I’M STILL HERE

Por eso me retiro, para jugar con mis propias normas.
Joaquin Phoenix.

Tenemos que ser mediocres para ser alternativos.
Joaquin Phoenix.

Ávalon es una distribuidora que arriesga a más no poder. Gracias a ellos hemos podido disfrutar en pantalla grande del documental de Di Cillo o de la maravillosa “Animal Kingdom”. Una vez más, arriesgan el todo por el todo y se atreven a distribuir el debut cinematográfico, del actor nominado al Oscar, Casey Affleck. Se titula, “I´m Still Here”, que podríamos traducir como “Todavía estoy aquí”. Se trata de un falso documental en el que las cámaras acompañarán, más o menos durante un año, al actor Joaquin Phoenix, tras anunciar éste públicamente, en el otoño de 2008, que abandonaba su exitosa carrera cinematográfica, para reinventarse como músico de hip hop. El supuesto objetivo es explorar la industria desde la idea de que los cantantes quieren ser actores y estos cantantes. Para reírse de esta y de sí mismos.

Me encanta ver como alguien posee algo de memoria, porque mi adorado y estimado Dr. Quatermass trajo hace unos días a la palestra a la joya de las joyas de este subgénero, que se alzó con el máximo galardón en Cannes, hablamos de “Zelig”, dirigida por el grán cómico de origen judío Woody Allen. Evidentemente ante cualquier comparación con este clásico, el tandem Affleck y Phoenix tienen todas las de perder. Esta vez creo que me voy a quedar sólo al suspenderlo, porque todos hablan de “I’m still here” como si fuera el principal valuarte del postmodernismo hecho largometraje. Para nada. El experimento les sale mal, principalmente porque alguien perteneciente a la fauna hollywoodiense se va de la lengua, se destapa todo el pastel de que su proyecto como cantante es falso.

A partir de ese momento ya no te puedes creer de los famosos que pasan por la cámara de Affleck, por ejemplo Danny DeVito, Mos Def, Jamie Foxx, Jack Nicholson o Bruce Willis entre otros, quién actúa y quiere salir y quien no. Para rellenar semejante despropósito elevan el nivel de chabacanería y zafiedad con escenas que personalmente no me han aportado nada, consiguen dar un paso más allá del mundo de los hermanos Farrelly. La secuencia consiste en ver como el actor tras una disputa defeca en la cara de su ayudante, y encima tiene la cara dura de reírse en la cara de Ben Stiller por la secuencia que interpretó en “Algo pasa con Mary”. Me pareció toda una pasada. Bruno, creado y encarnado por Sacha Baron Cohen, es personaje excéntrico, curioso, trasgresor y además posee un propósito final, destripar el modus vivendi norteamericano. Estos carecen de cualquier propósito u objetivo, porque la propia comunidad cinematográfica les sabotea el proyecto. Pero lejos de tirar la toalla, traspasan una línea ética que hace que todo el film se vaya al traste. Esto me lleva a pensar que tanto el director como el protagonista (principal gancho) tienen la línea de la ética más bien cerca del tobillo.

Para colmo de males, formalmente le otorgan una falsa estructura circular, que me resultó un tanto ñoña, porque la secuencia que abre y cierra no acabas de creértela, dado que llevan ciento veinte minutos engañándote. Y argumentalmente se intentan poner filosóficos, y Phoenix se pone discernir si su vida como artista merece la pena o no, si está frustrado o no, etc. Así este retrato del artista en medio de la encrucijada se convierte en un largometraje tedioso y aburrido, y deseas que pasen los minutos y que se acabe, porque realmente te da igual.

Me pareció curioso lo que un gran artista puede conseguir de una audiencia subido a un escenario o la crítica que hacen al fenómeno YouTube y las tonterías que uno puede encontrar allí. Encima, el mejor total que es la entrevista que le hizo David Letterman en su late night, todos ya lo habíamos visto gracias al sujeto objeto de la crítica, es decir, YouTube, con lo que la ironía está servida, hace que esboces una sonrisa pero, obviamente, no sorprende a nadie.

Para finalizar quiero destacar otro de los graves problemas que posee, el montaje. Casey Affleck y Dody Dorn crean un producto bastante reiterativo, con lo que sólo ayudan a que el barco se hunda más rápido si cabe; y al final cae en lo que critica y para colmo de males su director se pone condescendiente con la figura de Phoenix, cuyo único propósito es entregarse a los excesos sin red que le proteja. Por todo ello este largometraje inexorablemente va hundiéndose fotograma a fotograma como el Titanic tras chocar con el iceberg. Sabéis que me gusta recomendaros cosas innovadoras, con contenido, que alabo la capacidad de riesgo de esta distribuidora, pero me siento totalmente incapaz de recomendar este despropósito. Por eso, esta vez me abstengo y os recomiendo que veáis “Zelig” es mucho más crítica, divertida y por supuesto ingeniosa.

Calificación: 2

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3 Respuestas a “I’M STILL HERE

  1. Estoy de acuerdo en que el hecho de que se descubriera toda la farsa tan pronto hizo mucho daño a la película y hace que no te las puedas plantear de la misma manera ni te puedas creer sus reacciones. Pero si lo miras como una película cualquiera que únicamente mantiene los nombres de los actores pero que estos interpretan a un personaje, la película cumple y Casey Affleck cumple su objetivo de mostrar las actitudes hipócritas (aunque falseadas). Teniendo en cuenta que es una actuación, me parece que Joaquin Phoenix hace una gran actuación y yo me lo creí y el final me parece una buena manera de acabar la película.

    Sobre el intento de escandalizar también se queda a medias porque hoy en día ya hemos visto de todo… y todas esas imágenes a priori “impactantes” resultan vulgares.

    Saludos 😉

    PD: La entrevista con Letterman posterior cuando Phoenix va a presentar la película también merece la pena verla.

  2. Ridícula película…solo hay que ver como Phoenix no se aguanta la risa en el show de Letterman…
    y por cierto, es el ayudante el que defeca en la cara de Phoenix

  3. Mi estimada Gine siento la tardanza en contestarla, se debe a cambios de turnos laborales y pases vespertinos. Al grano, me pareció tan zafia y burda, que qué quiere que le diga. Obviamente la entrevista con Letterman se puede ver en YouTube, y no tienes porqué comerte 100 minutos de exceso de metraje. La pregunta que me surge es ¿Joaquin Phoenix se interpreta a sí mismo, porque está un tanto brotado o es un magnífico actor? Como me han tenido engañado pues qué quieres que te diga, te puedo decir ese famoso diálogo de: “francamente querida, ni lo sé ni me importa.” o algo parecido.
    Coincido contigo Ángel, es ridícula, es una tontá, y cierto, es como tu dices.

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