Archivo mensual: noviembre 2010

BURLESQUE

Soy ese tipo de chica que ayuda a los amigos en apuros.
Ali.

Tienes que convencerme que vales para ello.
Tess.

Bienvenida al país de las maravillas.
Sean.

Mi club no está en venta.
Tess.

Ali es una camarera de un bar en un pueblo perdido en la América profunda. Tras dejar su trabajo se dirige a Los Ángeles para cumplir su sueño, ser la primera cantante de un cabaret. Dando tumbos por la ciudad encuentra un pequeño cabaret llamado Burlesque regentado por Tess y su marido Vince. Allí conocerá a Jack, barman y compositor de melodías en ratos libres, con el que compartirá piso y líos de pantalones, porque no será el único pretendiente que le salga, ya que hay un cliente asiduo llamado Marcus, que hará todo lo posible por obtener su corazón. Así que el camino a la fama estará lleno de obstáculos, envidia y hombres que solo la ven como un objeto sexual.

Este es el punto de partida de este musical que posee dentro de su marco referencial títulos como “Cabaret”, “All that Jazz”, “Chicago” o “Noches de la ciudad”, tanto en el diseño de producción como en el guión. Pero hay más en este hibrido porque la sombra de Baz Luhrmann es más alargada de lo que creemos, así las referencias a “Moulin Rouge” son inequívocas, al igual que al “Showgirls” de Paul Verhoeven.

Los números musicales están muy bien resueltos, las coreografías son buenas, sobre todo porque la sombra de Bob Fosse planea sobre todas ellas, y usan todos sus elementos típicos tanto de atrezzo como de vestuario (guates, sombreros y guantes). La mejor sin duda es la que corresponde al número Wango Watushi, es la más original y posee aires muy sesenteros, o también el que corresponde a la canción “I’m a good girl”. Además Christina Aguilera y Cher aportan sus grandes voces.

Un servidor no tiene la menor objeción en que un gran estudio haga un ejercicio de revisionismo para las nuevas generaciones, sobre todo si esta bien elaborado. El problema surge cuando el guión es una miscelánea de historia ya vistas que aisladamente funcionan pero juntas se convierten en un totum revolutum. Eso por no hablar de la incapacidad del director y guionista Steve Antin de obtener un registro decente de Aguilera y de desperdiciar a las grandes estrellas que posee, desde Peter Gallagher pasando por Cher y finalizando con Stanley Tucci que se dedica a plagiar su personaje en “El diablo viste de Prada”. Eso por no hablar de determinadas secuencias que son clichés y muy ridículas como la secuencia que va bailando por la calle sola.

En cuanto la banda sonora tampoco pongo la menor objeción, posee temas de ritmos muy pegadizos que irán progresando desde los años 50, 60 hasta la actualidad a finalizar el film. Así el espectador podrá disfrutar desde Rhythm and blues o el Rock and Roll hasta los nuevos acordes tecnos. Así que recomendamos “Burlesque” a los fans de Cher y Madonna y sobre todo a los que no hayan visto musicales tan trascendentes como “Cabaret” o “Moulin Rouge”. El resto le recomendamos que cambie de opción para este fin de semana.

Calificación: 4



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BIUTIFUL

Te recuerdo dónde acabaste la última vez que te sentiste bien.
Uxbal

Los niños no pueden levantarse todos los días con un padre diferente.
Uxbal

La próxima vez que no me paguen a tiempo te cierro el chiringuito.
Zanc

Que no eres la madre Teresa de Calcuta, que tu les explotas.
Zanc

Vamos a parar el copiado de películas y los bolsos. La construcción es un buen negocio.
Hai

Esto nos ayuda a bajar los costes.
Mendoza.

Cuanto más cariño les doy más cosas horribles me dice.
Marambra

“BIUTIFUL” es toda una tragedia de 147 minutos de duración en la que nos cuenta los últimos momentos de Uxbal. Su familia está parcialmente desetructurada. Posee una mala relación con su exmujer debido a sus serios problemas psiquiátricos a los que hay que sumar el alcohol, las drogas y el sexo. Uxbal se gana la vida haciendo negocios turbios y usando sus dotes de vidente, ya que posee la cualidad de poder ver y hablar con los muertos. Separado de su mujer trata de mantener la rutina diaria de sus dos hijos hasta que es diagnosticado de un adenocarcinoma de próstata. A partir de ese momento comienza una cuenta atrás en el que deberá encontrar un futuro para ellos, si es que lo hay.

Así que a medida que pasa el tiempo y la situación terminal se agrava Iñarritu va diseccionando y denunciando la realidad actual de cualquier gran metrópoli. Sólo que elige Barcelona para que el contraste sea más acentuado, ya que no todo es turismo y comida rica. Al igual que cualquier otra gran ciudad posee grandes miserias económicas y sociales. Iñarritu para hacer su particular denuncia del cuarto mundo saca el bisturí de cirujano y se toma todo el tiempo del mundo para ir desbridando el cáncer social. Así encontraremos familias desestructuras, pobreza, incomunicación, racismo, prostitución, sobornos, mafias, explotación o violencia doméstica. Todo ello lo mezcla con una fuerte componente animista, inspirándose en la franquicia “The Grundge”,  haciendo que todo este dramón realista vire al terreno fantástico, dejando atónito al respetable.

Así levanta un alegato muy duro porque vivimos sedados y sin la capacidad de metabolizar la dura realidad de todos esos pobres y desarraigados,  de los inmigrantes, de los siempre invisibles. A no ser que trabajes allí y lo veas a diario, y realices tu particular lucha diaria por ayudarles aunque sea un poco.

Una vez más, vuelve a trabajar con Gustavo Santaolalla que compone una bella partitura y con Rodrigo Prieto que al igual que en “Babel” realiza una fotografía plagada de tonos fríos que acentúa el drama narrado por el realizador mejicano. Además todo el reparto, salvo Ruben Ochandiano que realiza su peor trabajo hasta la fecha, está estupendo desde Eduard Fernández a Karra Elejalde. Mención aparte se merece Javier Bardem porque realiza su mejor trabajo, está soberbio, es mucho mejor que su trabajo en “Mar adentro”. Se merece esa Palma de Oro recibida en la última edición del festival.

El inconveniente de todo este gran largometraje es que Armando Bó y Nicolás Giacobone, coguionistas, no son Guillermo Arriaga, y no son capaces de parar los pies a la megalomanía de Iñarritu. El gran problema del mejicano fue perder la relación con su gran guionista, formaban un tandem perfectamente engrasado. Así que si con “Babel” apuntaba maneras, y casi todos pensamos que era buena aunque un poco pretenciosa, ahora se confirma el diagnóstico que parece ser tan letal como el del personaje que ha creado. A pesar de que sea necesario, porque cuenta cosas muy importantes e interesantes, el resultado es un film  denso, duro y muy indigesto, y para colmo de males Stephen Mirrione no ayuda nada desde su labor como montador, porque el desarrollo de la acción es encima lento. Así que sólo recomendaría este largometraje a todos aquellos amantes del gran melodrama, de las emociones duras y sobre todo a los seguidores de la carrera de Javier Bardem que verán y disfrutarán de todo un gran trabajo.

Calificación: 5

Os dejo con un tema que aparece en la banda sonora del film, sacado del álbum “Beaucoup Fish” de la gran banda tecno Underworld. Te hace resurgir cuando estás en lo más hondo del pozo.

CHLOE

Puedo ser la chica de tu primer beso.
Chloe

Tengo que volver con mi marido.
Catherine

Todo esto te esta excitando.
Chloe

¿Cuándo dejamos de ir a recogernos al aeropuerto?
David

Todos los que somos seguidores del realizador canadiense Atom Egoyan esta semana estamos de suerte porque regresa con un largometraje absolutamente atípico para este realizador, ya que en cierta forma ha abandonado su corriente de cine de autor para adentrarse dentro del mundo más comercial. En este caso se atreve a revisionar el film francés “Nathalie” de Anne Fontaine. Para hacer más raro el caso, no trabaja sobre un guión propio como viene haciendo hasta el momento y, pone en pie el elaborado por Erin Cressida Wilson. Este nos lleva al interior de Catherine, una ginecóloga de éxito que lleva una vida acomodada, aunque monótona, junto a su marido David y su hijo Michael, comienza a tener sospechas de que David la engaña. Tras conocer casualmente a Chloe, una joven y bella prostituta de lujo, decide contratarla para que seduzca a su marido y poner a prueba su fidelidad. Pero los relatos de los encuentros de Chloe con David no sólo prenden en Catherine la mecha de los celos, sino también una serie de deseos ocultos que la desconciertan. Atrapada en una telaraña de pasiones y sentimientos encontrados, Catherine descubrirá que en el peligroso juego de seducción de Chloe toda su familia está implicada.

Así da comienzo este gélido e interesante drama que hace referencia a tres films fundamentales de los últimos quince años. El primero es “La tormenta de hielo” de Ang Lee, por su diseño de producción y las localizaciones, absolutamente impersonales, fríos, que contrastan el idílico mundo familiar de Catherine con la realidad aplastante, generando una crítica soterrada al idílico modo de vida norteamericano. El segundo es “Herida” de Bernardo Bertolucci, porque una persona herida puede llegar a ser muy peligrosa. Y para finalizar busca inspiración en uno de los largometrajes que más han aportado a la visión de la pareja del siglo XXI, me refiero a la imprescindible “Eyes Wide Shut”; ya que ambos personajes principales son médicos y porque ambos entran en barrena psicológica al serles contada una fantasía sexual con cierto trasfondo de infidelidad.

Parafraseando a Eugenio Mirá, el mainstream se ha vuelto muy cínico, y la mayoría opina que esta película es muy conservadora, muy cercana al universo propuesto por Adrian Lyne en “Atracción fatal“. Nada más lejos de la realidad. Mi tesis es que se trata de todo un drama, duro, triste, pero consistente. Muy en la línea de sus últimos trabajos, ya que no ha renunciado en ningún momento a sus constantes, el sexo (en este caso con tórrida escena lésbica) y la perdida de seres queridos (en este caso desde el punto de vista emocional que no físico). Y por supuesto no descuida la banda sonora, en la que encontraréis arias de la ópera Don Giovanni, y piezas de Beethoven o Vivaldi, que contrastan con el increíble score firmado por Mychael Danna. También quiero destacar la enorme labor de las dos actrices principales del film Julianne Moore y Amanda Seyfried que son barro en las manos de Egoyan. Ha sido larga la espera para ver este largometraje en pantalla grande, pero ha merecido la pena. Además espero que las nuevas generaciones descubran el enorme talento del realizador canadiense  y revisiten su filmografía, plagada de joyas. Por todos estos motivos este es el film destacado esta semana.

Calificación: 7

SKYLINE

¡Anda la Seguridad Nacional! Seguro que vienen porque saben que la fiesta de esta noche será la bomba.
Terry.

¿Quién sabe lo que nos habrán hecho?
Elaine

No me iré de aquí sin mi familia. Nadie me lo impedirá.
Jarrod

Los hermanos Strause reputados técnicos de efectos especiales, por ejemplo “El curioso caso de Benjamín Button” “Titanic”, “El día de mañana” o “El libro de Eli”, ya se pusieron tras las cámaras con “Alien Vs Predators 2”. Estos chicos le han cogido gusto a esto y vuelven a la carga con “SKYLINE”. Ya sabéis que uno es un fan del género fantástico, concretamente del subgénero “invasiones alienígenas”, así que no podía dejar pasar la ocasión de verla. Debemos encuadrarla por el año de producción dentro de la era Obama. La idea central se centra en la amenaza exterior, poderosa e implacable, que va a por los típicos norteamericanos sin contemplaciones. El largometraje comienza cuando sobre la ciudad de Los Ángeles comienzan a caer en mitad de la noche unas extrañas luces de color azul. La tierra comienza a vibrar, así que la gente es despertada y son atraídos al exterior, como polillas a la luz. Una vez fuera, una aterradora fuerza extraterrestre empieza a llevarse a toda la población humana de la faz de la Tierra. En cuestión de horas, no quedará nadie.

Esta es la inquietante propuesta de este largometraje con espíritu de serie B y que sorprende por su factura. Me explico, si veis el trailer podéis llevaros la idea errónea que estamos ante “Independence Day”, para nada, porque la perspectiva desde la que narran la acción no es la militar, es la civil, quedando estos de fondo. La acción se centra en un grupo de personas encerradas en un edificio que tratan de salir y llegar a un barco.

Posee ciertos aromas rancios. Por ejemplo, la campaña antitabaco o el personaje que ataca los valores de la familia (porque le es infiel a su mujer) muere sin contemplaciones. Pero, se le perdona en un momento dado porque han hecho una todo un film de marcados tintes apocalípticos, que son de mi gusto. Estamos ante una lucha sin cuartel, en la que no se puede hacer nada, aparentemente.

Dentro del marco referencial de esta curiosidad está la mítica serie “V”, pero además podemos encontrar títulos como “Zombi”, “Los invasores de Marte”, “Encuentros en la tercera fase”, “La guerra de los Mundos”, “Independence Day” o “Gozzilla”. En el plano técnico encontramos a dos de los grandes Alec Gillis y Tom Woodruff, Jr, así que los CGI están resueltos con corrección. Lo mejor de todo es el reparto, todos están estupendos. Desde Eric Balfour, que os sonará de la mítica serie “Dos metros bajo tierra”, pasando por David Zayas, el famoso teniente Batista de “Dexter” o Donald Faison, que abandona su bis cómica de “Scrubs” para componer al típico héroe de película de terror.

No es un peliculón de esos de quitar el hipo, porque posee muchos momentos de relleno, ya que parece ser que los guionistas Joshua Cordes y Liam O’Donnell no tenían claro por dónde tirar, máxime con la secuela en ciernes. Así que se trata de un largometraje sencillo, modesto, resultón, divertido (porque si además lo ves con los amigos podrás hacer mil y un audiocomentarios); el motivo es que estos chicos desconcen por completo que hacer en caso de Apocalipsis. Lo mejor es que carece de pretensiones, posee una duración adecuada, actores buenos y mucha acción. Así que no os sentiréis timados por el precio de la entrada.

Calificación: 5

ENTRELOBOS

medios de comunicación del nuevo trabajo de genial director cordobés Gerardo Olivares, que tras su maravillosa cinta “14 KM” nos trae una película tierna apta para todos los públicos titulada “ENTRELOBOS“. Es una película buena, llena de valores, que os recomiendo. Os prometo que le gustará mucho a vuestros hijos, máxime si a estos les encanta la naturaleza. Muy bueno el trabajo de realización, tanto el de la primera unidad como el de naturaleza, que nos ofrece tomas increíbles, que os sorprenderán seguro porque los animales llegan a interpretar, el resultado es muy bueno. Nada que envidiar a otras producciones realizadas más allá de los Pirineos. Está muy en la línea del cine de Jean Jacques Annaud, films como “El oso” o “En busca del fuego” se hayan dentro del marco referencial. Y Olivares ha conseguido por su parte que los actores estén bien, y sobre todo que resulten creíbles.

Todo el elenco asistió a la defensa del film y aprovechamos, como no podía ser de otro modo, para entrevistar a Juan José Ballesta, a su director Gerardo Olivares, y para finalizar os dejo con un resumen de la rueda en la que os contarán cosas muy curiosas que han rodeado a este particular proyecto.

Calificación: 7

ENTREVISTA A JUAN JOSÉ BALLESTA

ENTREVISTA A GERARDO OLIVARES

RUEDA DE PRENSA-RESUMEN

EL RESPLANDOR: EL CUENTO DE KUBRICK

Dedicado a Ángel y a Adriana Medina, gran psicóloga, cuñada y amiga.

INTRODUCCIÓN

Aprovechando que ahora Warner Home Video reedita “The Stanley Kubrick Collection” y que este año en el festival de Sitges se ha homenajeado la película más comercial de Stanley Kubrick, “EL RESPLANDOR”, este puede ser un buen momento para adentrarnos y bucear en lo que esconde este clásico, que obtuvo una excelente taquilla a pesar de su estreno escalonado. Dividió en su momento a la crítica especializada, pero el tiempo pone las cosas en su sitio y es a día de hoy de manera irrefutable todo un clásico del cine de terror. Por este motivo intentaremos bucear y desentrañar algunas de sus claves. Estamos ante una película realizada a la vieja usanza casi por completo, no hay CGI ni ningún otro alarde de ordenador, y trata una vez más de temas universales como las relaciones familiares o la locura y la cordura. Stanley Kubrick de la mano de Diane Johnson hace totalmente suya lo que para Stephen King es una mera historia de un hotel maldito construido sobre un cementerio indio, para darle toda una vuelta de tuerca, eso sí, todo ello bajo el lema de H.P. Lovercraft: “lo inexplicable mejor no explicarlo”.

Realmente es una cinta de terror psicológico con unas pequeñas pinceladas de género fantástico, que ha generado ríos de tinta. Comercialmente, ha conocido dos montajes, siempre supervisados por el propio director, porque en su contrato con la productora Warner Bros tenía ese beneplácito. El montaje que será objeto de estudio es el estrenado en España en 1980 y que posee 120 minutos de duración, en la que no aparecen las escenas de la pediatra examinando a Danny o la visita de Ullman a Wendy y Danny al hospital tras todo lo acontecido. Me ha sido imposible encontrar dicha versión, algún día hablaré de ella si la encuentro, ampliando el presente monográfico. El rodaje de todos los interiores tuvieron lugar en los estudios EMI Elstree en Inglaterra y su larga duración retrasó el de otros como “En busca del arca perdida” de Steven Spielberg, “El imperio contraataca” de Irving Keshner o la oscarizada “Rojos” de Warren Beaty.

LA DUALIDAD
Nadie puede decir que esta película es una convencional cinta de terror. Huyendo por completo de un análisis cabalístico, encontramos que el número dos puebla toda la cinta de principio a fin. Es el concepto de la dualidad. Dos son los personajes que poseen habilidades telepáticas, el joven Torrance y Dick Hallorann. Dos son las hijas de Grady que ve Danny. Jack en la habitación 237 verá en su alucinación a una joven bella y la vieja. Su mujer, Wendy, al final verá a una pareja de homosexuales. Jack sólo se relaciona con dos fantasmas, el que le incita a beber, Lloyd y el que le incita a matar, Grady. Y atendiendo al final propuesto por el realizador, hay dos Jacks, el que siempre estuvo allí desde 1921 y el que muere en el laberinto.
Si realizamos una aproximación semántica al texto creado por Kubrick da pie a dos interpretaciones. En una primera podemos entender que esto no es más que un viaje sin retorno a lo más profundo de la locura, mientras que una segunda lectura es que un escritor es poseído por los fantasmas que habitan en un gran hotel. Esta dualidad entre lo paranormal y la realidad planea todo el film, estableciéndose un curioso juego entre los guionistas y el espectador, y como bien le gustaba a este carismático realizador, tras el visionado cada uno saldrá con una de las dos lecturas.

VIAJE SIN RETORNO A LO MÁS PROFUNDO DE LA LOCURA

A su vez en la primera lectura nos encontramos con dos planos, cordura y locura, y los guionistas se moverán con soltura entre ambos. En un plano más profundo encontramos que las personas que habitan en el interior de la mente del padre son el Jack bueno, escritor, cabeza de familia y el asesino. Pero en la del hijo también, porque están Danny y Tony, el “amigo imaginario” que le advierte de que pasarán cosas malas en el hotel Overlook. Llama la atención desde el primer momento el enorme esfuerzo que realizan Johnson y Kubrick por mostrarnos a los varones de la familia Torrance al borde del desequilibrio mental. Así Jack no posee una personalidad tranquila y corriente, realmente este hombre ha tenido problemas con el alcohol. Danny, el hijo, nos lo muestran desde el primer momento no como un niño más, vemos que juega con dos personalidades, una voz que le habla desde el interior de su boca y que le advierte desde su presentación en el comedor desayunando o mientras se lava los dientes en el baño. Quedando claro que serán un riesgo para la familia cuando queden aislados por las tormentas invernales.

La no asunción de la realidad por parte del hijo, Danny, de las escenas de violencia doméstica las apreciamos en la dislexia que posee y de esta manera podemos leer en la puerta REDRUM, que leído al revés es MURDER, que significa asesinato. Esos son los temores reales del niño. Alcott aprovecha para rodarle en un saturado tono azul al niño. Todo esto lo veremos con la exacerbada interpretación de Jack, que algunos nos recordó en su momento a los mejores momentos de “Alguien voló sobre el nido del cuco”, por la que se hizo mundialmente famoso.

A todo esto hay que sumar la delicada relación que hay entre padre e hijo, que además será uno de los ejes vertebradores de la trama, iremos viendo cómo se va deteriorando poco a poco, hasta que haya una lucha freudiana y acaben por intentar destruirse mutuamente. Pero esta lucha también esconde una guerra intelectual entre los conceptos de la locura y la existencia de las habilidades psíquicas de los personajes. Todo ello se formaliza sintácticamente mediante varios recursos de producción. Fotográficamente, Kubrick ayudado por John Alcott, director de fotografía, crean un código basado en la selección de dos colores claramente diferenciados, así el espectador encontrará una gama variada de ocres y azules. Con este código introducen poco a poco al espectador esta complicada historia o juego intelectual. El ocre se relaciona con la realidad mientras que los azules serán símbolo de la locura o de la dimensión paranormal. Un claro ejemplo lo vemos tras la visita de Torrance a la habitación 237 donde acaba de tener una alucinación en la que al besar a una bella chica desnuda se transforma en una vieja decrépita. El plano es un travelling con panorámica de 180º. Arranca de la siguiente manera Wendy abre la puerta del apartamento que posee un marcado tono ocre (realidad) y podemos ver a Jack en un pasillo de azul saturado (locura). El travelling arranca y vemos como entran en la habitación la pareja. Al llegar al comedor Kubrick realiza la panorámica y el marido comienza a pasar el brazo por la espalda a medida que Alcott vira los ocres a rojos suaves. De esta forma el espectador entiende el transito y nos prepara, una vez más, para la cruda escena violencia que está en ciernes.

Kubrick en una secuencia transgrede la puesta en escena y no respeta el racord de iluminación, eso le permite remarcar el carácter de los personajes, como el de verdugo y víctima. Un ejemplo de ello lo apreciamos si continuamos con la escena mencionada en el párrafo anterior, el matrimonio se sienta en la cama. La secuencia está montada con la técnica de plano contra plano. Eso le permite iluminar el rostro de Wendy de una manera suave y uniforme, lo que nuestro cerebro traduce como sensación de belleza. Mientras que Jack es iluminado de forma irregular con una marcada luz cenital que crea sombras en su rostro, lo que genera en el espectador una ansiedad porque su cerebro no tiene acceso a toda la información visual y le obliga a rellenar información. A eso debemos sumar la marcada gesticulación de Nicholson que exacerba las sombras y arrugas, que obviamente genera una repulsión hacia el personaje. De esta manera el espectador siempre empatizará antes con Wendy que con Jack. A medida que avanza la acción y se van quedando aislados físicamente del resto del mundo por las nieves la fotografía va cobrando cada vez más tonos azules, eso es porque nos vamos adentrando cada vez más en lo más profundo de la locura, el comportamiento del cabeza de familia será irá perturbando cada vez más. A partir de ese momento, este personaje comienza a vestir de negro hasta su encuentro con Grady, detalle que encaja con la fotografía final fechada en 1921.

En segundo lugar, la oscarizada diseñadora de vestuario, Milena Canonero lo traslada a las prendas usadas por los actores. Así el espectador entenderá que las gemelas pertenecen a la dimensión paranormal o la locura de Danny porque van vestidas de azul. Otro ejemplo lo encontramos el capítulo “el día de cierre” en el que podemos ver como Danny y Halloran visten con tonos azules, ya que son los dos únicos personajes que poseen telepatía. Otro ejemplo de ello lo encontramos en el segundo “lunes”. Danny entra en el apartamento del guarda del hotel, va vestido con un jersey de Mickey Mouse en tonos azules y Jack lleva puesto un albornoz del mismo color. Es una conversación entre padre e hijo, en el que el menor le muestra sus temores a un mayor que da clara muestra de su perturbado comportamiento, y le ofrece quedarse para siempre en el hotel. Pero Canonero da más pistas al espectador al vestir a todos los personajes vivos en tonos ocres y marrones, independientemente del material usado, bien sean cuero o telas, dejando el negro para vestir a los que están muertos, como en la secuencia de la fiesta en la “Gold Room” a la que asisten todos los que han sido asesinados en el hotel, lo apreciamos por el color de sus prendas. Si os fijáis bien podréis apreciar cómo algunos varones que están sentados en un segundo plano poseen un clavel rojo, eso refuerza la idea de que fueron asesinos en otro momento en el hotel, porque en esa misma escena Jack lleva ya puesta su chaqueta roja.

En tercer lugar, toda la dirección artística creada por Leslie Tomkins, que al comienzo de la cinta aparece saturada por tonos ocres, irá virando a tonos fríos y duros, como la que domina el gran salón donde trabaja en su novela, y en la secuencia donde tiene la pesadilla en la que sueña que mata a los miembros de su familia queda patente su uso. Con ello Kubrick subraya la aparición de los temores del personaje que surgen de su subconsciente al plano de la conciencia plena.

ACTIVIDAD PARANORMAL

La segunda interpretación que obtenemos de la película es la historia de una posesión. Así, Jack es poseído por el fantasma de Grady, el anterior guardes del hotel que mató a su familia y que incitará por todos los medios a que este lo haga. Este es el inicio de la actividad paranormal en la historia. Esta lectura la obtenemos de tres marcados detalles que se enrocan con el universo de Stephen King y que Kubrick dejó en el largometraje con un propósito. Algunos cinéfilos y estudiosos las ven como las tres únicas notas discordantes en el discurso de Kubrick sobre este particular viaje a la locura de un escritor. La primera encontramos en la secuencia protagonizada por el varón menor de la familia Torrance y tiene lugar en el capítulo titulado “Miércoles”. Es la introducción de la pelota de tenis de tonos ocres que surge de la nada y que obviamente no vemos quien la lanza. De esta manera, sus guionistas no dejan claro si un objeto procedente de la realidad o de la fantasía. Tras múltiples visionados personalmente opino que es un detalle que no encaja en el discurso racional del realizador y que sólo cobra sentido si lo llevamos al plano paranormal o lo tomamos como su particular homenaje al autor norteamericano. El motivo de esta idea nace en el color de la pelota, es ocre, luego pertenece a la realidad. Jack ha estado jugando con ella en las secuencias previas, lo que nos induce a entender que ha sido un caso de maltrato paterno. Pero volviendo a la pelota, como no es azul y es imposible que aparezca de la nada, sólo cabe pensar que la habitación 237 está maldita, por eso está abierta.

La segunda tiene lugar tras el encierro en la nevera de Jack por parte de Wendy. Ella al salir pone la presilla de seguridad al mecanismo de apertura, se ve claramente. Alcott y Kubrick eligen tonos realistas para fotografiar la secuencia. Allí tiene lugar la última conversación entre Torrance y un Grady que siempre está fuera de campo en toda la secuencia, con lo que se mantiene la lectura del carácter psicótico de Jack, es una voz que oye en su interior y que le manda asesinar a su familia. Ya no hay alucinaciones visuales como las que tiene en “The Gold Room”. Pero todo este significado se altera con un mero hecho, cuando es retirado de forma misteriosa el mecanismo de seguridad del pestillo de la nevera y Jack queda en libertad. Y la tercera es la fotografía final de una fiesta que tiene lugar durante el baile de la festividad del 4 de Julio de 1921 en la que aparece en primer plano Jack Torrance. Con este detalle nos quieren dar a entender que ha ingresado en el club de fantasmas asesinos del Overlook.

Estas secuencias hacen de este largometraje sea y deba ser considerado, sin albergar la menor duda, como una cinta de corte fantástico. Uno se puede cerciorar a través de los múltiples visionados de que Kubrick nunca quiso renunciar a la trama sobrenatural porque en su voluntad estaba realizar la mejor película de terror posible, como rezaba la frase promocional del film: “una obra maestra del terror moderno”. Por tanto, no son meras concesiones del realizador con el universo propuesto por King, sino que debían estar para que la crítica y los estudiosos cinéfilos pudieran encuadrar claramente dentro del género por tener todas sus constantes. Por su parte, los guionistas no tienen el menor reparo en quitar y cambiar acontecimientos del relato original. Desaparece el desenlace por completo y el pasaje en el que los setos cobran vida. Se insertan las  alucinaciones de tinte sexual que tienen Jack en la habitación 237 y Wendy en el pasillo. De esta manera se transforma en una historia más adulta, huyendo por completo de la atmósfera gótica de la versión literaria, así como de ofertar una explicación concluyente de la historia y de su excesivo paternalismo con los personajes y el lector, otorgándole una esfera más intelectual que posee varios niveles de significación que operan en el espectador en función de su nivel intelectual, y será esto lo que haga revisionar la cinta una y otra vez.

Pero Kubrick, en un intento de no explicar lo inexplicable, conecta la teoría de la locura y lo paranormal en un detalle de producción, el laberinto. Es posiblemente el elemento más importante del metraje, y puede que el más recordado por todos, ya que aquí acontece uno de los momentos más angustiosos. Realmente, no existía en el exterior del hotel, fue creado expresamente en Inglaterra. Por su forma, no deja de ser un símbolo del cerebro humano, de sus circunvoluciones. En el capítulo titulado “Lunes” es cuando podremos ver el primer y único efecto especial digital. En la gran sala donde escribe Jack, hay una maqueta del laberinto. El personaje se acerca y lo mira. En ese momento Kubrick hace un zoom sobre él y podemos ver a la madre y al hijo paseando por su interior en la zona central vestidos de rojo. Esto no deja de ser una metáfora un tanto freudiana de que estamos entrando en la mente del asesino y podemos ver sus objetivos. Pero esta no será la única referencia de producción al cerebro humano, quiero llamar vuestra atención sobre la moqueta elegida para vestir los suelos de la primera planta del hotel, donde está la habitación 237, se aprecia bien por ejemplo en la escena de la pelota, donde los dibujos geométricos recuerdan a las circunvoluciones cerebrales.

PLANIFICACIÓN Y DIRECCIÓN DE ACTORES.

Es muy importante analizar la dirección de actores que realiza Stanley Kubrick en este largometraje. Dos son los aspectos más relevantes: la comunicación no verbal y las miradas de los personajes. Un claro ejemplo lo encontramos en la conversación entre Grady y Jack en el servicio de caballeros. Sus cuerpos parecen como maniquies, son estáticos, apenas hay movimientos espaciales, pero la próxima vez que visionéis el film fijaos en las miradas de ambos personajes, sobre todo en el punto de fuga de Jack, es como si no acabara de creerse la alucinación que ve, no da crédito a lo que dice. Os recuerdo que le está proponiendo que mate a su familia. Esto se ve resaltado por la iluminación de la escena. En este caso es Grady el que posee la luz cenital, y es Jack quien aparece con un rostro perfectamente iluminado carente de sombras. Pero todo ello nos lleva a hablar de la organicidad de la planificación de los planos y los movimientos de cámara. Así los travellings están rodados a una velocidad muy concreta y poseen un marcado acento diegético. Por ese motivo cuando el travelling sigue a Danny y su triciclo es más rápido que cuando sigue a un personaje que va andando, a eso me refiero cuando hablo del concepto de organicidad del travelling. El objetivo es que el espectador lo siga realmente y eso ayuda a introducir al espectador en el desarrollo de la acción.

ORGÍA DE SANGRE

Kubrick como realizador era un hombre del momento. Por eso, uso lo más novedoso desde el punto de vista de la tecnología: la steadycam; pero desde lo narrativo usó lo último de la tendencia del género de terror, el gore.  Eso sí, siempre dentro del buen gusto, así la orgía de sangre comenzará cuando los demonios interiores de Jack se desaten cuando comience a beber alcohol en el bar “The Gold Room”. En ese momento, Canonero le viste hasta el final con una chaqueta roja, que simboliza que ya no existirá una vuelta atrás. Este límite viene dado también por la introducción del rojo en la paleta usada por John Alcott. Lloyd, el barman, como él vestirán de rojo desde este momento hasta el final de la película. Pero no sólo será el vestuario, también toda la dirección artística (los sillones, sofás y adornos de la fiesta) está totalmente dominada por el rojo, al igual que el baño donde Grady, el anterior guardes del hotel, le indique que ha llegado el momento de que se inicie la matanza de su familia y en la que le advierte de que viene un intruso que puede alterar sus planes. Ni que decir tiene que uno de los momento más recordado por los cinéfilos es la cascada de sangre surgiendo de los ascensores, que inclusive Kubrick lo incorporó al trailer del film. Eso lo considero la estilización del gore. Crea un cuadro simétrico de tonos rojos. Eso sin olvidar el único asesinato, el hachazo que le asesta Jack a Halloran por entrometerse en la situación.

LA INQUIETUD.

Una de las características de los largometrajes de Kubrick son los rótulos de crédito en movimiento, ya desde sus primeras películas como “Atraco Perfecto”, para generar ansiedad y meter al público en ambiente diseña los títulos a contralectura. En nuestro caso van de abajo a arriba obligando al espectador a seguir las letras mientras el fondo está en un continuo movimiento, ya que vamos siguiendo el escarabajo conducido por nuestro protagonista el escritor Jack Torrance. Pero a su vez el coche discurre siempre a contralectura, de izquierda a derecha, y el travelling aéreo discurre de la misma manera. Para incrementar esta sensación contó con la inestimable ayuda de Wendy Carlos y Rachel Elkind, que hizo suya la pieza “Dies Irae” (el día de la ira) creada por Berliotz para “la sinfonía fantástica”, y así podemos apreciar esta subida al patíbulo de nuestro inocente protagonista. Luego su destino ya se vaticina desde la primera secuencia, al mismo tiempo que el compositor y la vocalista sumergen al espectador en una angustia suavemente, con sólo procesar la voz femenina mediante un vocoder.

En la secuencia de “la entrevista” podemos apreciar cómo Kubrick planifica las tomas de los travellings a contralectura. Por ejemplo, tras presentarse el escritor a la recepcionista del hotel el realizador nos introduce en el seno de la entrevista laboral con una panorámica a izquierdas, que nos obliga a seguir al personaje por detrás. O cuando Wendy en el capítulo de “el sábado” decide llamar para hablar y la seguimos. Esto será una constante a lo largo de todo el metraje, Kubrick se esforzará por obligar  a los personajes a moverse dentro de los planos generales en el sentido contrario de la lectura, como en el paseo por el hotel durante el día de cierre.

La película está llena de movimientos de cámara, todos suaves y sutiles, salvo los sostenidos travellings realizados con una silla de ruedas donde sentaron al cámara con la steadycam para seguir de cerca a Danny con su triciclo mientras recorre el Overlook a sus anchas. En este caso es muy importante el uso del sonido, para ello pusieron el micrófono en la cámara y así grabar el sonido de las ruedas del triciclo, que carente de acompañamiento musical incrementa la sensación de inquietud en el espectador. La banda sonora está poblada de acordes dominados por instrumentos de cuerda, sobre todo violines chirriantes, y percusión que generan sonidos estridentes y amenazadores, como las piezas de Béla Bartók, Krzysztof Penderecki o György Ligeti. Creando auténticas suites cacofónicas pero cargadas de efectismo y simbolismo, como cuando lee Wendy en el espejo “Redrum” o como en la secuencia de persecución de Danny por los pasillos del hotel o en el laberinto nevado.

TÍTULOS DE CRÉDITO DE “EL RESPLANDOR”

El uso del sonido es otra de las grandes bazas del film para generar ansiedad. Recordad los falsos latidos creados con el sintetizador que podemos escuchar en las diversas escenas en las que están conectando y resplandeciendo Danny y Hallorann.

LA CRUDA REALIDAD NORTEAMERICANA

“Aquí pasaron muchas cosas, precisamente en este hotel, durante años, y no todas fueron buenas”
Halloran.

Los grandes cuentos siempre empiezan con frases del tipo “hace mucho tiempo en un reino lejano…”, Kubrick no es la excepción, no comienza así pero sí en la introducción de la película, en la secuencia del día de cierre coloca la frase que acabáis de leer en boca de uno de los personajes, haciendo una clara alusión que lo que vamos a ver no deja de ser un cuento.

Dentro de los ríos de tinta que ha generado este largometraje hay un detalle en el que todos los autores coinciden: Diane Johnson y Stanley Kubrick leyeron durante la elaboración del guión el libro de Bruno Bettelheim “Psicoanálisis de los cuentos de hadas”. En “El resplandor” existe una lectura más profunda que viene derivada de la transformación del libro de King en un cuento gótico, y que aúna las dos lecturas que os he dado hasta el momento, me refiero a la visión más paranormal y el viaje a la locura de un escritor. Esa es mi tesis tras la lectura del libro escrito por el famoso psiquiatra y psicólogo austriaco.

“Tolkien afirma que los aspectos imprescindibles en un cuento de hadas son fantasía, superación, huida y alivio” (página 199). Y “se le podría añadir un nuevo elemento…la amenaza.” (página 200) Eso es lo que nos dan los guionistas del film, y en ese orden y además respetan una de las reglas básicas: “Los cuentos de hadas se presentan de un modo simple y sencillo” (página 37). Por ese motivo Kubrick usa los títulos de crédito iniciales para presentar de una forma fácil y sencilla la trama del cuento, así como sus múltiples capas. Respetando la estructura habitual de cualquier relato infantil: “a partir de un principio normal y corriente, la historia se lanza a acontecimientos fantásticos…el cuento embarca al pequeño en un viaje hacia un mundo maravilloso, para después, al final, devolverlo a la realidad de una manera reconfortante” (página 89).

Según Bettelheim, los cuentos han de divertir y excitar la curiosidad, desarrollar el intelecto, estimular la imaginación y clarificar las emociones. Eso hacen los guionistas del film, porque dejan cabos sueltos a nuestra imaginación ya que el texto escrito es distinto del celuloide, por eso dejan pequeñas trampas irresolubles, para que cada uno eche a volar su imaginación y obtenga la lectura que más le guste.

“Los cuentos de hadas enseñan bien poco sobre las condiciones específicas de la vida en la moderna sociedad de masas; estos relatos fueron creados mucho antes de que esta empezara a existir.” (página 11) Ese es el verdadero motor intelectual de Kubrick con “El Resplandor”: crear un cuento que hable de la sociedad de masas, ya que hasta este momento ningún cineasta se había puesto manos a la obra y había creado uno. Así, el hotel Overlook representa la moderna Norteamérica construida sobre el sufrimiento de otros. Os recuerdo que está construido sobre un cementerio indio, que fueron a su vez los primeros pobladores del continente y que fueron masacrados por los colonos ingleses.

En los cuentos de hadas, “si no existe una clara línea divisoria entre las cosas vivas y las cosas muertas, estas últimas pueden convertirse en también en algo vivo” (página 67), al igual que en el relato de Kubrick y de King, el Overlook cobra vida propia, ese país que trata de luchar y salir adelante. Estados Unidos se jacta de ser el país que abandera y lucha por la libertad, cuando en la realidad sigue subyugando a mujeres, negros, homosexuales y ahora latinos. Eso se deja traslucir en los diálogos racistas y machistas de Grady. Y por ese motivo hasta que no cambie el prisma de pensamiento esta película mantendrá toda su vigencia.

En el fondo hace alusión a problemas universales, que según el psiquiatra austriaco es una de las cualidades que debe tener un buen cuento. Planteando de forma breve y concisa un problema existencial. Para ello debe simplificar la situación, al igual que los personajes y los detalles. Y por supuesto, el mal debe ser omnipresente, al igual que la bondad. De ahí la importancia del personaje de Wendy en este relato. Es el único personaje femenino del largometraje. Es mostrada como una abnegada madre y esposa, que contra su voluntad y por ayudar a su marido a que escriba su gran novela aceptará pasar el crudo invierno aislada, mientras ella es la que realmente ostenta el rol de guardesa. A medida que Wendy vaya siendo sometida a la violencia doméstica de Jack, veremos como su personalidad se irá deteriorando se irá volviendo cada vez más lábil, hasta el punto en que mientras Danny es perseguido al final por su padre su estado mental comenzará a perturbarse y tendrá una alucinación de tintes sexuales como la que tuvo Jack en su momento. Remarco este concepto porque las paredes del pasillo son de color azul. En ella descubre a dos varones teniendo una escena de sexo, uno va vestido de jabalí y tiene el culo desnudo, mientras le hace una felación al otro varón yace en la cama vestido con un esmoquin. Y a medida que se deja invadir por el miedo y la ansiedad seguirá alucinando, verá una persona asesinada que hace un brindis incluso verá correr ríos de sangre por el corredor, en uno de los planos más famosos de la película. Pero es quien ayuda a Danny en todo momento y le espera al final del relato.

En “El resplandor” como en cualquier cuento de hadas, se justifica la doble personalidad del padre porque “…los niños necesitan disociar la imagen de sus padres en el doble aspecto benévolo y amenazador, para sentirse más protegidos por el primero de ellos” (página 97). Esto Kubrick lo remarca con la planificación de rodaje en la escena en la que Wendy le trae el desayuno a la cama. Podemos apreciar dentro del campo a Jack reflejado en el espejo. Pero a veces “el niño experimenta el mundo como un infierno absoluto…siente la necesidad emocional no sólo de disociar a sus padres, sino también él mismo en dos personas, que no tiene nada que ver una con otra” (página 99) Este es el caso Danny, que disocia su personalidad ante un padre alcohólico y maltratador, de ahí surge la personalidad de Tony en el guión.

En este particular cuento podemos apreciar constantemente duras batallas. “Freud afirmó que el hombre sólo logra extraer sentido a su existencia luchando valientemente contra lo que parecen abrumadoras fuerzas superiores” (página 15) Por eso nuestros protagonistas varones se enfrentarán contra los fantasmas del hotel. Pero hay más, porque esta trama también esconde una lucha entre ambos, que desde el punto de vista del psicoanálisis se puede entender como una lucha entre el “superyó” y el “yo”, representados en el padre e hijo, en una lucha de poder. Que si atendemos al análisis transaccional es una lucha entre el “yo padre” y “yo niño”, entre las reglas y el juego, la autoridad y la diversión.

“La convicción de que el crimen no resuelve nada es una persuasión mucho más efectiva, y precisamente por esta razón, en los cuentos de hadas el malo siempre pierde” (pagina 16) En efecto, por eso Jack muere sólo bajo el frío invernal. Toda buena historia debe tener su catarsis. En nuestro caso, Danny cual Pulgarcito se salva debido a su ingenio (moraleja), regresa tras sus pasos y se salva ya que le está esperando su madre en el coche oruga que les sacará de este gélido infierno. Así la lectura final del film es que la joven Norteamérica se podrá salvar si utilizan el ingenio y la sabiduría. Esto se refleja en la voluntad de los guionistas de proporcionar conocimientos profundos usando la experiencia acumulada por la sociedad, en este caso la norteamericana. “Lejos de exigir nada, el cuento de hadas proporciona seguridad, da esperanza respecto al futuro y mantiene la promesa de un final feliz” (pagina 37) cuestiones que respetaron al límite los dos escritores cinematográficos al elaborar el libreto, ya que el espectador en ningún momento se sentirá agredido por las cuestiones más violentas del argumento.

No es la única referencia a Pulgarcito, ya que Wendy en el capítulo titulado “Día de cierre” mientras recorre la cocina con Halloran hace mención a que para no perderse en ese inmenso habitáculo deberá usar miguitas de pan.

En la mítica escena donde Jack Torrance intenta derribar la puerta del baño con un hacha, Kubrick introduce deliberadamente una referencia verbal a otro mítico relato infantil, “los tres cerditos”. Bettelheim sostiene que al igual que el mito de Hércules, versa sobre la elección entre el principio de placer y el de la realidad. “Las casas que construyen son símbolo del progreso en la historia del hombre”. Así “Los planes y las previsiones inteligentes combinados con el arduo trabajo nos hará vencer a nuestro feroz enemigo: el lobo”. Esto refuerza la idea central de este particular cuento gótico que Norteamérica puede desarrollarse con inteligencia y trabajo sin tener que someter a otros pueblos. Esto se remarca en un detalle de vestuario, ya que Canonero viste a Danny con un jersey azul con un dibujo del Apollo XI, el primer vuelo tripulado que llegó a la luna, y para más señas lleva escrito USA. Al igual que viste a Wendy con una chaqueta amarilla que lleva dibujados motivos de los indios y tiendas. Esto lo considero otra de las pruebas irrefutables.

“Como en todas las grandes artes, los cuentos de hadas deleitan e instruyen al mismo tiempo” (página 77), ese es el objetivo de Kubrick y Johnson a lo largo de todo el metraje. Entretener, usar la metáfora de un hotel habitado por los fantasmas del pasado para hablar de un problema cotidiano y diario, la cruda realidad norteamericana. Además, le otorga un final feliz en contra de la corriente de las películas de terror del momento porque “los cuentos de hadas, invariablemente, señalan el camino hacia un futuro mejor” (página 104). Se atreve con este experimento cinematográfico porque “sea cual sea nuestra edad, sólo serán convincentes para nosotros aquellas historias que estén de acuerdo con los principios subyacentes a los procesos de nuestro pensamiento. Si esto es cierto en cuanto al adulto, que ya ha aprendido a aceptar que hay más de un punto de referencia para comprender el mundo -auque nos sea difícil, si no imposible, pensar en otro que no sea el nuestro-, lo es especialmente para el niño, puesto que su pensamiento es de tipo animista” (pagina 65).

Pero lo más importante, y esta máxima es compartida por el propio realizador, “nunca se debe explicar al niño el significado de los cuentos. Sin embargo, es importante que el narrador comprenda el mensaje que el cuento transmite a la mente preconsciente del sujeto” (página 212). Por eso, todo lo que acabas de leer no deja de ser una teoría basada en seguir las trazas de información que nos dejó Kubrick sobre lo que hizo a la hora de escribir y construir el guión, ya que él nunca explicó ninguno de sus films.

AARON SORKIN-ENTREVISTA

Videodromo una semana más os recomienda el visionado del último largometraje de David FincherLa red social“. Detrás de ese proyecto estaba el guionista Aaron Sorkin. Se licenció en Teatro por la Universidad de Siracusa en 1983. Debutó como guionista en Broadway a los 28 años con el drama judicial bélico “Algunos hombres buenos” por el que recibió el John Gassner Award al Mejor Guionista Revelación Estadounidense. El año siguiente se representó en Broadway su obra “Making Movies” y en 2007 regresó con “The Farnsworth Invention”, dirigida por Des McAnuff. Su adaptación al cine de Algunos hombres buenos fue nominada a cuatro Oscars®, incluyendo Mejor Película, y a cinco Globos de Oro, entre los que figura Mejor Guión. Su éxito se amplió con guiones como el de Malicia, protagonizada por Alec Baldwin y Nicole Kidman, y El presidente y Miss Wade, protagonizada por Michael Douglas y Annette Bening. Sorkin produjo y escribió la serie de televisión “Sports Night” para la cadena ABC durante dos años, ganando el premio Humanitas y el Televisión Critics Association Award. Pasó los siguientes cuatro años escribiendo y produciendo la serie de la NBC “El ala oeste de la Casa Blanca”, que ganó el Premio Emmy a Mejor Serie de Drama cuatro años consecutivos. Por su trabajo en la misma serie, Sorkin recibió de nuevo el premio Humanitas en dos ocasiones y el Televisión Critics Association Award en tres. Asimismo, ganó un Globo de Oro, un Premio del Sindicato de Guionistas y tres Premios del Sindicato de Productores. En 2006, Sorkin escribió el guión y produjo la serie de la NBC “Studio 60 on the Sunset Strip”. Sorkin también es el guionista de la película de 2007 La guerra de Charlie Wilson, dirigida por Mike Nichols y protagonizada por Tom Hanks, Philip Seymour Hoffman y Julia Roberts.
Sorkin adaptó recientemente al cine Moneyball (Sony Pictures), dirigida por Bennett Miller y protagonizada por Brad Pitt, actualmente en producción. Además Sorkin se ha hecho con los derechos del bestseller de Andrew Young The Politician, acerca de la caída del ex senador John Edwards, que adaptará y producirá junto a Scott Rudin.
Pero sin duda por lo que saltó a la fama fue por haber creado y escrito los guiones de una de las series más interesantes del mundo televisivo, hablo de “El ala oeste de la Casa Blanca”. Su ingenio, rapidez de diálogos, verosímiles en cualquier ámbito de la vida, da igual que sea el político, el médico o el militar. Es muy preciso con cada palabra que usa. El guión de “La red social” es un perfecto ejemplo de ello, y estas son algunas muestras de su talento…

Por qué no te concentras en sacar la mejor versión de ti mismo.
Erica Albright

Y será la primera vez que alguien mienta estando bajo juramento.
Mark Zuckerberg

Tenemos una idea que queremos contarte.
Tyler Winklevoss

La diferencia es la exclusividad, ¿verdad?
Mark Zuckerberg

No soporto ese vídeo de las cataratas del Niagara que no tiene nada que ver con el Caribe.
Mark Zuckerberg

Es un mundo en el que la estructura social lo es todo.
Eduardo Saverin

Situación sentimental, eso es lo que mueve la esencia universitaria.
Mark Zuckerberg

Tenemos groupies.
Eduardo Saverin

Esto es Harvard, donde no se publican chismes ni se denuncia a nadie.
Cameron Winklevoss

En Harvard todo el mundo inventa algo.
Rector de Harvard

La moda nunca acaba.
Mark Zuckerberg

La intimidad personal es una reliquia del siglo pasado.
Sean Parker.

Mientras tu entras en cien unis yo te meteré en dos continentes.
Sean Parker.

Queréis un consejo, quitarle el “The”, sólo “Facebook”, es más limpio.
Sean Parker

No me hables de la importancia de ser el primero.
Cameron Winklevoss.

Jamás le pidas disculpas por perder así.
Padre de los hermanos Winklevoss.

Me gusta estar a tu lado Sean, porque eso me hace parecer un tipo duro.
Eduardo Saverin

Cada mito de la creación tiene su emoción.
Marylin Delpy

No eres un gilipollas Mark, aunque te esfuerces en parecerlo.
Marylin Delpy

ENTREVISTA A AARON SORKIN

P: Empecemos por el principio. ¿Por qué una serie de relatos contradictorios?

AARON SORKIN: Bueno, porque había relatos encontrados, y en vez de escoger solo uno de ellos y decidir si era el “verdadero”, o el más interesante, pensé que sería más emocionante dramatizarlos todos. Las narraciones contradictorias son la historia. Y la narrativa del tipo “y luego pasó esto” es más del terreno de la película biográfica convencional que de lo que yo quería escribir.

P: ¿Cuánto investigaste?

A. S.: Tanta como pude. Tuve un número de conversaciones directas en primera persona y con muchos de los personajes representados en la película – y también con otros tantos que estuvieron presentes en el origen de Facebook. No puedo revelar fuentes, pero esas conversaciones fueron extensas y detalladas; fueron también fascinantes porque la percepción que tenían todos de los eventos era diferente. Gran parte de la película narra incidentes que ocurrieron entre dos personas en una habitación hace siete años. Aún ahora, esas personas todavía no se ponen de acuerdo en lo que pasó entre ellos, tras demandas y declaraciones y acuerdos – e hice todo lo posible para caracterizar con precisión esas desavenencias. Los desacuerdos son los que conducen la historia. Una persona obviamente no va a actuar de la misma manera si estuviera inmersa en una demanda que si estuviera en una residencia de estudiantes o en una fiesta de temática tropical o cuando su novia lo está dejando, así que las entrevistas en primera persona fueron inestimables. El blog universitario de Mark fue invaluable. El Harvard Crimson fue invaluable. Ben Mezrich muy, muy generosamente compartió conmigo su propia investigación. Nunca vi el libro hasta que el guión estuvo casi terminado porque él estaba escribiéndolo a la vez que yo escribía el guión, pero la investigación de Ben fue invaluable. Hay una ecología en el centro de esta historia – y es la ecología que yo necesitaba para hacer entender a la audiencia. Ésa era mi meta: saber suficiente de los hechos, ser tan versado con la selección de la información en todas estas afirmaciones contradictorias, para que yo pudiera ser detallista y específico y antropológico con las personas y los lugares y los hechos – porque la amplitud emocional de lo que estos chicos hicieron, comenzando en la suite H33 en Kirkland House, es lo que me llevó a esta historia en primer lugar. Y quería hacerle justicia.

P:  ¿Te diste cuenta de inmediato que la decisión estructural que hiciste abriría la escritura?

A. S.: Al principio estaba perdido porque pensé Dios mío, no hay dos personas que cuenten la misma historia – pero luego pensé, Espera, esto es genial – no hay dos personas que cuenten la misma historia. Eso es lo que voy a hacer. Así que se me ocurrió la idea de las declaraciones paralelas. No solo se podían dramatizar las diferentes versiones de la verdad, pero también podía ponerlos a todos en una habitación y tener a Mark sentado cara a cara con sus acusadores.

P: Tras encontrar esa recurso estructural – lo que potenciaba el drama ¿sabías que también habías encontrando un recurso temático?

A. S.: No lo sabía, y esto es normal para mí – el tema no se me hizo aparente hasta muy avanzado el guión. Cuando empiezo a escribir, no estoy pensando en los temas inmediatamente, estoy pensando en el motor del coche – cuál es el argumento de esto, cuál es la intención y el obstáculo, dónde empiezo y dónde acabo y cuál es el viaje que hacemos entre medias. Luego en el proceso, los temas se hacen aparentes y después trabajas en pulir el guión, le das relieve a esos temas y se vuelven parte de la película. Como dije anteriormente, cuando me di cuenta de cuál era la estructura del guión, en sí misma, una manera de dramatizar temáticamente lo que describe la película – que es, de alguna manera, que ninguna persona es solo una cosa – fue emocionante. Me di cuenta que con un mecanismo estructural – con una forma práctica y técnica de contar la historia – había también encontrado un camino para adentrarme en los temas de la película y en sus personajes. Pero inicialmente lo que me cautivó eran las matemáticas de esto, y por supuesto la investigación fue fantásticamente provocadora, pero sinceramente la magnitud de la idea no se me manifestó hasta que empecé a escribir las escenas. Cuando comencé a generar páginas, comprendí claramente que la estructura también era la columna temática de la película…

P: ¿Cómo hiciste con Mark?

A.S.: Siempre que escribo un antagonista, quiero escribir al personaje como si éste estuviera presentando su caso ante Dios de por qué le debería de permitir entrar en el cielo. Las personas no son del todo buenas ni del todo malas y ciertamente Mark no es ninguno de los dos. Pero solo hay una persona en la tierra que podría haber hecho lo que él hizo. Mark es un chico con una visión social utópica y una enorme habilidad técnica que es pura imaginación, y está muy motivado a hacer lo que está a punto de hacer. Tiene la visión y tiene el cerebro – pero algunas personas y cosas se destruyen en el camino. El fallo en el ideal utópico de Mark – que el éxito resolverá todos sus problemas (cuando por supuesto no lo hace), que una red social nos acercará a todos cuando a decir verdad ha hecho lo contrario – es de lo que yo quería escribir. Las contradicciones en este material eran emocionantes para mí. El hecho de que alguien con una torpeza social enorme y casi incipiente cree una visión de una red de interacción social, un terreno público donde esencialmente las personas no tienen que estar en la misma habitación para comunicarse – bueno, era bastante tentador. Además para mí existe una idea tremendamente dramática que hace que Mark sea no solo el creador sino también el destructor – y es un tema fantástico del cual escribir, ya que la mayoría de nuestros grandes creadores son de alguna forma destructores. Nuestros constructores visionarios frecuentemente son igual de adeptos destruyendo lo que les precedió que lo que está delante de ellos cuando empiezan a darse cuenta de lo que supone realizar su visión. Hay muchísimos ejemplos: es un gran tropo de lo que quiere decir la gente cuando describen ‘el carácter americano’. Mark es como una iteración del siglo XXI de un personaje como Fitzgerald o Dreiser. ¿Cuándo volvería a encontrarme con un personaje así?

P: ¿Van de la mano la creación y la destrucción?

A.S.: Algo que sí te puedo decir con seguridad es que la creación, y destrucción son parte contar una historia. Y para que sea una historia, alguien tiene que pagar algún tipo de precio para ese éxito enorme, y Mark lo hace. Esa es la razón por la que pude hacer de él el personaje central de la película. El otro lado de la pregunta que espero que se pregunte la gente es cuánta destrucción es real, y cuánta se proyecta en Mark por las personas que creyeron ser destruidas por él. Quería dejar espacio para que las personas decidieran por sí mismas. Creo, sin embargo, que a pesar de lo que destruye la relación, y cuán central es Mark en todo lo que sucede, a Mark le importa Eduardo. Hay momentos en la película que lo demuestran claramente y son muy importantes para mí – particularmente cuando están hablando del padre de Eduardo y cuando Mark intenta que Eduardo deje Nueva York y se vaya a Palo Alto – pero creo que en la película lo que Mark entendió fue que Eduardo no tenía lo que tenía que tener para hacer el trabajo, que Eduardo no iba a poder mantenerse al día con lo que se había convertido de repente esta compañía. Que Eduardo era un buen jefe financiero en la residencia de estudiantes, pero que no podría ir más allá de eso. Y después el impresionante Sean llegó con unos abogados muy imponentes y dijo, Ey Mark, es por el bien de tu amigo más que por otra cosa – ¿preferirías que Eduardo tuviera el 30 por ciento de nada o una fracción de un porcentaje de algo que valdrá mil millones de dólares? Estos personajes ponen a Mark en una situación en la que quitan el cuchillo de sus manos cuando tenía que matar a Eduardo. Lo hacen para que Mark se diga a sí mismo, Estoy haciendo algo bueno, no solo para Eduardo, sino también para la compañía – la compañía es importante – y también para el mundo porque Facebook será importante para el mundo. Creo que personas listas hicieron que la decisión fuera fácil para Mark. La manera en que concebí a esos tres personajes principales es ésta: Sean y Eduardo son figuras familiares para Mark. Durante casi toda la película, Eduardo es el compás moral de Mark – no puedes hacer esto, tienes que hacer aquello, la granja de animales fue una mala idea, los Winklevoss van en serio. Sean se aparece, y va a ser la persona que se deshaga de Eduardo. Este es un chico que quiere montar una fiesta pero antes quiere asegurarse de que los padres de Mark se han ido antes de traer el barril de cerveza. Haciéndose con la conciencia de Mark, Sean es capaz de llevar las cosas donde él necesita que vayan. Esta es una película que siempre que puede intenta girar la perspectiva y mostrarte las distintas partes de la historia. Tanto sugiere como niega rotundamente que Mark pudo haber orquestado la caída de Sean.

P:  ¿Qué es lo que persigue Mark?

A.S.: Reinvención, proyección, inventar tu yo idealizado – estas ideas son gran parte de lo que significa Facebook para nuestro momento cultural actual, y son gran parte de lo que creo que es la película. Mark quiere reinventarse a sí mismo. En casi toda la película, quiere reinventarse como Sean Parker, quien también se reinventó a sí mismo. Sean era un nerd en el instituto que se rehízo por completo y se convirtió en un adulto tranquilo, que está cómodo en discotecas, cómodo en reuniones con hombres de negocios importantes, que es bueno con las mujeres. Mark quiere ser capaz de reinventarse también, y todo el que usa las redes sociales, todos los que usan internet, saben que puedes estar tú en tu habitación en el ordenador y no ser la persona que no te gusta en la vida real. Así que si ves un mensaje tan simple como: ¡Anoche fue noche de chicas! Comí demasiados calamares. ¡Más me vale ir al gimnasio hoy! – esa es una persona que quiere ser Ally McBeal, que se quiere reinventar con una especie de guión de comedia como la chica de al lado, como la chica de las chicas. Están usando ese tipo de lenguaje. Lo que atrae a las personas a Internet – lo que atrajo a Mark – es el anonimato relativo y la habilidad de reinventarte a ti mismo. Como escritor me gustaría que todos pensaran que soy tan rápido y listo como los personajes que escribo – no lo soy – y por eso no es difícil para mí entender por qué las personas son atraídas por las redes sociales. Quieren re-escribirse y pulirse antes de darle a la tecla de “enviar”.

P:  Una de las principales formas en la que tus personajes se posicionan y proyectan es la verbal, a través de lo que dicen – ¿podrías comentar el uso del lenguaje?

A.S.: Envidio a los escritores visuales que son capaces de contar historias a través de las imágenes que describen, pero eso es algo que yo no puedo hacer. Escribo personas que hablan en una habitación. De hecho, pensé que sería todo un reto para mí escribir esta película porque estos personajes son mucho más jóvenes de los que estoy acostumbrado a escribir. Pensé que necesitaba escribir, literalmente, en un idioma diferente, en el idioma de la juventud – y después de detenerme y empezar un par de veces la página uno, decidí que “esto no va a funcionar”. Antes que nada, no todos los jóvenes de 19 años hablan igual y esto sonará ridículo si intento imitar el sonido de los jóvenes y hippies. Pensé, Voy a escribir de la forma en que escribo y pondré tanto de mí mismo como pueda. Conozco quien es este chico, es una versión de mí mismo, y haré mejor el guión si lo reconozco y lo hago tan cercano a mí persona como pueda. Distintos personajes tienen distintas habilidades en el lenguaje. Para Mark, socialmente, hablar en alto es un reto particular porque en cierto sentido sabe que no saldrá de la forma que quiere, especialmente con las mujeres – así que siempre pongo ese reto en sus narices empezando con la primera escena con Érica. Pero en el guión el lenguaje es también un arma que Mark está usando, que los abogados están usando, que los Winklevoss están usando, que Eduardo y Sean están usando. Contiene toda la historia – el análisis de información, quien le dice qué a quién, la manera en que los personajes pueden responder preguntas con verdades parciales o verdades ensombrecidas – todo está en las grietas de cómo hablan.

P: Mark parece mucho más cómodo en las salas de deposiciones que en la parte de Harvard de la película

A.S.: Mucho más. Eso era muy importante para mí y para David, porque cuando vamos a la declaración cinco años más tarde – queríamos que Mark fuera más fuerte, tuviera más confianza, una persona más tranquila que ha atravesado el fuego para llegar a donde está ahora. Y no va a permitir que se lo quiten. Está en una habitación con personas terriblemente listas, pero es el más listo de todos. Una de las cosas que hace que Mark sea el protagonista es que en las salas de declaración está en desventaja. Esta siendo golpeado por un grupo de abogados carísimos a quienes se les paga para destruirlo y él está más que aguantando el tipo.

P:  ¿Podrías hablar más de David Fincher? Hay muchos temas centrales del argumento y los personajes de la película que David y tú no veis de la misma manera –¿acaso importa?

A.S.: No, no importa. Hay muchos asuntos que tú y la persona que está sentada a tu lado en el cine no vais a ver de la misma manera. David y yo estuvimos de acuerdo en cómo debe verse y sonar cada escena – estábamos completamente de acuerdo en cómo queríamos que fuese la película – pero definitivamente discrepábamos de cuando en cuando en quién tenía la razón y cuáles fueron sus motivaciones exactas.

P: ¿Parte de esa tensión aparece reflejada en la película?

A.S.: Creo que sí. Espero que sí. Por ejemplo, creo honestamente que al final de la película Mark siente remordimiento – y David no está tan seguro. Creo que es genial porque me encantaría que eso se discuta en el aparcamiento, en la salida del cine.

P:  ¿Qué crees que aportó David a la película?

A.S.: Podría hablar eternamente de eso. Antes que nada, se trata de un matrimonio no intuitivo entre material y director. Como dije antes, escribo personas hablando en habitaciones, y David es incomparable como director visual – así que no pensarías inmediatamente en él para un guión mío. Pero David adoptó todo el lenguaje en la película, y añadió un estilo visual cautivador que realmente hace crecer el guión, cosa que no hubiera sido posible si se tratase de un director menos talentoso. David también entendió cómo sacar lo mejor de cada actor. Una de las cosas que él hacía que más me gustaba era el número de tomas que sacaba. A veces 70, 80, 90 tomas simplemente para agotar a los actores, para sacarles a golpes la actuación del cuerpo y que naturalizaran el lenguaje. Por ejemplo hay una escena con Mark y Eduardo en la casa de Palo Alto, en la que Eduardo llega a media noche a San Francisco y se están gritando el uno al otro. Comenzamos a eso de las siete de la tarde pero a David realmente no le convenció hasta pasada la media noche cuando Jesse y Andrew estaban exhaustos, y de pronto, la escena cobró vida. También tomó muy buenas decisiones por su cuenta. En el guión, yo había indicado tras la primera escena en el bar con Érica que seguiríamos a Mark a su habitación, pasando entre otras personas y otros estudiantes que están muy vivos y felices mientras Mark está muy concentrado y en su propio mundo. En el guión yo pedí música alta, brusca, que tuviera mucha energía para resaltar el paseo. David no hizo algo un poco diferente– le dio una vuelta de 180 grados de diferente. El sonido se hace muy silencioso y casi introvertido. En esta parte la música industrial de Trent Reznor está muy baja, y oímos por primera vez el comienzo del tema musical de Mark – pero está en modo semi-silencioso así que oímos un poco de sonido ambiental, pasos, un poco del violín. Está describiendo la soledad y la alienación, y es mucho mejor y más original que cualquier cosa que tuviera yo en mente. Yo escribí ira, y David le dio ira y además le aporto una extraordinaria tristeza. Creo que en realidad ese es el momento, la secuencia del título, que le dice a la audiencia “esta no es la película de la universidad de tu padre”. Esa es solo una de las innumerables cosas magníficas que aportó David a la película.

P: ¿Qué hay de ti? ¿Qué parte de ti estás escribiendo en este material?

A.S.: A todos nos llaman perdedores al crecer. Algunos somos capaces de olvidarlo antes que otros. Todos sentimos que queremos formar parte de la vida social. Todos sentimos que no estamos sentados a la mesa de los chicos populares. Fue bastante fácil poner esa parte de mí en la película. Otro aspecto de mí mismo – un aspecto más adulto – es que cuando escribes una película o un programa de televisión o una obra que tiene algún tipo de perfil, puedes contar con que saldrán personas y te dirán que ellos lo escribieron hace diez años y tú se lo robaste. Es algo grande y horrible que te enfrenten con algo así. Así que fue muy fácil para mí comprender a Mark en ese sentido – sin duda me he sentido marginado en diferentes momentos de mi vida, y también han cuestionado la veracidad de mi trabajo. Estas son experiencias comunes – todos sabemos lo que es ser cuestionado, ser desafiado – y son muy significativas para mí como escritor. Ambas definitivamente influenciaron la forma de plantearme el guión. Y después hay cosas más profundas de las que no te voy a hablar.

P: Entonces, ¿la herida que Mark no se puede rascar es la ira? ¿Cuál crees que es?

A.S.: Creo que es la soledad y un sentido del valor personal – que, por alguna razón, un chico que fue a Exeter, que va a Harvard, que tiene un CI altísimo y quien es claramente capaz de hacer lo que le gusta, no se siente conocido. Él está seguro de que es un perdedor, que nadie lo entiende ni puede entenderlo – y el mundo que está viendo, que usa como espejo, refleja esto. Ahora, en el caso de Mark, la idea del valor personal se ha transformado en ira. Ira real. Ira muy afilada. Pero la ira es su combustible.
Habrá gente que dirá que los Winklevoss – que viven en el mundo imaginado del que quiere formar parte Mark – son los villanos de esta película y que Mark es el héroe. Pero Mark también piensa que el mundo está por debajo de él. Construyó este algo asombroso de la nada absoluta y lo hizo mientras las personas picoteaban sus tobillos, y lo hizo en un lugar donde alguien como él no puede operar con la misma facilidad que alguien como Tyler o Cameron, o incluso Sean.

P: ¿Estarías de acuerdo con ellos? ¿Crees que Mark es el héroe?

A.S.: He estado diciendo que Mark es un antihéroe que se convierte en el héroe trágico al final de la película porque paga un precio en el camino y creo que está experimentando un tremendo remordimiento. Ha perdido a su mejor, y tal vez único amigo. Ahora todo el mundo – no solo esta película, sino por cada artículo que leas sobre él, cada entrevista de Diane Sawyer o Leslie Stahl – lo presenta como alguien que específicamente no es un héroe. Como un chico muy torpe que está mirando tanto hacia el futuro que no puede estar presente en el ahora. Esto me impactó. A nadie le gusta un multimillonario de 26 años. Así que Mark paga ese precio. Paga el precio de perder a su mejor amigo, y creo que al final de la película, particularmente cuando lo vemos intentando ser amigo de Érica, siente remordimiento y trata de juntar otra vez las piezas. Y en cierto sentido, aunque no esté consciente de ello, sabe que no puede.

P:  Háblanos de ese final. Por la forma en la que Érica dice que Internet no se escribe en lápiz, ¿es Mark víctima de ello?

A.S.: Absolutamente. Cuando estaba escribiendo el guión, no podía esperar para escribir el final. Cuando estás escribiendo algo – cuando haces el primer borrador – hay cosas que sabes, pero la mayoría de las cosas no. Estás caminando en la oscuridad y esperas que cuando llegues, sabrás qué escribir – pero, entonces, a veces, sabes que existe este lugar bonito donde puedes hacer fotos a ochenta kilómetros de aquí. Sabes exactamente lo que vas a escribir. Siempre supe que al final, en una escena muy tranquila, lo que dañaría a Mark sería la entrada del blog de los animales de la granja, esto que ocurrió un martes por la noche, cuando Mark estaba borracho, enfadado, herido, y con sus amigos, donde lo único que hizo fue sugerir la posibilidad que podría hacer esto. Ahora, entra esta joven abogada interpretada por Rashida Jones que es la voz de la razón, una sustituta de la audiencia, y dice, Escucha, no importa cuáles sean los hechos del caso, porque un jurado – un jurado de humanos – decidirá esto, y van a verte y oirán el testimonio de la granja de animales y dirán, “No me importa a quién, pero quiero que este chico haga un cheque. Quiero que sea castigado.” Sí, a Mark le hunde el hecho de que Internet se escriba con tinta – y eso por lo que estás agradecido como guionista. Esto también, fundamentalmente, tiene que ver con la naturaleza de Internet y lo que nos ha hecho como personas. Lo que nos llama la atención a todos de Internet es precisamente la que nos permite ser maleducados, malos, racistas, enfadados, estúpidos, amargados –todo en el manto de la oscuridad. Es igual que si estás sentado en un partido de los New York Giants –una persona ebria sería capaz de gritarle al jugador la cosa más ofensiva y maleducada, que nunca le diría si se lo encontrara media hora después en el aparcamiento. Pero lo pueden gritar desde la multitud. Desde mi punto de vista, eso es lo que es Internet. Es una gran multitud anónima.

P:  ¿Te importa si nos gusta Mark a esa altura? ¿Eso es parte del campo de batalla que describe el personaje de Rashida?

A.S.: Es una batalla, eso seguro. Incluso destacamos esa palabra al final-aceptación. En las películas, la palabra gustar se emplea en el sentido de “te gusta” George Clooney en una película, “te gusta” Spencer Tracy en una película – desde el momento en que entran sabemos que nos gusta este chico, “estamos” con ese chico. Es más difícil que te guste Mark, y quiero que sea difícil. No puede ser una historia si no nos importa si vive o muere – así que quiero que sea difícil que nos guste Mark, pero también quiero que nos guste, incluso si no estamos seguros si nos debería de gustar. De vuelta a Rashida al final de la película, creo que su personaje dice lo que yo siento, No eres un mal chico, pero estás intentando serlo porque crees que eso es lo que tienes que ser para romper el muro de cristal entre tú y el mundo que crees que existe. Cuando digo el mundo que crees que existe, quiero decir esto: Al principio de la película, vemos una fiesta en la que Mark no está – la fiesta para los Phoenix. Es una gran fiesta. Es la fiesta a la que todos desearíamos ir. Todos se divierten. Chicos, chicas, drogas, sexo, rock and roll. Todo. No sabemos si la fiesta es real o si existe en la cabeza de Mark como aquel lugar en el que no puede estar mientras está haciendo todo esto, pero creo que – como todos nosotros – a Mark le gustaría sentirse como parecen los demás. Mark quiere sentir como parecen las personas en un anuncio de Coca-Cola. Es allí donde quiere llegar.

P:  ¿Cuánto de lo que Mark hizo se debe a su edad?

A.S.: Esa es una muy buena pregunta. Creo que se debe a su edad por dos razones. Una, cuando tienes 19, esa es la edad en la que la aceptación social se convierte en lo más importante para ti. Pero también tenía 19 en un momento en que todo era posible en Internet. Acabo de leer algo que me ha dejado asombrado: cuando Neil Armstrong pisó la luna en 1969, la edad media de los hombres en control de la misión era de 26 años. Lo que significa que cuando Kennedy dijo que íbamos a la luna, esos chicos tenían 18 años – era un momento en el que cualquier cosa era posible. Fue igual para Mark tener 19 en el 2004. La meta original de Facebook era plasmar la vida universitaria en Internet. Iba a ser una cosa universitaria. Nada más – se trataba de un chico que se sentía excluido y quería encontrar una manera no solo de estar dentro sino de ser el dueño. Como esa frase que le hago decir: “Como en un Club donde somos el presidente”. Creo, que más que nada, Mark quería sentirse apoderado – quería convertirse en la versión súper mejorada de sí mismo probablemente sin darse cuenta que tal vez tendría que pagar por eso. Mira, no sé exactamente lo que estaría pensando Mark cuando creó Facebook—no puedo entrar en su mente—pero lo que creo, a pesar de todas las personas que con razón se preocupan por temas de privacidad y ahora afirman que existen razones viles que motivaron lo que hizo – es que en el momento del origen, él no estaba pensando en el fenómeno global en que se convertiría Facebook – estaba pensando en algo que llamaría la atención de los estudiantes de Harvard. Eso era todo. Y cuando llamó la atención de los estudiantes de Harvard, las células siguieron dividiéndose, y aquello seguía creciendo, y él siguió haciendo uso de su brillante imaginación. Pero al principio, su idea inicial no era construir algo que, si fuera un país, sería el tercer país más grande del mundo. Él no pensó que iba a construir una empresa que, en términos de ganancias, sería del tamaño de General Motors. Simplemente estaba haciendo algo que le daría suficiente caché en el campus como para entrar en un club.

P:  ¿La verdad importa en esta película?

A.S.: Por supuesto. Pero en este caso, la verdad es subjetiva, los hechos no lo son, pero habrá gente que dirá, Vamos, no seas loco. Él le robó la idea a Cameron y Tyler. Sin Cameron y Tyler, no habría Facebook. Así de sencillo. Otros dirán, Estás mal de la cabeza. Primero, Facebook no era de Cameron y Tyler – era una página de citas y buscar pareja. Segundo, aquí están todas las pruebas que necesitas – Mark no usó un solo código de Cameron y Tyler. No usó una sola palabra que estuviera en la novela escrita por ellos para escribir la novela que él escribió. Puedo argumentar con facilidad los dos lados, y me encantó hacer ambos argumentos en el guión. Pero la base de mi capacidad de hacer que ambos argumentos fueran creíbles fue la investigación. Sin ella, sin estar sumergido en los hechos, sería ficción – y esto no es ficción. Todas las partes en los dos litigios entraron en una sala, juraron por una biblia que lo que estaban diciendo era la verdad, y luego contaron tres historias dispares. Así que tuve que trenzar de alguna manera esas historias que los participantes aseguraban que eran ciertas, y organizarlas en una madeja grande de lana para poder describir una verdad más grande, que francamente para mí es la diferencia entre un argumento y una historia – no solo cómo pasó sino por qué pasó.

P:  ¿Hay precedentes de esto para ti? Obviamente Rashomon es un poco la plantilla para esto – una estructura en la que no nos dicen por seguro qué ocurrió exactamente y la verdad se nubla por perspectivas diferentes de los hechos específicos de la historia.

A.S.: Claro que Rashomon es una plantilla, y una de la que David y yo hablamos a menudo. Eva al desnudo es un gran ejemplo, un guión brillante, pero sabes, yo me crié amando los dramas de tribunales y eso está en mi sangre. Lo primero que escribí fue un drama de tribunal. En cualquier drama de tribunal, tienes diferentes versiones de una historia, y estás constantemente cambiando de opinión sobre quién dice la verdad. Casualmente, vi hace poco 12 Hombres sin piedad – que no veía desde hacía mucho tiempo – y pensé, esta es la película que acabamos de hacer. “Cinco hombres sin piedad” Empiezas esa película pensando lo que todos piensan en esa sala excepto lo que piensa Henry Fonda – esto es un caso claro, este chico acuchilló a su padre. Pero luego salen cosas pequeñas a la luz – espera un segundo, el testigo no llevaba puestas las gafas, estaba al otro lado de la calle, podía haber ocurrido esto, podía haber ocurrido aquello. No es un caso claro, y uno por uno, el jurado pasa de tener 11 votos contra 1 a 12 votos contra 0 pero en la otra dirección. En La Red Social, tomamos una serie de hechos, y construimos una verdad. De hecho, para ser más específicos – hicimos tres verdades. No es solo una historia verdadera, son tres historias verdaderas, entretejidas una dentro de la otra. Si imaginas que los hechos que no están en desacuerdo son puntos que tienes que unir, nosotros hemos unido esos puntos y hemos hecho una figura. Pero entre esos puntos hay a) un personaje y b) el hecho de que tú eres el que decide cuál es la verdad. No te decimos ‘ésta es la única verdad que hay.” Proponemos una variedad de verdades – tres, a decir verdad, todas ellas bajo juramento por tres grupos de litigantes, cada uno con la potencial amenaza de perjurio– para intentar buscar una verdad más grande: las condiciones que causaron todo esto y que hicieron que fuera posible. Creo que es una gran pregunta, una cosa importante de la qué hablar, porque hay mucha discusión sobre ello y porque Facebook y Mark están diciendo que esta película es ficción. Pero no quiero responder a la pregunta diciendo: Bueno, ¿quién puede saber realmente cuál es la verdad? Porque sí podemos decir cuál es la verdad. No hay nada en esta película que afirmemos como hecho que no sea un hecho. Las cosas que decimos que son hechos, simplemente hechos. Puedes ver cada película que pensamos es una gran película basada en hechos reales – sea Todos los Hombres del Presidente o La lista de Schindler o Tarde de Perros o El Dilema o La Reina – y hay boyas en el agua que son esos hechos en los que las personas estuvieron de acuerdo en que sucedieron, y como escritor tienes que nadar de una a otra. Peter Morgan no tiene ni idea de la conversación que tuvo lugar entre la Reina y su marido – nadie lo sabe, pero tiene una lista de hechos que sabe que ocurrieron y después se hizo escritor. Leí en un artículo del New York Times, esta mañana a decir verdad, sobre las memorias de Tony Blair, donde Blair describe un momento privado con la Reina que es casi idéntico a una escena de la película. En las memorias de Blair, la Reina le dice a Tony: “Eres mi décimo primer ministro. El primero fue Winston. Eso fue antes de que nacieras.” Y en la película, la Reina le dice a Blair: “Es mi décimo primer ministro, Señor Blair. Mi primero ministro fue Winston Churchill.” Peter Morgan escribió la escena para la película desde su imaginación – la inventó, es completamente ficticia – y aún así Blair mantiene que nunca ha visto la película. Lo gracioso, por supuesto, es que, en ese momento, Blair no escatimó recursos para decir que la película era ficticia.

P:  ¿Tu intención era escribir esa clase de película?

A.S.: Venero esas películas, y quería que La red Social continuara esa tradición. Ciertamente esos son los puntos de referencia a los que apuntaba. Pero realmente solo me di cuenta de la magnitud de la oportunidad cuando ya estaba sumergido en el tema – en la búsqueda y en la escritura – y descubrí, en el sentido más básico, que esta era una oportunidad única para escribir una versión híper-moderna de la película clásica americana. Esta historia tenía todos los temas americanos sobre los que desearía algún día poder escribir – justicia, poder, clase, dinero, codicia, soledad, traición, recibir lo merecido, el sueño americano, el perdón. Y para mí eso es lo importante, la oportunidad de traficar en todos los temas clásicos del cine americano, pero en un contexto súper contemporáneo y auténtico. El recorrido de la película no es ni más ni menos que una versión moderna de una historia de pobre a rico de Horacio Alger, pero nuestra versión del personaje de Alger es un bebé pirata informático, y su viaje es de pirata informático a Director Ejecutivo. Él es un chico solitario en una residencia universitaria, con un instinto anarquista y todas estas motivaciones de las que hemos estado hablando, y en un corto período de tiempo se convierte en una figura muy importante en el mundo. Y es, por naturaleza, el mundo moderno – el mundo en el que vivimos ahora. Es un tema de ensueño para un escritor, y no estoy seguro de haberme dado cuenta de lo que era hasta que lo estaba haciendo.

P:  ¿Qué significa ser un pirata informático y qué significa para esta película el hecho de tratar de un pirata informático?

A.S.: Mira, no hubiera podido decirte nada del mundo de la piratería informática antes de empezar a escribir esta película, pero va– puedo decírtelo ahora – fundamentalmente de anarquía. Los piratas informáticos son, por naturaleza, anarquistas. Se trata de desafiar al establecimiento, de destrozar lo que tú crees que se entromete en tu camino. Tomemos Facemash, que creó Mark al principio de la película, como ejemplo. Con Facemash da rienda suelta a piratería informática virtuosa. En la película, vemos que Mark es completamente brillante en esto, pero está pirateando, no nos equivoquemos. El punto al que quiero llegar es que Mark no cree que haya nada malo en lo que hace. En otras palabras, el credo del pirata informático es: Mira, si puedo entrar en el ordenador de tu banco y robar un millón de dólares, lo hice legítimamente. Vencí tu sistema. Estábamos jugando un juego y vencí tu sistema y gané. Es la misma lógica que dice que si puedo encontrar alguna manera de entrar en tu coche, es mío. ¿Y contra quién se rebela Mark? Contra las personas que de alguna manera hacen del mundo un lugar que lo hace infeliz. El lenguaje que usan estos piratas informáticos es sorprendentemente inmaduro. No lo esperarías de parte de estas personas con estos CI, pero es: “Esas personas son idiotas.” “Esas personas son estúpidas.” “Este sistema es tan estúpido” Ese tipo de vocabulario aparece en los primeros comentarios del blog de Mark. Nos detalla jugada a jugado cómo piratea a medida que lo va haciendo. Es un lenguaje muy inmaduro – y después tropieza con esta idea Eureka de Facebook. Y tiene la vida hecha. Para el resto de nosotros, ser creativo es increíblemente importante pero también necesitamos vivir, y eso significa que tenemos que hallar la manera de ganar dinero de ello. Queremos ganarnos la vida con lo que creamos. A Mark nunca le interesó el dinero. Lo último que quería hacer – y ésta es una parte importante de la película – era destruir a Facebook convirtiéndolo en un bien de consumo. Por destruirlo, quiero decir hacer que de un momento a otro Facebook ya no fuera cool al generar dinero, al hacer que ya no fuera anarquista. Aunque es muy difícil llamar a una compañía que vale 25 mil millones de dólares anarquista. Pero eso es lo que hace de Mark un visionario – y esa es la historia de la película, el viaje de pirata informático a Director Ejecutivo.

P:  ¿Entonces al final, la película viene a decir que tener la idea – la visión – triunfa sobre todo lo demás?

A.S.: Creo que es todo lo contrario. Creo que es la ejecución la que triunfa sobre todo lo demás. Las personas tienen ideas o lo que ellos creen que son ideas todo el tiempo. Puedes decir, por ejemplo, voy a escribir una película sobre Facebook. No es lo mismo que hacerlo.