en un protagonista más del filme y que la historia fuera más poética. Por ejemplo, los flashbacks que muestran lo que le pasa a Selenia marcan el ritmo de la narración y llenan de vida la película, pero también revelan cómo es la vida cotidiana de la pequeña princesa. Antes habíamos visto al personaje a través de los ojos de Arthur, pero no sabíamos mucho más de ella… Esta entrega nos permite ver cómo es su día a día y crea un mundo mágico que cautivará a las niñas. Lo he visto en mis hijas, que me sirvieron de conejillos de indias para evaluar la escena.

¿Cómo ha evolucionado la forma de trabajar con BUF?

Luc Besson: He formado un matrimonio próspero y duradero… En Arthur 1, sentíamos que estábamos descubriendo un terreno desconocido y por tanto solíamos cubrirnos las espaldas, pero según nos íbamos conociendo, empezamos a darnos más libertad y nos metimos de lleno en la aventura con mucho entusiasmo. Me encanta poder presentar nuevos retos para que puedan demostrar el talento que tienen en BUF. Han desarrollado herramientas punteras comparables a cualquiera que utilicen las empresas  estadounidenses.

En la secuela hay todavía más interacción entre las secuencias de acción real y de animación. ¿A eso se refiere con presentarles más retos a los chicos de BUF?

Luc Besson: Bueno, eso surgió porque en esta entrega seguimos las aventuras de Arthur en el mundo de los Minimoy y la aventura de sus padres que se combinan para crear una historia todavía más excitante y vibrante.

Técnicamente uno podría imaginarse que tras un proceso creativo tan largo como el de Arthur 1, la segunda parte sería más fácil y rápida. ¿Fue así?

Luc Besson: Por un lado sí, pero por otro subimos el listón, sobre todo en cuanto a las texturas y al render. BUF mejoró todos los aspectos del filme. Sin olvidar todos los nuevos personajes y escenarios que había que crear partiendo de cero, cada uno más loco que el anterior.

Hablando de lo cual, ¿en qué se inspiraron para crear Paradise Alley?

Luc Besson: Es una mezcla de Broadway y Pigalle, la ciudad de las luces por excelencia. Las señales de neón son luciérnagas y los coches son insectos de colores. Es un entorno moderno, desenfrenado y ha sido todo un reto crearlo.

Con Paradise Alley, se ha dado un toque más adulto a la película. ¿Lo hicieron conscientemente?

Luc Besson: Bueno, diría que se dirige más a los adolescentes. Arthur ha crecido y los espectadores han crecido con él. Como supuse que los que ya son fans serían los primeros en ir a ver la segunda parte, quería que Arthur hubiera crecido con ellos. Lo mismo ocurre con Harry Potter, los creadores han sido muy inteligentes y han sabido atraer al público con personajes que crecen con ellos. En cuanto al guión, también es divertido trabajar con personajes que tienen un pasado y poder añadir un toque de madurez.

Es la primera vez que rueda una secuela, ¿cómo ha sido reencontrarse con los mismos actores?

Luc Besson: Rodar la primera película fue una experiencia maravillosa, como unas vacaciones inolvidables. Ni nos planteamos cambiar de intérpretes porque hemos creado unos vínculos muy estrechos y amistades de verdad con los actores así que reencontrarnos dos años después con los mismos escenarios, colores, olores y con la misma diversión… ¡fue maravilloso!

Entre Arthur 1 y 2, participó en otra aventura, la película de Yann-Arthus Bertrand Home. ¿Eso le motivó para subrayar el mensaje ecológico de Arthur y la venganza de Maltazard?

Luc Besson: Todas las entregas de Arthur tienen un mensaje ecológico porque es algo que me preocupa desde hace mucho tiempo. Cuando escribí las cuatro novelas de las aventuras de Arthur, transmití el mensaje de una manera más socarrona. Home es por encima de todo una creación de Yann-Arthus Bertrand. A menudo me he preguntado cómo se podía hacer algo para mejorar el medioambiente a través del cine. ¿Cómo podía usar mis treinta años de experiencia para luchar por esta causa? Cuando Yann vino a verme, me apunté al proyecto sin dudarlo.

El final de la película dejará a los espectadores helados, contando los días para la tercera. ¿Con qué espera sorprendernos en Arthur 3?

Luc Besson: Cierto, Arthur y la venganza de Maltazard termina de una manera muy abrupta, pero la otra opción hubiera sido rodar una película de tres horas. Cualquiera que haya leído los libros conoce el dilema al que se deben enfrentar los tres héroes. Arthur se ve convertido en Minimoy mientras que Maltazard —con su estatura de 2.10m– se ha metido en el mundo humano. Ha variado el orden natural de las cosas.

Durante el rodaje de la segunda, ¿ha descubierto placeres nuevos relacionados con las películas de animación?

Luc Besson: No es un proceso muy placentero porque es extremadamente largo, durante dos, tres o cuatro años sólo se trabaja en la película un par de horas a la semana. Es bastante fastidioso, pero el proceso está lleno de pequeños placeres, por ejemplo, cada nueva etapa del render –en total son once y cada una de ellas mejora la anterior– o la grabación de las voces, que fue uno de los momentos más divertidos. No obstante, el mayor placer es el primer visionado de la película en un cine lleno de niños. Es un momento mágico que me recuerda a cuando iba a ver la última de Disney y me quedaba alucinando. Cuando vi las caras de aquellos niños supe que todo había merecido la pena… pero es frustrante que cinco segundos tras terminar la película ya se pongan a gritar como locos pidiendo una tercera parte. Los niños son muy receptivos.