¿DÓNDE ESTABAIS?

El 6 de octubre del año pasado el blogLa aldea irreductible generó una iniciativa para que todos diéramos una razón para fomentar la investigación en España, se llamó la ciencia en España no necesita tijeras. El resultado de la convocatoria fue que se apuntaron más de 1.000 blogs y 3.476 seres humanos se apuntaron al consabido facebook.  Pero amigos, el tiempo siempre pone a la gente en su sitio. Cuatro meses más tarde, el sábado 6 de marzo ha tenido lugar en Madrid una manifestación para defender la investigación en nuestro país. Esta vez de las de verdad, con gente de carne y hueso, con proclamas y canciones. El punto de encuentro era la plaza de Colón y el recorrido nos llevó hasta la puerta del Sol. Resultado: las cifras que se han barajado son que en el mejor de los casos es que éramos unas 1000 personas los que llegamos a la concentración.

Los que se merecen un merecido reconocimiento por la encomiable labor desarrollada para convocar a la comunidad científica y resto de los seres humanos interesados en el tema son las diversas asociaciones de precarios (Galicia, Madrid, etc.) que desde hace días han estado poniendo carteles por las distintas capitales de provincia para movilizar a la ciudadanía y el día en cuestión se preocuparon en todo momento por mantener viva la manifestación, con cánticos entre los que destaco “Investigar es trabajar”, “ Menos ladrillo y más investigación” o “Garmendia haz algo por la ciencia”.

Me dan pena (por no decir otra cosa) todos los jóvenes investigadores de la Comunidad de Madrid y alrededores que decidieron quedarse en la cama y no acudir a la convocatoria. Así el sábado un servidor al llegar y ver que faltaba hasta el Tato se preguntó: ¿dónde estaban los de las tijeras? ¿dónde estaban esos revolucionarios modernos cibernéticos de salón de té? Con todo ello queda demostrado que el poder de convocatoria de estos ilustrados cibernéticos queda totalmente en tela de juicio. Vamos, que una cosa es colgar un banner en tu “blog” y otra movilizarte y movilizar a toda tu familia para acudir a este evento.

Es una pena pero nos hemos vuelto cómodos. Hasta los revolucionarios de salón de té son incapaces de cogerse un autobús o un avión para estar con sus compañeros de fatigas luchando en el verdadero campo de batalla y no en su paja mental virtual. Eso sí, cómo mola poner en tu blog que te ha llamado tal miembro del gobierno o tal ser del ministerio. Porque si no tenéis dinero, algunos somos capaces de sufragar vuestros gastos y haceros gustosos un hueco en nuestros 30 m2 de casa. Pero como siempre en la vida lo primero es que hay que querer. Como esos padres de familia que movilizaron a sus hijos para acudir a la manifestación. Se os tendría que caer la cara de vergüenza al ver las siguientes fotos, y vosotros durmiendo en vuestra camita.

Los derechos se ganan luchando. Así nos va, porque como dice mi estimado Eulez no hay conciencia de clase. Disiento con él que lema de de la convocatoria “Investigar es Futuro” no haya sido el más apropiado. Al revés, desde mi ignorancia del mundo académico opino que ha sido muy acertado, porque Zapatero no varía su modelo económico. Hace unos días ha vuelto a invertir más en ladrillo y menos en I+D. Se vuelve a equivocar, mucho alabar a Obama y no sigue su ejemplo, porque el presidente norteamericano si que ha realizado una importante inversión en investigación, porque hay que cambiar. Puede que sea menos rentable desde el punto de vista electoral porque los frutos tardan más en apreciarse, pero tarde o temprano habrá que hacerse.

Un servidor se siente como los pensadores progresistas en tiempos isabelinos cuando se hablaba que había que modernizar España, y todos los políticos no hacían más que mirar a las colonias que se venían abajo. Aparentemente parece que hemos evolucionado pero en el fondo estamos en las mismas. Estamos tan manipulados por la propaganda y la publicidad que la pregunta que me asalta ahora es: ¿cómo se conciencia como mínimo a los verdaderamente implicados cuando no están concienciados de lo vital que es su labor diaria?

Por eso dedico a todos los revolucionarios de mesa camilla y tacita de té, así como a todos los jóvenes becarios e investigadores que fueron incapaces de movilizarse el pasado sábado este ochenteno tema de “La Unión”. Todavía creo que un futuro diferente es posible.

¿Dónde estabais?… En los malos tiempos.

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9 Respuestas a “¿DÓNDE ESTABAIS?

  1. Estupendas las fotos, Alfie, haces bien en meter el dedo en la llaga. El sábado pasado se constató que aquello de las tijeras fue puero escaparate. No se ha conseguido que la investigación comprometa a la sociedad, ¡ni siquiera a los propios investigadores! Así nos va.

  2. Pingback: Primero recortaron a los investigadores… pero yo no era investigador « Diario de un copépodo

  3. Las fotos son cojonudas! La del niño con los carteles es tremenda.

  4. Me ha encantado
    Las fotos geniales, pero el texto es brillante.
    Creo que es el problema que tenemos ahora, únete a este grupo, es un clic, fácil, gratis cómodo, es muy fácil comprometerte así con una causa, pero comprometerte de verdad es otro cantar.

    Vivimos alienados, en el sofa., con el te como comentas, yo de echo ahora estoy en el sofa, conectado el mundo virtual, pero descentrado del de verdad.

    La tecnología esta avanzando mas rápido que l sociedad y esto tiene su coste, hay de adaptarse, evolucionar, pero eso lleva mas tiempo del que pensamos..

    bueno que me enrollo

    Un saludo a todos

  5. Supongo que, a diferencia del fascismo y del comunismo, el capitalismo ha conseguido lo que todos los sistemas de pensamiento político se proponían: la docilidad, la manipulación perfecta del pueblo. Y el capitalismo lo ha conseguido llenándonos de cosas que tememos perder; es “fácil” luchar contra las dictaduras evidentes, los sistemas explícitamente opresores y demás; nadie tiene que perder nada contra ellos porque nadie tiene nada. El capitalismo, en cambio, genera la ilusión de que estamos llenos de cosas -materiales- que podríamos dejar de tener, y ahí es donde entra la evaluación de riesgos y la mutación del concepto de “comodidad”. Nos tienen ganada la partida por la mano: ¿quién está dispuesto a apostar lo que tiene para ganar algo incierto? Sólo quienes se juegan el culo en ello. Divididos en grupúsculos cada uno con sus intereses, sociedad fragmentada, que cada uno se preocupe por su culo y porque no se lo muevan, y la solidaridad queda como lema para los telemaratones cuando hay terremotos y desgracias varias en lugares remotos. El capitalismo ha conseguido cuadrar el círculo a la perfección. La Segunda Guerra Mundial la perdieron Alemania, Italia y Japón, no el fascismo. Éste se incorporó subrepticiamente a las formas políticas de occidente y nos puso en bandeja el mundo de ilusiones en que vivimos hoy. Por eso algunos, puestos a vivir en la ficción, preferimos hacerlo dentro del cine.
    Quien escribe, o sea yo, trabaja en una Universidad, así que, aunque no como investigador, estoy acostumbrado a ver todo esto desde dentro (y a padecerlo). Mi Universidad compite por ser Campus de Excelencia. Mientras gastan millones en marketing y en comprar favores, cada vez que alguien cierra la puerta del baño de mi pasillo con algo de fuerza, cae un desconchón del techo. Ésa es la educación pública, señores. La investigación resultante de ella no es más que la conclusión lógica. Eso sí, mientras tanto hablemos de que el Madrid es líder y de si los toros son una seña cultural de España. Durante siglos apostamos por la teología en lugar de por la ciencia, la economía y el progreso. Ahora apostamos directamente por la gilipollez como coartada para prolongar el franquismo psicosociológico “sine die”. Hay días que dan ganas de emigrar a Andorra.
    Disculpa el “speech”, pero es que hay cosas más indignantes incluso que “Fuga de cerebros”.
    Saludos, ánimos y todo el apoyo.

  6. me ha encantado tu comentario 33escalones, en serio, lo comparto bastante

  7. Mi estaimdo 39 escalones, este blog ya merece la pena de ahber existido sólo por este gran comentario que un servidor acaba de leer. Madre mía, has resumido todo lo acontecido en el siglo XX en un sólo párrafo. Es así de apocalíptico, pero es cierto. Me imagino que todos vemos en nuestros campos laborales este tipo de comportamientos y probelmas, porque el problema es el mismo sólo que cambia donde se da. Es una pena como se está acabando. Parafraseando a mi estimado Supersantiego vivimos en “la realidad estupefaciente”, eso es el fruto de la sociedad capitalista.
    Con este comentario no quiero despreciar la aportación de mi estimado Geo, es que somos ovejas, no exite ya el pensamiento crítico, es más ya no sabemos disentir. No sabemos tener pensamiento propio. No sabemos mantener nuestros principios.
    Sólo espero que Eulez y Copépodo hagan mucha investigación el día de mañana, y creo profundamente que un futuro es posible, y que necesitamos una revolución YA.

  8. Gracias, mi querido Alfie; disculpa, a veces suelto espontáneamente estos vómitos mentales. Dices bien, no sabemos opinar porque hemos perdido el espíritu crítico: las sucesivas reformas educativas están hechas, no para aprender más, sino para cómo disimular mejor que no se enseña nada, sino que se adoctrina, la extensión de la ignorancia se camufla bajo medios materiales, planes educativos y agencias de control de calidad que se convierten en orgías de burocracia vacía. Todo se basa en la santificación de los números, al igual que la información (dominada por las estadísticas) o la crítica (audiencias, resultados de taquilla, ejemplares vendidos, etc.): si da dinero, es bueno, si la mayoría está de acuerdo, es lo correcto. Ya nadie se acuerda de que Hitler ganó unas elecciones por mayoría absoluta… Las cifras, los gráficos, vendidos como algo concreto, sirven de contrapunto al instrumento que se utiliza para que nos queramos agarrar a ellos: el miedo, la alarma social, el estado de incertidumbre. La gente, más si tiene algo que perder, no quiere riesgos. ¿Qué hay más seguro que una buena estadística que nos diga que todo va bien?
    Pero para no extenderme más, no dar más la paliza, y volver al cine, si algo nos enseñó, por ejemplo, Sam Peckinpah en “The wild bunch” es que las fronteras son cajas para compartimentar ganado, pero no para sujetar los negocios del pastor, y que, mi querido amigo, y nada me duele más que discutirte que tengas razón, la revolución es imposible.

  9. Caray 39 escalones que gusto leer a alguien con sentido común. Es verdad, las revoluciones se hacian porque los seres humanos no tenían nada y por tanto nada perdían. Pero ahora nos han llenado de cosas. Nos miramos de lado y nos decimos cuando alguien se acerca ¿y este, que querra? Pero cuando en la tele nos saturan de terremotos y nos piden que demos ahi estamos limpiando nuestra conciencia. Mientras nuestros jovenes cerebros tienen que emigrar a otras fronteras para poder desarrollar sus conocimientos y sus proyectos. Es todo un placer leer este bolgg no solo por los comentarios tan acertados sobre cine, sino tambien por ver que algunos no estamos solos ante el pensamiento único que impera en esta nuestra sociedad del “conocimiento”.

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