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SECUESTRADOS

Sólo quiero que cenemos los tres juntos esta noche.
Marta.

¿Qué está pasando papá?
Isabel

Por favor, no quiero verle la cara.
Jaime.

Jaime, Marta y su hija Isabel son los integrantes de la típica familia acomodada. Se están instalando en una urbanización que se haya a las afueras de la gran ciudad. Lejos del mundanal ruido pasarán la primera noche en su nuevo y flamante chalet, que se convertirá en el escenario de su mayor pesadilla cuando una banda del este irrumpa violentamente antes de la cena. Su único objetivo: conseguir el máximo de dinero posible. El pánico y el terror se apoderarán de ellos y de vosotros que asistiréis en primera fila a esta pesadilla moderna donde impera el realismo más atroz y descarnado.

Ha pasado por grandes festivales de terror como el de Austin o Sitges, y en todos ha levantado premios, grandes críticas y muchos aplausos del público.  Próximamente participará en el  festival de género, Fantasporto 2011, que se celebra entre el 25 de febrero y el 5 de marzo en la ciudad portuguesa de Oporto.A partir de este viernes seréis vosotros los que podáis ver estos doce planos secuencia donde impera la violencia extrema y desnuda. No hay nada que la arrope.

Miguel Ángel Vivas dirige su cámara a dónde nosotros espectadores no queremos mirar, nos muestra lo que nunca querríamos vivir, ese es justo el lugar de donde nace esta monumental pesadilla, de nuestra confianza burguesa de que todo va bien en nuestra sociedad acomodada. Pero realmente estamos rodeados de gente que hace lo que sea para sobrevivir. Luego, no somos intocables en nuestro fortín. Además, esas personas que se ven abocadas a robar, por diferentes circunstancias, por lo general se rodean de otras que carecen del menor escrúpulo y realizan las mayores atrocidades. El gran as es realizarla en diversos planos secuencia, así el público se convierte en  el testigo de cargo de toda la acción, y eso te revolverá las entrañas. Porque amigos y lectores, esta es de las más duras que un servidor ha visto en mucho tiempo. Está en la mejor tradición del nuevo cine francés, me refiero a “Martyrs” o “À l’intérieur”, caracterizada por la ultraviolencia de sus escenas. Es más, “La frabrique 2” que la producían se han encargado de financiar parcialmente este proyecto.

Creo que Vivas y  Javier García se acercan más a la comercialidad de Eli Roth, obviamente hablo de “Hostel” o al estilo de Michael Cimino en “37 horas desesperadas”, film con el que se emparenta verdaderamente. Alejándose de cualquier intención de aleccionarnos, por eso sinceramente creo que se distancian en lo argumental de la visión de la violencia de Stanley Kubrick, obviamente me refiero a la mostrada en “La naranja mecánica” o la de Michael Haneke, aunque todos comparten el objetivo de atacar a la alta clase burguesa. Encima, no hay adornos ni respiros, es violencia pura y dura, y ese puede que sea su principal problema, porque técnicamente es de lo mejor que hemos visto este año.

Es un largometraje muy bien pensado y meditado, pero si nos adentramos en los aspectos psicológicos de los personajes creo que necesitaría alguna matización. Me explico, algunos llegan a cometer actos incongruentes con lo que llevan haciendo todo el metraje. A otros os llevará a pensar que está realmente hueca, y que sus guionistas no tenían realmente nada que contar. Pero, es sólo un pero, porque algo debemos sacarle. Y esto evidenciará que tras el visionado el gran público se dividirá radicalmente.

El film “SECUESTADOS” dará mucho que hablar. Generará dos bandos bien diferenciados, y será difícil mantener una posición neutra como la que mantengo yo tras dos visionados. Creo que es un film muy preciso, bien realizado, que demuestra que nosotros somos capaces de hacer cosas grandes con pocos medios. Que debería haber pensado más el guión, pues también. Pero el joven realizador formado en la Universidad Europea CEES y en la ECAM nos demuestra que, además, ha sabido dirigir a sus actores, obteniendo la mejor interpretación de todo el reparto integrado por todo un actor de género como
Fernando Cayo al que habeís visto en “El Orfanato”, Manuela Vellés a la que recordaréis por su papel “Caótica Ana” o “Hispania”, o la recientemente nominada a un Goya por  “Biutiful”, la actriz Ana Wagener.  Todos se la han jugado al involucrase en esta película porque fallar en una línea del texto significaba volver a empezar desde el principio. Eso por no hablar de que se trata de un largometraje muy duro. A lo mejor os parezco un poco injusto pero los laureles interpretativos son para Vellés,  que brilla con luz propia y que debe haber pasado las de Caín haciendo de Isabel.

Calificación: 7

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EL RESPLANDOR: EL CUENTO DE KUBRICK

Dedicado a Ángel y a Adriana Medina, gran psicóloga, cuñada y amiga.

INTRODUCCIÓN

Aprovechando que ahora Warner Home Video reedita “The Stanley Kubrick Collection” y que este año en el festival de Sitges se ha homenajeado la película más comercial de Stanley Kubrick, “EL RESPLANDOR”, este puede ser un buen momento para adentrarnos y bucear en lo que esconde este clásico, que obtuvo una excelente taquilla a pesar de su estreno escalonado. Dividió en su momento a la crítica especializada, pero el tiempo pone las cosas en su sitio y es a día de hoy de manera irrefutable todo un clásico del cine de terror. Por este motivo intentaremos bucear y desentrañar algunas de sus claves. Estamos ante una película realizada a la vieja usanza casi por completo, no hay CGI ni ningún otro alarde de ordenador, y trata una vez más de temas universales como las relaciones familiares o la locura y la cordura. Stanley Kubrick de la mano de Diane Johnson hace totalmente suya lo que para Stephen King es una mera historia de un hotel maldito construido sobre un cementerio indio, para darle toda una vuelta de tuerca, eso sí, todo ello bajo el lema de H.P. Lovercraft: “lo inexplicable mejor no explicarlo”.

Realmente es una cinta de terror psicológico con unas pequeñas pinceladas de género fantástico, que ha generado ríos de tinta. Comercialmente, ha conocido dos montajes, siempre supervisados por el propio director, porque en su contrato con la productora Warner Bros tenía ese beneplácito. El montaje que será objeto de estudio es el estrenado en España en 1980 y que posee 120 minutos de duración, en la que no aparecen las escenas de la pediatra examinando a Danny o la visita de Ullman a Wendy y Danny al hospital tras todo lo acontecido. Me ha sido imposible encontrar dicha versión, algún día hablaré de ella si la encuentro, ampliando el presente monográfico. El rodaje de todos los interiores tuvieron lugar en los estudios EMI Elstree en Inglaterra y su larga duración retrasó el de otros como “En busca del arca perdida” de Steven Spielberg, “El imperio contraataca” de Irving Keshner o la oscarizada “Rojos” de Warren Beaty.

LA DUALIDAD
Nadie puede decir que esta película es una convencional cinta de terror. Huyendo por completo de un análisis cabalístico, encontramos que el número dos puebla toda la cinta de principio a fin. Es el concepto de la dualidad. Dos son los personajes que poseen habilidades telepáticas, el joven Torrance y Dick Hallorann. Dos son las hijas de Grady que ve Danny. Jack en la habitación 237 verá en su alucinación a una joven bella y la vieja. Su mujer, Wendy, al final verá a una pareja de homosexuales. Jack sólo se relaciona con dos fantasmas, el que le incita a beber, Lloyd y el que le incita a matar, Grady. Y atendiendo al final propuesto por el realizador, hay dos Jacks, el que siempre estuvo allí desde 1921 y el que muere en el laberinto.
Si realizamos una aproximación semántica al texto creado por Kubrick da pie a dos interpretaciones. En una primera podemos entender que esto no es más que un viaje sin retorno a lo más profundo de la locura, mientras que una segunda lectura es que un escritor es poseído por los fantasmas que habitan en un gran hotel. Esta dualidad entre lo paranormal y la realidad planea todo el film, estableciéndose un curioso juego entre los guionistas y el espectador, y como bien le gustaba a este carismático realizador, tras el visionado cada uno saldrá con una de las dos lecturas.

VIAJE SIN RETORNO A LO MÁS PROFUNDO DE LA LOCURA

A su vez en la primera lectura nos encontramos con dos planos, cordura y locura, y los guionistas se moverán con soltura entre ambos. En un plano más profundo encontramos que las personas que habitan en el interior de la mente del padre son el Jack bueno, escritor, cabeza de familia y el asesino. Pero en la del hijo también, porque están Danny y Tony, el “amigo imaginario” que le advierte de que pasarán cosas malas en el hotel Overlook. Llama la atención desde el primer momento el enorme esfuerzo que realizan Johnson y Kubrick por mostrarnos a los varones de la familia Torrance al borde del desequilibrio mental. Así Jack no posee una personalidad tranquila y corriente, realmente este hombre ha tenido problemas con el alcohol. Danny, el hijo, nos lo muestran desde el primer momento no como un niño más, vemos que juega con dos personalidades, una voz que le habla desde el interior de su boca y que le advierte desde su presentación en el comedor desayunando o mientras se lava los dientes en el baño. Quedando claro que serán un riesgo para la familia cuando queden aislados por las tormentas invernales.

La no asunción de la realidad por parte del hijo, Danny, de las escenas de violencia doméstica las apreciamos en la dislexia que posee y de esta manera podemos leer en la puerta REDRUM, que leído al revés es MURDER, que significa asesinato. Esos son los temores reales del niño. Alcott aprovecha para rodarle en un saturado tono azul al niño. Todo esto lo veremos con la exacerbada interpretación de Jack, que algunos nos recordó en su momento a los mejores momentos de “Alguien voló sobre el nido del cuco”, por la que se hizo mundialmente famoso.

A todo esto hay que sumar la delicada relación que hay entre padre e hijo, que además será uno de los ejes vertebradores de la trama, iremos viendo cómo se va deteriorando poco a poco, hasta que haya una lucha freudiana y acaben por intentar destruirse mutuamente. Pero esta lucha también esconde una guerra intelectual entre los conceptos de la locura y la existencia de las habilidades psíquicas de los personajes. Todo ello se formaliza sintácticamente mediante varios recursos de producción. Fotográficamente, Kubrick ayudado por John Alcott, director de fotografía, crean un código basado en la selección de dos colores claramente diferenciados, así el espectador encontrará una gama variada de ocres y azules. Con este código introducen poco a poco al espectador esta complicada historia o juego intelectual. El ocre se relaciona con la realidad mientras que los azules serán símbolo de la locura o de la dimensión paranormal. Un claro ejemplo lo vemos tras la visita de Torrance a la habitación 237 donde acaba de tener una alucinación en la que al besar a una bella chica desnuda se transforma en una vieja decrépita. El plano es un travelling con panorámica de 180º. Arranca de la siguiente manera Wendy abre la puerta del apartamento que posee un marcado tono ocre (realidad) y podemos ver a Jack en un pasillo de azul saturado (locura). El travelling arranca y vemos como entran en la habitación la pareja. Al llegar al comedor Kubrick realiza la panorámica y el marido comienza a pasar el brazo por la espalda a medida que Alcott vira los ocres a rojos suaves. De esta forma el espectador entiende el transito y nos prepara, una vez más, para la cruda escena violencia que está en ciernes.

Kubrick en una secuencia transgrede la puesta en escena y no respeta el racord de iluminación, eso le permite remarcar el carácter de los personajes, como el de verdugo y víctima. Un ejemplo de ello lo apreciamos si continuamos con la escena mencionada en el párrafo anterior, el matrimonio se sienta en la cama. La secuencia está montada con la técnica de plano contra plano. Eso le permite iluminar el rostro de Wendy de una manera suave y uniforme, lo que nuestro cerebro traduce como sensación de belleza. Mientras que Jack es iluminado de forma irregular con una marcada luz cenital que crea sombras en su rostro, lo que genera en el espectador una ansiedad porque su cerebro no tiene acceso a toda la información visual y le obliga a rellenar información. A eso debemos sumar la marcada gesticulación de Nicholson que exacerba las sombras y arrugas, que obviamente genera una repulsión hacia el personaje. De esta manera el espectador siempre empatizará antes con Wendy que con Jack. A medida que avanza la acción y se van quedando aislados físicamente del resto del mundo por las nieves la fotografía va cobrando cada vez más tonos azules, eso es porque nos vamos adentrando cada vez más en lo más profundo de la locura, el comportamiento del cabeza de familia será irá perturbando cada vez más. A partir de ese momento, este personaje comienza a vestir de negro hasta su encuentro con Grady, detalle que encaja con la fotografía final fechada en 1921.

En segundo lugar, la oscarizada diseñadora de vestuario, Milena Canonero lo traslada a las prendas usadas por los actores. Así el espectador entenderá que las gemelas pertenecen a la dimensión paranormal o la locura de Danny porque van vestidas de azul. Otro ejemplo lo encontramos el capítulo “el día de cierre” en el que podemos ver como Danny y Halloran visten con tonos azules, ya que son los dos únicos personajes que poseen telepatía. Otro ejemplo de ello lo encontramos en el segundo “lunes”. Danny entra en el apartamento del guarda del hotel, va vestido con un jersey de Mickey Mouse en tonos azules y Jack lleva puesto un albornoz del mismo color. Es una conversación entre padre e hijo, en el que el menor le muestra sus temores a un mayor que da clara muestra de su perturbado comportamiento, y le ofrece quedarse para siempre en el hotel. Pero Canonero da más pistas al espectador al vestir a todos los personajes vivos en tonos ocres y marrones, independientemente del material usado, bien sean cuero o telas, dejando el negro para vestir a los que están muertos, como en la secuencia de la fiesta en la “Gold Room” a la que asisten todos los que han sido asesinados en el hotel, lo apreciamos por el color de sus prendas. Si os fijáis bien podréis apreciar cómo algunos varones que están sentados en un segundo plano poseen un clavel rojo, eso refuerza la idea de que fueron asesinos en otro momento en el hotel, porque en esa misma escena Jack lleva ya puesta su chaqueta roja.

En tercer lugar, toda la dirección artística creada por Leslie Tomkins, que al comienzo de la cinta aparece saturada por tonos ocres, irá virando a tonos fríos y duros, como la que domina el gran salón donde trabaja en su novela, y en la secuencia donde tiene la pesadilla en la que sueña que mata a los miembros de su familia queda patente su uso. Con ello Kubrick subraya la aparición de los temores del personaje que surgen de su subconsciente al plano de la conciencia plena.

ACTIVIDAD PARANORMAL

La segunda interpretación que obtenemos de la película es la historia de una posesión. Así, Jack es poseído por el fantasma de Grady, el anterior guardes del hotel que mató a su familia y que incitará por todos los medios a que este lo haga. Este es el inicio de la actividad paranormal en la historia. Esta lectura la obtenemos de tres marcados detalles que se enrocan con el universo de Stephen King y que Kubrick dejó en el largometraje con un propósito. Algunos cinéfilos y estudiosos las ven como las tres únicas notas discordantes en el discurso de Kubrick sobre este particular viaje a la locura de un escritor. La primera encontramos en la secuencia protagonizada por el varón menor de la familia Torrance y tiene lugar en el capítulo titulado “Miércoles”. Es la introducción de la pelota de tenis de tonos ocres que surge de la nada y que obviamente no vemos quien la lanza. De esta manera, sus guionistas no dejan claro si un objeto procedente de la realidad o de la fantasía. Tras múltiples visionados personalmente opino que es un detalle que no encaja en el discurso racional del realizador y que sólo cobra sentido si lo llevamos al plano paranormal o lo tomamos como su particular homenaje al autor norteamericano. El motivo de esta idea nace en el color de la pelota, es ocre, luego pertenece a la realidad. Jack ha estado jugando con ella en las secuencias previas, lo que nos induce a entender que ha sido un caso de maltrato paterno. Pero volviendo a la pelota, como no es azul y es imposible que aparezca de la nada, sólo cabe pensar que la habitación 237 está maldita, por eso está abierta.

La segunda tiene lugar tras el encierro en la nevera de Jack por parte de Wendy. Ella al salir pone la presilla de seguridad al mecanismo de apertura, se ve claramente. Alcott y Kubrick eligen tonos realistas para fotografiar la secuencia. Allí tiene lugar la última conversación entre Torrance y un Grady que siempre está fuera de campo en toda la secuencia, con lo que se mantiene la lectura del carácter psicótico de Jack, es una voz que oye en su interior y que le manda asesinar a su familia. Ya no hay alucinaciones visuales como las que tiene en “The Gold Room”. Pero todo este significado se altera con un mero hecho, cuando es retirado de forma misteriosa el mecanismo de seguridad del pestillo de la nevera y Jack queda en libertad. Y la tercera es la fotografía final de una fiesta que tiene lugar durante el baile de la festividad del 4 de Julio de 1921 en la que aparece en primer plano Jack Torrance. Con este detalle nos quieren dar a entender que ha ingresado en el club de fantasmas asesinos del Overlook.

Estas secuencias hacen de este largometraje sea y deba ser considerado, sin albergar la menor duda, como una cinta de corte fantástico. Uno se puede cerciorar a través de los múltiples visionados de que Kubrick nunca quiso renunciar a la trama sobrenatural porque en su voluntad estaba realizar la mejor película de terror posible, como rezaba la frase promocional del film: “una obra maestra del terror moderno”. Por tanto, no son meras concesiones del realizador con el universo propuesto por King, sino que debían estar para que la crítica y los estudiosos cinéfilos pudieran encuadrar claramente dentro del género por tener todas sus constantes. Por su parte, los guionistas no tienen el menor reparo en quitar y cambiar acontecimientos del relato original. Desaparece el desenlace por completo y el pasaje en el que los setos cobran vida. Se insertan las  alucinaciones de tinte sexual que tienen Jack en la habitación 237 y Wendy en el pasillo. De esta manera se transforma en una historia más adulta, huyendo por completo de la atmósfera gótica de la versión literaria, así como de ofertar una explicación concluyente de la historia y de su excesivo paternalismo con los personajes y el lector, otorgándole una esfera más intelectual que posee varios niveles de significación que operan en el espectador en función de su nivel intelectual, y será esto lo que haga revisionar la cinta una y otra vez.

Pero Kubrick, en un intento de no explicar lo inexplicable, conecta la teoría de la locura y lo paranormal en un detalle de producción, el laberinto. Es posiblemente el elemento más importante del metraje, y puede que el más recordado por todos, ya que aquí acontece uno de los momentos más angustiosos. Realmente, no existía en el exterior del hotel, fue creado expresamente en Inglaterra. Por su forma, no deja de ser un símbolo del cerebro humano, de sus circunvoluciones. En el capítulo titulado “Lunes” es cuando podremos ver el primer y único efecto especial digital. En la gran sala donde escribe Jack, hay una maqueta del laberinto. El personaje se acerca y lo mira. En ese momento Kubrick hace un zoom sobre él y podemos ver a la madre y al hijo paseando por su interior en la zona central vestidos de rojo. Esto no deja de ser una metáfora un tanto freudiana de que estamos entrando en la mente del asesino y podemos ver sus objetivos. Pero esta no será la única referencia de producción al cerebro humano, quiero llamar vuestra atención sobre la moqueta elegida para vestir los suelos de la primera planta del hotel, donde está la habitación 237, se aprecia bien por ejemplo en la escena de la pelota, donde los dibujos geométricos recuerdan a las circunvoluciones cerebrales.

PLANIFICACIÓN Y DIRECCIÓN DE ACTORES.

Es muy importante analizar la dirección de actores que realiza Stanley Kubrick en este largometraje. Dos son los aspectos más relevantes: la comunicación no verbal y las miradas de los personajes. Un claro ejemplo lo encontramos en la conversación entre Grady y Jack en el servicio de caballeros. Sus cuerpos parecen como maniquies, son estáticos, apenas hay movimientos espaciales, pero la próxima vez que visionéis el film fijaos en las miradas de ambos personajes, sobre todo en el punto de fuga de Jack, es como si no acabara de creerse la alucinación que ve, no da crédito a lo que dice. Os recuerdo que le está proponiendo que mate a su familia. Esto se ve resaltado por la iluminación de la escena. En este caso es Grady el que posee la luz cenital, y es Jack quien aparece con un rostro perfectamente iluminado carente de sombras. Pero todo ello nos lleva a hablar de la organicidad de la planificación de los planos y los movimientos de cámara. Así los travellings están rodados a una velocidad muy concreta y poseen un marcado acento diegético. Por ese motivo cuando el travelling sigue a Danny y su triciclo es más rápido que cuando sigue a un personaje que va andando, a eso me refiero cuando hablo del concepto de organicidad del travelling. El objetivo es que el espectador lo siga realmente y eso ayuda a introducir al espectador en el desarrollo de la acción.

ORGÍA DE SANGRE

Kubrick como realizador era un hombre del momento. Por eso, uso lo más novedoso desde el punto de vista de la tecnología: la steadycam; pero desde lo narrativo usó lo último de la tendencia del género de terror, el gore.  Eso sí, siempre dentro del buen gusto, así la orgía de sangre comenzará cuando los demonios interiores de Jack se desaten cuando comience a beber alcohol en el bar “The Gold Room”. En ese momento, Canonero le viste hasta el final con una chaqueta roja, que simboliza que ya no existirá una vuelta atrás. Este límite viene dado también por la introducción del rojo en la paleta usada por John Alcott. Lloyd, el barman, como él vestirán de rojo desde este momento hasta el final de la película. Pero no sólo será el vestuario, también toda la dirección artística (los sillones, sofás y adornos de la fiesta) está totalmente dominada por el rojo, al igual que el baño donde Grady, el anterior guardes del hotel, le indique que ha llegado el momento de que se inicie la matanza de su familia y en la que le advierte de que viene un intruso que puede alterar sus planes. Ni que decir tiene que uno de los momento más recordado por los cinéfilos es la cascada de sangre surgiendo de los ascensores, que inclusive Kubrick lo incorporó al trailer del film. Eso lo considero la estilización del gore. Crea un cuadro simétrico de tonos rojos. Eso sin olvidar el único asesinato, el hachazo que le asesta Jack a Halloran por entrometerse en la situación.

LA INQUIETUD.

Una de las características de los largometrajes de Kubrick son los rótulos de crédito en movimiento, ya desde sus primeras películas como “Atraco Perfecto”, para generar ansiedad y meter al público en ambiente diseña los títulos a contralectura. En nuestro caso van de abajo a arriba obligando al espectador a seguir las letras mientras el fondo está en un continuo movimiento, ya que vamos siguiendo el escarabajo conducido por nuestro protagonista el escritor Jack Torrance. Pero a su vez el coche discurre siempre a contralectura, de izquierda a derecha, y el travelling aéreo discurre de la misma manera. Para incrementar esta sensación contó con la inestimable ayuda de Wendy Carlos y Rachel Elkind, que hizo suya la pieza “Dies Irae” (el día de la ira) creada por Berliotz para “la sinfonía fantástica”, y así podemos apreciar esta subida al patíbulo de nuestro inocente protagonista. Luego su destino ya se vaticina desde la primera secuencia, al mismo tiempo que el compositor y la vocalista sumergen al espectador en una angustia suavemente, con sólo procesar la voz femenina mediante un vocoder.

En la secuencia de “la entrevista” podemos apreciar cómo Kubrick planifica las tomas de los travellings a contralectura. Por ejemplo, tras presentarse el escritor a la recepcionista del hotel el realizador nos introduce en el seno de la entrevista laboral con una panorámica a izquierdas, que nos obliga a seguir al personaje por detrás. O cuando Wendy en el capítulo de “el sábado” decide llamar para hablar y la seguimos. Esto será una constante a lo largo de todo el metraje, Kubrick se esforzará por obligar  a los personajes a moverse dentro de los planos generales en el sentido contrario de la lectura, como en el paseo por el hotel durante el día de cierre.

La película está llena de movimientos de cámara, todos suaves y sutiles, salvo los sostenidos travellings realizados con una silla de ruedas donde sentaron al cámara con la steadycam para seguir de cerca a Danny con su triciclo mientras recorre el Overlook a sus anchas. En este caso es muy importante el uso del sonido, para ello pusieron el micrófono en la cámara y así grabar el sonido de las ruedas del triciclo, que carente de acompañamiento musical incrementa la sensación de inquietud en el espectador. La banda sonora está poblada de acordes dominados por instrumentos de cuerda, sobre todo violines chirriantes, y percusión que generan sonidos estridentes y amenazadores, como las piezas de Béla Bartók, Krzysztof Penderecki o György Ligeti. Creando auténticas suites cacofónicas pero cargadas de efectismo y simbolismo, como cuando lee Wendy en el espejo “Redrum» o como en la secuencia de persecución de Danny por los pasillos del hotel o en el laberinto nevado.

TÍTULOS DE CRÉDITO DE «EL RESPLANDOR»

El uso del sonido es otra de las grandes bazas del film para generar ansiedad. Recordad los falsos latidos creados con el sintetizador que podemos escuchar en las diversas escenas en las que están conectando y resplandeciendo Danny y Hallorann.

LA CRUDA REALIDAD NORTEAMERICANA

“Aquí pasaron muchas cosas, precisamente en este hotel, durante años, y no todas fueron buenas”
Halloran.

Los grandes cuentos siempre empiezan con frases del tipo “hace mucho tiempo en un reino lejano…”, Kubrick no es la excepción, no comienza así pero sí en la introducción de la película, en la secuencia del día de cierre coloca la frase que acabáis de leer en boca de uno de los personajes, haciendo una clara alusión que lo que vamos a ver no deja de ser un cuento.

Dentro de los ríos de tinta que ha generado este largometraje hay un detalle en el que todos los autores coinciden: Diane Johnson y Stanley Kubrick leyeron durante la elaboración del guión el libro de Bruno Bettelheim “Psicoanálisis de los cuentos de hadas”. En “El resplandor” existe una lectura más profunda que viene derivada de la transformación del libro de King en un cuento gótico, y que aúna las dos lecturas que os he dado hasta el momento, me refiero a la visión más paranormal y el viaje a la locura de un escritor. Esa es mi tesis tras la lectura del libro escrito por el famoso psiquiatra y psicólogo austriaco.

“Tolkien afirma que los aspectos imprescindibles en un cuento de hadas son fantasía, superación, huida y alivio” (página 199). Y “se le podría añadir un nuevo elemento…la amenaza.” (página 200) Eso es lo que nos dan los guionistas del film, y en ese orden y además respetan una de las reglas básicas: “Los cuentos de hadas se presentan de un modo simple y sencillo” (página 37). Por ese motivo Kubrick usa los títulos de crédito iniciales para presentar de una forma fácil y sencilla la trama del cuento, así como sus múltiples capas. Respetando la estructura habitual de cualquier relato infantil: “a partir de un principio normal y corriente, la historia se lanza a acontecimientos fantásticos…el cuento embarca al pequeño en un viaje hacia un mundo maravilloso, para después, al final, devolverlo a la realidad de una manera reconfortante” (página 89).

Según Bettelheim, los cuentos han de divertir y excitar la curiosidad, desarrollar el intelecto, estimular la imaginación y clarificar las emociones. Eso hacen los guionistas del film, porque dejan cabos sueltos a nuestra imaginación ya que el texto escrito es distinto del celuloide, por eso dejan pequeñas trampas irresolubles, para que cada uno eche a volar su imaginación y obtenga la lectura que más le guste.

“Los cuentos de hadas enseñan bien poco sobre las condiciones específicas de la vida en la moderna sociedad de masas; estos relatos fueron creados mucho antes de que esta empezara a existir.” (página 11) Ese es el verdadero motor intelectual de Kubrick con “El Resplandor”: crear un cuento que hable de la sociedad de masas, ya que hasta este momento ningún cineasta se había puesto manos a la obra y había creado uno. Así, el hotel Overlook representa la moderna Norteamérica construida sobre el sufrimiento de otros. Os recuerdo que está construido sobre un cementerio indio, que fueron a su vez los primeros pobladores del continente y que fueron masacrados por los colonos ingleses.

En los cuentos de hadas, “si no existe una clara línea divisoria entre las cosas vivas y las cosas muertas, estas últimas pueden convertirse en también en algo vivo” (página 67), al igual que en el relato de Kubrick y de King, el Overlook cobra vida propia, ese país que trata de luchar y salir adelante. Estados Unidos se jacta de ser el país que abandera y lucha por la libertad, cuando en la realidad sigue subyugando a mujeres, negros, homosexuales y ahora latinos. Eso se deja traslucir en los diálogos racistas y machistas de Grady. Y por ese motivo hasta que no cambie el prisma de pensamiento esta película mantendrá toda su vigencia.

En el fondo hace alusión a problemas universales, que según el psiquiatra austriaco es una de las cualidades que debe tener un buen cuento. Planteando de forma breve y concisa un problema existencial. Para ello debe simplificar la situación, al igual que los personajes y los detalles. Y por supuesto, el mal debe ser omnipresente, al igual que la bondad. De ahí la importancia del personaje de Wendy en este relato. Es el único personaje femenino del largometraje. Es mostrada como una abnegada madre y esposa, que contra su voluntad y por ayudar a su marido a que escriba su gran novela aceptará pasar el crudo invierno aislada, mientras ella es la que realmente ostenta el rol de guardesa. A medida que Wendy vaya siendo sometida a la violencia doméstica de Jack, veremos como su personalidad se irá deteriorando se irá volviendo cada vez más lábil, hasta el punto en que mientras Danny es perseguido al final por su padre su estado mental comenzará a perturbarse y tendrá una alucinación de tintes sexuales como la que tuvo Jack en su momento. Remarco este concepto porque las paredes del pasillo son de color azul. En ella descubre a dos varones teniendo una escena de sexo, uno va vestido de jabalí y tiene el culo desnudo, mientras le hace una felación al otro varón yace en la cama vestido con un esmoquin. Y a medida que se deja invadir por el miedo y la ansiedad seguirá alucinando, verá una persona asesinada que hace un brindis incluso verá correr ríos de sangre por el corredor, en uno de los planos más famosos de la película. Pero es quien ayuda a Danny en todo momento y le espera al final del relato.

En “El resplandor” como en cualquier cuento de hadas, se justifica la doble personalidad del padre porque “…los niños necesitan disociar la imagen de sus padres en el doble aspecto benévolo y amenazador, para sentirse más protegidos por el primero de ellos” (página 97). Esto Kubrick lo remarca con la planificación de rodaje en la escena en la que Wendy le trae el desayuno a la cama. Podemos apreciar dentro del campo a Jack reflejado en el espejo. Pero a veces “el niño experimenta el mundo como un infierno absoluto…siente la necesidad emocional no sólo de disociar a sus padres, sino también él mismo en dos personas, que no tiene nada que ver una con otra” (página 99) Este es el caso Danny, que disocia su personalidad ante un padre alcohólico y maltratador, de ahí surge la personalidad de Tony en el guión.

En este particular cuento podemos apreciar constantemente duras batallas. “Freud afirmó que el hombre sólo logra extraer sentido a su existencia luchando valientemente contra lo que parecen abrumadoras fuerzas superiores” (página 15) Por eso nuestros protagonistas varones se enfrentarán contra los fantasmas del hotel. Pero hay más, porque esta trama también esconde una lucha entre ambos, que desde el punto de vista del psicoanálisis se puede entender como una lucha entre el “superyó” y el “yo”, representados en el padre e hijo, en una lucha de poder. Que si atendemos al análisis transaccional es una lucha entre el “yo padre” y “yo niño”, entre las reglas y el juego, la autoridad y la diversión.

“La convicción de que el crimen no resuelve nada es una persuasión mucho más efectiva, y precisamente por esta razón, en los cuentos de hadas el malo siempre pierde” (pagina 16) En efecto, por eso Jack muere sólo bajo el frío invernal. Toda buena historia debe tener su catarsis. En nuestro caso, Danny cual Pulgarcito se salva debido a su ingenio (moraleja), regresa tras sus pasos y se salva ya que le está esperando su madre en el coche oruga que les sacará de este gélido infierno. Así la lectura final del film es que la joven Norteamérica se podrá salvar si utilizan el ingenio y la sabiduría. Esto se refleja en la voluntad de los guionistas de proporcionar conocimientos profundos usando la experiencia acumulada por la sociedad, en este caso la norteamericana. “Lejos de exigir nada, el cuento de hadas proporciona seguridad, da esperanza respecto al futuro y mantiene la promesa de un final feliz” (pagina 37) cuestiones que respetaron al límite los dos escritores cinematográficos al elaborar el libreto, ya que el espectador en ningún momento se sentirá agredido por las cuestiones más violentas del argumento.

No es la única referencia a Pulgarcito, ya que Wendy en el capítulo titulado “Día de cierre” mientras recorre la cocina con Halloran hace mención a que para no perderse en ese inmenso habitáculo deberá usar miguitas de pan.

En la mítica escena donde Jack Torrance intenta derribar la puerta del baño con un hacha, Kubrick introduce deliberadamente una referencia verbal a otro mítico relato infantil, “los tres cerditos”. Bettelheim sostiene que al igual que el mito de Hércules, versa sobre la elección entre el principio de placer y el de la realidad. “Las casas que construyen son símbolo del progreso en la historia del hombre”. Así “Los planes y las previsiones inteligentes combinados con el arduo trabajo nos hará vencer a nuestro feroz enemigo: el lobo”. Esto refuerza la idea central de este particular cuento gótico que Norteamérica puede desarrollarse con inteligencia y trabajo sin tener que someter a otros pueblos. Esto se remarca en un detalle de vestuario, ya que Canonero viste a Danny con un jersey azul con un dibujo del Apollo XI, el primer vuelo tripulado que llegó a la luna, y para más señas lleva escrito USA. Al igual que viste a Wendy con una chaqueta amarilla que lleva dibujados motivos de los indios y tiendas. Esto lo considero otra de las pruebas irrefutables.

“Como en todas las grandes artes, los cuentos de hadas deleitan e instruyen al mismo tiempo” (página 77), ese es el objetivo de Kubrick y Johnson a lo largo de todo el metraje. Entretener, usar la metáfora de un hotel habitado por los fantasmas del pasado para hablar de un problema cotidiano y diario, la cruda realidad norteamericana. Además, le otorga un final feliz en contra de la corriente de las películas de terror del momento porque “los cuentos de hadas, invariablemente, señalan el camino hacia un futuro mejor” (página 104). Se atreve con este experimento cinematográfico porque “sea cual sea nuestra edad, sólo serán convincentes para nosotros aquellas historias que estén de acuerdo con los principios subyacentes a los procesos de nuestro pensamiento. Si esto es cierto en cuanto al adulto, que ya ha aprendido a aceptar que hay más de un punto de referencia para comprender el mundo -auque nos sea difícil, si no imposible, pensar en otro que no sea el nuestro-, lo es especialmente para el niño, puesto que su pensamiento es de tipo animista” (pagina 65).

Pero lo más importante, y esta máxima es compartida por el propio realizador, “nunca se debe explicar al niño el significado de los cuentos. Sin embargo, es importante que el narrador comprenda el mensaje que el cuento transmite a la mente preconsciente del sujeto” (página 212). Por eso, todo lo que acabas de leer no deja de ser una teoría basada en seguir las trazas de información que nos dejó Kubrick sobre lo que hizo a la hora de escribir y construir el guión, ya que él nunca explicó ninguno de sus films.

EL ESCRITOR

Esta semana para destacar el estreno del nuevo trabajo del realizador polaco Roman Polanski me he llevado al cine a Mrs Watflech. ¿Quién es? os preguntareís, por expreso deseo de ella prefiere mantenerse en el economato, pero ya sabéis todo blogroll esconde una gran mujer, y el mío esconde a más de una, así que buscar y hayareís porque que regenta un blog muy interesante. Su análisis del filme es muy certero y muy bueno, así que desde aquí mis palabras de elogio hacía ella por su gran labor crítica, así que no voy mantener más la intriga y aquí da comienzo la sesión doble dedicada a…

 

Es como estar casada con Napoleón en Santa Elena
Ruth Lang

Mientras tenga un soplo de vida, lucharé contra el terrorismo
Adam Lang

SINOPSIS:
Un escritor es contratado para escribir la “autobiografía” de Adam Lang, ex primer ministro británico. Pero no es el primero: el escritor que comenzó el trabajo murió en extrañas circunstancias. Lo que al principio parece una gran oportunidad económica, deriva en una peligrosa investigación, cuando descubra información comprometedora que puede suponer un escándalo político internacional. El escritor ya no está a salvo.

ARGUMENTO:
Mrs. Watflech:
Reconozco que no fue el argumento lo que me llamó la atención a la hora de estrenarme con mi amigo Alfie en una de las sesiones dobles de Videodromo, más bien todo lo contrario. Un escritor es contratado como negro para terminar las memorias del ex primer ministro británico Adam Lang, ya que su predecesor muere antes de finalizarlas. A partir de aquí, el escritor se va encontrando con una serie de datos que le llevan a pensar que su antecesor no murió accidentalmente, encontró algo que ahora él pretende descubrir. Así leído, parece la típica película de suspense encuadrada en un marco político de actualidad, como es la guerra de Irak, en la que el escritor descubrirá, a lo largo del metraje, el oscuro pasado del primer ministro. ¡Puf! Otro thriller político, con algo de suspense y final predecible. ¡Pero no! De hecho, nada más llegar a la residencia del ex primer ministro, este es acusado de haber consentido torturas durante la guerra de Irak, motivo por el que va a ser juzgado por el Tribunal de la Haya de Derechos Humanos. ¿Qué fue, entonces, lo que descubrió McAra, su predecesor, y que le llevó a la muerte? Alrededor del eje central de la trama, el secreto que se esconde detrás de la figura de Lang, la película refleja bien la hipocresía que rodea a la Política, lo que se esconde detrás de un dirigente, la artificialidad que precede a esa imagen de verosimilitud que transmiten, en fin, la Política como la representación de un papel que vaya usted a saber quién ha escrito… Y ello, en un ambiente donde todo el mundo parece esconder algo y donde el espectador es capaz de respirar la desconfianza que emana de ese submundo en el que todo está tan calculado, desde un discurso hasta un viaje, pero ¿con qué fin? Asimismo, muestra la forma de vida que lleva un líder de este tipo; una finca enorme en una isla, rodeada de seguridad, una gran casa llena de secretarias, asistentes, guardaespaldas, vigilantes y el servicio es el lugar donde viven el ex primer ministro y su sufrida mujer, Ruth, aislados del mundanal ruido (¿cómo van a saber lo que cuesta un café?). Un paraje que ayuda a esculpir ese ambiente de irrealidad, nos convierte en intrusos, torpes e inseguros (como al protagonista), y contribuye a crear la incómoda atmósfera por la que se desenvuelve el escritor. Eso sí, aprovecha para regalarlos una hermosa fotografía. A pesar del argumento, no olvidemos que quien dirige es Roman Polansky, un dato tan importante para apetecerme acudir a la sesión matinal como la compañía de la que disfruté (viaje en moto incluido).

Alfie: Roman Polanski, por fin, abandona a su inseparable Gérard Brach con el que ha hecho películas un tanto irregulares con ligeras esencias de Hitchcock como es el caso del thriller “Frenético” o dramas tan inverosímiles como “Lunas de hiel”, para poner en pie “The ghost writer”. Para ello se ha lanzado al vacío y ha adaptado el gran éxito de ventas “El poder en la sombra”, escrita por Robert Harris, que también ha participado con el director y guionista del filme en la adaptación del libro a la gran pantalla. El argumento puede sonar a manido, a visto en más de una ocasión. Estamos ante el típico caso de largometraje que en manos de otro director hubiera sido lo peor de la tierra y por supuesto, inaguantable. Lo ha explicado muy bien Mrs. Watflecht, lo que comienza siendo el típico thriller de aromas políticos se transforma en la mano de Polansky en toda una inquietante obra donde nada es lo que parece, nadie es quien dice ser, ni hacen lo que dicen que van a hacer. Es una historia de engaño y traición tanto en el terreno sexual, político o literario. Así pues estamos ante un caso muy cercano a su famosa cinta “Chinatown” firmada por el director checo en 1974. Pero argumentalmente hay más, esta película es heredera de “Defence of the realm” de David Drury. Me encantó también el cinismo en torno a los grandes best seller que se escriben de la noche a la mañana y que aparecen como setas en la Feria del Libro. Maravillosos los diálogos mordaces en boca del negro y del editor.

LA SECUENCIA:
Mrs. Watflech: Indudablemente, la secuencia final. Sin querer revelar nada, la última escena, con esos planos tan cortos, llenos de ritmo y un acompañamiento musical que no podría ser mejor; te va atrapando en un in crescendo y, cuando crees que has llegado al clímax (pero aún no te has recompuesto), Polansky te sacude más hacia arriba, como el maestro que puede llegar a ser, y ya sí, tras el indiscutible subidón, te regala un plano final para que puedas ir descendiendo a un nivel normal de tensión, poco a poco, como una pluma que cae lentamente o como un cigarro después de. El desenlace (o cómo acaba la historia), sin ser nada del otro mundo, está rodado de tal forma que consigue dejarte con la boca abierta, con una sonrisa de plenitud, una onomatopeya, ¡ouau!, pero, también, un cierto aire de desamparo…

Alfie: Sinceramente, parece que estoy copiando a Mrs Watflecht pero también me quedo con ese genial final. Posee la garra y el tempo del final de “Sospechosos habituales” de Bryan Singer. Es formidable la resolución, con homenaje a Stanley Kubrick incluido, no digo el título porque eso es dar más de una pista, es casi un spoiler.

EL PLANO:
Mrs. Watflech:
A parte del plano final, del que os he hablado antes, me gustó mucho cuando el protagonista escapa del ferry al comprobar que le están persiguiendo. El plano refleja muy bien su soledad ante una situación que le viene grande. Es de noche, la estación está vacía, el asfalto húmedo, ni un coche, nadie. Llama, agitado, a su editor y salta el contestador. Se ven luces al fondo, allí habrá gente, pero él está solo.

Alfie: Reconozco que el plano elegido por Mrs Watflech es el mejor, pero a la misma altura está el plano inicial del cadáver de McAra a la deriva en la playa. Ese plano general es muy bueno, con ese día gris, lo dice todo. La soledad del escritor negro, que encima no se le ve la cara, es el sin nombre, al que nunca se le reconocerán los méritos.

EL PERSONAJE:
Mrs. Watflech:
 Definitivamente, él, el escritor, interpretado por Ewan McGregor. Transmite perfectamente la imagen de alguien, no solo ajeno al intríngulis del mundo político, sino indiferente, también, a cualquier ideología (le contratan por eso, precisamente); es torpe, inocente y natural con cada uno de sus gestos, lo que contrasta con ese ambiente que es puro teatro. Consigue que empaticemos con él y que, cuando él vaya, sintamos, como él también, que el resto está ya de vuelta.

Alfie: En primer lugar es injusto tener que elegir uno, porque todos son personajes muy curiosos y están muy bien perfilados. Además, no quiero repetir así que me decanto por Adam Lang. Ese político, perfecto representante de la casta política actual, que no deja de ser una marioneta de los poderes fácticos. Nunca elabora un discurso por si mismo, que hace lo que le mandan. Intenta obtener la frasse adecuada para aparecer en portada. Está maravillosamente interpretado por Pierce Brosnan, que a un servidor le recordó mucho a los dobleces interpretativos desarrollados por el actor en el filme “El sastre de Panamá”. Hay que reconocer que este tipo de papeles los desarrolla son sobriedad y altanería. Pensándolo bien, no consigo encontrar otro actor que le viniera bien este papel.

LO MEJOR:
Mrs. Watflech: ¿Lo mejor de la peli? La peli en sí; cómo consigue, con un argumento tan poco tentador, por lo menos para mí, que me haya gustado tanto y que yo, que soy muy dada a divagar en cuanto puedo, no desconectara en ningún momento. Me gusta cómo, al margen de la trama, aprovecha para hacer una sucinta reflexión sobre el poder, la política y sus líderes. Además, es una película con un gran sentido del humor, donde destacan los irónicos diálogos entre Amelia (la asistente) y el escritor, que proporcionan un inteligente toque de humor negro. Y esa música, tan sugerente, que te envuelve y te deja atrapada en la pantalla, la guinda del pastel.

Alfie: Todo, desde la maravillosa galería de actores secundarios encabezados por el incombustible Eli Wallach, el genial Tom Wilkinson, el siempre estupendo Timothy Hutton, la siempre taciturna Olivia Williams, recordad su papel en “El sexto sentido”, y hasta están bien el irreconocible James Belushi, que da vida al editor John Maddox para vayáis sobre aviso o la ninfómana neoyorquina Kim Cattrall. Pasando por la fotografía de Pawel Edelman que sabe sacarle todo el jugo a los paisajes de Cape Cod o a los de la isla de Nantucket, con esa paleta de grises que pone los pelos de punta. Eso por no hablar de la banda sonora que firma Alexandre Desplat, del que ya hablamos en otra ocasión en Videodromo, con motivo de trabajo para ilustrar la biografía de Coco Chanel. Eso sin olvidarnos de lo Kubrick y Hitchcockniano que le ha quedado este trabajo al señor Polanski, madre mía. Nada más hay que ver esos dos personajes femeninos enfrentados, la mujer y la amante, la morena y la rubia, ambas sostienen a Adam Lang, le necesitan pero le odian a partes iguales. La lucidez y la inteligencia con la que este director filma y monta el guión. Hasta la dirección artística es genial, esa arquitectura fría de hormigçion que esconde al político, y donde se escribirán las memorias.  Hacía muchísimo tiempo que no salía tan entusiasmado de ver una GRAN PELÍCULA. ¡Díos! Esto es CINE. Así que pecado si no acudís a verla.

LO PEOR:
Mrs. Watflech: Peccata minuta: la sospecha inicial del protagonista surge de manera algo forzada; ante un hecho que debiera resultarle casual (te roban un paquete que llevas bajo el brazo, ¿y?), el escritor muestra una suspicacia poco creíble al principio de la trama. Me chirrió.

Alfie: Madre mía, parezco un lorito, pero es cierto, yo le voy a quitar un punto al señor Polanski por ese comienzo tan forzado, ese robo tras salir de ser contratado por Maddox. Pero no pasa nada, dos minutos después estaréis montados en el ferry que os llevará hasta los paisajes de Nantucket y se os habrá olvidado y estaréis subidos en una montaña rusa emocional que nos parará hasta el último grisáceo fotograma.

CALIFICACIÓN:
Mrs. Watflech: 8

Alfie: 9

DIEZ INICIOS MEMORABLES

No hay finales sin principios, y a petición de diversos lectores (Gonzalo, Radagast, etc) aquí da comienzo este espero que curioso TOP TEN rebosante de nostalgia por un tipo de cine que no volveremos a ver. Quiero dejar claro que a veces los realizadores optan por poner los rótulos de crédito en la secuencia inicial, otras no. En algunos casos están realizados y concebidos por los propios directores, y en otras no. Por eso, indicaré quién elabora los títulos cuando sea preciso. Para comenzar esta selección quiero hacerlo de una forma un tanto retórica. Si comenzamos elegiendo diez finales y ahora vamos a hablar de inicios, pues quien mejor que Chistopher Nolan para abrir fuego. Fue este arriesgado director que se atrevió a poner el final de la historia al principio del largometraje. Así pues, vayamos pues hasta el año 2000 cuando se estrenó «MEMENTO».  Estamos ante un final y un principio, todo en uno. Mejor forma de empezar esta selección de comienzos de película no he podido encontrar. Ojo, a pasar de que me gusta mucho, este no cuenta. Se trata sólo de una forma de comenzar, allá vamos…

INICIO DE MEMENTO

En el puesto número diez tenemos… el inicio de «LA GUERRA DE LAS GALAXIAS«  dirigida en 1977  por George Lucas. Los títulos de crédito fueron obra de Dan Perri, creador también de los de «El exorcista» o «Taxi driver». Este es uno de esos comienzos que uno tiene grabado a fuego en la memoria. Era un niño que deseaba verla. Había visto por la tele que habían estado en el festival de San Sebastián C3PO, R2D2, Darth Vader, Luke Skywalker, Han Solo, La princesa Leia. Tengo el recuerdo vago de verlos posando ante las cámaras en la playa de Donosti. Desde ese mismo instante quise verla. Tras mucha turra en casa y diversos intentos, conseguí que me llevaran a verla. Lo recuerdo perfectamente aún, fue en los cines Roxy de la calle fuencarral de Madrid, en sesión de noche, estaba abarrotada la sala y nos tocaron de las últimas filas A pesar de que era canijo y alguna cabeza me tapaba parte de la pantalla me fue absolutamente indiferente. Al oir los maravillosos acordes de Williams, entré en un fascinante mundo del que todavía creo que no he salido.

INICIO DE STAR WARS: UNA NUEVA ESPERANZA

En el puesto número nueve tenemos… el comienzo de «SEVEN«, dirigida por David Fincher en 1995, en este caso fue el siempre genial Kyle Cooper quien se encargó de los títulos de crédito. En su currículum hasta ese momento tenía «Breaveheart» de Gibson y «Quiz Show: El Dilema« de Redford. Me parece fascinante la maestría con la que resuelve este inicio, y por eso lo he elegido. La secuencia inicial incluye los títulos de crédito y nos describe perfectamente la mente y el modus operandi de este asesino en serie. Destacar tanto la fotografía de Darius Khondi y la música de Nine Inchs Nails, y la barroca voz de Trevor Horn.

INICIO DE SE7EN

En el puesto número ocho tenemos el inicio de una gran adaptación literaria… «LAS AMISTADES PELIGROSAS« realizada por Stephen Frears en 1988. Impresionante me parece la labor de Stephen Frears en cómo plantea esta secuencia que engloba los rótulos de crédito. Hace una descripción física y psicológica de los personajes inmejorable. Todo acentuado por la increible suite de George Fenton, que recalca el momento histórico. Maravillosa la actuación de Glenn Close y John Malcovick.

INICIO DE «LAS AMISTADES PELIGROSAS»

 En el puesto número siete venido de la Tierra Media tenemos… «EL SEÑOR DE LOS ANILLOS« dirigida por Peter Jackson en el años 2001. Todo un gran comienzo para una obra épica que consta de tres partes. Estamos una vez más ante una magnífica adpatación, y se me ponen aún los pelos de punta con la música de Howard Shore y la narración en off, es brutal.

INICIO DE «EL SEÑOR DE LOS ANILLOS»

En el puesto número seis tenemos… el comienzo de «BLADE RUNNER«, concretamente el de la versión de 1982. Film dirigido por Ridley Scott, contaba para sus rótulos de crédito con la colaboración de Vangelis, que le componía un score de lujo que te dejaba noqueado en la butaca. Esta es una de esas secuencias que ningún amante del séptimo arte olvida. Esa belleza postindustrial, llena de coloridos neones y llamaradas. Esos encuadres que parecen sacados de una viñeta de cualquier historia del «Metal Hurlant» merecen todo un respeto. Eso por no hablar de los increíbles efectos y fotografía obra de los desaparecidos Douglas Trumball y Jordan Cronenweth.

INICIO BLADE RUNNER VERSION 1982

En el puesto número cinco tenemos nada más y nada menos que los…«RESERVOIR DOGS» dirigidos en 1992 por Quentin Tarantino, le enfant terrible de la industria de Hollywood. Cinéfago, cinéfilo, inclasificable, esos pueden ser algunos de los adjetivos con los que podemos calificar a este director norteamericano. De dialogos contundentes y salvajes tanto por duración como por temática. En el inicio de su ópera prima tenemos todas las claves de lo que veríamos con el paso del tiempo a lo largo de sus ocho películas como director. Brillante y delirante comienzo donde los haya.

INICIO DE RESERVOIR DOGS

En el puesto número cuatro«ABRE LOS OJOS» dirigida por Alejandro Amenabar en 1997. El creador de los rótulos de crédito del film fue Carlos J. Santos, pero estos no llegan a estar incluidos en la secuencia inicial van tras la segunda secuencia. Su trabajo es de sobra conocido, ha hecho también los de «Acción mutante» de Alex de la Iglesia, «Familia» o «Torrente, el brazo tonto de la ley». Creo que este es uno de los inicios más inquietantes del cine español. Considero que esta es su mejor película, y que no creo que vuelva  a realizar nada Amenabar a la altura de esta. Maravilloso el plano con la Gran Vía vacía.

INICIO ABRE LOS OJOS

En el puesto número tres tenemos… «EL DIABLO SOBRE RUEDAS» realizada en 1971 por Steven Spielberg. A pesar de ser un telefilm consiguió traspasar las fronteras de lo catódico y lo cinematográfico y consigió venderse si mal no creo en el festival de Cannes, y en Europa se distribuyó en cines con este título. Os recuerdo que el original es «DUEL», que podríamos traducir como «Duelo» y está basado en un relato corto de Richard Matheson, otro viejo conocido de la videoarena.

INICIO DE «EL DIABLO SOBRE RUEDAS»

Y esta lista no puede acabar sin la gran labor de dos grandes genios. En primer lugar, aquí tenéis a un viejo amigo del blog, hablo de mi tocayo Alfred Hitchcock, así que en el puesto número dos tenemos…«LA SOGA« realizada en 1948. En esta secuencia inicial plantea las múltiples lecturas que posee este largometraje. Por la forma en que está rodada, por la actitud de los personajes, por miles de cosas, pero es algo más que un asesinato, es el final de un trio sexual. Soberbio. Cómo se enciende el cigarro, aprece que acaba de echar el polvo de su vida como dice el detective Nick Curran en «Instinto básico». Atentos y no dejar que se os escape ningún detalle. Y sobre todo los remordimientos que quedan después. Soberbio el maestro una vez más.

INICIO DE «LA SOGA»

Y para finalizar en el puesto número uno tenemos al otro gran maestro, Stanley Kubrick y su… «LA NARANJA MECÁNICA« realizada en 1971. Se dice, se comenta, que los rótulos de crédito iniciales fueron elaborados por otro de los grandes, Pablo Ferro, pero no encontréis acreditado este trabajo por ningún lado, y eso es raro en Kubrick, así que le pasaría como a Alex North en «2001».  En esta secuencia inicial comprenderéis la función y el sentido de un travelling. Es maravillosa la forma en la que describe el entorno y a los personajes. Su simplicidad es sólo igualable a su efectividad. Arropándolo con todo el mimo del mundo estan los estupendos acordes de Wendy Carlos. Además, en la pasada edición de Sitges Malcom McDowell recogió el premio por su labor en este film. Os puedo decir hasta cuando la vi por primera vez, porque luego le siguieron unas cuantas. Fue con dieciseís años en el extinto cine Torre de Madrid en la sala dos en la sesión de siete de la tarde. Desde entonces la tengo taladrada esta escena en mi cabeza. Mi madre no quería que la viera, ella consideraba que era ultraviolenta. Lo curioso es que con el paso del tiempo ya no lo parece tanto. Pero a pesar de todo, es impresionante.

INICIO «LA NARANJA MECÁNICA»

Evidentemente ardo en deseos de saber los vuestros Mister Crowley, Redrum, Homo Insanus, Mister Lombreeze generadores del invento, así como los de  Miss Darko, Eulez, Marchelo, 39 escalonesRamón, Victor Guybrush, Empantallado, Gine, Álvaro, Ricardo, Mapoto, Fantomas, Dick, Miss Watflech, Varelax, Luis Cifer, Mister Frost, Alberto, que obviamente no es obligatorio contestar ni continuarlo porque sé de sobra que algunos de vosotros estáis muy liados, este post surge por la curiosidad de algunos de los lectores de este blog.

DIEZ AÑOS SIN KUBRICK

stanley-kubrick-autoretrato

Llevamos ya diez años sin el gran narrador, sin el maestro, sin el genio. Ha pasado una década desde que conociéramos la noticia de la muerte de Stanley Kubrick en su residencia de Hertfordshire debido a un infarto de miocardio. Si continuara vivo, ahora contaría con 81 años y estaríamos expectantes ante el nuevo proyecto del realizador neoyorquino, puede que hubiera sido una nueva biografía de «Napoleón». O quizá se hubiera animado a llevar a cabo la historia definitiva del holocausto, los nazis y la Segunda Guerra Mundial, al haber adaptado la novela del escritor polaco afincado en Norteamérica, Louise Begley, llamada «Mentiras en tiempos de guerra» bajo el título de «The Aryan papers» y que podríamos haber traducido en nuestro país como «Los papeles arios». Aunque dudo mucho que hubiera mantenido ese título tan plano y hubiera puesto otro con un carácter más contundente e imposible, tal y como nos tenía acostumbrados.

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Y ahora que hablo de la película definitiva, me viene el siguiente pensamiento, que algunos podréis catalogar de categórico. Mis estimados lectores quiero que reparéis en que este cineasta dedicaba más o menos diez años en hacer un largometraje. Además, no solía repetir género, y cada film que hacía era el definitivo dentro del mismo. Yo creo que debido en gran parte a que su forma de narrar tan peculiar y característica. Creo que no hay nadie que haya conseguido innovar después de él. Bueno, alguien habrá, pero los casos son pocos y excepcionales. Eso lo hilvano con algo que nos decía Peter Greenaway en la rueda de prensa de presentación de su último film «Ronda de noche»: «el cine como tal se está muriendo, y con él, los críticos» Porque la gente es cada vez más conformista y además, tragan con todo, me explico, la producción está llena de franquicias y remakes. Yo sólo encuentro dos casos de formas peculiares de narrar, el primero fue la arriesgada propuesta de Christopher Nolan que es «Memento» y la segunda puede que sea ese drama romántico postmoderno llamado «Corre, Lola, corre» que firmó el realizador germano Tom Tykwer. Hasta el realizador Terence Malick juega a cubrir el hueco pero no termina de cuajar. Me enerva escuchar en T5 con motivo del lanzamiento de «Ágora» que Amenábar es como Kubrick, no porque le considere un mal realizador, para nada,  sino porque todavía no le veo que tenga un estilo narrativo característico. La pregunta que me hago es ¿llevo razón? ¿no habrá sustituto? Es más os reto a que me digáis un cineasta que sea comparable, que haya realizado en los últimos diez años la joyita dentro de un género y haya superado al MAESTRO. Ni mi amado Cronenberg, al que venero, pero que carece de un estilo propio. Tu ves una secuencia cualquiera y no puedes ponerle nombre y apellidos. Pensad que cada travelling que hacía era el definitivo, que cada panorámica era la última, que cada toma era insustituible, para botón de muestra los títulos de crédito de «El resplandor», con esa inquietante versión de Wendy Carlos de la obra de Berlioz “La maldición de Fausto” que arropa y puntúa el travelling aéreo más impactante que hayamos podido ver nunca, dos minutos y cincuenta segundos de CINE en estado puro, que nadie ha superado ni en intensidad o emoción, en la que nos narra como Jack Torrance sube a su particular patíbulo. Para ello no le importó rodar metros y metros de metraje, hasta el punto que le prestó material sin usar a Ridley Scott para ese maldito final de la versión de “Blade Runner” del año 82. Pero luego tuvo la santa paciencia para elegir lo mejor, luego era un genio incluso del montaje, con ello quiero decir que era un artesano, un trabajador nato. Puede que esté equivocado, eso sólo me lo podéis rebatir vosotros. Creo que ya no quedan maestros, sobre todo que sepan diseccionar nuestra sociedad, que sepan analizar las relaciones de pareja, los mecanismos de la violencia, en definitiva que tengan criterio y sobre todo que sepan lo que se hacen y dicen. Como aval de lo que opino os pongo los títulos de crédito iniciales con “la marcha al patíbulo” de Wendy Carlos y con un una banda sonora alternativa. Narrar es un conjunto de elementos y todos deben ser elegidos con cabeza.

«EL RESPLANDOR» TÍTULOS DE CRÉDITO- SCORE ALTERNATIVO

«EL RESPLANDOR» TÍTULOS DE CRÉDITO ORIGINAL

En fin, ¡cuánto te echo de menos Stanley! No lo sabes tu bien. Tu peculiar mirada del mundo que nos rodea. No hago más que revisar y ver tus películas, porque no habrá nadie que las pueda superar, y sobre todo que tenga tu capacidad visionaria.

stanley kubrick 02

Continuará…

PLANO SECUENCIA

Gracias a mis avezados lectores del VIDEODROMO surge este monográfico dedicado a uno de los elementos más complicados de rodar, hablamos del plano secuencia, que seguirá creciendo a medida que nos enviéis vuestras aportaciones.

Según la Wikipedia un plano cinematográfico es la unidad narrativa más pequeña pero significativa del hecho audiovisual. Es la parte de una película rodada en una única toma. Así pues, el plano secuencia, es un tipo de plano en donde la cámara se mueve creando así una toma en donde se muestran diferentes acciones de los personajes conservando las unidades espaciales y temporales. Es decir que los objetos y los actores se mueven ante la cámara o la cámara se mueve, por lo general mediante un travelling horizontal o vertical o bien mediante un giro, también conocido como panorámica.
Así que requiere de una exhaustiva planificación, requiere de maestría por parte del director, ya que ha de organizar a todos los integrantes del equipo de rodaje y a los actores y aquello suene como una orquesta sinfónica, que los acordes sean melódicos y suenen con gran armonía. Así todos estarán listos cuando suene la claqueta, y a partir de ese momento la acción tendrá lugar, la cámara se convierte en testigo único, el operador sabrá de antemano si el director en tal marca quería un plano general o por el contrario quiere un primer plano de tal o cual objeto o personaje. Así, el carácter del plano secuencia es descriptivo. Por lo general, le sirve al director para puntualizar algo, es como si utilizaramos multitud de adjetivos con un sustantivo. Luego, cuanto más largo es más carga emocional y de datos poseerá. Será un plano más denso en información, por lo tanto exigirá del espectador más atención. Por eso, es difícil encontrarlo en un film de acción.

El plano secuencia más largo que existe lo realizó Sir Alfred Hitchcock en 1948, era la primera vez que utilizaba el color, y su fotografía es esmerada. Me refiero al film «LA SOGA», basada en una obra teatral «Rope’s end». El plano secuencia en cuestión dura desde el inicio de los títulos de crédito iniciales hasta los rótulos finales, es decir, 80 minutos. El truco para cambiar de bobina era hacer un zoom sobre las chaquetas de los personajes, así que cada 10 minutos debía hacer un zoom. Así la labor de montaje se realiza en la preproducción, en la planificación del plano y durante su elaboración, es decir, durante el rodaje. Lógicamente se ha de ensayar varias veces para que todo el mundo se encuentre en las marcas en los momentos precisos.

LA SOGA

Un admirador sin lugar a dudas del gran mago del suspense es el director norteamericano Brian de Palma, que le ha homenajeado hasta la saciedad en multitud de películas, pero hoy está en este monográfico por el pedazo de plano secuencia que realizó para su película «SNAKE EYES» de 1998, y le servía para abrir su cinta ambientada en el mundo del hampa, con jugadores empedernidos, apuestas, malos y traidores que acuchillan por la espalda a sus mejores amigos.

SNAKE EYES: SECUENCIA INICIAL DEL FILM

Pero sin duda uno de los que han hecho historia en el cine es el realizado por Orson Welles en 1958 en su película «SED DE MAL» que además le servía de escena de apertura del film, que ahora podeís mirar a continuación, consiguen poner en mayúsculas la palabra suspense.

SED DE MAL

El gran genio de Hollywood, Robert Altman en 1992 realiza un ejercicio satírico sobre la Meca del cine, en la que podíamos disfrutar al principio de la película con un plano secuencia que servía para mostrarnos el funcionamiento de un gran estudio un día cualquiera a la par que podemos leer los rótulos de crédito iniciales del film «EL JUEGO DE HOLLYWOOD».

EL JUEGO DE HOLLYWOOD

Un novato Paul Thomas Anderson nos demostraba en su ópera prima «BOOGIE NIGHTS» de 1998 que daría mucho que hablar, ya que creó un magnífico plano que acababa como el rosario de la aurora y en el que describía el ambiente de las fiestas de alto standing en Hollywood, concretamente en el ambiente del cine porno.

BOOGIE NIGHTS

Pero hay más ejemplos de plano secuencia. SuperSantiEgo, consigue rizar el rizo y ha encontrado este pedazo de escena de acción, nos trae este plano secuencia sacado del film «THE PROTECTOR», interpretado por Tony Jaa (de Ong Bak fame). Está rodado con una steadycam y dura 3 minutos. Es simplemente asombroso.

THE PROTECTOR

Otro de nuestros lectores Australino nos aporta al genio de los genios, hablamos de Staley Kubrick que era muy dado ha realizar planos muy largos y muy elaborados, él aporta el film de 1957 rodado en blanco y negro llamado «SENDEROS DE GLORIA» en el que podíamos ver a Kirk Douglas recorriendo las trincheras del frente francés sorteando todo tipo de obstáculos, humanos y físicos, con la iniciaba la película. Secuencia que por otra parte ha sido homenajeada recientemente en dos cintas muy distintas, la primera francesa de Jean-Pierre Jeunet «LARGO DOMINGO DE NOVIAZGO» y la segunda es española, estrenada hace un mes y es obra de Alex de la Iglesia, hablo de «LOS CRÍMENES DE OXFORD». Pero amigos, tras verla, que podeís verla tranquilamente, todos podremos decir que no es un plano secuencia aunque es genial en cuanto a planificación.

SENDEROS DE GLORIA

Monsieur Copepodo nos trae bajo el brazo a otro de los grandes, al maestro de los maestros, hablamos del cineasta griego Theo Angelopoulos. Este director es el amo de los planos secuencia. Cópepodo destaca de toda su filmografía dos películas una de 1991 que es «EL PASO SUSPENDIDO DE LA CIGÜEÑA» y otra de 1995 se trata de «LA MIRADA DE ULISES» Dos dramas fronterizos entre la realidad y la ficción, entre países, entre la vida y la muerte. Es impresionante el caso de «La mirada de Ulises» porque llega a realizar una elipsis en pleno plano secuencia, atentos que no tiene desperdicio.

LA MIRADA DE ULISES-ESCENA DEL BAILE PRIMERA PARTE

LA MIRADA DE ULISES-ESCENA DEL BAILE SEGUNDA PARTE

EL PASO SUSPENDIDO DE LA CIGÜEÑA

SECUENCIA 1

EL PASO SUSPENDIDO DE LA CIGÜEÑA

SECUENCIA 2

Mónica Jordan desde su «Espejo Pintado» nos brinda otro ejemplo, concretamente el plano secuencia del largometraje de 1964 «SOY CUBA» del director ruso Mijail Kalatozov, que poseía dos versiones, la cubana y la rusa. Como ella misma reconoce: «una no sabe cómo narices consigue mover la cámara por los lugares que la lleva»
SOY CUBA

También nos trae otra rareza que rivaliza con «LA SOGA» se llama la película «EL ARCA RUSA» dirigida por Aleksandr Sokurov en el 2002, un plano secuencia único de 95 minutos. Así que gana por 15 minutos al genio británico. Toda una hazaña si le sumamos la increíble puesta en escena y los número tan espectaculares que conforman la película: 2000 extras, 3 orquestas, 33 habitaciones, y una única toma. Ahora vaís y os la bajaís de la mula corriendo. Rufo ha encontrado otra curiosidad sobre este largometraje en la wikipedia, este palno secuencia es puro por estar rodado con video digital HD, así se elimina el problema de la limitación de tiempo de las bovinas, y dura algo más de 90 min porque es el máximo que permitian los discos duros, al parecer, era 100, y se consiguió grabar al cuarto intento.

Fuente: http://en.wikipedia.org/wiki/Russian_Ark

EL ARCA RUSA

José Alberto Delgado os ha encontrado buceando en el youtube el plano secuencia de «UNO DE LOS NUESTROS» obra maestra del género de gagsters que realizó en 1990, el director italoamericano Martin Scorsese, impresionante el uso del steadycam en esta secuencia, no puede dar más información porque no puede, nos describe la relación de pareja, la situación «profesional» del personaje interpretado por Liotta, ¿quién da más en menos tiempo?

UNO DE LOS NUESTROS

Yo para finalizar os dejo con ese pedazo de plano secuencia que os mostraba en el post y del que os llevo hablando desde el día 2 de enero, hablo del film realizado en el año 2007 por el realizador Joe Wright, y firme candidato al Oscar, hablo de «EXPIACIÓN». En él nos mostraba las atrocidades de la guerra y el desolador panorama de las tropas británicas, en un gran escenario de la II Guerra Mundial concretamente la playa de Dunkerque.

«EXPIACIÓN»

Lo bonito de este monográfico es ver como con el tiempo entre todos lo hacemos crecer, Javier Mongil nos hace dos aportaciones muy curiosas, la primera sacada de la tercera parte de la saga «LA GUERRA DE LAS GALAXIAS», concretamente el inicio del episodio «LA VENGANZA DE LOS SITH», que como el propio Javier opina, y con el que coincido plenamente: «Lucas riza el rizo en escenas de batalla espacial con un plano secuencia en el que la cámara (virtualmente) sigue a los cazas de los jedis entre los cruceros enzarzados en combate en la órbita de Coruscant. Creo que no hay planos semejantes en el resto de las películas de la saga. Lástima que el resto de la película no esté a la altura de esta brillante secuencia.» Otra cosa es la calidad en si misma del resto del film.

«STARS WARS, Episodio III: LA VENGANZA DE LOS SITH»

El otro ejemplo que nos aporta el Señor Mongil lo ha creado uno de los directores británicos que ha sido comparado con el mismísimo Orson Wells, por su reelaboración de Enrique V. Hablamos de Kenneth Branagh. Que en nuestro país es tan odiado como amado, para unos resulta un pedante importante y para otros es un gran director, del qeu seguro veremos cosas interesantes. Pero lo que nos interesa de su filmografía es la adaptación de la ópera de Mozart «LA FLAUTA MÁGICA», simplemente soberbio el plano secuencia con la obertura sonando de fondo, y es claro homenaje al film de Kubrick «Senderos de gloria» y que como Javier dice: «Se nota una clara influencia del “Senderos de Gloria” de Kubrik en la secuencia en que la cámara sigue al oficial (esta vez, no príncipe) Tamino. El acoplamiento de la imagen con la melodía es excelente.»

«LA FLAUTA MÁGICA» SECUENCIA INICIAL

Bueno, y al resto de la blogosfera, continuamos aceptando nuevas aportaciones con las que hacer crecer este gran monográfico escrito entre todos, ya sabemos que cada día que pasa cuesta más encontrar un ejemplo que no hayamos colgado, pero entre todos podemos.

COMENTARIOS:

JOSE ALBERTO DELGADO: http://es.youtube.com/watch?v=VgcSlZFGE1A

Hola aqui va el enlace del plano de Uno de los nuestros, supongo qu es el que buscas.

AUSTRALINO: Hola de nuevo y gracias por mencionarme. Como os dije, no sé demasiado de cine…

Pero hay una cosa que no entiendo, seguramente estoy equivocado. En “La soga”, en los dos cortes que parece que tiene la peli, entiendo que hubo que cargar la nueva bobina. Entonces, ¿se cuenta como plano secuencia todo el metraje de la peli? ¿Por qué? ¿Se hacía inmediatamente? Quiero decir, cambiaban la bobina rápidamente y continuaban con el rodaje inmediatamente. Imagino que no, pero realmente no lo sé.

Es decir, aunque la peli parece que tiene un plano secuencia único, pero en realidad está dividido en tres partes. Y digo yo que cada parte se rodaría en días distintos, ¿no?

No sabía lo de Senderos de gloria, ¡gracias!

CQ: Qué maravilla!!!! con lo que me gustan a mí los planos secuencia… ya tengo para ver un buen rato… así que me pondré a buscar estas películas, las que no he visto, para ponerme a verla y disfrutar de esos planos…
muy buen reportaje… muy currado!!!!!

un saludo!!!

FER: ¡Estupendo artículo, amigos!

SUPERSANTIEGO: Un apunte a mala uva: en la obra maestra absoluta que es Senderos de Gloria no sólo no es un plano secuencia porque se cambia de perspectiva y de plano, sino que la escenografía está al servicio de la brillantez de la escena y no de la verosimilitud histórica. Semejante trinchera-pasillo sería poco menos que suicida, porque cae un obús bien encaminado y sólo serviría para encauzar la explosión y matar a todo quisque. En realidad iban en zig-zag cada pocos metros, para evitar que ocurriese lo anterior.

Mira si habré visto veces la peli pero nunca me he dado cuenta hasta ahora de ese detalle. El cabrón del Kubrick, que te atrapa con la secuencia.

MATIAS: ¿Alguien sabe cuál fué el primer plano secuencia en la historia del cine?