Archivo de la etiqueta: Congreso Bond

¿Por qué las mujeres las prefieren Bond?

Por la tarde acudí al Congreso Bond que se está celebrando dentro de la Mostra, tal y como os contaba. Si antesdeayer deconstruimos de la mano de Fernando Savater al personaje de Bond, ayer Nuria Amat ensayista, escritora y articulista de “El país” ha sido la encargada de analizar la figura de la mujer Bond. Su creación literaria tiene referencia a la mujer en distintos momentos de la historia de Barcelona.

¿Por qué las mujeres las prefieren Bond?  por Nuria Amat.

Para hacer el presente ensayo una de las primeras cosas que se da cuenta uno es que no hay muchos documentos sobre el tema. James Bond es aquel príncipe, el héroe con el que toda la mujer desearía casarse, o bien se ha convertido en un hombre objeto con el que tener un romance fugaz. Nuestro Díos se ha devenido humano, el apuesto galán y clásico vividor precisa de una mujer que sea espejo narcisista de este héroe, que pueda decirse soy Bond el hombre que ama las mujeres. La mujer Bond está llena de contradicciones. Parece sacada una heroína salida de la pluma de Sofócles. Puede ser extrema, siempre hermosa, intensa y galante, como la mujer actual. Como hijas virtuales de la tragedia griega, la mujer Bond actualmente posee más profundidad psicológica, que las primeras. Lejos de resignarse a la sumisión esgrimirá su fuerza sea hombre o mujer. El personaje femenino de Ian Flemig es una mujer llena de inteligencia e ingenio, es icono de la mujer del futuro, y que cuando mata o engaña es siempre a causa de Bond.

En “Casino Royale”, Vesper Lynd logra enamorar definitivamente a Bond, por maligna que sea, será una mujer enamorada, con ovario y agallas. La mayoría poseen nombre llenos de simbología, como Elektra King, encarnado por Sophie Marceau en “El mundo nunca es suficiente”. La que defiende su derecho a ser tenida en cuenta. Así, Medea, es el amor contra el poder, inclusive llega a declamar parte de Eurípides en uno de los diálogos del film.

Atenea, afrodita, James es famoso por hazañas y éxitos, le seducen y ejercen de perversas divinas. Va decreciendo del mito de héroe del imaginario femenino. Van suplantando su lugar poco a poco, película a película. Hasta el punto que ha sido James el protagonista de la siguiente campaña

JAMES BOND APOYA EL DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER 2011 ¿SOMOS IGUALES?

Hay asociaciones a lo largo de todo el mundo que hablan sobre la figura de James Bond. Sus novelas se traducen y la criatura domina el mundo. Los hombres le admiran, las mujeres le retan. Como toda figura simbólica tiene sus detractores: feministas e intelectuales. Hombres que son todo lo opuesto a nuestro héroe. Os recuerdo que es amoral. Según Connery “espero que no exista un tipo como él”.

Bond, ahora, es más desafiante que nunca, porque su imagen representa un modelo a imitar por el sexo masculino. Lo que resulta más llamativo es que hay hombres que le imitan. Es un hombre poco fiar y alérgico a las relaciones estables. Es un compañero para un rato. Y la mujer piensa hoy en día que se vale por sí misma, porque se sienten más inteligentes.

La mujer profesional quiere ser Bond. Angelina Jolie, que ha interpretado heroínas de la misma estela, le preguntaron si quería ser chica Bond, a lo que les contestó que ella  quería ser Bond. No se conformará por ser la acompañante, tener un personaje secundario, es una postfeminista, Una Bond sin falo. Interpreta papeles duros y violentos.

Aquellas chicas Bond han ido adquiriendo una doble personalidad con los años, y las mujeres de hoy en día quieren parecerse a Bond. El primer movimiento feminista en la década de los 60 atacaron la figura de la chica Bond por ser mujeres floreros, el héroe Bond despertará el cambio social y genera cambios en la mujer Bond. Así Honeychile ‘Honey’ Ryder es una suerte de Eva para la mujer del futuro. Lo sospechaba el autor y los creadores cinematográficos. Cualidades de la heroína Bond, el canon de belleza y la inteligencia se ha ido transformado, desde Honey hasta  Jinx Johnson, que es la versión femenina de Bond. De mirada dura, vigilante de la playa, pero sin los atributos de  Pamela Anderson. Inclusive Halle Berry está a punto de hacerle sombra a Bond. Están buscando actores que puedan estar a la altura de las mujeres Bond. Así se habla de Jude Law o Bardem. Sean Connery es el más admirado, y seguro que anhela aparecer como Bond leyendo un libro.

Ellos se ven reflejados en el hombre ideal. Su inmortalidad cinematográfica corre peligro y su marca se ha convertido en un estereotipo en la vida real, ya que un varón cualquiera quiere parecerse a él. Un hombre metrosexual, usan cremas, visten como figurines. Estamos en una sociedad donde el hombre es prisionero de la imagen. Respecto a  la mujer, Ian Fleming se sentiría incomodo porque el invento hay ido en su contra, que se ha ido metamorfoseando en una figura cada vez más emancipada, desde la secretaria Moneypenny a M. Las mujeres Bond eran el principal gancho o reclamo de la franquicia. Las primeras mujeres eran victimas del villano hasta las últimas que están totalmente integradas en la trama principal como una Diosa, que intenta salvar al héroe y encima es capaz de replicarle. Es un tipo de chica a la que no le gusta que nadie le ate.

Algún hombre las prefieres pasivas y para otros les ofrece divertimento que sean inteligentes y que Bond sea un machista derrotado por una mujer más inteligente es el principal triunfo de los intelectuales y feministas que denostan la figura de este particular héroe.

007 contra Dr NoUrsula Andress es una mujer florero que le enseña la isla y poco más. La primera mujer con la que se enfrenta, usa la suerte en el casino para atacarle. Miss Dench por el contrario, es símbolo de la libertad sexual, que se anticipa a Bond en el deseo y en el mando.

El agente 007, cada vez que se encuentra con un personaje femenino quiere acostarse con ellas. Ellas buscan ser su igual, y muchas veces le superan. Ellas educan sus cuerpos con las cabezas bien amuebladas, una mujer androide, capaz de ser el propio Bond.

En mí opinión las mujeres Bond son plenas figuras de mujeres postfeministas. La doctora Donna Haraway ,que ha escrito el Manifiesto Cyborg, sostiene la idea de que  las maquinas puedan librar a la mujer, y considero que es una idea que debemos tener en cuenta, me refiero a esta la conclusión de la científica.

Los jóvenes de esta era se apropian de imagen tecnológica del modelo Bond. Si estas mujeres al igual que Bond nunca envejecen, pasa lo mismo con los hombres y mujeres reales. Incuso todos los famosos podrían hacer de Bond. En la década de los 60 era su ornamento, para su disfrute, y en la actualidad han pasado a ser socias o cabecillas. La cantante Madonna que interpretó a Verity sostiene: “Los hombres no me interesan”. Grace Jones, que interpretó en “Panorama para matar”a May Day adquiere tanta importancia que oculta a Roger Moore. Barbara Bach, que interpretó a la Major Anya Amasova en “El espía que me amó”, es todo lo opuesto a la chica Bond. Defiende los intereses de su país, aunque caerá en los brazos de Bond al final, y posee frases celebres.

Las mujeres Bond ahora aparecen vestidas como un hombre, y algunos no quieren considerarlas. El prototipo femenino está más comprometido con la revolución social. Más interesada en la acción que en la pasividad domestica, que cuida su físico y su cerebro. Son románticas a perversas, todo cabe en la era tecnológica. Si es un tópico eterno ahora sucede a la inversa, mira que macho soy, la imagen del hombre en los medios publicitarios han pasado a enseñar su cuerpo y es un hombre subido a un podio es un modelo, la mujer fuerte y el hombre ha decidido ser el objeto. Las mujeres serán recordadas como diosas o heroínas tecnológicas.

La mujer Bond ha pasado de ser atrezzo e icono sexual a la Bond independiente, guapa, sensual y profesionalmente independiente. Moneypenny es sumisa y las antiguas chicas Bond derivan en lo que es hoy M.

Anuncios

Fernando Savater en el Congreso Bond

En el cuarto día de la XXXII Mostra de Valencia llegó con puntualidad británica el espía más famoso del universo y el único con licencia para matar, me refiero al James Bond, que durante los próximos tres días se le va a celebrar el Congreso Internacional de James Bond: BOND ante el espejo. Alfredo Lujan fue el encargado de presentarlo, así como la primera ponencia titulada “El Hombre tranquilo” impartida por el filósofo y autor Fernando Savater. Y una vez más, para todos los que no os habéis podido desplazar hasta la Casa de Correos en la plaza del Ayuntamiento os dejo con un resumen de su curiosa visión de la cosmología bondiana.

“El Hombre tranquilo” por Fernando Savater.

El título de la ponencia es obvio porque es intranquilo profesionalmente. La principal novedad en la figura de este espía es la introducción de la velocidad, me refiero más al Bond cinematográfico. Introduce la celeridad en el mundo del espionaje, pero si os fijáis en la realidad espía poco. La postilla “Licencia para matar” lo dice todo, es un ejecutor. Y eso lo hace con todo un despliegue de artilugios. Le dura todo poco, se me te en la cama con una mujer y acaban matándola antes de que haga nada con ella. Es un personaje de paso.

Cabe preguntarse ¿por qué nos gusta tanto sus películas? Tengo un amigo que vivía en Suiza. Allí fue donde leí mi primera novela de este personaje. Mi primer Bond fue narrativo, que es totalmente distinto al cinematográfico. El Bond de las novelas es más dramático, más trágico, con una especie de estoicismo. En algunas novelas, inclusive, acaba aceptando la muerte. Bond tenía una novedad, era el primer héroe aventurero, pero no era un personaje romántico, que actúa por desprendimiento, con generosidad y caballerosidad. Todo lo contrario, es cínico, brutal, es antiromántico. Hoy no nos sorprende, pero en su momento, fue un héroe que despertaba dudas morales. Era un personaje inmoral. Es el primer protagonista o el primer héroe que admirabamos por sus ventajas pero no por sus virtudes. Es decir, vive rodeado de lujo, con capacidad para usar artilugios complicados y rodeado de mujeres. Pero lo que es no, su cinismo o humor negro, por ejemplo. La identificación con el héroe es por las ventajas y no por carácter.

Los gadgets que usaba ahora están a nuestra disposición. Por otra parte, el Bond cinematográfico aparece en plena guerra fría pero sin el lenguaje propio del momento. Son historias con características que muestran la extravagancia del poder. No quieren el poder para cosas comprensibles, es para obtener cosas extrañas o vacuas. El único poder que les atrae es el poder por las cosas extrañas, como los grandes Césares, de la antigua Roma, o como los niños pequeños. Los malos de Bond son como niños y no están dentro de las luchas geoestratégicas de la época.

James Bond a pesar de que se va transformado, envejece mal. La novedad se ha perdido, su cinismo está a la orden del día. Se ha convertido en algo corriente. No sentimos ninguna nostalgia hacia la época de la Guerra Fría, a diferencia de Sherlock Colmes y el mundo victoriano, por ejemplo. El mundo de Bond no lo es. Queremos traer sus habilidades a nuestra época. El cambio más evidente que ha sufrido son los protagonistas, los actores que lo han encarnado. Hasta llegar al más desconcertante que es Daniel Craig que se mimetiza con los espías rusos, actúa igual. El humor dentro de la saga Bond es una constante. Se debe a que Brocolli poseía un gran sentido del humor. Siempre hay un punto que hace que no te lo tomes demasiado en serio. La propia brutalidad se contrapone con el humor y hace que nos quedemos con la conciencia tranquila.

Me surge la duda qué puede pensar, hoy en día, un veinteañero sobre lo qué nos atraía del personaje. Bond es un héroe acaparador, que chupa plano, que se queda con todas las chicas de la película, es el héroe del consumo virulento. Lo consume todo, alcohol, mujeres, gadgets, coches, ese el mundo que queríamos todos en aquel momento. Ese es el mundo que tenemos hoy en día. No tengo ni idea de cual será el mundo futuro de James Bond y si al final morirá, y terminará por desaparecer o qué transformaciones sufrirá. Todos en la actualidad somos más malos que él.

Ahora un largometraje Bond es garantía de espectacularidad, pero no porque el personaje funcione. A pesar de que son películas taquilleras, es una más. Antes eran un suceso. Se hablaba de ello como un gran evento. Sinceramente, creo que no le queda mucho.

Mi James Bond favorito es Sean Connery y me encantó la película de “Agente 007 contra el doctor No”. La salida de Ursula Andress en bikini de la playa. La gente ya no sabe porqué se llamaba así a la prenda.,  su nombre se debe al atolón de bikini y no a que sea una prenda que consta de dos partes, la de arriba y la de abajo. Una de las películas más redondas es “Desde Rusia con amor”.

Me cuesta decir que Bond esté muerto. Creo que su fórmula está acabada, pero no en su espectacularidad. Una película Bond antes era inconfundible, hoy hay cincuenta tan espectaculares como ellas.

El espíritu Bond era un precursor, así lo vimos en su momento, era un preludio al mundo actual, de la postura despiadada del éxito a cualquier precio. Y eso ahora lo vemos en cualquier sitio que miremos. Si aparece alguien romántico siempre sospecharemos de él, nadie se cree que eso sea espontáneo o que se pueda actuar de forma altruista.

La figura de Bond es profética y también es verdad que se ha quedado en los actores. La mujer Bond ha contribuido a tapar la figura de Bond como héroe. Puede que haya salido ganando, ha pasado de ser un objeto a ser un reflejo de la mujer moderna. Chocaba y rompía con la heroína del momento.

En la actualidad, Bond cinematográficamente hablando tiene que luchar contra los héroes de cómic, que se han hecho con la producción industrial. Se ha buscado y se han hecho críticas a Hergé  por los argumentos de Tintín. Es curioso que Hergé  tenía un amigo colaboracionista y que atropella el mundo de las convenciones. Ahora solo quedan dos salidas: el cómic, el superhéroe, o bien volvemos a los espías de John Le Carré. Es decir, o te vas a superhéroe o te quedas en la gama humana, porque con los CGI puedes hacer lo que quieras y antes nos sorprendía todo. En cambio, ahora estamos hartos de los excesos, y nos pasa lo que le pasaba a Cecil B de Mille que opinaba que para él la película debe comenzar en un terremoto e ir para arriba.

Hay dos tipos de personajes, los de carácter y los de destino. Los de carácter son los que siempre hacen lo mismo, como por ejemplo Sherlock Holmes, pero los de destino tienen una trayectoria, es decir, tiene un principio, un transito y un desenlace. Bond es de destino. Por eso lo difícil es mantenerle vigente en esas virtudes y defectos.

En un seminario que coincidí con Umberto Ecco daba la casualidad que saltó la noticia que  Sean Connery encarnará a Guillermo de Baskerville cuando llevaron al cine “El nombre de la rosa”. Al autor de la novela, en aquel momento, le parecía una provocación. A él le pareció un horror que fuera Connery el personaje principal. Bond será eterno en la medida de que alguien piense en él.

La novela introduce en la vida burguesa el romance, el concepto de aventura, y que ahora no posee el mismo significado de antaño. La novela moderna nos cuenta como nos adaptamos a la sociedad actual. Antes era más una tradición, hoy no lo tengo claro. Antes la expectativa era importante, hoy me temo que no tanto. Para los aficionados puede que sí. Hoy la industria cinematográfica  te puede dar más cosas.