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Crítica “Sin identidad”

Tenía dos posibilidades para cerrar la jornada del viernes, la primera ver el capítulo piloto de la serie que produce T5, “Piratas” con Pilar Rubio, o probar a ver el film que rompió la taquilla en Estados Unidos, con acción a raudales, y que se proyecto fuera de la sección oficial a concurso. Obviamente sólo puedo hablar de la cinta dirigida por Jaume Collet-Serra titulada “Sin identidad”. Que por cierto, para mis lectores valencianos, la proyectan hoy de nuevo.

No sólo se olvida la historia, también los personajes.
Ernst Jürgen

¿Qué ganarían suplantándole?
Ernst Jürgen

¿Por qué tuviste que subir a  mi taxi?
Gina

El Dr. Martin Harris tiene un accidente de coche en Berlín. Al despertar descubre que, de repente, su mujer no le reconoce y que otro hombre ha adquirido su identidad. Las autoridades le ignoran porque no le creen y unos asesinos le persiguen. Así que se  encuentra solo y cansado y se ve obligado a huir. Sin nadie a quien acudir, en un país desconocido, acabará por pedirle ayuda a la taxista con la que tuvo el accidente, que obviamente reaccionará de una manera reticente, aunque al final acabe por brindarle su apoyo en la búsqueda de su verdadera identidad.

Oliver Butcher y Stephen Cornwell han adaptado la novela de Didier Van Cauwelaert a la gran pantalla, y le ha dotado de fuertes aromas hitchcocknianos, que a más de uno le recordará al Polansky más frenético. Pero a los más mayores del lugar, les podrá llevar a “Odessa” o “A cara descubierta” donde Roger Moore lo pasaba igual de mal.

Serra dirige con mano firme esta cinta de acción y suspense en la que destaca la buena planificación, así como su estructura y la forma en la que suministra la información. Además, una vez más, sus actores son la gran baza desde la breve pero intensa aparición de Frank Langella, pasado por Bruno Ganz o el tandem Diane KrugerLiam Neeson o Aidan Quinn que consiguen tener química. Además, con pocos elementos consigue mantener toda la atención del espectador manteniéndole atrapado.

Las escenas de acción están bien rodadas, a la vieja usanza, pero con alguna pincelada de imagen generada por ordenador. Es un film que no rompe con las expectativas que un servidor tenía de él antes de entrar, es más las cubre satisfactoriamente con independencia de que el final sea un poco atropellado y carente de la menor verosimilitud, vamos un final muy a la americana, pero como te lo has pasado tan bien durante el visionado pues como que le perdonas que no haya sabido rematar la faena.

Me ha llamado la atención que John Ottman, habitual colaborador del realizador Bryan Singer, no haya encargado de las labores de montaje, cosa que suele simultanear con su faceta de compositor, y concretamente en este caso con la ayuda de Alexander Rudd. Con esto no quiero decir que sea malo, para nada, es eficaz y sabe darle la tensión necesaria. Pero no deja de parecerme una enorme curiosidad.

Calificación: 7

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LOS ACTORES DE MR. NOBODY

¿Conocía el trabajo de Jaco Van Dormael antes de trabajar con él?

Jared Leto: Había oído muy buenas cosas sobre él pero no había visto sus películas. Sólo conocía los títulos. Fue un gran placer descubrir su trabajo. Me impresionaron mucho sus películas y su forma de dirigirlas.

Sarah Polley: “Toto el héroe” es una de las películas más bellas que he visto en mi vida. Jaco tiene una forma de ver el mundo y una imaginación muy especiales. Sus películas no se parecen a ninguna y expresan con contundencia quién es, su humanidad.

Diane Kruger: La verdad es que no sabía quién era. Pero me gustó mucho “Toto el héroe”. El guión me encantó y tenía la impresión de que los actores me tomaban de la mano para llevarme a un sueño.

Linh Dan Pham: Había visto “Toto el héroe” y me había encantado. En esa película había toda la poesía y la fantasía que también está presente en Mr. Nobody, ese lado tan conmovedor que nos traslada a la infancia.

¿Cómo llegó a participar en esta película?

Jared Leto: Vi por primer vez a Jaco después de un concierto que di en Utrecht, en Holanda. Me avisaron que iba a venir justo antes de subirme al escenario. Había leído su guión hacía unos mees y estaba totalmente enamorado de la historia. Me acordé de la calidad del texto y de la emoción que había sentido al leer el guión. Así que le dije lo mucho que me había gustado y que estaba totalmente dispuesto a embarcarme en el proyecto.

Sarah Polley: Cuando me enteré que Jaco estaba preparando una nueva película, quise formar parte de ella, costase lo que costase. Se lo dije y no tardé en recibir el guión. Cuando lo leí, comprendí que quería interpretar a Élise. Acordamos vernos en Nueva York. Me dediqué a convencerle que era la actriz perfecta para el papel. Pero lo cierto es que él acudió a la reunión esperando que yo aceptase… Así que era evidente que estábamos en la misma onda. Y eso es lo que ha caracterizado a toda la aventura: todo encajó como por arte de magia. Nunca he sido tan feliz en un plató.

Diane Kruger: Aterricé en este proyecto por casualidad. Había otra actriz para el papel pero al final no lo hizo. Para convencerme, tuve el privilegio de ver un primer montaje de las escenas que se habían rodado con mi personaje y el de Jared de niño.  Era absolutamente sublime. Al día siguiente, me fui a ver a Jaco a Bélgica. En mi primer encuentro con un director, intento vestirme como lo haría el personaje de la película. Me puse un vestido rojo. Cuando llegué, Jaco se quedó alucinado. Sin saberlo, me había vestido como Anna, con el color rojo que es el código visual de todo su universo. Fue el principio de una gran aventura.

Linh Dan Pham: Como la película se rodaba en inglés, Jaco no quería pasar un casting en Francia. Creía que los franceses no hablaban inglés sin acento, algo que era indispensable para el personaje. Peor un día, recibí una llamada de Renaud Alcalde, su primer ayudante. Me explicó que Jaco Van Dormael me había visto en “De latir mi corazón se ha parado” de Jacques Audiard y que quería trabajar conmigo. Su director de casting en Londres me llamó poco después y esa llamada fue como un examen de inglés. Cinco minutos después de colgar, me volvió a llamar para decirme que me enviaba el guión para organizar un encuentro. Fui descubriendo poco a poco la forma de trabajar de Jaco. Dirige bastante pero da mucha libertad.

¿Cómo reaccionó al leer el guión?

Jared Leto: Me quedé alucinado. Aunque parezca un poco manido, para mí, Jaco es un verdadero genio. Su guión tiene una complejidad y una fluidez alucinantes. Lo que escribe, lo que transmite es singular, original, único. Está muy lejos de los conformismos, de los clichés de Hollywood que suelo leer. Para un actor, trabajar con él es un regalo de incalculable valor.

Sarah Polley: Lo leí y lo releí varias veces. No sé si lo hice porque no acababa de comprenderlo o por el placer de volver a sumergirme en esa maravilla. Sumergirse en ese guión es como devorar una gran novela. Se lo hice leer a toda mi familia y nos dio pie a muchísimas conversaciones.

Diane Kruger: Cuando lo leía, me daba cuenta de la suerte que tenía. Era un proyecto maravilloso. Es cierto que no es un guión fácil de leer porque es muy complicado, pero enseguida me vino a la mente lo que sentí al ver “Olvídate de mí” de Michel Gondry. Todas esas preguntas que surgen cuando tenemos que elegir en algún momento de nuestras vidas. Además, me pareció que el personaje de Anna era el más poético, el papel con el que el espectador quiere identificarse.

Linh-Dan Pham: Retrocedí muchas veces a medida que avanzaba en la lectura del guión. Me preguntaba cómo se las iba a arreglar Jaco para meter tantas ideas en una película. Pero supuse que se parecería a “Toto, el héroe”, así que no dudé ni un segundo. ¡Además, Jaco hace una película cada diez años, así que no me la iba a perder!

¿Cómo definiría su papel?

Jared Leto: Mr. Nobody somos todos y nadie al mismo tiempo. Una ilusión. El fruto de los sueños. Representa al mismo tiempo el amor, la esperanza, la vida y la muerte. Sin lugar a dudas es el personaje más difícil que he interpretado jamás. Era un verdadero desafío interpretar todas esas vidas concentradas en un solo personaje durante todo el rodaje, sin perderse nunca.

Sarah Polley: Élise es una mujer joven con mucho amor dentro de ella. Quiere ser la mejor madre pero no lo consigue. Así que se siente frustrada por su incapacidad de vivir como le gustaría, y todo se debe a su depresión. No comprende por qué no lograr salir adelante. Así que con el tiempo, desarrolla un sentimiento de vergüenza y de culpa con relación a su marido y a sus hijos.

Diane Kruger: En mi opinión, Anna es el personaje más completo de todos. En cada una sus vidas, va hasta el final. Se casa con un hombre y cumple hasta el final con su promesa de no enamorarse de nadie más. En cierto sentido, es la mujer que me gustaría ser…

Linh Dan Pham: Se llama Jeanne. Ama apasionadamente a Nemo Nobody pero él no la quiere. Su relación es un malentendido. Ella creía que era sincero y que la amaba profundamente. Pero cuando crean una familia, se da cuenta de que en su relación falta algo, que él está ausente en cierto sentido. Creo que ese tipo de historias son muy frecuentes. Yo misma me he hecho muchas preguntas con respecto a la pareja. ¿Cómo evoluciona el amor con el paso del tiempo? Cuando la pasión se marchita, ¿el amor se va también? Y además, se demuestra que las vidas aparentemente perfectas pueden no serlas en la realidad. Porque todo parece ir bien entre Jeanne y Jaco: un matrimonio maravilloso con unos niños preciosos en una casa fantástica. Pero las cosas no funcionan. ¡Es trágico y me provoca muchas emociones!

¿Como se preparó para la película?

Jared Leto: Por encima de todo, me apoyé en el guión. Confiaba plenamente en lo que había escrito Jaco. Así que basándome en eso, puse a trabajar a mi imaginación… Pero había que recordar en todo momento que una sola y misma persona es la que vive todas esas vidas. Esta película rompe muchas reglas ya que yo interpreto a un personaje con muchas ramificaciones diferentes. Así que mi meta fue conseguir interpretar doce versiones distintas de la misma persona, según las decisiones que toma. Tenía que construir las diferencias que hay entre ellas sin alejarme de una base común. Trabajar todos los detalles, hasta los más íntimos.

Sarah Polley: La verdad es que no me ha parecido un personaje difícil. Tenía muchísima confianza en Jaco y todo discurrió de forma muy natural. Hablamos y esas conversaciones me despejaron todas las dudas. Cuando sabes que un director confía en ti, y que es recíproco, no tienes miedo a nada. Todo fluye con naturalidad. Uno busca dentro de sí lo que necesita el personaje, pero sin forzar nada. Además en el plató reinaba un ambiente muy alegre y amistoso. En esos momentos es cuando la profesión de actriz se convierte en la profesión más maravillosa del mundo.

Diane Kruger: Por supuesto, Jaco me habló mucho sobre la forma en la que él veía al personaje.  Pero son los trajes y sobre todo el hecho de ser morena lo que me ayudó a convertirme en Anna. Jaco define con una precisión poco habitual el universo de cada personaje. Esa Anna no se parece nada a lo que yo soy en la vida real, pero me resultó bastante fácil fundirme con el personaje.

Linh Dan Pham:  Jaco da mucha libertad desde el principio. Yo me dediqué sobre todo a trabajar mi acento inglés. Tuve un profesor que después también iba al plató. Y me di cuenta que en las tomas en las que el acento era bueno, la interpretación también lo era. En lo que se refiere al personaje, fue mucho más sencillo. Sé muy bien lo que es estar locamente enamorada. ¡No tuve que investigar mucho ni recurrir al Actor’s Studio!

Cuéntenos cómo es Jaco en el plató…

Jared Leto: Enseguida te das cuenta de que Jaco ama a los actores. Además, sabe muy bien lo que quiere y lo comunica de forma muy precisa. Es encantador, y una persona absolutamente exquisita. El diálogo siempre está abierto. Cuando tenía ideas muy precisas sobre lo que quería hacer, y sobre todo en las en las escenas en las que interpreto a Nemo de anciano, me escuchaba y me animaba. Creo que en los ensayos fue cuando hice verdaderamente feliz a Jaco por primera vez. Vio que había comprendido lo que quería y que mis propuestas eran la prolongación de sus ideas. Estábamos haciendo la misma película. Así que al final, lo que se ve en la pantalla no es mi interpretación sino la de Jaco. Todos hemos hecho esta película para él. Es un gran artista. Alguien poco común tanto en el plano humano como profesional.

Sarah Polley:  Jaco es alguien profundamente alegre que sabe compartir su entusiasmo. Siente una empatía permanente con sus actores. No deja nunca de mirarte. Está siempre con nosotros. Se siente uno seguro. Es la mejor forma de dirigir a los actores.

Diane Kruger: Un director suele tener una mirada de deseo por su actriz. Pero Jaco ama a sus personajes. Está enamorado de ellos, en el sentido más puro de la palabra. Lleva diez años escribiendo este guión así que se sabe de memoria todos los detalles íntimos de cada personaje. Ha  vivido con todos ellos. En el plató, no me miraba a mí, a quien miraba era a Anna. Fusionó todas las ideas que yo tenía sobre el personaje, de forma muy natural, y supo encontrar las palabras clave para desbloquear una situación o una escena difícil.

Linh Dan Pham: ¡Siempre está de  buen humor! Siempre dice que la vida es demasiado corta y que hay que divertirse lo más posible. Así que se rodea de personas que ama. Cuando te escoge, te abre los brazos y los brazos de su familia cinematográfica. Así que el rodaje fue muy agradable, muy distendido, y eso te permite dar lo mejor de ti. Me gusta su idea de que el arte no tiene que hacer sufrir. Además, técnicamente, da mucha libertad y va corriendo a medida que transcurren las tomas. En general no necesita hacer muchas tomas. Pero eso no quiere decir que se le escape ningún detalle. Esos pequeños detalles que pueden pasar desapercibidos, como una mirada furtiva, pero que son los que conforman una escena.

Jared Leto: Ha sido un rodaje muy largo y complicado. Tuvimos que cambiar nuestras costumbres durante seis o siete meses. ¡Algunos días tenía que manejar cuatro Nemo Nobody diferentes! Viéndolo con perspectiva, diría que mi enfoque ha sido bastante científico, muy cerebral, para no perderme. Después pude contar con la mirada de Jaco que te acompaña y te lleva. Fueron momentos magníficos, sin dramas, sin preocupaciones insalvables, con una gran fluidez. En el plató había una sensibilidad totalmente desconocida para mí. La mayor parte del equipo ya había trabajado con Jaco en sus anteriores películas. Se notaba que respetaban muchísimo su trabajo. Lo digo y lo repito, ha sido un gran privilegio formar parte de esta familla para vivir esta aventura.

Sarah Polley: Gracias al ambiente que sabe crear Jaco, disfruté muchísimo formando parte de este equipo. No tuve necesidad de aislarme para concentrarme en las escenas más difíciles. Sólo lo hice los primeros días porque quería asegurarme que iba a ser capaz de acceder a ese pozo negro en la que Élise llega a perderse. Pero enseguida comprendí que no tenía necesidad de estar sola en mi rincón, intentándolo verlo todo negro para alcanzar ese estado. Todo el equipo estaba tan entusiasmado con el trabajo de Jaco que no sentíamos ningún peso.

Diane Kruger: El ambiente era muy alegre. He estado en platós donde el ambiente era muy agradable, pero este era como una familia, algo que no había visto nunca. Jaco conocía a casi todos los técnicos desde hace muchos años. Así que durante el rodaje no tuve la impresión de trabajar. De hecho, cuando no me tocaba rodar, iba al plató a ver a los demás o simplemente a estar un rato con ellos.

Linh Dan Pham: El rodaje fue muy largo así que pensaba que sería difícil volver a integrarme en el equipo. No es una situación fácil. Pero lo cierto es que cada vez que volvía me daba la impresión de que nos habíamos despedido la víspera.

¿A qué escena le tenía más miedo?

Jared Leto: Lo que más me preocupaba era interpretar el papel de Nemo casado con Élise, que encarna Sarah Polley. Es el papel que menos se parece a mí. Jaco escribió este personaje como alguien que no sabe qué hacer, ni cómo, ni cuándo, que se siente totalmente impotente ante la angustia de su mujer. En esas escenas me sentía un poco perdido. Me daban ganas de ser mucho más fuerte que el personaje. Además, yo no tengo hijos, así que encarnar a Nemo como padre de tres hijos, no fue nada fácil. En esos momentos del rodaje fue cuando me puse más nervioso. No tenía referencias. Pero Jaco tuvo mucha paciencia conmigo y me ayudó muchísimo.

Sarah Polley: La escena del cumpleaños de la hija de Élise. Estaba aterrada porque tenía la sensación de humillarme delante de los niños al encarnar a esta madre un poco desquiciada. ¡Creía que los niños me iban a mirar con mala cara y que pensarían que yo también estaba un poco chiflada!

Diane Kruger: Interpretar escenas románticas no es nada sencillo. Es fácil caer en los tópicos. Sobre todo porque las que vive Anna son siempre extremas: ya sea en las rupturas como en los reencuentros. Había que ir con cuidado para no forzar demasiado. Eso es lo que más me preocupaba…

Linh Dan Pham: El escena en la cama en la que Jeanne se enfrenta a Nemo Nobody y le reprocha que no la quiera de verdad. Le dice que ni siquiera sabe cuántos terrones de azúcar pone en el café. Me daba miedo por su carga emocional pero también porque es un momento clave de su historia. Jeanne intenta salvar su relación pero se da contra un moro porque Nemo no reacciona.

¿Si tuviera que quedarse con una imagen de esta aventura, cuál sería?

Jared Leto: Hay tantas. Hemos rodado en Bruselas, Amberes, Montreal, Londres y Berlín. Este tipo de experiencia sólo la vives una vez en la vida. Así que estoy muy agradecido a Jaco por su invitación y su confianza en mi trabajo. Espero que la película sea como él la había soñado. Trabajar con él ha sido un gran placer. ¡Si Jaco está contento, yo también estoy contento!

Sarah Polley: De lo que más me acuerdo es que siempre me estaba riendo. Puede parecer extraño teniendo en cuenta al personaje que interpreto. Pero es la pura verdad. ¡Es lo que ocurrió!

Diane Kruger: De todos los momentos maravillosos que viví, el más inolvidable es sin duda mi último día de rodaje. Sarah y Linh Dan ya habían terminado. A Jared todavía le faltaban diez días y yo era la última actriz que quedaba. Jaco lloraba y Philippe (Godeau) estaba tristísimo… Fue muy emotivo y se ha quedado grabado en mi memoria.

Linh Dan Pham: El día en que, en Canadá, rodamos las tres bodas de Nemo Nobody con sus tres mujeres, Diane Kruger, Sarah Polley y yo. Justo antes, Jared nos había explicado que a cada una le correspondía un tipo de beso. Pero yo tuve derecho al sexy kiss. ¡Y fue genial!

LAS VIDAS POSIBLES DE MR. NOBODY

Hoy se estrena una película que tiene todas las bazas para convertirse en objeto de culto, hablo del regreso a la gran pantalla tras nueve años de Jaco Van Dormael, conocido en nuestro país por largometrajes como “Toto, el héroe” o “El octavo día”.  Su nuevo trabajo es una propuesta muy arriesgada, se llama “Las vidas posibles de Mr. Nobody”.

Se trata de una coproducción rodada en Bélgica, Canadá y Alemania. Esta historia que mezcla filosofía, ciencia ficción, drama y ciertas pinceladas de comedia, comienza cuando los padres de Nemo se separan. Él siendo un niño, debe decidir si quedarse con su padre o con su madre. A partir de esa elección se definirá su futuro: ¿conocerá a Élise? ¿Elegirá casarse con Jeanne? ¿Tendrá la oportunidad de vivir junto a Anna?.  Mientras no elija, cualquiera de esas vidas son posibles y todas merecen ser vividas.

Van Dormael firma esta cinta dramática, cautivadora, fascinante, hipnótica, divertida, romántica, sensual, emocionante, vibrante, vital, humana. En síntesis es maravillosa y extraordinaria. Me fascinó, me cautivó, me dejó noqueado en la butaca, con esas imágenes poderosas, plenas de fuerza y vigor. En mi humilde opinión ha merecido la pena la larga espera. ¿Van Dormael puede ser nuestro nuevo Kubrick? No sé qué decíos, pero esto amigos es CINE, sí con mayúsculas.

Cuando salí de verla sentí la necesidad de hablar de lo que acababa de visionar, y mira tu por dónde que Es un hombre que se ha tomado su tiempo en generar su código narrativo para hablar de cosas complejas de una forma muy llana y asequible, que todo el mundo pueda comprender. Sólo hay que dejarse llevar por el sonido y la imagen, tan poderoso el uno como el otro. Porque los temas musicales elegidos os harán vibrar en la butaca, son tan conocidos como increíbles y están en la memoria colectiva de mi generación. Aquí os dejo algunos de los que aparecen…

DAYDREAM, Wallace Collection

WHERE IS MY MIND? Pixies 

SWEET DREAMS (ARE MADE OF THIS), Eurythmics

99 LUFTBALLOONS- Nena

INTO EACH LIFE SOME RAIN MUST FALL- Ella Fitzgerald

MISTER SANDMAN, The Chordettes

RUM & COCA COLA, The Andrew Sisters

EVERYDAY, Buddy Holly

FOR YOUR PRECIOUS LOVE, Otis Redding

CLINK CLINC ANOTHER DRINK, Spike Jones

GOD YU TEKEM LAEF BLONG MI, Hans Zimmer, The Choir Of All Saints Honiara

Mención a parte merecen los diversos homenajes cinematográficos desde el gran Julio Medem (nadie es profeta en su tierra, una pena), Lars Von Trier, David Lynch,  Paul Thomas Anderson, Michel Gondry, Tom Tykwer o Spike Jonze. Tiene lo mejor de todos ellos. Magistral me ha parecido el trabajo de Jared Leto, el más complejo de los que ha realizado hasta el momento. Arropado por la gran actriz y realizadora Sarah Polley, y completan el reparto Diane Kruger y Linh Dan Pham.

Siento no haber podido hacer una sesión doble de este film porque las dos personas indicadas para hacerlo no han podido. Sólo os diré dos cosas más, estoydeseando ir de nuevo a verla, me cautivó mi corazoncito cinéfilo, qué le vamos a hacer. Así que dejaos de películas prefabricadas e ir a ver esta maravilla llamada “LAS POSIBLES VIDAS DE MR. NOBODY”. Sé que algunos pensáis que es un refrito, pero sólo digo una cosa: bienvenidos sean refritos de esta calidad y enjundia.

Calificación: 9

JACO VAN DORMAEL

Dedicado a Miss Darko

El realizador belga visitó nuestro país hace una semana para presentarnos su nuevo, esperado y maravilloso trabajo “Las vidas posibles de Mr Nobody”, que se estrena mañana viernes. Suyos son “El Octavo Día” o “Toto, el Héroe”. Tras nueve años en el pasado festival Sitges pasó este film y se alzó con muy buenas críticas, pero mi estimada lectora Miss Darko le produjo este largometraje sensaciones contradictorias, por eso le dedico esta entrevista a ver si sale de esa contradicción. 

ENTREVISTA JACO VAN DORMAEL

¿Por qué ha tardado tanto en volver a rodar?
JVD: Me he dedicado a vivir y a escribir. Desde luego, nunca creí que esta película me llevaría tanto tiempo. Pero mientras más escribía, más ganas tenía de escribir. Hasta que no me sentía totalmente satisfecho, seguía buscando pistas. Puede que sea un monomaniaco compulsivo. Al final, el guión me ha llevado siete años. He trabajado todo los días de 10 a 15.30, la hora en la que mis hijos volvían de colegio. La ventaja es que escribir es totalmente compatible con la vida familiar. No tenía ninguna presión. En el cine, una película que tiene cinco años es una película antigua. Así que es bastante cómodo saber que ya ha pasado tu tiempo. ¿Cuál es el punto de partida de Mr. Nobody?
JVD: Mr. Nobody es una película sobre la complejidad. La dificultad es hablar de la complejidad a través de un medio que tiene tendencia a la simplificación. También es una película sobre la vida. Mientras que en el cine todas las escenas son indispensables y todo converge hacia el final, mi vida, por el contrario, está llena de agujeros, de casualidades, de escenas inútiles, y discurre inevitablemente hacia la muerte. Esa es su grandeza. Es una película sobre la duda. Pero puede que me equivoque… Pero sobre todo es una película sobre la elección. Cuando elegimos, ¿qué parte se debe a la casualidad? ¿Por qué elegimos una cosa en vez de otra? ¿Qué hace que nuestra vida sea lo que es? ¿Qué parte juega la elección y qué parte juega una multitud de pequeñas causas que desconocemos? ¿Es posible que un desconocido en la otra punta del planeta, al cocerse un huevo, haya cambiado nuestra vida sin saberlo? Cuando estoy locamente enamorado y me digo: “No podría vivir sin ella”, ¿Qué hubiera ocurrido si no la hubiera conocido? He tomado como punto de partida un cortometraje de doce minutos que realicé en 1982: E pericoloso sporgersi (Es peligroso asomarse). Un niño corre detrás de un tren y tiene dos opciones: irse con su madre o con su padre. A partir de ese momento, se cuentan los dos futuros posibles. Empecé mi primera versión basada en el hecho de que una mujer coja o no coja un tren. Pero después se estrenó “Dos vidas en un instante” de Peter Howitt, a la que siguió “Corre, Lola, corre” de Tom Tykwer. Así que tuve que buscar otra cosa. Fue entonces cuando me di cuenta de que no quería contar algo binario. Lo que me interesaba de verdad era la multiplicidad y la complejidad de las decisiones. Cuando tenemos que elegir, no sólo hay dos opciones posibles sino una infinidad que se deriva de las dos primeras. Es una arborescencia. Con este guión, quería transmitir ese abismo que se abre ante nosotros ante la infinidad de posibilidades. Quería ir más allá de esa temática, quería encontrar una forma diferente de narrar. Quería que se cruzasen las miradas de un niño sobre su futuro y las miradas sobre su pasado del anciano en que se ha convertido. Quería hablar de la complejidad a través del cine, un medio que simplifica.  La realidad que nos rodea es cada vez más compleja, pero la información es cada vez más sucinta, los discursos políticos son cada vez más simples. Lo que me interesa es la complejidad. No me interesan las respuestas sencillas que son tranquilizadoras pero son falsas.

 

¿Cuando empieza a escribir ya conoce el final del argumento?
JVD: Nunca. Si fuera un guionista eficaz, no tardaría siete años en escribir una película. En mi caso, la escritura tiene un componente orgánico, como una planta que crece.  Avanzo en todas las direcciones. Algo parecido al Palacio Ideal del Cartero Cheval. Como Nemo, me resulta muy difícil tomar decisiones. Así que escribo un sinfín de posibilidades. Después podo. Pero cuanto menos sé a dónde voy a llegar, más misterioso es, más se me escapa y más me interesa.

¿Cuándo se dio cuenta que había terminado de escribir Mr. Nobody?
JVD: ¡Cómo dicen los escritores, una novela se acaba cuando uno se harta de escribir! Hubo un momento en el que creí que nunca podría hacerlo mejor. A partir de entonces, llegó el momento de reescribir con una cámara y con actores, de forma diferente, visualmente. De hecho, en cuanto empiezo a preguntarme dónde voy a poner la cámara, ¡sé que ha llegado el momento de dejar de escribir!

¿Cómo se hace el paso de la escritura a la realización?
JVD: He querido dotar a cada vida de Mr. Nobody de una sintaxis diferente. Y utilizar la cámara de manera específica para que desde el primer plano de una escena, sepamos en qué vida estamos. La vida con Anna (Diane Kruger) está filmada como la adolescencia: retomaba con Nemo y Anna adultos las puestas en escena que había hecho con los adolescentes, para que las dos historias de amor se fusionen en la pantalla. La vida con Élise (Sarah Polley) juega con la distancia entre ella y Nemo, con uno de los dos personajes desenfocados, y una cámara realista al hombro. La vida con Jeanne (Linh-Dan Pham) juega con el fuera de campo. Los pies entran en la imagen antes que el rostro. Lo esencial se queda siempre fuera del encuadre, como si no tuviera importancia. La vida del adolescente en coma está totalmente desenfocada. La vida del viudo se compone de movimientos de cámara independientes, contemplativos, sin relación con los movimientos del personaje. La vida del “que no ha llegado a nacer” es monocroma, irreal, todo está delimitado. Para llegar a ese resultado empecé a recortar algunas escenas en papel. Después, antes del rodaje y durante dos semanas, mi director de fotografía Christophe Beaucarne y yo hicimos tomas duplicadas en vídeo para aligerar la sintaxis de cada vida.

¿Por qué escogió a Christophe Beaucarne para la iluminación?
JVD: Es un amigo y uno de mis primeros alumnos en el INSAS, la escuela de cine de Bruselas. Trabajamos muy bien juntos porque ambos estamos en una etapa de exceso de experimentación. Nos divertimos mucho con cosas que sólo interesan a los cineastas: ¿cómo evitar el plano contraplano? ¿Qué se puede hacer para que la cámara no se vea cuando está delante de un espejo y lo atraviesa para pasar al otro lado? Nos hemos divertido mucho imaginando efectos especiales que no se ven y que dan al conjunto de la película una sensación extraña. Nada espectacular, sólo momentos extravagantes.

¿Algún personaje le ha resultado más difícil de escribir?
JVD: La verdad es que no. Lo más difícil era abarcar todas las capas de la polifonía, contando todas las vidas al mismo tiempo sin abandonar ninguna.  Encontrar la construcción adecuada a ese entrelazamiento, la nitidez. En el caso de las tres mujeres, su historia se apoya en un paradigma basado en las relaciones que mantienen cada una de ellas con Nemo. Se da el caso en el que él la quiere y ella también (Anna), en el que ella le quiere y ella no del todo (Élise), en el que ella le quiere (Jeanne) y él no del todo. Al final, la historia con Anna -en la que los dos se quieren con locura- transcurre en la espera, en la ausencia. Mientras que en el espejo, las otras dos están sumidas cotidianamente en la tragedia de la falta de reprocidad.

¿Por qué quiso que Jared Leto fuera Mr. Nobody?
JVD: Cuando escribo, intento no pensar en una cara en particular. Me gusta que las opciones estén abiertas. En el caso de Mr. Nobody, necesitaba un actor que se transformara, tanto en la cara como en la voz, el ritmo, la respiración. Jared Leto tiene esa querencia a la transformación, no hay más que ver todas las películas en las que está irreconocible. Y eso se confirmó en el plató: se siente más a gusto y brilla mucho más cuanto menos se parece a sí mismo.  Es cuando se muestra más natural, como en las escenas en las que interpreta a un anciano. Jared es un actor que sabe transformarse. En ese sentido, el trabajo de la maquilladora Kaatje Van Damme ayudó mucho a los actores a diferenciar sus vidas y también a crear el vínculo entre los adolescentes y los adultos para que fueran una única persona. 

Vamos a hablar de las tres mujeres de “sus vidas”. Empecemos con Sarah Polley que interpreta a Élise…
JVD: Es la primera en la que pensé para el papel y tuve la suerte de que aceptara inmediatamente. Cuando terminé de escribir, la vi en las películas de Isabel Coixet, “La vida secreta de las palabras” y “Mi vida sin mí”. Me dejó alucinado. Es una actriz fantástica. Para el papel de Élise necesitaba a alguien capaz de que esa mujer sumida en la depresión, algo repelente, resultara conmovedora. Esa depresión no se percibe desde el interior sino desde el punto de vista de Nemo. Tenía que hacerse querer a pesar de que no comprendamos lo que le ocurre. Ella tampoco entiende lo que le ocurre. Esa impotencia de comprender es lo que resulta más desgarrador. Busca una razón que justifique su sufrimiento, aunque ese desasosiego vital puede deberse a una enfermedad, algo absolutamente injusto. Y se siente aún más culpable porque sabe que es aterrador para el hombre con el que comparte la vida. Cuando vi a Sarah interpretar a ese personaje, no sabía que era humanamente posible que un actor llorara por encargo. Y eso sin concentrarse, riéndose entre las tomas. Pero a los 29 años Sarah tiene 22 años de carrera tras de sí. Ha engrandecido un papel extremadamente difícil.

¿Y Linh Dan Pham que encarna a Jeanne?
JVD: La conocí en Londres. Había imaginado a Jeanne como un personaje que sufría en silencio. Es una mujer que no se siente querida pero que nunca se lo reprochará a su marido. Intentará con todas sus fuerzas ser perfecta, responder a lo que se espera de ella. Salvar lo que ella cree que es el amor que les une. Linh Dan pasó una prueba, pero ya la había visto en “De latir mi corazón se ha parado” de Jacques Audiard y bastaron cinco minutos para comprender que era ella.

¿Qué me dice de Diane Kruger que interpreta a Anna?
JVD: Diane aceptó dos después de que le ofreciera el papel y el día después ya estaba en Bruselas. Me impresionó que se mostrara tan entusiasmada con el proyecto. Es una actriz que lo da todo en el plató, que se fía, que se deja dirigir de forma precisa y con todos los matices. Es una actriz sin paliativos, que no duda en correr riesgos. Se olvida de sí misma cuando encuentra el tono justo. La pareja que forma con Jared funciona muy bien en la pantalla. Transmiten una complicidad muy sugerente. La he visto muy a menudo interpretando mujeres muy femeninas. Pero algo me decía que podía hacerlo muy bien en un registro diferente, el que de alguien que no se ocupa de ella misma, con los pies en el suelo y la cabeza en las nubes. Anna, su personaje, no siente apego por nada, no posee nada, y siempre está dispuesto a dejarlo todo. Encaja perfectamente con ella. En esta película desprende una elegancia y una fuerza magníficas.

Cuéntenos algo de los actores que interpretan a los padres de Nemo: Rhys Ifans y Natasha Little…
JVD: Había visto a Rhys en “Notting Hill” de Roger Mitchell en donde estaba divertidísimo. Pero también me impactó en “El impacto” del mismo director en el que encarnaba a un homosexual perdidamente enamorado. Así que sabía que tenía esa doble faceta indispensable para interpretar esa fractura entre el papá gracioso y el que de repente ve su vida destrozada. Mi director del casting inglés me recomendó a Natasha. Es una gran actriz de teatro. Cuando nos conocimos me dejó alucinado. Es una actriz que no necesita mucha dirección. Basta con decirle lo que se quiere de ella para que lo haga inmediatamente. Este papel era determinante para la película: era necesario que la madre rompiese la felicidad de la infancia, pero al mismo tiempo tengamos ganas de irnos con ella. Y eso es lo que ha conseguido Natasha.

¿Qué clase de director de actores es usted?
JVD: Lo cierto es que son los actores los que me dicen cómo tengo que dirigirlos. Así que busco lo que necesita cada uno. Los adolescentes me sorprendieron. Sólo tuve que explicarles dónde tenían que ir sus personajes sin necesidad de explicarles con detalle el camino que debían recorrer para llegar hasta allí. Tenían lo más importante: ¡sabían controlar la pérdida de control! Pero al igual que me ocurre cuando escribo, soy incapaz de explicar con precisión cómo dirijo a un actor. Lo único que sé es que me encanta mirarles, decirles cómo veo una u otra escena. Algunos actores necesitan que se hable mucho con ellos, que les expliquen el pasado de sus personajes, y a otros no hace falta decirles nada. Así que yo soy el que debo adaptarme para que todos los actores disfruten con su interpretación y alcancen ese momento de gracia en el que pierden el control para convertirse en sus personajes. Jared alcanza ese estado a través del cansancio. Otros cuando se sienten confiados…

¿Qué ha sentido al volver a estar en un plató después de tantos años de ausencia?
JVD: Nunca había disfrutado tanto en un plató y se lo debo sobre todo a los que me han rodeado. Las cosas han transcurrido de forma muy natural. No estaba nunca cansado. De todas formas creo que a pesar de llevar tiempo sin rodar, he evolucionado. Mi manera de pensar había cambiado y por lo tanto también mi forma de rodar.

Ha mezclado diferentes culturas en sus equipos técnicos. Empezó a rodar en Bélgica, continuó en Canadá y terminó en Alemania. ¿No se ha complicado demasiado?
JVD: La base del equipo era franco-belga, y a ella se incorporó el resto. Sylvie Olivé, encargada de la dirección artística (que recibió el Premio a la Mejor Escenografía por Mr. Nobody en el Festival de Venecia 2009), fue fundamental a la hora de ayudarme a traducir en imágenes mi guión y a encontrar una sintaxis visual diferente para cada una de las vidas de Nemo, jugando con los colores. Tres niñas pequeñas: la primera lleva un vestido rojo (Anna), la segunda un vestido azul (Élise) y la tercera un vestido amarillo (Jeanne). Los colores sirven de códigos visuales para cada de sus vidas. De esta forma, en la vida en la que Nemo escoge a la niña que lleva un vestido amarillo, todo el decorado se pintó de amarillo y no hay nada de color azul o rojo. Esta misma lógica y sus consecuencias se producen en las otras dos historias. Podría parecer un poco forzado pero en la pantalla el efecto es muy discreto. Es como si al escoger una vida, renunciara al resto de los colores y se inclinara por lo monocromático. En la infancia están todos los colores. Cuando Nemo es anciano, sólo queda el blanco.

¿Le dio miedo rodar alguna de las escenas?
JVD: Me preocupaban bastante las escenas de amor con los adolescentes. Quería mostrar que la atracción física es tan fuerte en la adolescencia como en la edad adulta. Tenía que ser fuerte y púdico al mismo tiempo. No tenía que haber ninguna reserva en las miradas de los personajes, en lo que se refiere a los sentimientos, y además era necesario que no se sintieran incómodos ni entre ellos ni por la presencia del equipo. Pero a los cinco minutos me tranquilicé porque era pura coreografía. En las escenas íntimas, mi cámara se quedaba en los rostros. Pero en las escenas sensuales, hicimos cosas bastante coreográficas. Por ejemplo, tenían que besarse de pie contra la pared, rodar por el suelo y después acabar acostados en la cama. Para rodar esa escena, la cama estaba de pie contra la pared y los dos actores tenían que hacer como si estuvieran acostados mientras la cámara giraba. Así que el pudor desaparecía y se transformaba en un ejercicio de coreografía.

Uno de los retos de la película es la reconstrucción del futuro.
JVD: Y eso ha estado en manos de tres personas: Sylvie Olivé, que acabo de citar, François Schuiten que ha supervisado el futuro de forma general, y Louis Morin que se encargó de los efectos especiales. Me apoyé en los tres, para mostrar un futuro como no se había hecho nunca en el cine. Pero no fue una tarea fácil. Cuanto más investigábamos más comprendíamos que todo estaba hecho. La idea de un viaje turístico a Marte se nos ocurrió casi al final. Permitió una sensación de desfase. En lo que se refiere al contenedor que recoge los cuerpos dormidos en el buque, tuvimos que investigar bastante, sobre todo la forma en la que hibernan los animales sin que les salgan escaras. Sylvie Olivé se inspiró en las bandejas de carne recubiertas de celofán. Después de buscar mucho, acabó encontrando un fabricante de látex sado maso en París, un látex con el color apropiado. Después realizó experimentos con un aspirador al revés para lograr colgarlos al vacío. Aunque parezca fácil y muy original, nos llevó meses. El sonido también contribuye a crear ese universo del futuro. El sonido se dirige al inconsciente, cambia la imagen y permite imaginar todo lo que no se ve.

La música desempeña un papel fundamental en el ritmo. ¿Qué música quería?
JVD: Hay algunas canciones que ya existían como Mr. Sandman, que ya estaban presentes cuando escribí el guión. Después, mi hermano Pierre, que ha compuesto la música de todos mis largometrajes, y yo trabajamos en temas sencillos, y en bucles que se van superponiendo. Una mezcla de sencillez aparente y de complejidad subyacente. Ha escrito temas que se superponen para formar uno nuevo, pero todos los temas continúan existiendo a pesar de mezclarse. Quería una música que no forzase los sentimientos, que quedase en segundo plano. Junto con Pierre, elegimos una orquestación minimalista, sin orquesta sinfónica, casi siempre con sólo una guitarra. Queríamos que se notase el instrumento y a su intérprete. De hecho esa decisión resumen toda la aventura: un proyecto un poco maximalista con un enfoque minimalista.

¿Cómo describiría su colaboración con Philippe Godeau como productor?
JVD: Philippe es ante todo un amigo, y eso condiciona nuestras relaciones. Es un amigo muy valiente que ha querido sacar adelante este proyecto con todos los riesgos que conlleva. Hablé con Philippe de este proyecto desde el principio. El fue mi primer lector. Para él ha sido un reto enorme montar una película que se rueda en tantos países, con un presupuesto que suele reservarse para las películas de acción o para las comedias. No es el presupuesto de una película experimental. Pero gracias a los recursos que hemos tenido para este rodaje de 26 semanas, hemos logrado hacer una película atípica, que no entra en ningún formato.

Tras concluir esta aventura, ¿quién es Mr. Nobody para usted?
JVD: “Uno, cien, mil y nadie”. Como espectador, me gusta el cine que me permite vivir por poderes una experiencia que seguramente no podremos vivir jamás en la realidad. El cine permite multiplicar las hipótesis vitales. Vivir por unas horas la vida de un habitante de Uzbekistán, o ser trampero en Alaska. El mensaje que propone Mr. Nobody es que no hay que escoger, hay que experimentarlo todo porque al final todas las hipótesis son interesantes. Me gustaría que los espectadores lo comprendieran: “No hay buenas o malas decisiones sino formas de vivirlas”. En este sentido, la cuestión de la libertad es uno de los temas fundamentales de mi película. ¿Qué me hace sentir libre? ¿Es cuando puedo responder positivamente a una pulsión, a un deseo? ¿Pero de dónde viene esa pulsión? ¿De mi pasado? ¿De mi educación? ¿De mis padres? ¿De lo que vivieron mis abuelos? ¿Donde está la libertad de una elección? ¿Qué es el ‘libre albedrío’, dos palabras que me parecen contradictorias? Con Mr. Nobody he querido hacer una especie de cuento filosófico sin moraleja. El viejo Nemo, después de ver cómo desaparecen todas sus certezas, después de haber aprendido a vivir serenamente en la duda, habría podido concluir: “En la vida, las cosas son bonitas o no son bonitas. Si son bonitas, hágalas. Si no son bonitas, no las haga. »

MALDITOS BASTARDOS-INGLOURIOUS BASTERDS

Esta semana se estrena la película más esperada del año, hablo del nuevo trabajo de Quentin Tarantino INGLOURIOUS BASTERDS que en España recibirá el nombre de “MALDITOS BASTARDOS” . Por ese motivo Videodromo, y por cortesía de Universal Pictures España, gracias María, vamos a realizar una SESIÓN DOBLE muy especial, porque en este caso es transoceánica. Por un lado, un servidor ha visionado el film en los Mansfield Movieplex del Eastbrook Mall y por otro, Víctor Guybrush acudió al pase de prensa, y sin más dilación aquí está nuestro parecer. Una última precisión, un servidor escribió hace más de una semana su parte y no he hablado nada con Víctor por chat o correo lectrónico, es más él sabrá lo que opino hoy que se publica, lo digo porque entendereís muchas cosas a medida que os dentreís en el particular universo de…

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SINOPSIS:
Durante el primer año de la ocupación alemana de Francia, Shosanna Dreyfus presencia la ejecución de su familia a manos del coronel nazi Hans Landa. Shosanna consigue escapar y huye a París, donde se forja una nueva identidad como dueña y directora de un cine. En otro lugar de Europa, el teniente Aldo Raine organiza un grupo de soldados judíos para tomar brutales y rápidas represalias contra objetivos concretos. Conocidos por el enemigo como “Los bastardos”, los hombres de Raine se unen a la actriz alemana Bridget Von Hammersmark, una agente secreta que trabaja para los aliados, con el fin de llevar a cabo una misión que hará caer a los líderes del Tercer Reich. El destino quiere que todos se encuentren bajo la marquesina de un cine donde Shosanna espera para vengarse.

ARGUMENTO:
Víctor Guybrush: En la Francia ocupada por los nazis de una realidad histórica alternativa un montón de alemanes afines al Tercer Reich van a sufrir la ira y ansias de venganza de un puñado de judíos. A pesar de lo que pueda parecer por el trailer, la historia no se centra en los Basterds de Brad Pitt, y más de uno ha quedado decepcionado al no encontrarse con dos horas de violencia gratuita y descerebrada. Pero realmente es una suerte que Inglourious Basterds sea algo más que eso. Huelga decir que los detractores más machacones y cansinos de Tarantino se quejarán de lo de siempre. Si eres uno de ellos no hace falta que sigas leyendo, y mucho menos que vayas a ver la película. Aunque eso deberías haberlo deducido hace años.

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Alfie: No podía creerme que Tarantino fuera a realizar un largometraje bélico teniendo como telón de fondo la II Guerra Mundial, encima se permite el lujo de hacer una película de nazis y judíos, y consigue salvar la cabellera. El argumento a pesar de que os pueda parecer manido, hibrida una vez más los géneros, hace que sus fronteras se diluyan como el azúcar en el café, dando lugar a un producto dulcemente adrenalínico y revolucionario. Hay momentos que el argumento parece ser un western, otras un thriller, otras una comedia, pero lo mejor de todo es que no se sale de los estándares argumentales que debe tener el film por pertenecer al género que pertenece. Eso sí, tiene sus típicos momentos “Itchy and scratchy” tan típicos de Tarantino, que son formidablemente gores.

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SECUENCIA:
Víctor Guybrush: Aunque hay varias secuencias memorables y elegir hace que me sienta como si menospreciase las otras, me quedo con la apertura del film, en la que el coronel de las SS Hans Landa, alias el Cazador de judíos, interroga a un granjero francés llamado Perrier LaPadite sobre la posibilidad de que esté escondiendo a una familia de judíos en su granja. Muchos aseguran ya que es el mejor inicio de una película de Tarantino, y puede que no les falte razón. Es tal la tensión que se genera con la conversación entre Landa y LaPadite que hubo quien saltó de su butaca en sin necesidad de subidas del volumen de la música ni nada parecido.

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Alfie: Difícil elección, es muy duro tener que elegir una secuencia o diálogo, pero la que más recuerdo por las risas incontenibles que me generó, o mejor dicho que nos generó a todos los de la sala, fue la secuencia de cuando la actriz alemana presenta al equipo italiano de cine que la acompaña. Es buenísima, es más estoy escribiendo este texto y se me caen las lágrimas de la risa. Es brutal, funciona como el mecanismo de reloj suizo, es perfecta. Los actores están estupendos y Tarantino sabe encontrar el tono a caballo del thriller y la comedia, es posiblemente sublime, por la sencillez con la que está planteada en el guión y la brillantez de la puesta en escena. No os podéis hacer una idea. Creo que pasará a la posteridad.

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PLANO:
Víctor Guybrush: El plano que me dejó boquiabierto y hundido, y al mismo tiempo certificó que me había metido de lleno en la historia y estaba disfrutando como un enano cuenta demasiado de la película, así que me lo voy a ahorrar. La medalla de plata se la lleva el plano de Shosanna riendo cruelmente entre el humo. Impresionante.

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Alfie: Ardua decisión, mis estimados lectores, me voy a decantar por un plano el protagonizado por la actriz francesa Mélanie Laurent, se acaba de preparar para llevar a cabo su personal venganza. Son los aires de diva del thriller, que a mi me recordó a la eterna Veronica Lake actriz cinematográfica y modelo pin-up norteamericana, sobre todo por el papel de Ellen Graham en “El cuervo” traducción libre del título original “This gun for hire” realizada en 1942 por Frank Tuttle y está basada en una novela de Graham Green. Sublime, maravilloso, como está fotografiada, vestida, es un prodigio de plano, y resume todo su destino y personalidad. Y ahora que lo pienso, es un personaje que no se hasta que punto lo pensó para su musa Miss Thurman ahora metida en proyectos un tanto maternos y muy olvidables.

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Cartel español Cartel americano, aquí se nota más el parecido

PERSONAJE:
Víctor Guybrush: Hay un montón de personajes a tener en cuenta en la cinta, pero voy a elegir a un secundario sin casi peso en la historia. En las películas de grupos de soldados con misiones suicidas nunca hay tiempo para retratar convenientemente a todos los integrantes del escuadrón. Los secundarios que mueren a las primeras de cambio o los que sirven de apoyo para los protagonistas desde un discreto segundo plano siempre me han llamado la atención, y siempre lamento quedarme sin saber algo más de ellos. Por eso, a pesar del carisma de Raine, Landa, Shoshanna, LaPadite, von Hammersmark, Stiglitz, Wicki y el resto de impresionantes personajes, me quedo con el bastardo Smithson Utivich, alias The Little Man (a pesar de que no es tan bajito), interpretado por el guionista y actor cómico B.J. Novak, conocido, por ejemplo, por su trabajo en The Office y en esta película por seguir a Raine hasta el final. Os podéis tomar esto como un homenaje a esos personajes tan necesarios como olvidados por necesidad del guión.

Me ha quedado todo un homenaje, ¿o no?

Me ha quedado todo un homenaje, ¿o no?

Alfie: Aquí no tengo duda, me quedo con el Coronel Landa interpretado magistralmente por Christoph Waltz, es el gran motor dinamizador de toda la trama de la película. Carezco de adjetivos para calificar la maestría con la que está interpretado este personaje, y lo bien que se amolda a las directrices marcadas por Tarantino. No me cabe la menor duda que es un personaje que pasará a la posteridad y al acerbo cinéfilo de la blogosfera. Lo comprenderán cuando lo vean.

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EL HOMENAJE:
Víctor Guybrush: Una vez más, elegir un homenaje es dejar de lado otros. Tenemos a Sergio Leone por todos lados, referencias a películas alemanas, a Cenicienta y a clásicos como Doce del patíbulo de Robert Aldrich o Grupo salvaje de Sam Peckinpah la música de Ennio Morricone, un buen puñado personajes que se llaman como los actores y directores favoritos de Tarantino y muchas referencias a sus anteriores trabajos… pero en realidad todos estos homenajes están incluidos en uno mucho mayor, y es con este con el que me quedo: el homenaje al cine. Ya sabíamos cómo amaba Tarantino al 7º arte, pero esta vez lo demuestra de forma superlativa. A lo bestia. Literalmente.

Alfie: Me quedo con todo este inmenso homenaje al séptimo arte, aunque la valentía de Tarantino no tiene precio en el momento que nos traslada al film “La cenicienta” de Walt Disney, por la planificación, encuadre, y sobre todo como consigue cargar de suspense el plano.

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Aunque sin duda, el mejor de todos, es cuando se pone didáctico y nos desentraña la mejor técnica del mago del suspense para generar ansiedad en el espectador en la secuencia del cine cuando los italianos se acomodan en sus butacas y nos muestra lo que esconden. Parece sacado del libro de Francois Truffaut “El cine según Hitchcock”. Muy bueno, digno de la serie de televisión en blanco y negro para más señas llamada “Alfred Hitchcock presenta”.

alfred hitchcock presenta

LO MEJOR:
Víctor Guybrush: Los diálogos en dos o tres idiomas, la mezcla de acentos y los acentazos, las malas pronunciaciones y los personajes políglotas, que a su vez son los elementos que hacen posibles las escenas más tensas del film. Ver esta película doblada debería ser DELITO, y la verdad es que no me imagino cómo habrán solventado los dobladores el problema. No quiero ni saberlo. Fuera de la película, lo mejor es que a Tarantino le sigan dejando hacer lo que le apetece. En la variedad está la diversión, y pese a que a muchos de sus detractores les gustaría que no volviese a dirigir, este hombre es necesario para el cine actual.

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Alfie: La gallardía de revitalizar un género aparentemente muerto y en el que nadie se había atrevido a innovar, desde los hermanos Zucker y Jim Abrahams con Top Secret! Al llevarlo al territorio de la comedia, dando así una vuelta de tuerca al género, y que por motivos propios se convirtió en un film que se quedó en la mente de muchos cinéfilos, obviamente en la de los no puristas. Tarantino lo saca de la comedia y lo adentra en el del thriller. Eso sí, le ha quedado un largometraje muy afrancesado, como gran parte de su producción, y en el caso que nos ocupa es muy patente, y eso es de agradecer. Llegados a este punto recomendar, casi hasta el punto de la exigencia, de un visionado en versión original, cómo juega con los idiomas en el film, es divertido y sublime en algunos momentos, y cómo se recrea en los diálogos en francés. Si eres de verdad cinéfilo, o te llamas así, es IM-PER-DO-NA-BLE no disfrutar de este largometraje con los diálogos recitados en su idioma correspondiente. Si teméis perderos, os puedo comentar que la he visto sin subtítulos y no te pierdes, se sigue muy bien.

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LO PEOR:
Víctor Guybrush: No poder decirme sobre qué personaje, plano, homenaje o secuencia destaca por encima del resto. Ahora en serio, no me parece que haya algo realmente malo en la cinta, pero sí me creo que es una pena que la historia de los hijoputa (no, me parece que “basterds” no significa bastardos aquí) de Aldo Raine quede un poco coja y esté supeditada a la historia de Shosanna. Aparte de eso, nada que objetar. Nada.

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Alfie: Narrativamente Tarantino tiene un problema, que no poseía su ópera prima “Reservoir dogs”, pero que desde “Pulp Fiction” adolecen sus films. Son sus altibajos. Hay momentos que se recrea tanto en los diálogos, muy ingeniosos algunos, y en la planificación de la secuencia, que las alarga innecesariamente, perdiendo parte del ritmo. No es tanto un problema de montaje, como sí de síntesis, de concreción en algunas situaciones, que son muy buenas, nadie lo niega, pero mejoraría si no las alargara hasta saciedad, porque a uno se le mueve la lentilla y pierde la capacidad de concentración.

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CALIFICACIÓN FINAL:
Víctor Guybrush: OBRA MAESTRA

Alfie: MUY BUENA

El film se estrena el próximo viernes 18 de septiembre.