Archivo de la categoría: SESIÓN DOBLE

CRÍTICA: “LOS CHICOS ESTÁN BIEN”

La sexualidad humana a veces es un poco paradójica
Jules

Superarlo de una vez y follar
Sasha

Sinopsis:
Nic y Jules tienen dos hijos, Joni y Laser, que nacieron por inseminación artificial. Joni está en plena adolescencia, a punto de graduarse en la secundaria y pasa por los típicos problemas de esa edad…el alcohol y las ganas de ser popular. De todas formas, si algo le preocupa a ella y a su hermano es conocer a su padre biológico y que donó su esperma. Por azares del destino, lo encuentran y lo integran en el núcleo familiar. Sin embargo, sus madres no están de acuerdo con ello, lo que irá provocando situaciones de lo más confusas.

Argumento
Elena C: Pareja de mujeres que conviven desde bastantes años, por lo menos 18, que aparentemente les va bien hasta que aparece en escena un personaje muy importante para ellas pero hasta entonces desconocido y que hace tambalearse por momentos una relación que parece muy sólida. Esto ayuda a la familia a evolucionar, tanto globalmente como personalmente a cada uno de sus miembros.

Alfie: Me parece original, divertido y necesario el argumento del film escrito por Lisa Cholodenko y Stuart Blumberg. Creo que es una apuesta arriesgada mostrar el interior de una familia de dos lesbianas desde el desenfado. Ya era hora que se viera que lo normal es que hablemos de parejas, no de parejas gays o heteros. Las parejas en general, todas, tienen los mismos problemas, y el espectador medio se sentirá identificado con unos personajes u otros. Vamos, que todas las parejas tienen sus momentos matrimonio independientemente de sus características particulares. A mi me parece acertada esta aproximación.

La secuencia
Elena C: La secuencia final me gusta bastante, aunque tiene un punto de moralina que no me termina de apasionar pero creo que Julianne Moore lo borda.

Alfie: Es difícil porque hay secuencias muy buenas y divertidas. Pero ya que me la dejan me quedo con la secuencia más dramática del largometraje. Se trata de la cena donde se destapa todo. Es magnífico el planteamiento y la ejecución. El espectador se siente inmerso en la acción y sientes el dolor del personaje de Annette Bening con sólo su actuación, imagen y sonido (carente de todo adorno musical o frase de guión). Es una gran secuencia, y denota la brillantez de la dirección de Lisa Cholodenko.

El plano:
Elena C: El cambio de registro y actitud de Annette Bening después de descubrir o tal vez confirmar algo que posiblemente sospechaba .

Alfie: Me quedo con el plano de la comida de presentación del padre biológico. Es muy clásico, y funciona como un reloj suizo. No es que trate de innovar, sino de estar acertada, y Cholodenko acierta con la puesta en escena de los personajes.

El personaje:
Elena C: El personaje que interpreta Julianne Moore, aunque hay que reconocer que no es el que más matices tiene de toda su carrera, creo que es el más auténtico  de todos ellos, tal vez porque es la que más dudas tiene. Tengo que admitir que tengo especial predilección por ella.

Alfie: Tanto el personaje de Jules como el de Nic son magníficos, y no quiero olvidarme el de Paul. Entiendo que ambas actrices hayan aceptado participar en el film. Así que como Elena C. ha escogido a Jules me quedaré con el personaje de Nic, que está igualmente bien desarrollado e interpretado.

Lo mejor de la película
Elena C: La evolución de los personajes, que cuando se ven sometidos a un estímulo externo como es el personaje de Mark Ruffalo van cambiando su forma hasta entonces bastante “controlada” de convivencia.

Alfie: Todo en general, pero lo mejor su argumento. El matrimonio es todo un compromiso, por eso es tan bonito como duro, es algo muy especial. Además, pone de manifiesto que el ser humano es irónico a más no poder porque no llega a apreciar las cosas hasta que las pierde. En el fondo es una tragicomedia de un triángulo amoroso, osea que versa sobre las relaciones humanas y los sentimientos. También quiero destacar a los tres jóvenes actores Mia Wasikowska, Josh Hutcherson y la hija del dramaturgo David Mamet, Zosia Mamet. Están muy bien en sus papeles y saben darles a los mayores las réplicas.

Lo peor de la película
Elena C: El aire estereotipado que sobrevuela toda la película. Pareja con roles muy definidos e incluso machistas aunque sea entre dos mujeres, una de ellas trabajadora, muy segura de sí misma, controladora y cerebral. La otra mitad de la pareja, idealista y con aire hippy, que no sabe muy bien que hacer con su vida y deja que casi siempre sea su pareja la que decida por ella. Por supuesto, luego es ésta la que haga lo que menos podría esperarse de ella, o no.

Alfie: Disiento de Elena C. como os exponía antes creo que es un film que versa sobre las parejas, y en cada pareja cada uno juega un rol, así que en general habría que decir que el mundo de la pareja es un estereotipo. Yo lo que le he perdonado es la condescendencia y cierta moralina que hay en el tercio final, pero como está tan bien hecha y es tan divertida, pues como que pasas hoja y tiras millas.

Calificación:
Elena C.:
Alfie: 7

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MÁS ALLÁ DE LA VIDA

Desde “Origen” en la videoarena no había una sesión doble, así que con motivo del regreso del “tito Clint” a las pantallas animé a mi estimado Eulez, regente del blog “Las historias Eulerianas“, y ferviente seguidor de la filmografía de este excelente director norteamericano para acudir al pase de prensa que se celebró la pasada semana en los cines Proyecciones de Madrid. Este es el resultado, amigos y lectores, que lo disfrutéis.

Dame la mano.
Marie LeLay

Una vida basada en la muerte no es vida.
Billy

SINOPSIS:
“MÁS ALLÁ DE LA VIDA” como se ha traducido en España “HEREAFTER” el nuevo trabajo del director norteamericano Clint Eastwood, nos cuenta la historia de tres personas que están obsesionadas por la mortalidad de formas diferentes. En primer lugar la de  George, un trabajador manual norteamericano que tiene una conexión especial con la vida después de la muerte. En el otro lado del mundo, Marie, una periodista francesa, tiene una experiencia cercana a la muerte que sacude su concepto sobre la realidad. Y cuando Marcus, un escolar londinense, pierde a la persona que estaba más cercana a él, necesita desesperadamente respuestas. Cada uno de ellos en una senda en búsqueda de la verdad, sus vidas se cruzan, cambiadas para siempre por lo que creen que podría o debería existir en la otra vida.

ARGUMENTO:
Esperadísima la nueva peli del “tito Clint”, como le llama Alfie, que después de la poco eastwoodiana Invictus nos sorprende con una historia sobre la vida después de la muerte. Y sí, como es habitual en Clint, la historia es importante, claro, pero al final es una excusa para hablar de otros temas. Por ejemplo, “Million Dollar Baby” no era (sólo) un película sobre boxeo, “Sin Perdón” no (sólo) era una película del oeste y “Gran Torino” no era (sólo) una historia de un viejo amargado, etc. Esta es una película sobre el “más allá”, pues sí, pero no sólo sobre eso.  Centrémonos, que aquí Alfie impone un orden. Argumento ultraresumido: Matt Damon habla con los muertos y su historia se mezcla con la de otras personas que tienen experiencias de un tipo u otro con el “más allá”. De por medio la catástrofe del tsunami de 2004 y los atentados del metro Londres de 2005.

Clint Eastwood para su regreso ha contado con el guionista Peter Morgan, al que todos recordaréis de películas como “El desafío – Frost contra Nixon” o “The Queen (La Reina)”. Es astuto porque intenta crear un limbo argumental en el que la religión no tenga peso y el espectador se debata sobre la posible existencia de una vida más allá de la muerte. No le interesa en ningún momento explorar cómo sería. El resultado es un híbrido entre “Ghost”, “Sin miedo a la vida” de Peter Weir y “El sexto sentido”, en tanto en cuanto George puede ver y hablar con los muertos, y el personaje de Marie LeLay, tras sobrevivir a la catástrofe queda marcada psicológicamente. Será en esta segunda línea argumental donde explore la idea de la conspiración para ocultar la existencia de un más allá, ya que ese personaje es una periodista que busca respuestas a los grandes interrogantes de siempre. Y la tercera, protagonizada por los gemelos británicos sirve para explorar y jugar con los sentimientos de la platea. De esta forma crean un producto en cierta medida atípico para lo que es la filmografía de este director, pero que funciona como un reloj suizo, ya que sorprende con los mecanismos con los que ponen en marcha la narración, aunque puedan quedar forzados los nexos de unión entre los tres protagonistas reales de la trama. Y por supuesto, juega donde Eastwood es el rey, en crear una trama de suspense. Lo malo, que el final puede no sorprenda nada.

LA SECUENCIA:
Creo que es inevitable destacar una y mil veces la escena inicial del tsunami. Es sencillamente impresionante y te deja clavado para el resto de la peli. La única pega que pondría es que es una escena no muy habitual en las películas de Eastwood y más bien parece que se trate de algo más propio de Spielberg que, por cierto, es productor ejecutivo de la cinta.

Entiendo que se haya quedado mi estimado Eulez con ese fascinante arranque a lo Roland Emmerich, que sorprende a todo aquel que no haya visto el trailer, como me pasó a mí. Pero, destacaré otra de las secuencias que es marca de la casa del “tito Clint”, me refiero a la de la clase de cocina, en la que Matt Damon y Bryce Dallas Howard ponen toda la carne en el asador, se dejan llevar por la batuta de Eastwood y crean un momento tan divertido como sensual, tan fascinante como inquietante, porque no sabes dónde irán a parar, y te mantiene en una cierta tensión.

EL PLANO:
Se lo comenté a Alfie durante la película. Hay un plano en donde se ve a Matt Damon sentado en una silla frente a una mesa mientras suenan unas notas de guitarra (¿o era piano?) Es una escena esencialmente eastwoodiana, llena de tristeza, melancolía y soledad. Poesía hecha cine sin pretensiones. Por cierto, qué gran actuación de Damon que da mucho más el pego como persona triste y solitaria que como el victorioso y triunfador capitán de la selección sudafricana de rugby en Invictus.

Otro de los múltiples planos a destacar del film es en la maniquea secuencia de la doctora, porque claro ya se sabe la bata blanca impone; pero abstrayéndonos de ese pequeño dato, los personajes de la doctora Rousseau y la periodista en paro Marie LeLay los ubica con toda la intención del mundo en un plano general en el que de fondo podemos ver las montañas nevadas. Eso es marca de casa, una vez más. La panificación es brutal y exhaustiva porque eso le lleva a poder manejar los sentimientos del respetable con total soltura y con mucha clase, como es habitual en un director de su talla.

EL PERSONAJE:
Matt Damon se ha especializado últimamente en papeles de machote pero no corre riesgo alguno de encasillamiento. Su actuación como psíquico es sobresaliente, y no por hacer muy bien como que habla con los muertos, sino porque consigue desprender soledad y tristeza por los cuatro costados, muchas veces sin decir una sola palabra, solamente a través de la expresión corporal.

Complicada eleccción, porque obviamente no voy a repetir. Me quedo con el de Marcus, ese niño inquieto, que obligado por las circunstancias tiene que hacerse adulto antes de tiempo. Ahí es donde los gemelos McLaren, Frankie y George, se lucen como actores. Están muy bien, y lloran como los ángeles, nada de taparse sobre el otro actor o usar otro tipo de triquiñuela barata. No. Eastwood dice accción, y estos lloran como la Meryl Streep. Te conmueven hassta la médula. Me estaré volviendo un blandengue, pero se me escapó una lagrimilla. Es que es un gran personaje y Eastwood lo usa como un cirujano, sin la menor contemplanción y con suma elegancia.

LO MEJOR:
Como en las mejores películas de Clint (aunque esta no lo sea), lo mejor son las reflexiones que surgen acerca de las relaciones entre las personas y sobre la influencia de nuestro pasado en nuestra vida. Todo esto está presente en esta película. Otro argumento recurrente de Clint también aparece aquí: esas familias que quieren lo mejor para el protagonista cuando en realidad sólo les mueven motivos egoístas. Pero sin duda lo mejor de la película es la clase de Eastwood al rodar una historia, por recrearse en los encuadres, por pintar Londres y París con tanto gusto, por desarrollar los personajes hasta donde haga falta. Lo mejor es poder ver cine de verdad, del bueno, sin pretensiones y estupideces. Auténtico cine del tito Clint, como parece que solo él sabe hacer.

Clint Eastwood es uno de esos directores que llega puntualmente cada año con un nuevo trabajo bajo el brazo. Es de agradecer, porque es de los pocos grandes que quedan de lo que podríamos denominar la vieja escuela, aunque en este film ya se lanza a los CGI con soltura y clase. Coincido con Eulez en que no pasará a la historia como una de sus mejores obras, pero es mejor que su anterior trabajo. Posee lugares comunes al resto de su filmografía como la soledad de los personajes principales o la angustía existencial en la que viven o como bien dice Eulez, la influencia del pasado en sus vidas. Todo os sonará a ya visto, pero lo bueno es que lo hace con clase. Queda claro que es un maestro de la narrativa, que con cuatro tonterías que genera una inquietud de libro.

LO PEOR:
El argumento central de la historia (el “más allá” y todo eso) no parece ser lo más adecuado para dar credibilidad a una historia. Muchas críticas ha tenido la peli debido a este planteamiento ya que en la misma se da por hecho que el “más allá” existe y que hay una especie de conspiración internacional para ocultarlo. En base a esto algunos sueltan lindezas tales como “Clint chochea” y “Clint ya ve a la parca”. No deberíamos descalificar una buena película solo porque trate de un tema extraño, algo que por cierto no es la primera vez que Eastwood hace. El que se lo quiera tomar en serio el tema de la vida después de la muerte, allá él; y el que no lo quiera hacer, que piense que es ficción. Si nos tragamos pelis sobre superhéroes que salvan a la humanidad gracias a poderes sobrenaturales no se cuál es el problema para aceptar que alguien habla con los muertos durante un rato como excusa para disfrutar de una excelente película. Tal vez otro punto donde falla la cinta sea en su duración, posíblemente demasiado larga y lenta. Y digo tal vez, porque a mí no me lo ha parecido, aunque entendería que aquellos que sean menos fanáticos del cine de Eastwood y disfruten menos con ciertos detalles así lo piensen.

Coincido con mi estimado Eulez en que esta historia se puede resumir, que a mi parecer es un poco larga. Trata crear tanto clima que le excede, y se sobreexpone al público, con lo que puede acabar un poco saturado. Que lo moderno entre los criticos jóvenes es vapulearla, quedando en cierta medida una obra un tanto incomprendida, que vaya por delante, no es maravillosa, pero que este hombre se merece todo el respeto del mundo. Se lo ha ganado con las canas y su sobrado buen hacer. Otra de las cosas que no me ha gustado es que no acaba de creerse la trama central, el lado más paranormal de la historia, y prefiere y se refugia en lo más psicológico. Para eso que hubiera apostado por adentrarse en el mundo de Weir, pero como tiene a Spielberg produciendo detrás, la producción queda un tanto blandita.

CALIFICACIÓN:
8 6

ORIGEN

Amigos y lectores de Videodromo para cuando leáis esto uno estará casi llegando a Madagascar. Por los problemas con los controladores, etc, etc, he cerrado el blog por vacaciones a la carrera y he realizado esta sesión doble a 100 por hora, y no quería dejar esto en el tintero porque este próximo viernes se estrena ORIGEN  de Christopher Nolan del que todos habéis visto sus memorables “Memento” y “El caballero oscuro” por ese motivo y ya que coincidí con Victor Guybrush decidimos hacer una sesión doble.


SINOPSIS:

Dom Cobb es un hábil ladrón, el mejor en el peligroso arte de la extracción: el robo de valiosos secretos desde la profundidad del subconsciente durante el sueño, momento en que la mente es más vulnerable. La excepcional capacidad de Cobb le ha permitido llegar a ser un codiciado jugador en este nuevo mundo de espionaje corporativo, pero también le ha convertido en un fugitivo internacional y le ha hecho perder todo lo que le importaba. Ahora se le ofrece la oportunidad de redimirse. Un último trabajo podría devolverle su vida anterior si logra lo imposible. En lugar del robo perfecto, Cobb y su equipo de especialistas tienen que invertir la operación; su trabajo no consiste en robar una idea, sino en colocar una.

ARGUMENTO:
Guybrush: Origen nos sitúa en la vida de Cobb, interpretado por Leonardo DiCaprio, un tipo que tiene la curiosa y útil facultad de ser capaz de entrar en los sueños de los demás, a lo Freddy Krueger. A lo que se dedica es a explotar esta habilidad robando ideas en los sueños que puede vender a otros por una buena cantidad de dinero. Quiere el azar, o tal vez no es el azar, que de con Saito, un empresario japonés interpretado por Ken Watanabe que tiene una propuesta para él y su equipo: en lugar de robar una idea su deseo es implantar una en la mente de alguien. Aunque nadie da un duro por la misión los onironautas se embarcan en la aventura de final incierto. Si con ese argumento hay alguien, más o menos aficionado a las historias fantásticas, que no sienta una genuina atracción por él que se lo haga mirar. Entre tanto remake, adaptación y secuela Nolan llega con un soplo de aire fresco que es de agradecer. Si bien no es la primera película en la que los sueños son protagonistas (¿alguien ha dicho Desafío total) y sus similitudes con Matrix para resolver cierta mecánica son muy evidentes Origen crea un mundo nuevo, maravilloso y temible al mismo tiempo que todos deberíamos visitar de vez en cuando. No es la obra maestra que muchos quieren ver pero es una película notable con un argumento y sobre todo un guión que se las trae.

Alfie: Todos debemos reconocer que Christopher Nolan no se ha matado con este guión, en donde lo único verdaderamente original es el escenario donde tienen lugar los hechos relatados, el subconsciente, el mundo de los sueños. Es lo único innovador en toda la trama. Por lo demás no deja de ser la típica película de acción, de robos, de espionaje, en síntesis, es “Misión Imposible”, no nos engañemos y dejemos de llevarnos por el marketing. Pero esta historia huele a ya conocida desde lejos. Eso sí, es perfecta porque el desenlace de la cinta dura una hora y te tiene atrapado en la acción, como ya hiciera con el interminable final de “El caballero oscuro” que no conseguías quitar tus retinas de la pantalla blanca. Y ya que hablamos del desenlace, este es el que genera la discordia. A día de hoy (momento en el que escribo estas palabras), que ya han pasado cinco días del visionado no tengo claro si es magistral o una auténtica tomadura de pelo. En un primer momento sentí que era una tomadura de pelo, pero amigos y lectores un servidor no lo tiene claro.

LA SECUENCIA:
Guybrush: La planificación de la película, el montaje y la forma de narrar la historia hacen difícil elegir una secuencia, ya que según avanza la película la trama se retuerce sobre sí misma y conviven varias historias que llegan al espectador de forma paralela: los onironautas se meten en un sueño, que a su vez está en otro sueño, que a su vez… ya sabéis. La maestría con la que está montada toda la experiencia hace que el espectador no se pierda a pesar de que al principio da un poco de miedo que sea eso lo que ocurra. Sin embargo la historia sí que va perdiendo fuelle a medida que se acerca el final, por lo que me quedo con la primera secuencia, la que nos introduce en la película.  El desconcierto del espectador al ver todo lo que ocurre en tan poco tiempo es enorme, pero el ir hilando y descubriendo la naturaleza de los acontecimientos no tiene precio.

Alfie: Me gustó mucho la secuencia de cuando llegan al tercer sueño, que están en la orilla del subconsciente y se adentran en su vertiente más profunda, adentrándose en una ciudad que se cae a trozos. Me pareció genial como metáfora y alegoría, en el arranque de la secuencia se ve como los recuerdos se recolocan de sitio, y algunos caen al mar del olvido llevados por los helicópteros. Genial y brillante el tono y la delicadeza con la que están tratados estas ideas.

EL PLANO:
Guybrush: Hay varios planos que destacan y también se encuentran al principio de la película. Cuando Cobb, el personaje de DiCaprio, le enseña a Ariadne (Ellen Page) los entresijos de los sueños y cómo ella podrá y deberá modificarlos para que el resto del equipo logre implantar la idea de la forma adecuada, asistimos a un despliegue visual magnífico. Por desgracia es lo que se ve en el trailer y que luego no tiene un desarrollo o una espectacularidad mayor en la película.

Alfie: Elijo el plano donde se aprecian las referencias pictóricas sin albergar el menor atisbo de duda. En el plano están el actor Joseph Gordon-Levitt y la actriz Ellen Page y están subiendo por una escalera. El joven arquitecto de sueños trata de enseñarle a la nueva arquitecto como se construye uno y sobre todo que en ellos nos existen reglas físicas. El cuadro en cuestión es del pintor holandés Maurits Cornelis Escher y se llama “Relatividad” y data de 1953. Es increíble la forma en que está realizado el plano, y la perspectiva desde la que está tomada.

EL PERSONAJE:
Guybrush: Uno de las carencias que más rabia da de la película es la falta de desarrollo de los personajes. Apenas sí son bosquejos con personalidad plana, y motivaciones dudosas para intervenir en la aventura que propone Cobb. Media hora menos de clímax en la parte final y media hora más de desarrollo de personajes habría sido estupendo, más aún teniendo en cuenta que algunos de ellos dejan entrever relaciones pasadas (el joven ayudante de Cobb y el tipo duro que ejerce de falsificador) y relaciones futuras, pero esas subtramas caen en el olvido en favor del protagonista. Si tengo que elegir me quedo con el pack de secundarios: cada uno de ellos da para una película en la que cuenten exclusivamente sus andanzas, inquietudes y personalidad.

Alfie: No me quedo con ninguno porque están muy mal perfilados, carecen de dimensión psicológica, y eso es una ironía en un film donde se suponía la entrar que lo psicológico iba a ser lo más poderoso e importante. Hasta la pobre Ellen Page intenta hacer lo que puede con su personajillo secundario.

LO MEJOR:
Guybrush: La originalidad de la historia, la narración que te impide levantarte en todo lo que dura el metraje (aunque el final sea laaargo), los aspectos visuales. En definitiva, todo lo que ayuda a crear un universo completamente nuevo e inexplorado que deja con ganas de mucho más.
Alfie: Bueno, tiene cosas impresionantes, por ejemplo, que le den un Oscar® al montador Lee Smith, se lo merece. Ha sido nominado dos veces, una por “El caballero oscuro” y otra por “Master and commander”. En este ha conseguido que el espectador se mueva entre los sueños con soltura y no se pierda en ningún instante. Es magistral su labor, sabe como meter los insertos para dar coherencia a la narración. Es más humildemente creo que a este gran montador se debe todo lo mejor del film, desde sus magnificas escenas de acción y suspense, que te tienen en un vilo como ya pasara con “El caballero oscuro” y la famosa secuencia de los barcos con pasajeros y la bomba de la discordia, pasando por los constantes movimientos entre sueños.

LO PEOR:
Guybrush: Que se quede en un blockbuster y no llegue a obra maestra, que podría haber ocurrido. Desaprovecha, lamentablemente, miles de caminos y posibilidades en favor de una historia de amor normalita y un tramo final que se hace pesado. Personajes y propuestas de la primera media hora que luego no se aprovechan.

Alfie: Que se quede en un mero film de acción, que Nolan ha desaprovechado lo que podría haber sido la trama de las tramas, que podría haber hecho su tercera gran obra. Que Nolan se supone que es la gran esperanza blanca y se descuelga con una película de acción con un  buen contenedor pero al que el falta contenido.

CALIFICACIÓN:
Guybrush: 7
Alfie: 6

Os dejo con mi alter ego el rey Julien, quiero marcha, marcha.

SPLICE, EXPERIMENTO MORTAL

No puedes tenerlo todo. Tienes que aprender a madurar.
Elsa Kast

Deberías mirar mejor tu historia familiar.
Clive Nicoli

SINOPSIS:
Clive y Elsa son una pareja de brillantes científicos especializados en la combinación de ADN que se dedican a diseñar híbridos de especies animales para un laboratorio farmacéutico. Tras el éxito de su último experimento, deciden en secreto ir un paso más allá y usar ADN humano en la creación de un nuevo híbrido que les ayude a revolucionar la medicina moderna. Pero la especie resultante es mucho más que un nuevo escalón en el árbol evolutivo: Dren es una sorprendente y extrañamente hermosa criatura de viva inteligencia y poderosas habilidades físicas que no sólo excede sus sueños más ambiciosos, sino que amenaza convertirse en su peor pesadilla.

ARGUMENTO:
Vincenzo Natali revisita un buen puñado de obras, desde el mito de Edipo hasta Frankenstein en los temas y la mítica Species, aquella serie B en la que Natasha Henstridge paseaba su escultural anatomía (tan perfecta que te creías que venía de otro mundo o que había sido modificada genéticamente) con cara de mala leche. No es nada que no se haya visto antes y no es que estemos ante la obra definitiva sobre las cuestiones morales que plantea la ingeniería genética pero la perspectiva con la que se trata el tema, desde dentro, mostrándonos cómo el experimento empieza de 0 y cómo va evolucionando poco a poco, es muy interesante. Sin embargo no termina por explotar del todo las posibilidades de la premisa ni de los temas por los que pasa casi de puntillas, lo cual le resta muchos enteros.

Natali, Antoinette Terry Bryant y Doug Taylor firman un guión que en un principio te echa para atrás porque te dices, ¡madre mía! otra de xenoformos. Para los menos adictos a la saga Alien, otra de bichos. Pero, Natali al igual que mi adorado David Cronenberg, en “La mosca”, da una vuelta de tuerca al crear una atmósfera dominada por una paleta de colores fríos para criticar la moderna industria farmacéutica y la ingeniería genética. En un intento de ir más lejos, Natali y sus colegas no realizan un guión plano y por ese motivo se adentra en el territorio ya explorado por Shane Carruth en “Primer”, y la criatura, Dren, surgirá fruto de la casualidad experimental, no porque lo estén buscando, porque lo que buscan realmente, ya veréis si lo encuentran o no, se trata de una proteína que se supone que curará todos los males de la sociedad moderna, y erradicará las patologías de la faz de la tierra. Pero volvamos un paso atrás, el verdadero objeto de crítica es tanto la fría y calculadora industria farmacéutica como las relaciones parentales. Es aquí donde el argumento vuelve a ganar puntos. ¿hay que estar verdaderamente preparados para tener hijos? ¿Somos nosotros como padres los que generamos el carácter del hijo? Si tu hijo se rebela contra ti, ¿es porque hay un motivo de peso? Eso mezclado a la influencia de ¿Dónde te escondes, hermano? de Frank Henenlotter hace que merezca la pena ser visionada esta película ya que se aleja de los tópicos del género. Considero que esto es algo más que un mero un híbrido de varios argumentos ya conocidos por todos,  como bien decía Victor, desde clásicos griegos (Edipo) pasando por los de la Universal como Frankenstein, para llegar a cintas más modernas como “Species”. Pero, en manos de un guionista y director tan curioso como es Natali, hay más capas y enjundia de la que parece, y con esto termino, toda esta miscelánea la lleva al paroxismo al introducir un elemento como el incesto, así el argumento vuelve a girar y a sorprender, y creo que estamos ante una película de serie B, pero con factura de A, al igual que hiciera Cronenberg con el insecto más famoso del celuloide. Y es de todo menos aburrida, aunque si previsible en alguno de sus giros.

SECUENCIA:
La única que se puede erigir mejor secuencia es la del amor entre especies, y no diré nada más por si están por aquí los del PETA.

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Me hubiera quedado con el momento de triangulo amoroso en el granero, pero me voy a quedar con la secuencia final que es todo un homenaje al cine de su compatriota, David Cronenberg, con el que se enroca por trama y estética, y que bien podría haber firmado. No, la hubiera dado más nivel, no nos engañemos, Dren habría tenido conflictos de identidad, con sus hermanos, etc. Que ese es su santo y seña, pero en fin, es un buen homenaje a “La mosca”. Con esos dos personajes, obviamente omitiré quien y como, pero que en cierto modo me recordaron, salvando las distancias, al final de “El imperio contraataca” pero en versión desasosegante.

PLANO:
Casi tengo que cambiarme los pantalones después de ver el rostro del híbrido cuando lo sumergen en un recipiente de agua: entre las facciones cuasi humanas, las ondas del líquido y el movimiento que genera y, en general, el ambiente que se crea, la tensión era tremenda.

Me encantó el plano de Dren sobre el tejado, todo un momento Leonardo Di Caprio en “Titanic”, nuevamente salvando las distancias, porque obviamente es un momento muy duro del film y para nada romántico. Pero amigos, así es el subsconsciente de Alfie. Está ligeramente trastornado, y que como bien dice mi estimado 39 escalones, precisa de vacaciones.

PERSONAJE:
Tanto el monstruo (me sabe mal llamarlo así) como Elsa, la científica interpretada por Sarah Polley, se salen de los cánones que se aplican a sus personajes: por un lado el experimento es lo contrario al monstruo prototípico: tiene sentimientos, tiene personalidad, es un personaje más y no solo un bicho que corre detrás de los protagonistas; por otro lado, Elsa (nombre que comparte, por cierto, tanto con la chica real de Brody como con la novia de Frankenstein) no es el típico personaje femenino comparsa del protagonista masculino, sino que tiene una personalidad muy fuerte y definida que se echa de menos muchas veces, sobre todo en mujeres, y que hay que reivindicar más a menudo.

Elsa, es posiblemente lo mejor de la película, y es una pena que no esté acabado de perfilar, está muy bien delimitado pero no están claros todos sus claroscuros. Este es un personaje que es un regalo para una actriz. Posee lo mejor de todos los científicos locos, desde Seth Brundle, pasando por Victor Frankenstein, y para ir más allá le cambian el género al científico loco, eso les da mucho juego a los guionistas y os prometo que lo explotan muy bien en el tercio final del largometraje. Eso y el cambio de roles de la pareja considero que son los grandes aciertos del libreto.

LO MEJOR:
Es un pasatiempo entretenido, con un par de momentos para el recuerdo (como el combate a muerte entre dos híbridos menos desarrollados que la protagonista de la cita) y con un poco de suerte la vuelta de Natali al ruedo.

Es una película que está bien, pasas el rato y sobre todo las nuevas generaciones que no hayan visto mucho cine saldrán de la sala con los ojos a cuadros. Posee cosillas rescatables, y son las que uno hace que tenga fe en este realizador, y que son por las que Guillermo del Toro ha puesto sus dineros en este proyecto. Porque no nos engañemos, nadie pone dinero si no espera recuperarlo. Luego el guión no puede ser tan malo, y la película en general tampoco. También es muy golfo el homenaje soterrado a las películas de parejas, hablo de la escena de las botellas que llevan como nombres Bonnie and Clyde, Sid y Nancy, ambas magníficas.

LO PEOR:
Desaprovechar unos temas que dan para muchísimo, desde el incesto hasta las cuestiones morales sobre la ingeniería genética pasando por las cuestiones del “se nace o se hace”.

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Que a diferencia del gran Cronenberg, con “Splice” apreciamos que Natali es incapaz de firmar una película comercial y adentrarse temas más complejos, y que fueron algunos explorados en el remake de “La mosca”, y otros que los ha enunciado muy bien Victor Guybrush, por eso no os lo voy a repetir.

CALIFICACIÓN

 6.5

.

 7

VINCERE

Esta semana de inicio de hastío estival poblada de tonterías perrunas y humor muy casposo quiero destacar un largometraje que se convirtió en una de las sorpresas del último Festival de Cannes, “VINCERE” ha sido además recientemente la película más galardonada del año en Italia en los Premios Donatello. Su victoria en hasta 8 categorías (Mejor Director, Mejor Fotografía, Mejor Vestuario, Mejor Dirección Artística, Mejor Montaje, Mejor Maquillaje, Mejor Peluquería y Mejores Efectos Especiales) junto con las sensacionales críticas a nivel internacional que coinciden tanto en el espléndido trabajo de Marco Bellocchio como en el de sus intérpretes protagonistas (Giovanna Mezzogiorno y Filippo Timi), la confirman ya como una de las películas independientes de la temporada. Sé que se estrenó la semana pasada, pero Mr. Lombreeze estaba de vacaciones así que hemos esperado siete días más y por fin podréis leer esta sesión doble, que para mí ha sido todo un honor compartir Word con este bloguero inteligente y que posee muy buen gusto, por eso estar en su blogroll es un alto honor. Tras las presentaciones ha llegado el momento de meternos en harina, así que aquí da comienzo esta sesión doble.

No podemos vencer, sin acción.
Benito Mussolini

¡Viva la Republica!  ¡Viva el socialismo!
Benito Mussolini

La Revolución es una idea aprobada con bayoneta.
Benito Mussolini.

SINOPSIS:

Hay un secreto en la vida de Mussolini. Una mujer y un hijo, Benito Albino, que nació, fue reconocido y después negado. El secreto tiene un nombre: Ida Dalser. Es una página oscura de la historia ignorada en la biografía oficial del Duce. Cuando Ida se encuentra con Mussolini en Milán, éste es editor de Avanti! y un socialista ferviente que planea guiar a las masas hacia un futuro anticlerical, antimonárquico y socialmente emancipado. Ida ya había tenido un fugaz encuentro con él en Trento, y había quedado fascinada. Ella cree realmente en él y en sus ideas. Para financiar Il Popolo d’Italia, un periódico que él ha fundado y núcleo del futuro Partido Fascista, Ida vende todo lo que tiene. Al estallar la Primera Guerra Mundial, Benito Mussolini se alista en el ejército y desaparece. Cuando Ida vuelve a encontrarle está en un hospital militar cuidado por Rachele, con la que se acaba de casar. Ida arremete furiosamente contra su rival, exigiendo sus derechos como verdadera esposa de Mussolini y madre de su hijo. Es expulsada por la fuerza.

ARGUMENTO:

Sorprendente. Un episodio oscuro de la oscura biografía del dictador Benito Mussolini recientemente descubierto gracias a las investigaciones de dos periodistas norteamericanos de origen italiano. Un tenebroso ejemplo de lo que puede significar vivir bajo una dictadura, tanto peor si es de corte personalista, caudillista. Otro necesario recordatorio de cuan cerca estamos en el tiempo de la barbarie que supuso el triunfo político en la Vieja (¿y sabia?) Europa de personajes tan siniestros como Hitler, Stalin, Franco o Mussolini. Una gran catástrofe histórica que, -como pasa en el cine de catástrofes de barcos que se hunden o rascacielos flameantes-, adquiere un tono trágico cuando se baja al detalle del sufrimiento personal de los desdichados que tienen que sufrirla. La biografía de la protagonista, Ida Dalser, amante y madre de un bastardo de Mussolini, nos sirve para intentar comprender qué sucedió en nuestro amado continente para que se permitiera el ascenso al poder de estos energúmenos. Al guión, obra del director Marco Bellochio y de una colaborada habitual en su películas, Daniela Ceselli, se le puede poner, si acaso, un “pero”, que no es otro que la necesidad que tiene el espectador que se sienta a ver Vincere de poseer un mínimo conocimiento de Historia del s. XX para alcanzar a comprender con más claridad el entorno en el que se mueven los personajes.

Es fascinante el argumento. Estamos ante todo un dramón historicista, me siento muy tentado de escribirlo en mayúsculas. Esta amarga historia de amor esconde toda una lección de historia de Italia contemporánea, del nacimiento de uno de sus momentos más oscuros de la vieja Europa, que parece que nunca aprende. De cómo las palabras comenzaron a perder significados, de cómo el socialismo se transformó en fascismo. A pesar de que había leído hace cosa de un mes un post escrito por Mr Lombreeze sobre esta película me sorprendió el argumento. No me la imaginaba así. Bellochio consigue transformar el género biopic. No estamos ante una biografía al uso, es mucho más. Me sorprendió mucho los paralelismos argumentales que establece entre las figuras de Ida y Benito con la Virgen María y Jesús.

SECUENCIA

Hay varias que me gustan mucho, pero creo que me voy a quedar con la que yo considero que es muy definitoria de los dos personajes principales de la película: Benito Mussolini e Ida Dalser. Es la escena en la que ambos amantes, sentados al atardecer en un banco de un parque, hacen sendas declaraciones de intenciones de dos maneras significativamente opuestas. Mientras el joven Mussolini, (enardecido por un debate en la sede del partido socialista italiano sobre la conveniencia de la intervención de Italia en la Primera Guerra Mundial), expone vehementemente a Ida Dalser, (o, en realidad, a un invisible anfiteatro lleno de futuros seguidores), la misión para la que él cree que está llamado. Una misión cuyos logros superarán incluso a los de Napoleón (!). Ida Dalser, por su parte, asiste callada al torrente de toda esta incontenible verborrea propia de un iluminado. Silente, ella escucha las palabras de su amado Benito y todavía encuentra tiempo para percatarse de que Benito M. lleva el cordón de un zapato desabrochado por lo que se inclina a abrochárselo. El fervor político es ruidoso, abrupto. El amoroso es suave, casi un susurro. Dos manifestaciones febriles opuestas, pero igual de intensas. Ambos personajes tienen algo en común: están apasionadamente enamorados de Mussolini; Benito de la figura del futuro Duce que va tomando forma en su mente, mientras que Ida lo está del hombre, del ardiente amante. La fotografía nocturna de esta secuencia es bellísima y los rostros de los dos actores son dos lecciones de interpretación.

El film está plagado de grandes secuencias. Por mi parte os destaco la que para mí resume el espíritu del largometraje. Ese momento en el que el hijo bastardo del presidente italiano está imitando a su padre y está en un lugar que no quiero desvelar porque forma parte del final de metraje y no me lo esperaba. Resume tanto el tono como la gran interpretación del actor Filippo Timi que hace dos personajes. Para mí ha sido todo un descubriendo todo el elenco del reparto pero Timi y Mezzogiorno están formidables.

EL PLANO
 Tengo que señalar tres que me gustaron mucho. El primero es ése en el que Mussolini asiste a un duelo de honor con el fondo de unas altas chimeneas humeantes pertenecientes a una fábrica de alguna industria pesada. Además de la belleza de su composición posee todo el simbolismo del cambio de siglo en el que conviven costumbres arcaicas con la modernidad que suponen las nuevas fábricas de comienzos del siglo XX. El segundo plano es el plano general que muestra el hospital en el que está convaleciente Benito Mussolini, (herido en la Primera Guerra Mundial), mientras proyectan, en el techo, para distracción de los enfermos, una película sobre la Pasión de Jesucristo. La composición del plano es estupenda. El tercer plano es aquel en que vemos a la protagonista, Ida Dalser, encaramada por la noche en la verja de un manicomio mientras nieva. Un plano forzadamente hiperrealista que, además de ser precioso, se puede entender como una metáfora del estado mental de Ida.

 No me extraña nada que mi compañero de esta sesión doble haya destacado tres planos, es que se pueden destacar muchos más. Destaco el plano en el que podemos apreciar el arte de las vanguardias, tanto en la pintura como de la cartelería. Es una composición fotografiada en blanco y negro y lo sobre pone con aviones dibujados en blanco típicos de las cartelerías de propaganda de la II Guerra Mundial, y en la imagen de fondo podemos apreciar las industrias tan típicas de las pinturas del constructivismo ruso. Con ello denota el tono de izquierdas del film. Pero lo mejor es que toda esta composición de imagen le pone de fondo la música de Philip Glass. Impresionante.

EL PERSONAJE:
Sería injusto no reconocer el papelón que hace el actor italiano Filippo Timi interpretando a Mussolini, pero me parece evidente que Vincere es la película de la actriz Giovanna Mezzogiorno, (guapísima, por cierto). Es la película de Ida Dalser que, al final del film mira a la cámara sin decir una palabra. Mira al espectador de una forma sorprendente y seguro que interpretable por cada uno de nosotros de maneras puede que muy diferentes.  A mí lo que su personaje me dijo al mirarme a los ojos fue algo así como: “¿ves el horror que es vivir bajo una dictadura?, ¿sientes el miedo que se instala en el hombre cuando pierde su libertad?, pero yo no me rendí, nunca me rendí: el amor es más fuerte que el miedo, aunque ambos sentimientos caminan por un sendero que bordea el precipicio de la locura”.

No quiero repetirme, y sería fácil que los dos destacáramos al personaje interpretado por Filippo Timi, me refiero a Mussolini. Por ese motivo, también me quedo con el personaje de Ida Dalser, es el eje vertebrador de la película. Ya sabéis que toda heroína debe tener un malvado de altura. Esa es la relación entre Dalser y Mussolini. Es un personaje que despierta en el espectador una enorme sensación de impotencia, porque quieres ayudarla en todo momento. Mezzogiorno compone un personaje sumamente conmovedor, uno de esos que una actriz mataría por interpretarlo. Y lo mejor es que sabe darle en compañía de Bellochio del tono justo, no caen en lo lacrimógeno, pero te cogerán el corazón y te lo exprimirán.

LO MEJOR
Muchas cosas son buenas en este bellísimo trabajo de Marco Bellocchio. Las actuaciones, el diseño de producción y los dos tonos narrativos de la película que en su primera parte inserta muchos planos y secuencias de estilo documental, (además de imágenes de archivo) y que, en su segunda mitad, se transforma en un auténtico melodrama de ópera, reflejando así, de manera muy acertada, las dos intenciones argumentales: la introducción histórica para contar el nacimiento y auge del fascismo italiano y la tragedia personal de Ida Dalser, víctima, por partida doble de un dictador que la mantuvo encarcelada física y espiritualmente. En esta segunda parte, el aria más hermosa de la soprano de esta ópera de Marco Bellocchio es el momento en el que la cámara nos muestra, en primer plano, el desconsolado rostro de Giovanna Mezzogiorno cuando su personaje, Ida Dalser, asiste impotente a un examen siquiátrico que no es sino una nueva condena y un desalmado teatro de la Ciencia al servicio del Estado. Como buen melómano que soy tengo que destacar la excelente banda sonora de Carlo Crivelli cuyo tema principal podría haber sido parte de una obertura o preludio de una ópera de Verdi o Puccini. Crivelli homenajea también la música impresionista de Ravel e incluso los experimentos futuristas de Russolo o Pratella. Sobresaliente para el brillante prólogo y epílogo que nos cuenta el famoso episodio del desafío que supuso la demostración práctica de Mussolini de la no existencia de Dios. (“Dios, si existes, mátame en cinco minutos”).

Me ha parecido una maravilla de largometraje. Un film imprescindible. Son 128 minutos intensos, donde no hay descanso para la retina ni para el tímpano. Uno a veces tiene la sensación de que Bellochio ha creado una ópera, la vida de Ida Dalser bien podría haber protagonizado un desgarrador dramón operístico. Todas las referencias a las vanguardias artísticas (futurismo, constructivismo, dadaísmo), pero en un tour de force, Bellochio además le imprime en algunos momentos una patina de expresionismo alemán al metraje, y donde el espectador encontrará múltiples referencias y homenajes al cine mudo, destacando el que hace a Charles Chaplin y su famosa película “El chico”. Pero hay más, Bellochio construye imágenes de gran potencia y contundencia como el bombardeo en la galería mientras Ida Dalser va con el carrito y su hijo, todo un homenaje a Einsestein. Por todo ello, estamos ante una de las propuestas más sugerentes de la cartelera y de obligado visionado, como siempre en pantalla grande, porque ya sé que se ha estrenado con un reducido número de copias, pero allá donde la pongan os recomendamos que vayáis a verla en pantalla grande porque está pensada para ese formato. Es una película que os dejará tirados en la butaca, es una experiencia real que hay que disfrutarla.

LO PEOR:
Me cuesta encontrarle fallos importantes a esta película, pero hay una segunda escena de sexo que encuentro reiterativa y señalaría que el final no deja demasiado claro cómo terminaron sus días Ida Dalser y su bastardo Benito Albino Dalser – Mussolini.

 Lo siento pero disiento de mi compañero de crítica, creo que queda claro el destino de todos los personajes. A mi la película se me pasó en un suspiro, posee mucha tensión dramática, no tiene nada malo. Eso creo que es lo mejor que se puede decir para destacar este largometraje. Estamos ante CINE, sí con mayúsculas. Sin temor a equivocarme estamos ante una de las mejores películas italianas del año.

CALIFICACIÓN:
 Por el momento, sigue siendo la mejor película que yo he visto en 2010. Así que para ella va este 9.

 Con “Canino”que ya la he visto de nuevo, es de lo mejorcito de este año, sin dudarlo. Así que se merece un 9.

ALICIA EN EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS

El pasado viernes se ha estrenado en nuestro país el nuevo filme de Tim Burton, “Alicia en el País de las Maravillas “. Lleva recaudados ya 780.8 millones de dólares y ocupa la posición 29 en el ranking de películas más taquilleras de la historia. Es también el 4º título que más ha recaudado en la historia de The Walt Disney Company. La película se ha estrenado con 643 copias, de las que 215 dobladas y 5 VOS y son en 3D y 5 para Imax. Por ese motivo una de las lectoras de Videodromo, Elena Cantera, buena conocedora del universo de Caroll, me acompañó al pase de prensa para realizar una sesión doble, que ahora podéis leer…

Creo que necesito un momento.
Alicia.

¿Por qué siempre eres tan grande o tan pequeña?
Sombrerero loco.

Es preferible ser temida a ser amada.
Reina de corazones.

¿Tienes idea por qué son iguales un sombrero y un escritorio?
Sombrerero loco.

SINOPSIS:
Alicia ahora posee 19 años y regresa al estrafalario mundo que conoció de niña, y donde se reunirá con sus amigos de niñez: el Conejo Blanco, el Señor Morsa, el Carpintero, la Lirona, la Oruga, el Gato de Cheshire, y por supuesto, el Sombrerero Loco. Alicia se embarca en un viaje de fantasía en busca de su verdadero destino y también para poner fin al reinado de terror de la Reina Roja.

ARGUMENTO:
Elena Cantera: Ahora que parece que todo o casi todo el mundo se ha puesto de acuerdo para escribir que si Tim Burton se ha vendido a Disney o lo ha dejado de hacer, cierto también es o no era antes ya de esta película un director minoritario. Pudiera ser que esta película, que parece que es más “de encargo”, tenga menos elementos burtonianos. Puede ser cierto, aunque sigue habiendo unos cuantos elementos típicos de este realizador a lo largo del metraje. También es cierto que cuando las expectativas de una película son tan grandes, es más fácil que te pueda defraudar. A mí personalmente, que ha supuesto mi primera experiencia en el mundo del 3D y que es un director al que he seguido creo casi desde el principio, disfruté muchísimo en la proyección. El largometraje podría estar lastrado en parte por ser conocedores casi todos de la historia en la que está basada con más o menos rigor, y en saber que al final de la historia por muchas dificultades que pase Alicia durante toda su travesía en el país de las maravillas, va a terminar bien, va a ser ella la que mate al galimatazo y además casi con toda seguridad no se va a casar con el lord pelirrojo y con dificultades intestinales. Esto puede hacer que el desarrollo de la acción tenga poca tensión o le falte algo de chispa. Si es verdad que está bien retratada esa crítica a la sociedad de la época en los detalles de que ella no lleve medias ni corsé o como desarrollaré más adelante, sea una mujer aventurera que al final no “aprovecha” esa oportunidad de tener la vida resuelta con su matrimonio, que muchas mujeres de su entorno matarían por ella, y se va a recorrer mundo, tiene iniciativas y las lleva a cabo. la semejanza que creo existe entre esta Alicia y la Dorothy del Mago de Oz, las dos comienzan en un mundo real, hacen un viaje ( soñado o no) y vuelven de nuevo a cerrar el círculo al mundo del que parten, pero ya no son las mismas , porque en el camino han vivido muchas cosas que hacen que evolucionen emocionalmente. La Alicia que aparece al principio en el quiosco con el Lord pidiéndole la mano, no es la misma que la que aparece al final y por lo tanto es lógico que no acepte ese compromiso (que ya se intuye al principio que no a aceptar , alejándose del convencionalismo) . Esa Alicia que se pasa toda la película viajando, al principio con sus pesadillas-recuerdos, en el País de las Maravillas de un lado para otro, y finalmente y como ya he dicho, en ese barco, podemos suponer que rumbo a China. Todo un viaje iniciático de principio a fin.

Alfie: Como no puede ser de otra manera, ya que Tim Burton es uno de los realizadores más extravagantes y con más personalidad de la Meca del cine, no estamos ante una adaptación fiel al relato escrito por Lewis Carroll. Os defraudará de pleno a todos los que acudáis a la sala oscura esperando esto. Burton aportar su toque original a este clásico eterno de la literatura infantil. Realmente bucea en la continuación que escribiera seis años después de su publicación, evidentemente hablo de “Through the Looking-Glass, and What Alice Found There”, conocido en español como “A través del espejo”, que llegó a ser aún más popular que su antecesora. Eso mezclándolo con otros cuentos y relatos infantiles. Así muchos veréis pinceladas de “El mago de Oz”, que como bien apuntaba Elena, que se dejan traslucir en las semejanzas entre Alicia y “Dorita”. Lo que es evidente, es que para Burton el relato de Caroll es un punto de partida, es una fuente de inspiración para bucear en el mito y desarrollarlo dentro de su particular universo. Alicia deja de ser una chica pasiva, y toma una parte activa en el relato y en el desarrollo de la acción, para entrar a formar parte de la galería de los héroes burtonianios. Pero no todo el mérito pertenece a al famoso director, ya que fue la guionista Linda Woolverton responsable “El rey León” o “La bella y la bestia”, el principal motor de la historia, y la verdadera artífice de mostrarnos a una Alicia más adulta que regresa al País de las maravillas, para establecer una historia circular, incorporando los personajes, los elementos narrativos y los temas centrales de los libros de Carroll. Además, muchos podréis leer la película como una alegoría política: los habitantes del Submundo no están simplemente locos, son verdaderos revolucionarios, un tanto afrancesados. Lo podréis apreciar tanto en los vestuarios como en los diálogos, inclusive nuestro querido conejo parece todo un ilustrado del momento.

SECUENCIA:
Elena Cantera: Creo que 3 de las secuencias que son fundamentales en la película serían: la caída en el tunel-madriguera hasta que por fín después de aumentar y disminuir de tamaño abre la puerta que le conduce al país de las maravillas , por ser comienzo de esa aventura lisérgica en la que se va a ver envuelta; la merienda del te, por ese encuentro entre las fuerzas del bien y del mal que se ve en otros momentos de la película; y la batalla final, de nuevo el encuentro definitivo otra vez del bien y del mal, con el triunfo del bien como suponíamos desde el principio.

Alfie: Sin duda me parece absolutamente espectacular la batalla final, es donde Burton consigue sacar rédito a la herramienta del 3D, la acción sobrepasa al espectador. Es magnífica. No había visto nada parecido desde las famosas batallas de Peter Jackson en la trilogía del anillo. Me encanta desde como están diseñados los soldados, hasta el ambiente lúgubre tan típico de las aventuras burtonianas. Llega a rozar los elementos de un relato barroco y es absolutamente épica.

EL PLANO:
Elena Cantera: También está bien representado el poder “ficticio” como se verá al final, de la reina roja en la escena de la tarta, donde hay un realismo “técnico” que me encanta en los ojos de las ranas, porque la película técnicamente es brillante , las imágenes están muy bien hechas, independientemente del discurrir global de la película. Otra, que me encanta “I want a pig” y los monos que sujetan el asiento…

Alfie: Me quedo con el plano absolutamente artúrico que crea Burton con esa Alicia ataviada con esa reluciente armadura y espada en ristre, para matar al dragón y así salvar a Reina Blanca, interpretada por Anne Hathaway. Mia Wasikowska, convierte a Alcia en una especie de Juana de Arco. Y entre todos (actriz, guionista y director) transforman a los personajes, y este plano se convierte en toda una alegoría lésbica digna de aparecer en todos los manuales de cine. Es simplemente curioso y chispeante, y creo que a más de uno y una le llamará la atención. Ya muchos pensaréis que estoy enfermo, pero las imágenes están ahí para el que las quiera leer, y como dice mi madre, que es muy sabia: “no hay más ciego que el que no quiere ver”.

 

EL PERSONAJE:
Elena Cantera: En cuanto a los personajes, la reina roja creo que está logradísimo, con una Helena Bonham Carter, con todo ese despotismo del principio que he comentado antes, y también con el inmenso patetismo del final: las narices y barrigas de pega, el desplante de su ejército…De todas las formas, el personaje que más me gusta es el gato Chess,  creo que es el más complejo, el más ambiguo, es etéreo en el aspecto físico y también en lo emocional, ayuda a Alicia cuando le guía en su viaje por el País de las maravillas, pero tampoco se moja mucho en otras ocasiones , no se compromete ( no habla de política), no se bate cuerpo a cuerpo con los malos. Casi todos los demás personajes son o buenos o malos. El perro también resulta entrañable, es bueno pero está obligado a servir a los malos y al final ese sacrificio tiene su recompensa, y por supuesto la oruga narcotizada con su ironía-sabiduría y los gemelos que podrían representar un poco el valor que le da Lewis Carrol a los juegos de palabras .

Alfie: Un servidor también elige el Gato de Cheshire. Esos render son hipnóticos, poseen una gran fuerza, y todo queda realzado, evidentemente en la versión original, por la potente voz de Stephen Fry que presta su voz al Gato. Simplemente esos planos son geniales, esas sonrisas que os prometo os cautivará. Me gusta la complejidad del personaje, y es curioso, es posiblemente uno de los que menos sale en todo el metraje y en cambio es el más recordado, sin lugar a dudas. Es como los gallegos, nunca resuelve el enigma, siempre plantea dudas, para él la realidad es totalmente gris, ni es blanca ni es negra. Ni es bueno, ni es malo. Es como la vida misma, por eso creo que es uno de los personajes más potentes.

LO PEOR:
Elena Cantera:
Desarrollando un poco más estos momentos, he de reconocer que la merienda es tal vez lo que más me defraudó de la película, porque es el capítulo que más me gusta del libro (aquí de nuevo el tema de las expectativas creadas) y creo que está muy metido con calzador algunas frases como los nombres que comienzan con M (en el libro el lirón cuenta toda la historia de las 3 hermanas que están dentro del pozo de melaza), la historia de que el reloj del sombrerero se haya parado en marzo y a la hora del té (de ahí que estén siempre en ese momento del día), la cancioncilla de “brila,brilla estrellita”, el hecho de que el reloj de la liebre marcera se arregle metiéndolo en té (untado con mantequilla en el libro) o la adivinanza del cuervo y el escritorio.

Alfie: Que todos los directores tienen un actor fetiche, es cierto, y en el caso de Burton es casi impensable una de sus películas sin Johnny Depp, pero amigos, creo que este actor nos ofrece un recital de sus más famosas muecas, y puede que sea de lo peor del metraje. Burton le deja hacer, y eso es un problema, no sabe imponerle límites a este otro niño grande, con lo que su actuación huele a ya conocido y eso decepciona. Es más, uno al salir piensa que si han utilizado al Deep de Willy Wonka para crear al sombrerero loco. Eso sumado a que como decía Elena, el desarrollo de la trama se vea lastrado por el conocimiento del devenir, a pesar de que tanto la guionista como el director hayan tratado de darle giros. Además, independientemente del río de tinta generado con que si está concebida como 3D o no, cuestión en la que no entraré, queda manifiesto y es patente que Tim Burton no será el director que sepa integrar esta herramienta en la narrativa fílmica, es una pena porque yo pensaba que él era el “elegido” por su particular forma de narrar, que a veces está fuera de los esquemas industriales, pero a la luz de su obra, tendremos que esperar al director que sepa usar esta innovación tecnológica. El uso que le da es un mero: te arrojo cosas a la cara. Así pues, habéis deducido bien, el uso es más agresivo que el realizado por el dulce y meloso James Cameron en su edulcorada y alargada “Avatar”. Eso me lleva a realizar una advertencia a los padres: ojo que si vuestros hijos son de los que se asustan con facilidad, no llevarles al cine a ver esta película.

LO MEJOR:
Elena Cantera: Si me gustó lo que podría ser un guiño a “Eduardo Manostijeras” cuando le hace el traje a Alicia y se oye el ruido de unas tijeras. La batalla final como toda película de aventuras que se precie, como  los western, el enfrentamiento épico de las fuerzas del bien y del mal, la lucha de David contra Goliat…me gusta también esa forma de representar a ambos ejércitos, además de que los malos sean esas cartas haciendo referencia al libro, en los 2, los soldados no tienen rostro, no son importantes sus facciones, sino lo que representan, esa Máquinaria de matar, de cumplir órdenes sin plantearse si está bien o mal lo que hacen. Ese ejército sin rostro podría equipararse al cuadro de Goya de los fusilamientos, en que los únicos rostros que se distinguen son los de las víctimas, sobre todo de la figura blanca, y los franceses son un montón de aniquiladores sin cara. Visualmente, la escena que más me gusta es la de la partida de criquet, el erizo-bola, el cisne-palo, todo ese jardín con corazones por todos los sitios y el despotismo de la reina roja que lo inunda todo. Justo antes de esto, ese retorno al mundo de Burton y su pesadilla antes de navidad y otras, con las piedras-cabeza y su punto gore.

Alfie: Creo que de todo el panorama actual de la industria hollywoodiense sólo había un director en el que depositar este proyecto, y ese es Tim Burton. Muchos espectadores piensan que ya es cansino, siempre con sus cosas y su particular estética que no modifica. Particularmente opino que la está radicalizando con el paso del tiempo, hasta el punto que podemos ver pinceladas ciertamente gore en sus últimos trabajos. Cosa que a mi me gusta, y sobre todo en la batalla final se deja traslucir. Me encanta la forma en la que sabe dirigir a los actores, concretamente a su mujer Helena Bonham Carter, a la que continuamente realiza perrería tras otra, pero ella se pone fielmente a sus manos. Sabe, conoce y comprende a la perfección el particular universo del realizador y se amolda a sus necesidades.

CALIFICACIÓN:
Elena Cantera: 7

Alfie: 6

EL ESCRITOR

Esta semana para destacar el estreno del nuevo trabajo del realizador polaco Roman Polanski me he llevado al cine a Mrs Watflech. ¿Quién es? os preguntareís, por expreso deseo de ella prefiere mantenerse en el economato, pero ya sabéis todo blogroll esconde una gran mujer, y el mío esconde a más de una, así que buscar y hayareís porque que regenta un blog muy interesante. Su análisis del filme es muy certero y muy bueno, así que desde aquí mis palabras de elogio hacía ella por su gran labor crítica, así que no voy mantener más la intriga y aquí da comienzo la sesión doble dedicada a…

 

Es como estar casada con Napoleón en Santa Elena
Ruth Lang

Mientras tenga un soplo de vida, lucharé contra el terrorismo
Adam Lang

SINOPSIS:
Un escritor es contratado para escribir la “autobiografía” de Adam Lang, ex primer ministro británico. Pero no es el primero: el escritor que comenzó el trabajo murió en extrañas circunstancias. Lo que al principio parece una gran oportunidad económica, deriva en una peligrosa investigación, cuando descubra información comprometedora que puede suponer un escándalo político internacional. El escritor ya no está a salvo.

ARGUMENTO:
Mrs. Watflech:
Reconozco que no fue el argumento lo que me llamó la atención a la hora de estrenarme con mi amigo Alfie en una de las sesiones dobles de Videodromo, más bien todo lo contrario. Un escritor es contratado como negro para terminar las memorias del ex primer ministro británico Adam Lang, ya que su predecesor muere antes de finalizarlas. A partir de aquí, el escritor se va encontrando con una serie de datos que le llevan a pensar que su antecesor no murió accidentalmente, encontró algo que ahora él pretende descubrir. Así leído, parece la típica película de suspense encuadrada en un marco político de actualidad, como es la guerra de Irak, en la que el escritor descubrirá, a lo largo del metraje, el oscuro pasado del primer ministro. ¡Puf! Otro thriller político, con algo de suspense y final predecible. ¡Pero no! De hecho, nada más llegar a la residencia del ex primer ministro, este es acusado de haber consentido torturas durante la guerra de Irak, motivo por el que va a ser juzgado por el Tribunal de la Haya de Derechos Humanos. ¿Qué fue, entonces, lo que descubrió McAra, su predecesor, y que le llevó a la muerte? Alrededor del eje central de la trama, el secreto que se esconde detrás de la figura de Lang, la película refleja bien la hipocresía que rodea a la Política, lo que se esconde detrás de un dirigente, la artificialidad que precede a esa imagen de verosimilitud que transmiten, en fin, la Política como la representación de un papel que vaya usted a saber quién ha escrito… Y ello, en un ambiente donde todo el mundo parece esconder algo y donde el espectador es capaz de respirar la desconfianza que emana de ese submundo en el que todo está tan calculado, desde un discurso hasta un viaje, pero ¿con qué fin? Asimismo, muestra la forma de vida que lleva un líder de este tipo; una finca enorme en una isla, rodeada de seguridad, una gran casa llena de secretarias, asistentes, guardaespaldas, vigilantes y el servicio es el lugar donde viven el ex primer ministro y su sufrida mujer, Ruth, aislados del mundanal ruido (¿cómo van a saber lo que cuesta un café?). Un paraje que ayuda a esculpir ese ambiente de irrealidad, nos convierte en intrusos, torpes e inseguros (como al protagonista), y contribuye a crear la incómoda atmósfera por la que se desenvuelve el escritor. Eso sí, aprovecha para regalarlos una hermosa fotografía. A pesar del argumento, no olvidemos que quien dirige es Roman Polansky, un dato tan importante para apetecerme acudir a la sesión matinal como la compañía de la que disfruté (viaje en moto incluido).

Alfie: Roman Polanski, por fin, abandona a su inseparable Gérard Brach con el que ha hecho películas un tanto irregulares con ligeras esencias de Hitchcock como es el caso del thriller “Frenético” o dramas tan inverosímiles como “Lunas de hiel”, para poner en pie “The ghost writer”. Para ello se ha lanzado al vacío y ha adaptado el gran éxito de ventas “El poder en la sombra”, escrita por Robert Harris, que también ha participado con el director y guionista del filme en la adaptación del libro a la gran pantalla. El argumento puede sonar a manido, a visto en más de una ocasión. Estamos ante el típico caso de largometraje que en manos de otro director hubiera sido lo peor de la tierra y por supuesto, inaguantable. Lo ha explicado muy bien Mrs. Watflecht, lo que comienza siendo el típico thriller de aromas políticos se transforma en la mano de Polansky en toda una inquietante obra donde nada es lo que parece, nadie es quien dice ser, ni hacen lo que dicen que van a hacer. Es una historia de engaño y traición tanto en el terreno sexual, político o literario. Así pues estamos ante un caso muy cercano a su famosa cinta “Chinatown” firmada por el director checo en 1974. Pero argumentalmente hay más, esta película es heredera de “Defence of the realm” de David Drury. Me encantó también el cinismo en torno a los grandes best seller que se escriben de la noche a la mañana y que aparecen como setas en la Feria del Libro. Maravillosos los diálogos mordaces en boca del negro y del editor.

LA SECUENCIA:
Mrs. Watflech: Indudablemente, la secuencia final. Sin querer revelar nada, la última escena, con esos planos tan cortos, llenos de ritmo y un acompañamiento musical que no podría ser mejor; te va atrapando en un in crescendo y, cuando crees que has llegado al clímax (pero aún no te has recompuesto), Polansky te sacude más hacia arriba, como el maestro que puede llegar a ser, y ya sí, tras el indiscutible subidón, te regala un plano final para que puedas ir descendiendo a un nivel normal de tensión, poco a poco, como una pluma que cae lentamente o como un cigarro después de. El desenlace (o cómo acaba la historia), sin ser nada del otro mundo, está rodado de tal forma que consigue dejarte con la boca abierta, con una sonrisa de plenitud, una onomatopeya, ¡ouau!, pero, también, un cierto aire de desamparo…

Alfie: Sinceramente, parece que estoy copiando a Mrs Watflecht pero también me quedo con ese genial final. Posee la garra y el tempo del final de “Sospechosos habituales” de Bryan Singer. Es formidable la resolución, con homenaje a Stanley Kubrick incluido, no digo el título porque eso es dar más de una pista, es casi un spoiler.

EL PLANO:
Mrs. Watflech:
A parte del plano final, del que os he hablado antes, me gustó mucho cuando el protagonista escapa del ferry al comprobar que le están persiguiendo. El plano refleja muy bien su soledad ante una situación que le viene grande. Es de noche, la estación está vacía, el asfalto húmedo, ni un coche, nadie. Llama, agitado, a su editor y salta el contestador. Se ven luces al fondo, allí habrá gente, pero él está solo.

Alfie: Reconozco que el plano elegido por Mrs Watflech es el mejor, pero a la misma altura está el plano inicial del cadáver de McAra a la deriva en la playa. Ese plano general es muy bueno, con ese día gris, lo dice todo. La soledad del escritor negro, que encima no se le ve la cara, es el sin nombre, al que nunca se le reconocerán los méritos.

EL PERSONAJE:
Mrs. Watflech:
 Definitivamente, él, el escritor, interpretado por Ewan McGregor. Transmite perfectamente la imagen de alguien, no solo ajeno al intríngulis del mundo político, sino indiferente, también, a cualquier ideología (le contratan por eso, precisamente); es torpe, inocente y natural con cada uno de sus gestos, lo que contrasta con ese ambiente que es puro teatro. Consigue que empaticemos con él y que, cuando él vaya, sintamos, como él también, que el resto está ya de vuelta.

Alfie: En primer lugar es injusto tener que elegir uno, porque todos son personajes muy curiosos y están muy bien perfilados. Además, no quiero repetir así que me decanto por Adam Lang. Ese político, perfecto representante de la casta política actual, que no deja de ser una marioneta de los poderes fácticos. Nunca elabora un discurso por si mismo, que hace lo que le mandan. Intenta obtener la frasse adecuada para aparecer en portada. Está maravillosamente interpretado por Pierce Brosnan, que a un servidor le recordó mucho a los dobleces interpretativos desarrollados por el actor en el filme “El sastre de Panamá”. Hay que reconocer que este tipo de papeles los desarrolla son sobriedad y altanería. Pensándolo bien, no consigo encontrar otro actor que le viniera bien este papel.

LO MEJOR:
Mrs. Watflech: ¿Lo mejor de la peli? La peli en sí; cómo consigue, con un argumento tan poco tentador, por lo menos para mí, que me haya gustado tanto y que yo, que soy muy dada a divagar en cuanto puedo, no desconectara en ningún momento. Me gusta cómo, al margen de la trama, aprovecha para hacer una sucinta reflexión sobre el poder, la política y sus líderes. Además, es una película con un gran sentido del humor, donde destacan los irónicos diálogos entre Amelia (la asistente) y el escritor, que proporcionan un inteligente toque de humor negro. Y esa música, tan sugerente, que te envuelve y te deja atrapada en la pantalla, la guinda del pastel.

Alfie: Todo, desde la maravillosa galería de actores secundarios encabezados por el incombustible Eli Wallach, el genial Tom Wilkinson, el siempre estupendo Timothy Hutton, la siempre taciturna Olivia Williams, recordad su papel en “El sexto sentido”, y hasta están bien el irreconocible James Belushi, que da vida al editor John Maddox para vayáis sobre aviso o la ninfómana neoyorquina Kim Cattrall. Pasando por la fotografía de Pawel Edelman que sabe sacarle todo el jugo a los paisajes de Cape Cod o a los de la isla de Nantucket, con esa paleta de grises que pone los pelos de punta. Eso por no hablar de la banda sonora que firma Alexandre Desplat, del que ya hablamos en otra ocasión en Videodromo, con motivo de trabajo para ilustrar la biografía de Coco Chanel. Eso sin olvidarnos de lo Kubrick y Hitchcockniano que le ha quedado este trabajo al señor Polanski, madre mía. Nada más hay que ver esos dos personajes femeninos enfrentados, la mujer y la amante, la morena y la rubia, ambas sostienen a Adam Lang, le necesitan pero le odian a partes iguales. La lucidez y la inteligencia con la que este director filma y monta el guión. Hasta la dirección artística es genial, esa arquitectura fría de hormigçion que esconde al político, y donde se escribirán las memorias.  Hacía muchísimo tiempo que no salía tan entusiasmado de ver una GRAN PELÍCULA. ¡Díos! Esto es CINE. Así que pecado si no acudís a verla.

LO PEOR:
Mrs. Watflech: Peccata minuta: la sospecha inicial del protagonista surge de manera algo forzada; ante un hecho que debiera resultarle casual (te roban un paquete que llevas bajo el brazo, ¿y?), el escritor muestra una suspicacia poco creíble al principio de la trama. Me chirrió.

Alfie: Madre mía, parezco un lorito, pero es cierto, yo le voy a quitar un punto al señor Polanski por ese comienzo tan forzado, ese robo tras salir de ser contratado por Maddox. Pero no pasa nada, dos minutos después estaréis montados en el ferry que os llevará hasta los paisajes de Nantucket y se os habrá olvidado y estaréis subidos en una montaña rusa emocional que nos parará hasta el último grisáceo fotograma.

CALIFICACIÓN:
Mrs. Watflech: 8

Alfie: 9