LAS CARTAS DE IDA DALSER Y BENITO MUSSOLINI

Post dedicado a Mr. Lombreeze

Las cartas que hoy publico son el eje argumental que vertebra el guión de la formidable película llamada “Vincere”, que ya fue objeto en este Videodromo de una sesión doble con Mr Lombreeze, y creo que a todos los que hayaís visto el citado largometraje os dirá mucho, así que sin más preámbulos os dejo con Ida Dalser y Benito Mussolini…

BENITO MUSSOLINI ESCRIBE A IDA DALSER

Mi pequeña Ida. Acabo de llegar tras doce horas interminables en un tren que me dejó completamente cubierto de hollín. Lo he limpiado lo mejor que he podido y mi primer pensamiento, antes incluso de ir a cenar, eres tú. ¿Te alegra? ¿Me dirás una vez más que sólo tú me amas, mientras que yo no te amo a ti? Yo también te quiero, mi querida Ida, aunque no te lo haya podido demostrar. Durante mi viaje, he pensado mucho en ti. Cada vez que alguna pareja de jóvenes casados entraba en mi compartimiento, pensaba en nuestro viaje, el que planeamos. Qué feliz sería de tenerte conmigo hoy, mientras el tren se mueve bajo un cielo sin nubes a través de los campos que muestran toda la seductora melancolía del otoño, hacia la bella Roma que aparece frente a mí justo cuando el ocaso enciende el horizonte de las sietes colinas de la ciudad eterna. Esta tarde habríamos estado juntos, y sin embargo… Mañana te enviaré algunas postales. Con seguridad estaré en Milán el martes o el miércoles por la tarde. Sé buena, mi pequeña amiga y piensa en mí a menudo. Te abrazo con toda la pasión de nuestros momentos de intimidad y amor. Permanezco como tu fogoso amigo y amante.

Benito.

IDA DALSER ESCRIBE A BENITO

Lo que te pido es muy poco: mi hijo y mi inmediata liberación de este pútrido manicomio, de este hospital para enfermos de tuberculosis donde no tienes derecho a enterrarme […] mis posesiones […] mis muebles y todo el mobiliario de mi apartamento en Milán para que se le entreguen a mi hijo. Haz que se deje de insultar a la madre de tu hijo, al menos para calmar tu conciencia y al fantasma que te visitará cada noche […] Benito, escucha llorar a mi corazón, nos amábamos, nos adorábamos apasionadamente, tuvimos un hijo en común, y por ti, estoy ahogándome en un mundo lleno de calamidades, tú has matado mi querida y saludable juventud.

Por último, referencias a su presunta enfermedad mental:

¡No oses mentir! Sabes bien que mis facultades mentales funcionan perfectamente, como siempre. Dios mío, qué razón tenían los que me decían que te dejara, al sospechar sobre ti. Pero conseguiste silenciarme con tus explicaciones […] Has sufrido, lo sé, has llorado, pero entonces venías con nuevos subterfugios […] no debes basar tu voluntad de ganar en mentiras, no todos los hombres son estúpidos […] y quien sabe si algún día acabarás peor que tus víctimas. Que el cielo te salve del vergonzoso trato al que nosotros, dos inocentes, hemos sido sometidos […] Oh, morir sin poder abrazar a mi hijo de nuevo […] Créeme Duce, sólo eres un pobre infeliz.

IDA DALSER ESCRIBE AL PREFECTO DE TRENTO

Gr. Uff. Piomarta, Prefecto de Trento

Su Excelencia,

Que con esta carta llegue mi grito desesperado hasta usted. Uno puede matar a una mujer, pero no insultarla más allá de cierto límite. Nerón y Calígula no se habrían atrevido a llevar tan lejos su cinismo. Durante cuatro años, el doctor Baroni y sus colegas se han estado riendo de mí, no puedo siquiera imaginar seguir con esta miserable existencia sin ver un sólo rayo de la luz del sol. Por lo que dicen estos canallas, los hermanos Mussolini me han vendido, y que ellos son responsables del sufrimiento que se me ha inflingido. La situación es tan complicada que requiere la intervención de Su Excelencia a la que ya he escrito seis cartas sin resultado alguno. He sido encerrada, drogada, golpeada, encadenada en una celda sin aire, sin dejarme nunca salir y envenenada con venenos que subyuguen mi voluntad. Soy una pobre mujer muerta que yace en su mortaja con una pesada piedra encima, esperando mi tumba para poder abrazar de nuevo a la pobre y divina criatura que adoro. Venga […] y hágalo pronto, inmediatamente […] Nadie que no conozca el sufrimiento maternal puede saber lo que esto. ¿Dónde está encerrada mi desdichada criatura? ¿Ha, quizá, desaparecido de este mundo después de atroces torturas? ¿Y no siente él que es padre? Yo puedo morir […] pero no mi hijo, él no pidió venir al mundo y nadie puede hacerle sufrir el mismo calvario que su desgraciada madre. ¿Y no comprende que representamos la fuerza política y moral que le arrastrará al abismo?

IDA DALSER ESCRIBE AL PAPA

El hombre al que adoré, defendí, cuidé cuando estaba enfermo, seguí como una sombra a manifestaciones, cuando fue violentamente atacado en las plazas de Milán y por los guardias de Giolitti; rezando y pidiendo el fin de los duelos, dándole un hijo adorable que es igual que él. ¿Por qué hice todo esto? Ciertamente no por su fortuna. Si hubiera sido engullido por las llamas o acorralado por las balas, hubiera corrido a ayudarle […] En esa época, no era un hombre injusto, sino un verdadero ángel […] un genio descuidado. Le llevé a mi casa contra el consejo de todos, le adoraba y él a mi, prometió hacerme la mujer más envidiada. Yo solo le pedí que me hiciera la más amada…

IDA DALSER ESCRIBE A ALBERTINI, DIRECTOR DE IL CORRIERE DELLA SERA

Para el hijo de Mussolini, editor y propietario de Il Popolo d’Italia. Reducida a la pobreza más abyecta, tras haber sido explotada y después abandonada por el padre mi hijo, Benito Mussolini, apelo a la generosidad de Il Corriere Della Sera, para que lance una campaña para recaudar fondos para el hijo de Mussolini, puesto que yo ya no puedo cuidar del hijo del hombre que me explotó y después me abandonó cobardemente junto a mi hijo, mientras al mismo tiempo gastaba mi dinero con sus esbirros y administradores Clerici y Morgagni. La madre del pequeño Benito Mussolini.

Extraído de “El hijo secreto del Duce”, de Alfredo Pieroni. Milán, Garzanti, 2006.

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2 Respuestas a “LAS CARTAS DE IDA DALSER Y BENITO MUSSOLINI

  1. Qué hermosura. Muchísimas gracias por la dedicatoria.
    Una historia trágica y conmovedora.
    Y una literatura epistolar la de Ida Dalser de bellísima factura, desde luego.

  2. Hola!!

    Permíteme presentarme soy Gillian administradora de un par de webs, visité tu portal y está interesante, tienes temas muy buenos y el diseño me gusta. me encantaría poner un link de tu web en mis sitios y así mis visitas puedan visitarlo también. si estás de acuerdo no dudes en escribirme

    Éxitos con tu blog.

    Gillian Silva
    gilixitana@hotmail.com

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