Archivo mensual: enero 2011

LA SOMBRA PROHIBIDA

Vamos a empezar la semana rescatando una sección que me gusta mucho, es la firma invitada. En este caso se trata del blogero Enrique Dueñas, gran conocedor de la obra de H.P. Lovecraft y de su criatura “Cthulhu”. Por ese motivo, y porque además se encargó hace ahora un año de acudir al pase de la primera parte titulada “La herencia Valdemar“, le he elegido para fuera al pase y nos dijera si es recomenable o no esta adaptación en dos partes.

Aquí estamos, un año después, tratando de desentrañar los misterios de la mansión Valdemar. Mucho me temo, sin embargo, que hay pocas cosas que descubrir. Apenas sentarnos en la butaca, se nos arroja contra un nada sutil prólogo de diez minutos digno de novela de R.L. Stine. Una voz tremendamente dramática nos da más explicaciones de la cuenta para que recordemos los (escasos) acontecimientos de la anterior entrega. Entretanto, llamas, música con coros y efectos digitales. El que no hubiese visto la “Herencia Valdemar”, ya sabe que esperar tras esta introducción.

Ante todo, quiero advertir al lector de que no soy objetivo. El “terror clásico” es uno de mis géneros cinematográficos favoritos. Asimismo, me considero un gran admirador y defensor de la obra del escritor de Providence. También quiero creer que el cine patrio puede salir de esa zanja de ridícula autocompasión en la que parece estar sumido desde tiempo inmemorial. Crear una franquicia con posibilidades comerciales en el extranjero, tratar de entretener sin pretensiones, hacer uso de un universo de fantasía rara vez aprovechado, poner tiempo, esfuerzo y cariño en el proyecto… es imposible no estar de acuerdo con el espíritu que impregna este díptico. Si yo mismo tuviese catorce millones de euros, no los invertiría en algo muy distinto al título que hoy nos ocupa.

Pero esta película es espantosa. Nada ha cambiado respecto al producto ofrecido hace doce meses. Seguimos encontrando los mismos fallos tanto en el fondo como en la forma. El problema principal que parece tener José Luis Alemán es la necesidad de incluir de cientos de personajes sin demasiado impacto en el argumento ni el menor desarrollo psicológico. Por ejemplo, el célebre Jacinto Molina Álvarez interpreta a un mayordomo que, a pesar de sus numerosas líneas de diálogo, podría desaparecer sin el menor perjuicio para la trama. Estas figuras entran y salen de la película sin orden ni concierto. Y, por si esto fuera poco, sus acciones parecen basarse en motivaciones bastante oscuras (y no me refiero precisamente a que sean tenebrosas).

Se nos ha dicho una y otra vez que la inspiración principal del director ha sido el horror gótico de la Hammer. ¿Seguro? Hablamos de la productora que revolucionó el cine de terror. La productora que acogió la visión de Terence Fisher, uno de los más grandes directores del género. La productora que consiguió capturar los mejores momentos de la carrera de Christopher Lee y Peter Cushing. La productora que se atrevió, por primera vez, a incluir violencia explícita y erotismo descarado. No encuentro la menor similitud entre aquellas películas y el trabajo del señor Alemán. Nuevamente, las referencias laterales a la obra de Lovecraft resultan tan numerosas como sonrojantes. Si anteriormente disfrutamos del “rito de Dunwich”, esta vez nos encontramos con las “arañas de Innsmouth” que, al ser devoradas, permiten a los sectarios mantenerse cuerdos. Pero es que Innsmouth es una población pesquera habitada por mutantes que adoran a un dios oceánico. No hay arañas allí. Y aun aceptando la existencia de tan curioso aperitivo, la razón por la cual los sectarios emprenden acciones abominables es por que, precisamente, ya están locos.

Entrar en la wikipedia e incluir a martillazos sonoras palabrejas extraídas de relatos de dominio público no convierte a tu propia obra en una adaptación. Más bien en una violación. Por cierto, utilizar “antiguo” como sinónimo de “primigenio” demuestra, nuevamente, un desconocimiento total del trasfondo escogido. Los primigenio son entidades cósmicas de inagotable poder y que a ojos de los hombres sólo pueden considerarse dioses de infinita crueldad. Los antiguos, por otro lado, son seres alienígenas vegetales con grandes conocimientos en ingeniería genética que crearan la vida en la Tierra. La aparición del Gran Cthulhu (llamado extrañamente “Chuntu”), el señor de las pesadillas, es totalmente prescindible y decepcionará por igual tanto a los que ya le conocían como a los que le ven por primera vez. Roger Corman hizo un trabajo muy superior con “El palacio de los espíritus”. Y en aquel largometraje, el temible primigenio es un muñeco de plástico introducido en un barreño. Aclaro estos puntos por que dudo que nadie más lo haga. Pero no son importantes.

Sí es importante que se haya optado por hacer uso de imaginería satanista y cosmogonía cristiana. Las novelas de “horror cósmico” plantean que no somos más que una mota de polvo en la inmensidad del universo. Que la propia realidad es mucho más compleja y terrible que lo que nuestra limitada mente humana pueda imaginar. Esto entra directamente en conflicto con cualquier religión. Por eso resulta interesante. Hacer que los hechiceros lleven pentáculos impresos en sus togas, usen el número 666 y hablen de “las almas del purgatorio” destruye totalmente cualquier sentimiento de soledad. ¿Que sentido tiene utilizar una ambientación si se van a rechazar sus elementos diferenciales? ¿Para qué robar ideas dispersas de la obra de un autor si no se tiene intención de aplicar el tema principal que las dota de coherencia y unidad? ¿Por qué ignorar de pleno los hallazgos visuales y argumentales que proporciona un trasfondo tan completo y admirado? En definitiva, ¿para qué realizar un film de horror sin horror? Pero como el lector podrá comprobar, no es mi intención centrarme en la fidelidad ya que todo parecido entre este díptico de misterio y la obra de Lovecraft es pura coincidencia. No existe discusión posible.

El lenguaje que utilizan nuestros protagonistas es una lacra constante. Ya es malo tener demasiado metraje de “gente hablando en plano medio” pero la cosa se agrava cuando lo que hablan no nos interesa lo mas mínimo. Las conversaciones carecen de verosimilitud, dinamismo o subtexto. Son exactamente lo contrario a lo que se sugiere en cualquier manual de guión. El diálogo expositivo (y reiterativo) inunda un guión que busca desesperadamente nuestra complicidad. Una vez el desaprovechado (pero espectacular) clímax llega a su fin, se nos castiga con una resolución que parece alargarse hasta el infinito. Da la sensación de que el director tiene miedo de dejar cabos sueltos y, para evitarlo, nos tortura con innumerables aclaraciones. Pero es que la historia ya es suficientemente simple como para no requerir tanta explicación. Lo curioso es que, a pesar de esto… ¡quedan cabos sueltos! Incluso la edición parece deficiente. Repetitiva, sin ingenio y cruzando las historias paralelas de forma que no llegue a preocuparnos ninguna.

Es decir: todo mal. Soy incapaz de encontrar ninguna cualidad redentora a la cinta. Quizás que, por ahí, existe gente que estrena cosas todavía peores. Pero esa es una pobre excusa. He leído que, al menos, resulta entretenida. A mi, me aburrió. Me aburre ver a unos personajes ir de aquí para allá sin objetivos, me aburren los planos sin imaginación. Me aburre sentarme frente a una mala partida de un juego de rol. Especialmente claro resulta esto cuando los protagonistas se detienen durante incontables minutos a discutir en corro “qué hacer” para, después, seguir exactamente el mismo camino. O cuando encuentran toda suerte de objetos útiles en lugares inauditos. O cuando una voz en off acaba resolviendo el conflicto principal por que es más fácil esto que esperar a que los héroes actúen. Al final, tras tantas aventuras, sólo nos queda un cuento demasiado largo (y algo confuso) sobre “el amor”, “la amistad”, “el orden natural de las cosas” y “el triunfo del bien sobre el mal”… es decir, exactamente lo contrario que lo reflejado en la obra de Howard Phillips Lovecraft. Que, como ya se amenazó el año pasado, tiene un extraño cameo al principio de la cinta. Hace levitar un libro. Y, curiosamente, esto no es lo peor de la película.

Calificación: 3

JOSÉ Y PILAR

Yo tengo ideas para novelas, y ella tiene ideas para la vida, y yo no sé qué es lo más importante.
José Saramago

Las respuestas breves. Cuanto más breves, mejor para todos.
Pilar del Río.

Me sumo a la frase de Pilar y por eso haré una crítica breve. Este viernes 28 de enero se estrena el documental “José y Pilar” dirigido por Miguel Gonçalves Mendes. Se trata de una romántica película, es maravillosa, os conmoverá, os lo prometo. Se centra sobre las figuras de José Saramago y Pilar del Río. Dividido en tres actos: la preparación, el viaje y el regreso; recorreremos el proceso de elaboración del libro “El viaje del elefante” que duró tres años, del 2006 al 2009. Mientras, nos adentra poco a poco en el universo de esta particular pareja integrada por una periodista y un escritor.

Lo mejor es la sinceridad brutal de sus protagonistas. La química que hay entre ellos. De magistral se puede calificar la labor de Cláudia Rita Oliveira, montadora del film, que ha sabido elegir los totales, obteniendo como resultado que parezca que la cámara siempre ha estado el lugar apropiado en el momento justo. Miguel Gonçalves hace un trabajo formidable, donde el espectador tendrá el privilegio y  la oportunidad de oro de entrar en el mundo cotidiano de la pareja. Pero su trama trasciende a la pareja, a la figura del famoso escritor y se trata de la historia de un hombre que busca tiempo para ultimar una tarea. Además, uno de los grandes aciertos desde el punto de la narrativa visual es la mezcla formatos para otorgarle más realismo.

Ha realizado un trabajo duro a lo largo de tres años que espero que sea recompensado con una gran taquilla, pero amigos el público es soberano, y será quien dicte sentencia. Sólo puedo agregar que es una gran pena perderse este fenomenal largometraje en el que cada fotograma respira una sinceridad abrumante y una vitalidad sorprendente. Por todo ello va a ser el estreno destacado de esta semana.

Calificación: 9

El 25 de febrero en la librería 8 y 1/2 de Madrid entreviste tanto al director de esta romántica película y a su protagonista, Pilar del Río.

ENTREVISTA A MIGUEL GONÇALVES

ENTREVISTA A PILAR DEL RÍO

DIEZ MINUTOS CON PACO CABEZAS

Este pasado viernes se ha estrenado en nuestras carteleras “Carne de Neón“. Se trata del nuevo trabajo del guionista y realizador sevillano Paco Cabezas Morillo que a sus 34 años se revela como un director con una marcada personalidad, y eso es de agradecer. Aprovechado la presentación a los medios de comunicación del film pude charlar con él durante diez minutos sobre su nuevo trabajo.

Entrevista y texto: Alfie
Fotos: Cortesía de Elena Cantera Garde

RED

Tengo 80 años, un cáncer terminal de hígado, ¿qué me van  a hacer?
Joe Matheson

Esperaba que tuvieras pelo.
Sarah Ross

RED significa Red de Espías Desactivados. En ella está Frank Moses que es un antiguo agente de operaciones encubiertas de la CIA. Ahora lleva una tranquila y solitaria existencia. Eso será así hasta que un buen día aparece en su casa un equipo de asesinos de alta tecnología decididos a acabar con él. Con su identidad comprometida y la vida de Sarah, una mujer por la que siente un gran afecto, en peligro, Frank reúne a su viejo equipo en un intento desesperado por sobrevivir. Esta es la propuesta de partida de esta divertida comedia de acción basada en la novela gráfica de culto de DC Comics, escrita por Warren Ellis e ilustrada por Cully Hamner.

Pocas son las ocasiones en las que una adaptación de un cómic a la gran  pantalla no me ha aburrido, por lo general suelen estar lastradas por grandes preámbulos y los acontecimientos suelen ser muy reiterativos. Pues bien, el guión de Jon Hoeber y Erich Hoeber me ha resultado ameno y divertido, cargado de momentos un tanto cínicos e irónicos, que suponen una vuelta de tuerca a todo este mundo. Robert Schwentke, que firma productos tan mediocres como “Más allá del tiempo” o “Plan de vuelo: desaparecida”, nos sorprende dirigiendo a todo un elenco entregado a la causa. En el brilla con luz propia tanto Mary-Louise Parker como las veteranas Helen Mirren y Rebecca Pidgeon, todas están divertidísimas.

Pero los chicos del reparto hacen lo suyo,  quiero destacar la capacidad de reírse de sí mismo por parte de Bruce Willis, y la sorprendente faceta cómica de dos grandes actores dramáticos como son John Malkovich, Morgan Freeman o Richard Dreyfuss. Pero el corazoncito de este cinéfilo se puso a brincar al ver a Ernest Borgnine en un papel meramente testimonial. Así que como podéis apreciar este largometraje posee un reparto de lujo, que se acopla perfectamente a sus requerimientos tanto de efectos especiales por doquier, en el que veréis a Willis descender de un coche en plena persecución con una soltura y elegancia inusitada, como de acción sin límites, del que destaco la secuencia del duelo protagonizada por Malkovich. Todo ello hace que esta película sea un entretenimiento de calidad, y no me extraña la recaudación realizada en Estados Unidos por la película.

Calificación: 6

127 HORAS

Te vas a quedar solo.
Exnovia

El tandem de guionistas Danny Boyle y Simon Beaufoy, tras cosechar mil y una alabanzas con su “Slumdog Millionaire”, regresan a la gran pantalla esta vez adaptando la novela “Between a Rock and a Hard Place” de Aron Ralston. Los hechos que se narran tanto en la novela como en la película son verídicos. Todo comienza un viernes por la noche del mes de abril de 2003, el joven de 26 años condujo hasta Utah para pasar el fin de semana escalando en el remoto y extraordinariamente hermoso Parque Nacional Canyonlands. El sábado comienza su andadura por el cañón Blue John hasta que el desprendimiento de una roca le deja inmovilizado durante 127 angustiosas horas en medio de la naturaleza salvaje.

Los paralelismos que surgirán entre “Enterrado” y el film de Boyle serán inevitables, múltiples y variados. Personalmente, me ha angustiado mucho más esta película. El realismo que dota algunas escenas genera momentos muy tensos, muy dramáticos y alguno un poco gore, pero todo se soluciona si uno se tapa un poco los ojos en un momento muy concreto. Una vez Boyle aprovecha para hacer audacias narrativas y utiliza ingeniosas técnicas visuales para recrear las múltiples y variadas experiencias del protagonista. Por eso, desde que visionas los títulos de crédito te sentirás atrapado durante los siguientes 90 intensos minutos, en los que a ratos te reirás y en otros te estremecerás hasta la médula; y sólo quedarás liberado cuando Boyle ponga los rótulos finales.

Todo ellos se debe a la mezcla de tres grandes talentos, en primer lugar la gran labor del músico A.R. Rahman, os recuerdo que suyo fue el tema Jai Ho de la oscarizada banda sonora de “Slumdog Millionaire” . En segundo lugar el ameno y espectacular montaje obra de Jon Harris, que os recuerdo también realizó el de “Kick-Ass”. Y el tercer puntal en el que se sustenta el novedoso trabajo de Boyle es la fotografía de Enrique Chediak y de Anthony Dod Mantle, dotada de gran colorido y vertiginosos encuadres. Lo más curioso es que han usado todo un repertorio de lentes para obtener resultados muy sugerentes y atractivos. Entre todos consiguen que un lugar tan bello se convierta en una auténtica prisión, que un espacio natural se convierta en el lugar más claustrofóbico del mundo.

Obviamente para que una silla se sostenga bien y con precisión se necesita una cuarta pata, esa es el actor James Franco, que se mete sin pudor alguno en la piel del aventurero Aron Ralston, y nos ofrece lo que se pueda considerar el mejor trabajo de este joven actor norteamericano hasta la fecha.

Lo que más me gusta de este director británico es que no se repite aparentemente, nos cuenta historias distintas, pero narrativamente posee su sello, que puedes distinguir a la legua. Por ese motivo es un director que polariza a la audiencia. No deja indiferente a nadie. Creo que en este caso, aparte de moderneces visuales, que tenerlas las tiene, nos ofrece un relato lleno de tensión, dramatismo y con algunas pinceladas humorísticas que sirven de válvulas de escape al espectador. Además, le sirve para recuperar la brillante tradición de películas que retratan al hombre situado al límite en su lucha contra la naturaleza. Por todo ello os la recomiendo.

Calificación: 7

videodromo.es

Nunca me hartaré de decir que Videodromo es lo que es, gracias a todos vosotros. Por eso, tras cinco años en la brecha era hora de hacer pequeños cambios, relacionados con el campo del diseño y la maquetación, más que con los contenidos. Así, desde septiembre hasta hoy, si os habéis fijado un poco, se han venido produciendo una serie de modificaciones. Pues bien, más o menos, este proceso culmina con la entrada en Facebook y con la redirección al nuevo dominio al que quiero daros la bienvenida a todos: colegas de los departamentos de prensa de las distribuidoras, lectores y amigos.

http://videodromo.es

En primer lugar quiero agradecer públicamente a Eduardo su increíble apoyo y paciencia conmigo. Por todas las horas dominicales y laborales que le ha echado al asunto. Sin él hoy no estaríamos aquí. Pero tampoco lo estaríamos sin Guzmán Urrero, colega de profesión y amigo. Todo empezó en septiembre tras el visionado de “La red social”. Durante un largo paseo hablamos hasta saciedad de cómo podría mejorar Videodromo. Y el tercer pilar es, sin duda, Monsieur Copépodo, enorme apoyo digital y paño de lágrimas. Lo que dará de sí, no lo sé, no soy vidente. Los cambios apenas los habéis notado, han sido paulatinos, pero el resultado me gusta y creo que también es de vuestro agrado, porque nadie se ha quejado. En un breve plazo de tiempo habrá más sorpresas, pero todo poco a poco, porque si os las cuento ya no serán sorpresas amigos videodromistas.

MONSTERS

El gobierno de Estados Unidos se esta gastando mucho dinero, pero no puedes poner cerco a la naturaleza.
Guerrillero

No te molesta que tenga que ocurrir algo malo para que saques beneficio.
Samantha Wynden

Gareth Edwards escribe, dirige y produce su ópera prima titulada “MONSTERS”. Curiosa cinta que arranca varios años después de producirse una invasión alienígena. América Central es esta vez el territorio elegido, así la zona situada entre la frontera de México y EE.UU se pone en cuarentena. Un periodista gráfico se ve obligado a acompañar y escoltar a la hija de su jefe hasta una zona segura donde pueda coger un barco y regresar a suelo estadounidense. ya que es imposible hacerlo por vía terrestre porque hay que atravesar el territorio donde están establecidos los extraterrestres. Este es el punto de partida del que podría parecer una más de bichos del espacio exterior, pero como todo en esta cinta lleva a error, y ese es su gran talón de Aquiles.

Todo el que piense que esto tiene algo que ver con “”Distric 9” que vaya aparcando la nave espacial que están muy equivocados. Se parecen en una pequeña premisa: la invasión tiene lugar fuera del territorio norteamericano, punto y final. Esto también dista mucho de ser un “Skyline” o “Independence Day”. Esta magnífica película es algo más, y encima es novedoso por su tratamiento, es todo un drama romántico. Nos propone un viaje a través de un universo apocalíptico, donde los “monstruos” son lo de menos, en cierta medida. El marco referencial de la obra de este novel realizador británico, rodada en Méjico, Guatemala y Costa Rica, se encuentra a caballo entre “La guerra de los mundos”, pero la versión de Byron Haskin, y “La reina de África” de John Huston. Es más, Scoot McNairy y Whitney Able se convierten en una versión apocalíptica de Hepburn y Bogart subiendo el río. Ambos actores están en el papel, y Edwards sabe crear la química necesaria para que el drama funcione y la narración avance.

Lo verdaderamente interesante son las relaciones interpersonales, como estas se ven afectadas por los invasores del espacio exterior. Además, es muy original porque se atreve a describirnos muy bien el ciclo vital de los cefalópodos extraterrestres. La curiosidad estriba en que se mueven en diferentes ambientes. Ponen los huevos en los árboles, de forma parecida a hongos epifitos. Tras nacer van al rió crecen, llegan al mar, se reproducen y vuelven a través de la desembocadura para subirlo de nuevo por vía terrestre.

En una de las capas del guión se permite realizar una metáfora política sobre la fuerte inmigración que sufren los norteamericanos  procedentes de Méjico. Se creen que levantando muros podrán resolver el problema social y que les hará invulnerables, para nada. Ahí es donde está para mí la mejor secuencia del film cuando atraviesan el muro y entran en territorio norteamericano desde Méjico. Pero queda solamente enunciada, no busca ahondar más, ese no es el territorio real del film. Al joven realizador le interesa más los efectos de ese universo en la pareja protagonista. Lo muestra de una forma delicada, con un tempo lento, con poderosas imágenes que también se las ha trabajado, sabe donde colocar la cámara obteniendo formidables encuadres, arropadas por una gran banda sonora firmada por Jon Hopkins, que ayuda a atrapar la atención del espectador. Por todos estos motivos os decía que es delicada, tierna, pero a la vez consigue darle un tono muy curioso. Por eso esta semana es “MONSTERS” el estreno recomendado, una película valiente para estos tiempos que corren.

Calificación: 8